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Monchi - Columnas Blancas

EDU SANIÑA 18/02/2021

Tantas veces me mataron, tantas veces me morí

“Tantas veces me mataron
Tantas veces me morí
Sin embargo estoy aquí resucitando
Gracias doy a la desgracia
Y a la mano con puñal
Porque me mató tan mal”

Así comienza la letra de la canción de Mercedes Sosa y así podríamos contar mil y una historias de nuestro Sevilla FC. No hay un solo equipo en el mundo del fútbol que, después de un 2-3 en la ida de los Octavos de Final de la Champions, revolucione las redes sociales con una sensación tan clara. Y si a eso le sumas la autocrítica de Suso en la entrevista a pie de campo o la ambición de Monchi, que conoce más que nadie a los bueyes con los que ara, pues para de contar.

El Sevilla FC firmó ayer ante el Borussia Dortmund una de las peores actuaciones en la ‘era Lopetegui’. O al menos en la primera parte. Fallón en el pase, endeble defensivamente y jugando a lo que el rival pedía. Hablaban los entendidos en la materia que el Borussia te mataba jugando a campo abierto y parece que el Sevilla le puso la alfombra roja en una primera parte para el olvido. Pero si hay algo que el club de Nervión se ha encargado de dejar clarito a Europa en estos últimos 15 años es que si lo puedes matar es obligatorio presionar el gatillo. O lo que es lo mismo, si no lo haces, corres serio peligro.

Pueden preguntar en Liverpool, por ejemplo. Los ‘reds’ han vivido esa sensación en sus carnes un par de veces. La primera en aquella final de UEFA Europa League disputada en Basilea. Tras una primera parte de dominio absoluto y cuando todo parecía destinado a que el Sevilla hincase la rodilla aparecieron Gameiro y Coke para cortar las alas. La segunda en la máxima competición. Con un 0-3 en la primera parte en uno de los mayores ‘burreos’ que he podido presenciar en Nervión, los chicos de Jurgen Klopp acabaron viendo como en el 94’ era Pizarro el que ponía el 3-3 en el marcador para delirio de la afición.

También pueden preguntar en Lisboa, Valencia, Donetsk, Manchester, Milán o Porto. O a los vecinos, que tampoco creo que hayan olvidado esa eliminatoria de Octavos de Final donde los chicos de Unai Emery acabaron pasando en la tanda de penaltis remontando un 0-2, algo que como lo del 2-3 nadie había hecho en competición europea.

No le hablen de imposibles al Sevilla FC. A un equipo que ha hecho del ‘Dicen que nunca se rinde’ un estilo de vida. A un equipo que hace falta rematarlo para que no se te acabe subiendo a las barbas. A un equipo que, en definitiva, no conoce el significado de la palabra rendición. Aquel que no haya sentido el bendito nervioneo aún está a tiempo. Aquel que no piense en que existe la posibilidad de la remontada no conoce a este equipo. Nadie dijo que la Champions fuese fácil pero como dice Monchi: “han cometido un error, nos han dejado con vida”. Apuesten todo al rojo y aprieten el cinturón: SOMOS EL PUTO SEVILLA FÚTBOL CLUB.

JULIÁN RUIZ 17/02/2021

El Rey Midas terrenal

Cuenta la mitología griega, que allá por el siglo VIII a.C., Dioniso le confirió a Midas el don de convertir en oro todo lo que tocase, en gratitud a la hospitalidad que había tenido hacia su amigo el sátiro Sileno.

Y casi tres mil años más tarde, vuelve a aparecer la figura del rey Midas terrenal, con más fuerza, con más hambre y con más poder que nunca. Y digo terrenal, porque nuestro rey es humano y, de vez en cuando, comete algún error (Rony Lopes o  de momento Idrissi), a diferencia de lo que se cuenta en la mitología griega.

Tras llevar más de quince años comandando la dirección deportiva del Sevilla Fútbol Club S.A.D., fue necesario que se marchara dos años de la entidad para que se le valorase aún más el que parecía trabajo ya olvidado y realizado en década y media. Cuando regresó de su periplo italiano, encontró un plantel en el que sólo había dos activos que cotizaban al alza (Sarabia y Ben Yedder). Y digo dos y no tres. No hace falta tirar de memoria para recordar la “dilapidación” pública que los aficionados le habíamos realizado a Éver Banega por su autoexpulsión en Girona con aquella patada en el pecho en los minutos finales.

Pues cuando aún no se cumplen dos años del regreso del León, a la plantilla sevillista no le faltaban novios por doquier, se mire por donde se mire. Creo que sería justo citar esos aciertos porque no deben caer en el olvido esas contrataciones:

  • Julen Lopetegui. Cuando nadie lo quería, cuando estaba olvidado ese entrenador cesado por el Real Madrid a los tres meses de comenzar, tras haber firmado tres años de contrato. Un entrenador que había sido despedido fulminantemente de la Selección española de fútbol en las previas del Mundial de Rusia, por su filtreo con el Real Madrid. Escaso bagaje entrenando en clubes con nada de éxito en el Rayo Vallecano y con buen acierto al inicio de su etapa en el Oporto. Sí triunfó en las categorías inferiores de la Selección. Pues contra todo pronóstico, Lopetegui fue el entrenador elegido para comandar el proyecto, en contra de la voz de todo el sevillismo, que nos llevábamos las manos a la cabeza con los tres años de contrato que le firmaron. Ya tocó plata el primer año y, pese a sus peculiares cabezonerías con las que a veces nos ilustra, es un trabajador y ganador nato con un hambre insaciable. Un entrenador que gana, gana y vuelve a ganar. Lo que se dice perder y demostrado está, pierde muy poco.
  • La renovación de Julen Lopetegui. No me estoy repitiendo. Simplemente creo que es un nuevo acierto haber renovado al entrenador justo antes de que le restara un año de contrato. Y Monchi se ha vuelto a adelantar a todos, ofreciéndole trabajo y proyecto hasta 2024, tres temporadas más amén de la presente. Y varias semanas después de la renovación, los aficionados hemos comprobado que vuelve a ser todo un acierto. Julen Lopetegui sabe dónde está, que hay buenos jugadores que tendrán que volar siguiendo el modelo de gestión de la sociedad anónima y deportiva, pero que si el vasco ha renovado tantas temporadas es, a buen seguro, porque se le han prometido retos más que interesantes.
  • Yassine Bono. Repescado en Segunda División del Girona, con una cesión inicial con opción a compra. Los “enemigos” de Monchi siguen pensando qué habría sucedido si Vaclik no choca con Kike García en aquella noche en la que Ocampos frenó a Dmitrovic. Lo cierto y verdad es que de casualidades está desbordado el mundo del fútbol (José Mari Bakero en Kaiserslautern, Iniesta en Stamford Bridge, Palop en Donetsk, Casillas vs Robben, M´Bia en Valencia y un larguísimo etcétera, todo amplio que ustedes quieran). Sea como fuere, el Sevilla FC tiene actualmente un portero que gana puntos, muchos puntos y hasta la sexta UEFA Europa League. Y todo esto por menos de cinco millones euros. De ponerlo en venta pese a su treintena de edad, está claro que su cotización sería muy alta. Busquen, comparen y si encuentran algo mejor, cómprenlo.
  • Jules Koundé. Criticado y cuestionado el pagar más de veinte millones por un defensa de veinte años al que se le fijó una cláusula de 80-90 millones de euros que, hoy día, a todos se nos antoja corta si lo comparamos con los dispendios que se pagan por Europa por centrales de medio pelo. Inaudito. Pues se ha convertido en la joya de la corona, pero de la de un príncipe de tan sólo 22 añitos que tiene enamorado al sevillismo y con el que gozamos tanto de su fútbol defensivo y de anticipación como de sus cada vez más habituales proyecciones en ataque. Para los aficionados del club más grande y laureado del Sur de España, hace meses que ya no es ninguna sorpresa. De Despeñaperros hacia arriba, fue descubierto en el partido de ida de las semifinales copera de hace unos días. Todo hace pensar que la Europa futbolera lo descubrirá si repite actuaciones y resultado ante el Dortmund. Y lo mismo lo hace hasta el seleccionador francés. Recuerdo algo parecido con Lenglet en Old Trafford al secar a Roman Lukaku en Octavos de Champions. Pero ya sabemos desde el yonkigitanismo habitual que profesamos, que nos da igual lo que piensen y opinen los demás desde el resto de España (normalmente centralizado informativamente en la capital).
  • Diego Carlos. Fichado del Nantes por quince millones de euros tras una mala temporada. Un jugador que ha alcanzado la internacionalidad con la canarinha en el Sevilla y que cotiza a la alza. El primero de los fichajes en llegar de la nueva era Monchi, en silencio y en vísperas del Mundial. A mí el nombre compuesto, ante mi desconocimiento del fútbol internacional, ya me hacía estragos. Menos vistoso que el príncipe galo, pero el auténtico jefe de la zaga, con una fortaleza increíble y un buen desplazamiento en largo. Todo un baluarte, nada duro pese a su corpulencia y que, hasta en tono humorístico, le cogió el gusto a hacer penaltis en pleno mes de agosto. Todo un crack.
  • Fernando Reges. Este jugador, debido a su edad, no tiene una futura venta, pero nuestro querido rey Midas terrenal volvió a dar una lección de dirección deportiva de club al recuperarlo de Turquía por cuatro millones de euros con 32 años. Que si estaba mayor, que si venía de vuelta, que si la liga turca es una liga menor, bla, bla, bla. A ver donde encuentran un pivote de cierre con el despliegue físico y táctico de Fernando, honrado como el que más, que nunca falla y que encima tiene bastante ordenado tanto al equipo como a la presión alta que ejerce.
  • Joan Jordán. Trece millones a un equipo como el Eibar que lucha por evitar el descenso año tras año a las órdenes de Mendilibar, pero del que a veces te traes jugadores, ahora llamados “box to box”, en todo su esplendor futbolístico que están llamando a las puertas de la selección nacional y que a día de hoy cotiza por más del triple del valor de su adquisición allá en 2019.
  • Lucas Ocampos. Fichado del Marsella por quince millones de euros. Ya es internacional argentino. Fue pichichi la temporada pasada causando sensación en aficionados propios y ajenos. Este curso no alcanza la cifra goleadora de hace unos meses, pero lo quiero siempre en mi equipo. Pese a sus cabezonerías del uno contra todos, es vertical, no rehúye una pelea, desborda, tiene velocidad y golpeo y, aunque no se destaque, lleva nueve de nueve en los lanzamientos de la pena máxima en las dos temporadas que ha jugado en Nervión. Todo un valor seguro y que muchos quisieran tener en su equipo, pero evidentemente a un precio ya muchísimo más elevado.
  • Gaditano y rescatado del Milán en el mercado invernal por una cifra cercana a los veinte millones de euros. Compañero allá por la temporada 2013-2014 de Aleix Vidal en el Almería. Ha sido internacional por España y parecía algo olvidado. Pues es toda una realidad desde que llegó pero más mejorado aún desde que realizó una pretemporada y se puso a buen tono físico. Juega a pierna cambiada, conexiona a los compañeros de ataque, da la pausa, permite la prolongación del lateral diestro, tiene un excelente golpeo tanto a puerta como cuando pone de gol a sus compañeros, y se le respira ese deseos de conseguir cosas con este club. Como todos los anteriores, su valor de mercado supera el de su adquisición de hace apenas doce meses.
  • Youssef En-Nesyri. Al igual que Suso, fue firmado en el mercado de invierno por una cifra de veinte millones de euros y que ha protagonizado multitud de debates en el seno del sevillismo. Con menos cualidades técnicas que los delanteros que hemos conocido en la era Monchi (Kanouté, Luis Fabiano, Negredo, Bacca, Gameiro o Ben Yedder), pero con dos características principales que se deben explotar. Su juventud, 23 añitos y su gran arma de atacar los espacios, ya sean centros o desmarques en velocidad. En la temporada en curso ya atesora diecisiete goles entre Liga y Champions cuando apenas se ha rebasado el ecuador del ejercicio. Muy marcado por aquella decisiva acción ante Neuer en la Supercopa de Europa, pero de la que se ha repuesto satisfactoriamente, además de ganarle con creces la titularidad a De Jong. Le han salido novias en la Premier que doblaban su adquisición de hace sólo un añito y, por el momento, tanto el jugador como el club han preferido cerrar filas ante cualquier hipotética salida.
  • Papu Gómez. La última adquisición de un muy buen y experto futbolista por parte de Monchi. No lleva aún ni veinte días en nuestra ciudad, pero se le divisa bastante fútbol en sus botas pese a no estar aún acoplado al equipo ni al ritmo de partidos, debido al incidente que tuvo en el Atalanta con su anterior entrenador Gasperini y lo tuvo mes y medio sin jugar. Pese a todo, aunque no hayamos visto aún al jugador del que nos hablan los expertos, viene a cumplimentar los diferentes perfiles con los que “El León” confecciona su plantel. Jugador que debe batir líneas desde la zona central, ésa en la que se posiciona en cuanto parte de la izquierda. Tiene un buen disparo y, que pese al vacío de las gradas, nos va a hacer disfrutar y mucho con sus bailes sobre el césped, con y sin balón. Su edad es avanzada, claro está, pero ese precio que ronda los siete millones de euros parece hasta barato para lo que se le vislumbra al jugador lo poco que lo hemos visto.

Pues al comienzo del este extenso artículo hablábamos que Monchi se encontró a un plantel con sólo dos valores en alza como Sarabia y Ben Yedder y a un Éver Banega desquiciado. Ahora, citados arriba, salen a bote pronto nada más y nada menos que diez cotizaciones muy en alza, entrenador incluido. Para los críticos y exigentes con este artículo, podemos discutir si Óscar en negativo y Rakitic en positivo podrían haber sido incluidos o no en el mismo, pero creo que ha quedado puesto de manifiesto el excelente trabajo del de San Fernando en su regreso a nuestra centenaria entidad.

Sea como fuere, sólo queda por desearle una larga vida en nuestro querido y amado club a nuestro rey Midas terrenal, para que nos siga colmando de felicidad a los sevillistas. Tiene pinta de no tener fin, pero el glorioso, eterno e inimaginable gozo y disfrute de estos últimos dieciséis años, que se dice bien pronto, con las más de veinte finales disputadas y los diez títulos levantados a nivel nacional y continental así lo atesoran. Harían falta vidas y vidas de muchas generaciones para acercarse de lejos a lo que ha logrado Ramón Rodríguez Verdejo. Eso sí, habrá que advertir a Monchi que no termine plagiando al rey Midas en su ruego a Dioniso, cuando le pidió que lo liberase de su don, viendo que no podía comer los alimentos, ya que a su contacto quedaban transformados en oro. Con el don se nace y Monchi además lo pone al servicio del Sevilla Fútbol Club S.A.D., ¿qué más se puede pedir?

ALBERTO CONTRERAS 16/07/2020

El credo del león

Creo en un solo León,

el nacido en San Fernando.

Creador de plantillas exitosas,

veedor del talento visible y del invisible.

 

Creo en el Sevilla, su equipo,

concebido en verano por obra y gracia del León,

nacido de sus scouts,

a golpe de llamada y negociación,

puesto en duda por escépticos,

dado por muerto y sepultado,

equipo que aun confinado

descendiendo a la exigencia

resucita en primavera

advirtiendo sones de Champions,

atisbando en el estío

plata para sus vitrinas,

renovará así su gloria,

aumentará su reinado.

 

Creo en el tercer anillo,

en la planta noble trabajando

en comunión con el aficionado,

que le perdona al León

sus muy escasos pecados.

Porque hay Jordanes y Ocampos,

pero igual hubo Aquivaldos.

 

Creo en la resurrección tras el mercado,

en el nuevo proyecto hecho carne,

y en la elección del apóstol

que dirige a tu rebaño.

Y en la victoria eterna.

Gol.

Sevilla FC TV

Monchi se desnuda

Hoy voy a dar una opinión de algo que no acabo de entender y que voy a compartir. Aunque intuyo que es esa clase de opiniones que gran parte del sevillismo en general no solo no comparte, sino que detesta. Porque no estar de acuerdo o en cierta medida criticar a una leyenda del sevillismo […]

Afición del Sevilla FC en el viejo Nervión – 1935. Foto archivo del autor.
CARLOS ROMERO 06/02/2020

La exigencia

“Este club siempre ha sido ambicioso, y el no pasa nada, y hay que ganar el siguiente partido, no ha sido nunca un argumento utilizado por el Sevilla que yo conozco”. “La exigencia en este club es algo innato en nuestra forma de entender el crecimiento del Sevilla”. Ramón Rodríguez Verdejo, ‘Monchi’. Y no le […]

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