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Lopetegui - Columnas Blancas

Surrealismo

No es muy complicado percatarse de las corrientes de opiniones que se percibe del sevillismo a nivel general, ya que a las tradicionales tertulias de bares, se han unido de forma multitudinaria las redes sociales de internet (Facebook, WhatsApp y Twitter). En realidad esto último es la mejor metodología para medir la opinión pública.

Es decir, ahora se percibe más claro el sentir general de la afición.

Esa opinión generalizada en el verano del 2019, casi unánime, de rechazo a la contratación de Julen Lopetegui para que fuera nuestro entrenador, estaba fuertemente arraigada al sentir de gran parte del sevillismo, hasta el punto de que, aún con los magníficos resultados de estos casi dos años al frente del equipo, la mayoría de ellos no han cambiado de opinión, solo la guardan para poder sacarla a relucir al primer contratiempo del equipo, incluso cuando ni siquiera hay contratiempos.

El Sevilla este domingo ha jugado un pésimo partido que le ha costado su primera derrota de la temporada. Ello, junto a las críticas por insistir alineando algunos jugadores señalados por la afición (sobre todo Suso y Rakitic), ha permitido que los anti-Lopetegui del verano del 19 vuelvan a manifestarse de forma masiva contra el entrenador vasco.

No hablo de criticar decisiones, yo mismo critico cosas con las que no estoy de acuerdo. Sin ir más lejos, los dos últimos partidos Lopetegui ha cometido errores que han repercutido de manera negativa en el equipo. Faltaría más que estuviera exento de críticas. Pero son críticas puntuales, como uno puede criticar un mal partido de Kounde o de Acuña.

Hablo de perder la perspectiva de los resultados por el hecho de intentar arrimar el ascua a su sardina, cuando hay motivos elocuentes para dejar la sardina donde está.

El Sevilla ha tenido por diferentes motivos una pretemporada mala. No mala de resultados deportivos que eso no importa. Mala de preparación para el devenir de la temporada. O mejor dicho, para el comienzo de la temporada. Podíamos decir que el equipo está realizando la pretemporada compitiendo.

Como resultado de esos inconvenientes, como no podía de ser de otra manera, hay muchos jugadores que ha comenzado la temporada con menos nivel del que nos pueden dar. Algo que, por supuesto, tiene que repercutir en el juego del equipo. Puedo poner como ejemplo, por distintas circunstancias, a Navas, Acuña, Kounde, Suso, Papu, Jordán, Ocampos, Oliver o, como es lógico, por adaptación a los recién llegados. Todos tienen que mejorar y, sin duda, lo harán. Lo veremos en dos meses.  Mientras eso ocurre, mejor estar arriba teniendo en general buenos resultados.

Y sí, digo buenos resultados, a pesar de que empates fuera de casa ante la Real (colíder de la liga) y ante el Wolfsburgo en Champions se consideren malos resultados y se hayan criticado mayoritariamente.

De ahí cuando digo lo de perder la perspectiva de los resultados.

Sí, sabemos que la afición del Sevilla es exigente y lo veo bien. Fundamental para el crecimiento del club. Pero cuando se pasa esa frontera los adjetivos de denominación cambian. Por ejemplo, surrealistas. Y surrealista es pedir el despido de un entrenador que hasta ahora está haciendo un excelente trabajo.

Estoy seguro de que en ese movimiento anti-Lopetegui, que surgió hace dos años, nunca han cambiado de opinión, solo tenían que esperar su momento. Y el momento parece que les ha llegado, con la insistencia de alinear a Suso y perder el primer partido de la temporada.

Surrealismo.

PEDRO GONZÁLEZ 02/10/2021

Lopetegui

Que el Sevilla F.C., ha tenido una mejoría sustantiva, en todos los aspectos, con Julen Lopetegui en el banquillo sevillista, no es sino confirmar una realidad.

Cuanto el vasco aterrizó por Sevilla, el equipo estaba en una encrucijada. No habían sido buenos tiempos. La entidad había entrado en una fase deportiva que no respondía a la ya sempiterna aspiración sevillista de ir paso a paso, cada día, más arriba.

Los números de Lopetegui, a día de hoy, son incontestables.

De los 116 partidos jugados, se ganaron 69, se empataron 26 y sólo, se han perdido 21.

Porcentajes de 59,48 ganados, 22,42 empatados y 18,10 perdidos, habiendo conseguido en su primera temporada 2019-2020, por la cuarta posición empatados a puntos con el 3º, meterlo en Champions, y logrando la 6ª Copa Europa Ligue para las vitrinas sevillistas. Clasificación que repitió esta temporada pasada 20-21 para Champions, con el record de puntos sevillistas en la Liga: 77.

Y esta temporada, estamos terceros, sin haber perdido ni un encuentro, ni en Liga ni en Champions.

Como digo, números incontestables.

Pero como aquí no conformamos con nada, y somos muy exigentes con todo y con todos, pues yo voy a dar mi opinión y, es seguro, que se abra el debate y nos enriquezcamos con las distintas opiniones al respecto. Me meto a entrenador a sabiendas de lo puede caerme encima. Pero si no lo digo, reviento. Así que “p’adelante”

A mí el Sr. Lopetegui me parece, en su conjunto, un magnífico entrenador. Su currículo en sevillista, no debería tener objeciones. Pero este año, el mago Monchi, le ha dejado un cuadro que merece la pena.

Que merece la pena, porque le ha dejado un cuadro polícromo, con muchas variantes, con futbolistas que han mejorado la ya magnífica plantilla de la que dispuso la pasada temporada. Como buen vasco, la tenacidad, y obstinación por qué no decirlo, en mantener sus ideas, sustentadas, precisamente en sus logros deportivos, hace más que difícil, hacerlo cambiar.

Tengo amigos que han sido profesionales del fútbol, durante muchos años, con distintos entrenadores, y todos me dicen lo mismo. “Ningún entrenador tira piedras sobre su tejado y todos colocan en el equipo a aquellos jugadores que creen mejor para afrontar los partidos”.

Bien, los entrenadores, y su staff técnico, son los que mejor conocen el paño. Están día a día, con ellos. Y pasan muchas horas estudiando y debatiendo pros y contras. Y comprendo, que debe ser jodidamente complicado, manejar los egos de una plantilla con tan variopinta gente. Y la de tomar decisiones que pueden cambiar, y mucho, su trayectoria deportiva.

Pero los aficionados basamos nuestras opiniones en lo que vemos en cada partido y de la información de los medios de comunicación que creamos veraces y reales. Y, a veces, hasta coincidimos con algunos profesionales de la información que refrendan lo que nosotros percibimos en la grada o a través de la TV.

Y yo no entiendo algunas cosas que ocurren con determinados jugadores.

¿Cómo podemos los aficionados encontrarle explicación a que jugadores como Suso, y Ocampos, y menor medida Rakitic o Jordán, jueguen casi todos los partidos, cuando vemos que no aportan nada o casi nada los dos primeros, y andan desdibujados los segundos?

¿Cómo es posible que Munir reine en el ostracismo, y Lamela, juegue tan poco, cuando nos han demostrado a los sevillistas que tienen cosas que no tiene ninguno de los jugadores de la plantilla? Velocidad, regate, gol, son virtudes, que pocos, muy pocos tienen en nuestra plantilla.  Y en mi opinión, están desaprovechados.

Contra el Wolfburgo, ambos disputaron algunos minutos y media parte, respectivamente,

Y el equipo cambió, creando más peligro. Como leí esta mañana en Twitter, y siento no recordar, quién lo twitteó, “Munir ha creado más peligro en 17 minutos que Ocampos en 7 jornadas”.

¿Cómo es posible, que, a la vista del desarrollo del juego de los partidos, sigamos erre que erre, sea el equipo que sea, con la misma predisposición y no sepamos cómo cambiar la trayectoria, cuando se ve que eso no funciona? ¿Cómo dejamos que los rivales se replieguen a su gusto y monten barreras defensivas que haga que los números de disparos a puerta sea irrisorio o, prácticamente, nulo?

Pues eso. Que me lo expliquen.

Como creo que a nadie haya que explicarle, porque no nadie tenga nada que objetar en como seguimos insistiendo en resguardar la meta, en eso somos los números unos y aquí no hay que cambiar nada.

Pero tanto sobar la bola y tener menos peligro que el “pescao blanco”, debe cambiarse de alguna manera. Y tenemos mimbres y futbolistas para darle policromía a nuestro juego, y no parecer tan grises en nuestro fútbol.

Es decir, que veamos alternativas. Otras alternativas que mejoren los resultados en ataque. Porque de seguir así, mucho me temo, que los rivales se aprendan el libreto y ganar partidos se convierta en misión imposible y la policromía se convierte en tonos grises por aburrimiento.

EFE
ENRIQUE BALLESTEROS 14/01/2021

Pepe y José discutiendo hasta 2024

«A seguir enfadándonos, discutiendo y exigiéndonos, pero sobre todo, a seguir consiguiendo objetivos», esto fue lo que declaró nuestro omnipotente director directivo Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, cuando se confirmó la renovación de Julen Lopetegui por la entidad sevillista hasta 2024. Unos gerundios que encierran muchos secretos, que son más allá de unas declaraciones típicas de cara a la prensa. Le gusta mucho al isleño, será sobre todo por su cariño al Carnaval, soltar comentarios entre líneas para que los más inteligentes capten de inmediato los mensajes, y los más toscos se queden en la literalidad de las letras como hace un año sucedió en el Santiago Bernabéu. Aún nos recuerdan que quisimos retirar al equipo…

Es indudable que esa división existencial que existe en el sevillismo en torno a la figura de su entrenador existe también en la cabeza de Monchi. No solo a la hora de confeccionar la plantilla, que es el principal cometido de nuestro manager (en el significado español), sino a la hora de observar y de comentar lo que se contempla en los terrenos de juego cada tres o cuatro días por parte de nuestro manager (en el concepto inglés). ¿Por qué no termina de convencer a una parte del sevillismo Julen Lopetegui más allá de los incuestionables resultados que tienen como bandera la conquista de la Europa League?

Una pregunta que conduce a una división. Una división que es absurda y que reaviva una rivalidad completamente innecesaria, que solo sirve para alimentar egos. El de “Pepe” que es cierto que vive los éxitos de su equipo de forma afligida y al acecho de cualquier fallo para llevar razón. O el de “José” que se atreve a llamar “Pepe” al que realiza una autocrítica o pone encima de la mesa otro tipo de preferencias sin dejar que éste último pueda expresarse con libertad. ¿Si Monchi se enfada, discute y exige a Julen Lopetegui, por esa regla de tres, es un “Pepe”?.

La gran arma de los “José” son los resultados. Da igual que no vean los partidos, le bastaría con ver parpadear los numeritos del teletexto Voy a detenerme en los resultados. Voy a comparar a Julen Lopetegui con los entrenadores que hemos tenido en la élite en el Siglo XXI y que han cumplido al menos una temporada. Esto es, Joaquín Caparrós, Juande Ramos, Manolo Jiménez, Unai Emery y Jorge Sampaoli. Hace no mucho salió el dato que el exseleccionador es el entrenador con el mejor porcentaje de victorias de la historia del Sevilla con al menos cuatro partidos dirigidos; y ya la campaña pasada salió a relucir la estadística aquella de que su % de derrotas es el más bajo de cuantos entrenadores han pisado Nervión y no Nervión. Nada que objetar a los “José”.

Julen Lopetegui, tras perder en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, acumuló el 57,50% de victorias (por las 57,14% de Juande Ramos), y posee tan solo el 18,75% de las derrotas (por las 22,56% del manchego, su perseguidor y según una encuesta de Estadio Deportivo, el entrenador favorito del sevillismo). Ahora bien, me parece original como Julen Lopetegui distribuye estos porcentajes si tenemos en cuenta los parámetros de casa y fuera, porque si algo ha conseguido el vasco es igualar hasta límites casi ínfimos la diferencia de resultados siendo local y visitante. Meritorio cuanto menos y homenajeando a esta época de pandemia donde no hay público en las gradas y la diferencia entre ser local y visitante por tanto es menor.

Una buena razón de los “Pepe” es el hastío que le deja el equipo cuando el Sevilla juega sus partidos en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Julen Lopetegui ha vencido el 60% de sus partidos en casa (21 de 35). En la comparación de esta centuria, solo está por encima de Joaquín Caparrós (54,64%), está cerca de Manolo Jiménez (el 63,23%) y está muy lejos de los otros tres que están por encima del 70% en esta estadística demostrando que necesitaron hacerse fuertes en casa para sacar resultados. En el % de derrotas, Julen Lopetegui cuenta con un 14,29% (anda casi a la par con Unai Emery, 15,93%), un dato mejorado por el 10,94% de Juande Ramos y el 11,54% de Jorge Sampaoli. No pierde mucho como local pero otros han perdido menos.

No obstante, los “José” pueden contragolpear, como no, con resultados, los de a domicilio. Julen Lopetegui ha vencido el 52,50% de sus encuentros fuera (o lo que es lo mismo 21 de 40). En este aspecto, destroza a cualquiera de sus homónimos en este siglo con Manolo Jiménez en la distancia con el 45,59% de victorias como visitante, y el resto sin apenas superar el 40% (Juande Ramos 40,62%). Más relevante es su estadística de derrotas en los desplazamientos. El 22,5% (es decir solo 9 de 40), pulveriza a cualquiera que se le ponga enfrente (los otros cinco misters comparados giran entre el 34 y el 42%).

Julen Lopetegui ha ganado el 60% de sus partidos en casa y el 52,50% fuera. Alucinante. Una diferencia de 7,5 puntos, que contrastan redondeando con los 18 puntos de Manolo Jiménez, los 20 de Joaquín Caparrós, los 24 de Jorge Sampaoli, los 31 de Juande Ramos y los 39 de Unai Emery. Julen Lopetegui ha perdido el 14,29% de sus encuentros como anfitrión; y ha sido derrotado el 22,50% como forastero; es decir una diferencia de unos 8 puntos en comparación con los 18 de Manolo Jiménez, los 20 de Joaquín Caparrós y Unai Emery, los 24 de Juande Ramos o los 27 de Jorge Sampaoli (resultado de los 11,54% de derrotas en el RSP con el 38,46% de derrotas lejos de Sevilla).

Es decir, sus extraordinarios resultados como entrenador foráneo tapan sus estadísticas como local y le ayudan a aquellos “José” que creen y apoyan a Julen Lopetegui para seguir mirando por encima del hombro a quienes tienen la libertad de expresar lo que no le gusta. Siendo como es una forma de jugar similar independientemente del escenario donde se sitúe. Cuando los rivales visitan el Ramón Sánchez-Pizjuán esperan su oportunidad dando por bueno el punto de inicio, no tienen prisa y juegan con la horizontalidad de los nervionenses para hacerse fuertes, más si cabe si tienen el bloque bajo apuntalado, por eso los equipos modestos cuestan más. Cuando los rivales reciben al Sevilla, no se embotellan y tienen la necesidad de hacerse fuertes en casa dejando esos resquicios en su parte defensivo tan buenos para el estilo de este Sevilla de autor, algo que no le gusta a los “José” que, una vez por delante, sí sabe gestionar la ventaja a su favor (siempre que hayan cinco minutos de por medio).

Al estilo de Julen Lopetegui le gusta tener el balón, sobarlo para que no pase nada y que decida la cantidad de sus puntales. Le gusta jugar siempre igual. Le gusta jugar al empate. Tanto es así que el de Euskal Herria tiene el 23,75% de empates en total; el que más de los técnicos de este siglo con al menos una temporada completa. Es más, el Sevilla ha empatado nueve de sus 35 encuentros en Nervión (el 25,71%), solo Joaquín Caparrós está a la altura al haber empatado el 23,71% de sus compromisos como local (el resto de este siglo no superan el 19%).

Resultados, porcentajes, estadísticas y datos al fin y al cabo, que de momento de forma indudable avalan a un Julen Lopetegui cuanto menos original a la hora de conseguir sus réditos. Luego están las sensaciones que te deja, el gusto por su estilo de fútbol o lo que más le gusta a nuestra afición, que no es otra cosa que enconarse de forma absurda entre sí. Ver quién tiene razón, si los “Pepes” que se amargan o los “José” prepotentes que no dan pábulo a esa libertad de expresión, ahora tan envenenada en tiempos de pandemia y redes sociales. Libertad inherente a ese enfado, discusión y exigencia de un sevillismo que siempre va a intentar aportar su granito de arena para conseguir objetivos.

Reuters
PEDRO MONAGO 12/01/2021

La renovación

La verdad es que no recuerdo la última vez que el Sevilla tuvo contrato con un entrenador tan a largo plazo como el que acaba de firmar Lopetegui (hasta 2024). Sí ha habido alguna renovación, pero normalmente por un año, como la primera de Emery o la que luego él mismo resolvió para irse el […]

Una bonita historia que contar

Estos días ha aparecido un vídeo de la emocionante bienvenida de su familia a nuestro entrenador, en un pequeño pueblo de Guipúzcoa llamado Arteasu. Allí se vio visiblemente emocionado a su padre, José Antonio Lopetegui. El mismo que vi no hace mucho en una curiosa fotografía levantando en peso a sus hijas y con Julen […]

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