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SevillaFC - Columnas Blancas

MIGUEL CANALES 15/01/2022

La cara oculta de Tecatito Corona

En este artículo voy a tratar de mostrar cuestiones del fútbol del nuevo fichaje sevillista de las que no se destacan de manera habitual en su juego al analizarlo y que están más allá de la superficie. No os diré que Jesús Corona es un extremo vertical, con desborde, regateador y con muy buenos recursos para dejar rivales atrás. Tampoco os hablaré de su polivalencia para poder jugar en ambas bandas o incluso de lateral o sobre que tiene salida por ambos perfiles. Tampoco os contaré que tiene un gran manejo de las dos piernas tanto para el pase como para el regate o que maneja un amplio espectro de pases, tanto en corto como en largo. Tampoco os hablaré de su capacidad para asistir tanto en centros laterales como en pases en profundidad.

No me extenderé en estas cuestiones sobre su juego, aunque haya mentido y si os las haya expuesto aún diciendo que no lo haría, porque la mayoría de vosotros ya sabía todo eso. Otros ya os lo han contado y también podéis deducirlo al ver vídeos de sus highlights. Si algo tiene Tecatito, por su calidad técnica, son jugadas para aparecer en vídeos de compilados de jugadas, regates o asistencias como para hacer minutos y minutos de recopilación.

Prefiero contaros otras cosas sobre él, como porqué llega a Sevilla ahora en un periodo de retroceso de rendimiento en su carrera o hablar sobre su capacidad de entender el juego sin balón a través de los desmarques o el seguimiento de las jugadas. Esta última cuestión no es tan fácil de deducir viendo videos de skills, goles y asistencias, sino que requieren ver al futbolista en el desarrollo de los partidos. Y, además, sorprenden en un jugador que es conocido por su capacidad para desbordar y atacar defensas rivales cercanas a la portería rival al que se le cataloga como jugador de banda y definición de extremo que maneje esas cuestiones como jugador interior.

Jesús Corona, posiblemente, alcanza su mayor nivel en la temporada 2019-2020 en la que es elegido el mejor jugador de la Liga Portuguesa. Ahí parece que comienzan los contactos del Sevilla con él y Oporto para tratar de firmarlo. También se producen las declaraciones de Julen Lopetegui sobre su predilección sobre él, al que ya había entrenado, donde remarca que lo firmaría para su equipo sin ningún tipo de dudas. Su club va a jugar la próxima temporada Champions League de nuevo y es un feudo complicado para fichar jugadores en el momento de su máximo esplendor. Cifran muy caros sus grandes activos porque se demuestra que son muy competitivos cuando salen a jugar a equipos de mayor potencial.

Para el Sevilla ese Corona es, posiblemente, excesivamente caro. Para el Oporto es su estrella de cara a la vuelta a la Champions. Y para los equipos que económicamente pueden acometer su fichaje, el mexicano no ha resuelto el principal debe que nos ha dejado su carrera. Es un gran jugador con muchas cualidades pero que mete un gol cada 8-9 partidos y no supera nunca los 5 por campeonato. Acometer un fichaje de alta inversión en equipos de máximo nivel europeo con esas cifras goleadores no es habitual. De ahí que Tecatito siga en Portugal. Para el Sevilla se escapa de sus posibilidades económicas, posiblemente, y para los grandes de Europa le falta gol para ser un jugador de vanguardia en el ataque.

La siguiente temporada del mexicano sigue siendo muy buena y es determinante para que el Oporto alcance los cuartos de final de Champions cayendo ante el Chelsea. Pero nuevamente Corona sigue en el Oporto cuando ya parece que se ha cumplido su ciclo allí y no tiene visos de renovar su contrato que termina la temporada siguiente.

Estas circunstancias hacen que pueda llegar ahora a Sevilla tras una primera mitad de la temporada actual bastante mas floja que las tres anteriores en Portugal. No es titular, alterna distintas posiciones cuando juega- como lateral derecho por ejemplo- y es más un jugador revulsivo que todo lo determinante que ha sido para los Dragones no hace tanto. En Nervión se firma un futbolista que en su pico máximo de rendimiento no es alcanzable y donde el club sevillista vuelve a saber jugar sus cartas aprovechando caída de rendimiento y situación contractual y de mercado.

Para mí a Sevilla llega un gran futbolista más que un gran extremo o jugador de banda. Con un riquísimo juego interior y un gran dominio del desmarque como cuestiones muy importantes en su juego que no se abordan a la hora de analizarlo. Jesús ha jugado en el Oporto en posiciones interiores en ciertas ocasiones, como mediapunta- aunque más bien yo diría que como segundo delantero- en un sistema 4-4-2. Su capacidad para adaptarse a las dos circunstancias, de juego interior y exterior, pueden verse en el partido que disputaron esta temporada contra el Sporting de Portugal donde Tecatito comenzó como segundo delantero y terminó el partido como lateral derecho.

El mexicano es capaz de alternar en una misma situación de ataque un desmarque al espacio entre lateral y central o en diagonal a la espalda del lateral con un apoyo entre líneas tras estirar la defensa y ver que su compañero no le realiza el pase al hueco. Y todo ello frenando y volviendo a estar activo en la jugada en cuestión de segundos. Si a eso le unimos que es capaz de moverse a los lados de los mediocentros entre líneas para recibir, que se muestra con asiduidad pidiendo el balón a sus compañeros y que encuentra espacios libres en zonas intermedias de manera muy fácil en todo el frente de ataque, nos encontramos con un futbolista de ataque completísimo. Capaz de desbordar por banda tanto por dentro como por fuera y de tirar desmarques profundos por dentro u ofrecer apoyos entre líneas.

La última cuestión sobre la que os quiero hablar y que se destaca poco es su capacidad para jugar en espacios reducidos. Corona no es un playmaker como pueda ser el Papu. No es medipaunta, no es centrocampista. Es un delantero, bien de banda, bien por dentro. Un delantero muy clarividente en zonas de pocos espacios cerca del área rival. Y esto es algo, que tanto por los costados o en zonas interiores, el Sevilla actual necesita para que su ataque tenga una mayor fluidez y no depende solo de los laterales y de la potencia de Ocampos. El mexicano sorprende por su capacidad de jugar en apoyos y dar continuidad al juego en zona de mediapunta. Pese a ser bajito no rehusa los contactos y protege bien el balón con su cuerpo. Manejar las dos piernas tanto en el control como en el pase y tener mucha capacidad asociativa en corto a uno dos toques le dan un plus en la zona de mayor concentración de jugadores para dar continuidad a la jugada.

Como puede deducirse de este análisis, el mexicano no es un extremo al uso y aquí nos hemos centrado más en analizar las características de su juego que no tienen tanto que ver con las de un jugador de banda. Mi intuición me dice que Lopetegui lo utilizará en banda izquierda para aprovechar mejor esas características de jugador interior en espacios reducidos que tiene. Y no tanto porque pueda tirar diagonales interiores, sino porque Julen no suele usar dos extremos al uso abiertos. Ocampos va a seguir siendo el extremo más extremo y en la otra banda, Corona puede ser un segundo delantero desde banda que puede alternar juego de extremo con juego interior.

En todo caso, si Lopetegui lo llevara a banda derecha si veríamos más sus cualidades como extremo más puro que a todos ya os ha contado todo el mundo. El trabajo principal que le queda a Julen, más que ver dónde y qué rol le da, es llevar a Tecatito a unas cifras goleadoras al nivel de sus cualidades futbolísitcas. El Sevilla actual, quitando a Suso, ha buscado que sus jugadores de banda tengan un histórico goleador importante- Ocampos, Lamela, Idrissi o Muniir había firmado más de 10 goles en alguna temporada antes de llegar a Nervión-. Jugar con un solo delantero y en general con mediocampistas contenidos en la llegada de segunda línea para manejar las transiciones rivales hacen que los bandas-aunque no sean jugadores siempre abiertos- sean muy importantes con sus cifras goleadoras.

Es evidente que si Jesús Corona hubiera firmado en vez de 3-4 goles por temporada entre 10 y 12 no habría llegado a Sevilla a 6 meses de la finalización de su contrato. El Oporto lo habría traspasado por un dinero muy importante. Y mi intuición, por sus amplias cualidades, me dice que los tiene. Ahí queda la duda de si acertaré o no.

La semilla de la calumnia

Siembra, que algo queda”, antiguo dicho popular romano con el doble sentido de referirse a algún enemigo político con el fin de desacreditarlo (“Calumniare fortiter aliquid adhaerebit”) o sea, “la calumnia siempre se adhiere a algo”. Ya la usó el filósofo inglés Francis Bacon en 1625 en “De la dignidad y el crecimiento de la ciencia” en la que se especifica claramente “calumniad con audacia; siempre quedará algo”. Y ya en el siglo XX, no olvidemos al criminal “nazi” Joseph Göebbels que como ministro de propaganda del III Reich espetaba: “una mentira repetida mil veces llega a convertirse en una verdad”.

En fútbol el uso de semejante práctica es de uso, y consumo, habitual y se suele vincular al arbitraje, el cual en España es un problema endémico de difícil solución. ¿Hay manos negras, o de otro color, que deciden, influyen, o manipulan las designaciones para los partidos según qué equipos jueguen y en qué circunstancias clasificatorias estén? ¿Ciertas decisiones en el campo van orientadas a mantener el “status” de privilegio de los de siempre? Son suspicacias frecuentes y más desde la super-profesionalización del fútbol y que el VAR no solo no ha corregido sino que las ha multiplicado. Más he aquí, que quienes más han sido señalados desde los cincuenta hasta la fecha como beneficiarios de tal práctica, son los que ahora braman por la limpieza del arbitraje español. Afortunadamente, solo están en la etapa de acusarse entre ellos. Desde que tengo memoria hasta la fecha, han pasado ocho presidentes del Comité Técnico de Árbitros (CTA), sesenta años, en ese tiempo solo ha habido tres supuestos favorecidos (uno principal y dos “ad-láteres”) gracias a designaciones y decisiones tomadas en el césped que han significado hasta títulos. Si el hecho ha sido consciente o no, es otro asunto, pero la realidad ha sido esa.

Cada vez me resulta más difícil escribir sobre lo mismo y cada vez soy ya más reacio a ello, incluso cuando el SFC es puesto más o menos ocultamente en la picota. Que el SFC molesta, es una obviedad. Molesta a quienes están acostumbrados a que nadie les incordie, a quienes miran la clasificación año tras año y semana tras semana y ven que el SFC los supera con la barbaridad de puntos que lo hace, y a quienes en algún momento quisieron humillar a la entidad pero que desde hace lustros compiten una, dos, tres, y hasta cuatro categorías por debajo.

Esta reflexión viene a cuento del recién nombrado presidente del CTA, Luis Medina Cantalejo, sevillano hijo y nieto de árbitros. Los difamadores profesionales ya ven en él “la mano que mece la cuna”, recordando el “film” de Amanda Silver como guionista y Curtis Hanson de director y actuación insuperable de Rebecca de Mornay. No sé si Luis Medina es sevillista o no, pero si así fuera, tal cualidad no sería una anomalía desde que existe el CTA, solo que su presidente en este caso, no sería afín a ningún club asociado al poder político, económico y mediático de este país que “por la gracia divina” está designado a monopolizar o competir por todos los títulos.

Como casi siempre, “la sombra de la sospecha” (película de 2006 con Michael Douglas y Kieffer Shuterland)) no nace en Madrid, sino en nuestra propia ciudad. Determinadas decisiones arbitrales de las últimas jornadas del CNL están siendo observadas con lupa por algún que otro cabezón pensante que no tiene el más mínimo reparo en siquiera disimular su filiación balompédica. ¿Un ejercicio de “supporter-periodismo”? Tan descomunal testa ya está viendo, como si lo hiciera desde un carro de fuego, que es la nueva dirección del CTA quien obstaculiza una mejor clasificación del equipo de sus amores. ¿Querrá influir con sus insinuaciones en la designación y actuación arbitral para el choque que el SFC debe afrontar en octavos de final de la Copa de España 2022 y a la vez caldear el ambiente?. Si estas sospechas tuvieran siquiera fundamento, independientemente de lo sucedido en Vallecas en la última jornada en donde solo uno de los cuatro lances reclamados admite análisis, al SFC en la vespertina dominical contra el Getafe CF tendrían que habérsele concedido un par de goles más y un penalti.

La llama del recelo en Madrid aún no ha prendido lo suficiente como para iniciar una de esas campañas “anti lo que sea” cuando allí ven en riesgo el liderazgo de alguno de los suyos al que por su cuna creen que tienen derecho. Confieso que no estoy al tanto ya de sus cuitas y preocupaciones, lo dejo por imposible. “Penaltitos no se pitan” ceja levantada “dixit” hace solo un mes… “¿Qué…? ¿En Mestalla quieren decir algo? Están todavía en fase de mirar de reojo pero poniendo el foco en su sempiterno enemigo “blaugrana”, en la etapa de avisar del peligro, como cuando un medio de prensa afín a un partido político advierte de que en tal encuesta el contrario lo supera en intención de voto. No obstante, “la semilla de la discordia”, obra que espero leer más pronto que tarde, ya ha sido sembrada para cuando convenga. Como siempre ha sucedido desde que tengo uso de razón, la “siembra” nace de la Sevilla anti-sevillista y el riego y abonado se practicaría en Madrid si llega el caso, y luego, debidamente publicitada, la especie resultante se divulgaría a toda España contribuyendo a la fama del SFC y del sevillismo.

Pido perdón si aburro y canso refiriéndome casi siempre a lo mismo, pero es lo que hay. Muy orgulloso a día de hoy de nuestro equipo. He criticado, y seguramente volveré a hacerlo, a Julen Lopetegui, por su forma de entender el fútbol; más en las circunstancias actuales que todos sabemos, ha logrado conectar con la grada en lo que el club, su equipo y su afición, mejor sabe hacer: la épica. Dos meses compitiendo en Europa, Liga y Copa con la plantilla mermada, y lo que te rondaré morena, frente a rivales dificilísimos, y mantener la puerta a cero casi siempre y el 2º puesto en el CNL es digno de elogio. No queda a la zaga de Cardo, Bilardo y Caparrós, entrenadores que mejor han sabido encarnar el espíritu y lema de la entidad, “casta y coraje”, y con quienes más se ha identificado la afición. ¿Nos dará para ser campeones de liga? Creo que no, ni siquiera para ese nuevo invento periodístico que es el de “candidato a aspirante”, pero me conformo con “joder” un poco, a los de allí y a los de aquí. Que el equipo logre la clasificación para jugar la Liga de Campeones 2022-23 sería para mí suficiente.

Ánimo a todos los sevillistas para lo que nos queda de temporada, el sábado nos espera otra encerrona, una más. Ya advertí tras el choque en liga que nos podríamos ver las caras otras veces, que podría haber ocasión para su revancha antes del partido de vuelta en el RSP y que fuésemos respetuosos en la victoria en aquél cercano y lejano momento a la vez. Ahora, en estas tensas vísperas, escribo lo mismo. Respeto al equipo rival que arropado estará por una afición que no entiende ni admite que en esta ciudad se pueda ser del SFC. Si superamos la eliminatoria, alegría contenida y nada más, aún podríamos coincidir en la UEL, y la vuelta en liga queda a la vuelta de la esquina. Si no pasamos, que sea con dignidad y… a mirar la clasificación en el CNL. Es lo que hay queridos.

ENRIQUE BALLESTEROS 01/06/2021

Tras la valla

Supongo que seré del grupo de progenitores que está convencido en dejar a sus hijos recuerdos imborrables. También soy consciente que es harto complicado que la memoria seleccione lo que uno desea o deje a un lado lo que, egoístamente, pretendo recordar y que, a la vez, recuerden para siempre. Mira que nos empeñamos en que sean experiencias amorosas y bienintencionadas para que, de mayores, nuestros primogénitos compartan con nosotros ese estado de felicidad y confort que nos ayuden a seguir viviendo un rato más aunque solo sea en su recuerdo.

Muchos de mi generación o anteriores sabemos que, en otra época, la cosa era diferente. Quizás nuestros padres no sabían expresar sus sentimientos, pero lo que sí que es cierto es que ha habido una vía de comunicación indiscutible para conectar, con toda la complicidad posible, con nosotros. Ese camino no es otro que el fútbol. Lo que les costaba decir “te quiero”, que no se arrancaban con un beso y que son tan duros que no conocían ni tan siquiera la palabra llorar. El orgullo por supuesto. Todo ello quedaba a un lado cuando la comunicación tenía como fondo argumentativo el deporte, en concreto, el fútbol, el cual ayuda a crear recuerdos y a forjar vínculos, incluso siendo de equipos diferentes.

Mi padre fracasó en su propósito de que yo fuese del Real Madrid. Pero considero que triunfó su ideal de que yo eligiera con libertad. No solo respetó mi decisión sino que alentó, en un momento dado, mi sevillismo. Ello no quita que en mi memoria aparezcan imágenes conmigo en “Gol Norte”… del Bernabéu con el mítico gol de Tendillo, las chilenas de Hugo Sánchez, o el video-marcador del estadio que tanto me llamaba la atención de chiquitín, como telón de fondo.

Hace unos meses fui con mis hijas pequeñas a la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano. Equivocadamente pensaba que dejaban entrar público. Nada más lejos de la realidad, el Rayo Vallecano – Sevilla de categoría femenina se disputó a puerta cerrada. Desesperado, dimos una vuelta al recinto con el fin de coger alguna posición, la más idónea posible, para ver “algo” de lejos el encuentro que, por cierto, acabamos perdiendo.

Una muchedumbre se agolpó detrás de una valla, la que hacía de “Gol” detrás de una de las porterías del campo donde se disputó dicho compromiso. Allá que fuimos y, desde ahí, y con mucha paciencia, se podía ver medianamente el partido. Mis hijas se pegaron a la valla y yo, por detrás y con la mano en el hombro, las vigilaba y las miraba preguntándome si se estaban enterando de lo que estaban viendo.

¿Se acordarán mis hijas del día que su padre les llevó a un partido de fútbol de Primera División sin entrar al “estadio”?¿Podrán revivir esa sensación emocionante de hacer algo casi prohibido junto a su padre? Quiero creer que sí. Pero también espero que se puedan acordar de todos los besos que han recibido, de todos los cuentos que se les ha leído, de todos los abrazos achuchables mientras se les decía “te quiero”, de todo los partidos (femeninos y masculinos) que hemos visto juntos, de las veces que han recibido la mano en modo de cuidado.

Y ojalá algún día, las niñas, que ya no serán niñas, al pasar por esa valla puedan recordar que su padre una vez, en aquella época extraña, cuando el fútbol solo se podía ver por televisión, los campos estaban cerrados y la gente no podía salir de casa, les tuvo viendo al Sevilla de la manera más estrambótica posible en Vallecas, y ese momento sienta que nada malo les pueda pasar mientras su padre estaba detrás, con la mano en el hombro, vigilándolas.

Gracias a Alberto Estévez por inspirarme en este texto.

PEDRO FERNÁNDEZ 10/05/2021

Crecimiento

Los sevillistas que llevamos ya viendo a nuestro equipo más de medio siglo hemos conocido etapas que han ido desde jugar en Segunda División hasta conocer las mieles del triunfo en títulos como Uefa Europa League, Supercopa de Europa o Copa del Rey. En esta senda de ambición marcada por el club desde hace ya […]

ANTONIO VELÁZQUEZ 19/07/2020

Otro año igual

Corría el año 1995. Era día 10 de octubre y un Sevilla entrenado por Juan Carlos Álvarez defendía ante el Olympiakos en el «infierno» griego un 1-0, con gol de Juanito, conseguido en el Pizjuán en los dieciseisavos de final de la antigua Copa de la Uefa. El partido se fue a la prórroga y, […]

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