Cabecera Columnas Blancas
image

Estadio - Columnas Blancas

JOSÉ MANUEL ARIZA 02/06/2021

Volver

Saludos.

Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos
Van marcando mi retorno
.

Son las primeras estrofas, como saben, de un maravilloso Tango de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, tomadas para ésta ocasión en la voz mágica de Estrella Morente. Las elijo, de entre las que llenan ésa maravillosa obra rebosante de tristeza por lo perdido, porque definen completamente lo que siento, lo que deseo y lo que me ha sido hurtado.

Un año perdido (aunque con el sexto destello argentino de los que somos los más sabios) revestido de ausencias y que para algunos es más largo porque son las urgencias del tiempo pendiente; cuando descubres que tienes más pasado que futuro; cuando cada momento es mágico, único e irrepetible. Cuando anhelas que el resto de tus días sigan fluyendo por nuestro río de la plata con nombre árabe.

Que febril la mirada
Errante en las sombras, te busca y te nombra.

Volver a la Casa que las dos dimensiones, frías y distantes aunque de fidelidad asombrosa, no suplantan en ése placebo insoportable a pesar de que lo que sientes sea tan genuino como la carne viva. Volver en largo, ancho, profundo y Corazón. Volver en color, olor, sabor y pasión. Volver porque la deidad de aquel día te tocó al nacer y te puso sangre blanca y roja y te dio un Hogar para ti y los tuyos.

Volver al ritual mágico con todos tus dioses, los divinos y los humanos; volver hombro con hombro, abrazo con abrazo y volver con deseo insano, febril la mirada. Volver donde eres casi más tú que en tus otros tus; con tripas vivas, primarias y salvajes, con valor tan importante como esos cuatro o cinco valores auténticos de tu vida. Volver a vivir las liturgias de las Copas y de las copas: del antes, durante y después; de las sonrisas de cara ancha y a veces, tristes pero con la esperanza intacta de que vendrán otras mejores…

Pasión de cemento o de traca, estoicos o desaforados, pacíficos o exaltados que todos tienen aquí cabida porque es un Corazón enorme y todos pulsan igual, como teselas del mosaico que compone ésa Pasión: todas iguales, todas tan valiosas como las demás, únicas en sí mismas y como el resto. Porque volver es cantar de nuevo durante unos minutos el Himno maravilloso y en ocasiones, en el segundo prodigioso envuelto en red aunque tu garganta sea un desastre, como un atentado estético que debería estar penado y del que solo te salvan los tenores que te rodean y que te permiten fundirte en el anonimato glorioso. Pero suman, tus graznidos suman.

Volver para ver a las caras nuevas y antiguas; para mirar, observar, catar y analizar a los recién llegados por si son o serán buenos que a los otros ya los conocemos. Y sentenciar. Volver para equivocarte y redimir a los condenados  de su pena, por trabajo, con un indulto total y una indemnización gloriosa. Y volver para desear equivocarte tanto que no haya rincón donde ocultar tu orgullo herido y tu torpeza como técnico de grada. Te faltarán algunos y otros llegarán para ocupar el hueco que dejaron. Y los querremos a todos. O casi a todos.

Y regresar a la Agencia de Turismo “Seville FC Travel” que nos lleva por Europa en volandas (con créditos sin fin que ríete de las cuestas de enero) Escudo y Bufandas y Banderas como pasaporte, dejando huellas de Giralda orgullosa por doquier, en ése doquier inmenso que hemos subyugado sin piedad, sin concesiones, sin heridos, sin prisioneros y que es nuestro y lo seguirá siendo mucho tiempo más.

Volver con la Exigencia por la Excelencia aun sabiendo que existen imponderables de mayor cuantía pero a los que ya vemos en un horizonte cada vez más cercano y ellos nos ven a nosotros; de saber que “imposible” no existe, que los sueños se cumplen, que se están cumpliendo y que deseas como nada estar allí cuando lleguen los próximos porque como decía D. Lope (de Vega): “yo hago lo que puedo y la Fortuna lo que quiere”.

Volver para seguir exigiendo, como desde el principio mismo, que para los nuestros pedimos lo mejor siempre y no consentimos paños calientes porque para calentarnos ya estamos nosotros. Sangre de nuestra Sangre.

1890 razones para Volver, Sevilla FC.

Cuidaros.

EDU SANIÑA 24/11/2020

Volver a casa

Seguro que si a muchos de nosotros, los que soñamos y vivimos en blanco y rojo, nos preguntan qué añoramos más de la vieja normalidad, no tendríamos duda alguna. Parafraseando alguna canción de Biris Norte contestaríamos con rotundidad eso de ‘quiero verte en el Sánchez-Pizjuán, todos los domingos’ que tantas y tantas veces ha retumbado en el Gol Norte de nuestra casa.

Y sí, cuando hablo del Ramón Sánchez-Pizjuán, hablo de casa. En mis 24 años de vida podría decir que he vivido allí muchos de los momentos que con más cariño guardo en la memoria: aquel gol de Podestá al Tenerife, el gol de Baptista, la remontada al Panathinaikos en UEFA, el gol de Puerta, las semifinales ganadas… Y no es casa solo por eso, claro que no. Es casa porque es un sitio que me lleva a la felicidad más absoluta. Los abrazos con los vecinos de grada, esos extraños que se convierten en familia de domingo a domingo y un largo etcétera de motivos que podríamos añadir.

El sábado, por motivos laborales, me tocó volver a casa. Las horas antes estaba en una nube, pero conforme cogía la calle Juan de Zoyas y empezaba a hacer ese camino que tantas y tantas veces he hecho, todo era distinto. Uno, que a supersticioso le ganan pocos, hizo el mismo camino de siempre, pero nada era igual. Faltaba todo lo que rodea a lo que nos gusta. El fútbol sin nosotros los que lo amamos es un poco menos fútbol.

Tocaba entrar al campo y nada era igual. Tanto que la prensa, con esto de la pandemia, entra al estadio por la puerta número ‘7’, en gol sur. Para entrar, además de la mascarilla y de la toma de temperatura protocolaria, tocaba desinfectar todo el equipo. Tras eso, ahora sí, un seguridad muy amable nos hizo un tour por el estadio para llevarnos a la zona de prensa. Nada era igual.

Primero por el silencio. ¿Os imagináis un estadio de más de 40.000 personas con no más de 150? Pues es para echarse a llorar, ya os lo adelanto. Si supieseis la de cosas que pasaron por mi cabeza en esos 40 interminables minutos de previas os podríais poner en mi lugar. Pero bueno, equipos a vestuarios y vuelta al fútbol. Y cuando pensaba que sí, otra vez fue no. El cénit de mi decepción llegó en ese primer gol de Koundé. Imaginad que el Sevilla FC hace gol en el Ramón Sánchez-Pizjuán y nada retumba. La sensación fue escalofriante.

Tras terminar, vuelta a casa. Con victoria en la saca y una experiencia que a buen seguro podré contar en un futuro. Pero con la sensación agridulce de que nuestra casa, sin los sevillistas, es menos casa. Esperemos que pronto vuelva a llenarse de sevillistas. No os podéis ni imaginar lo raro que se hace verla tan vacía y en silencio. Un día menos para que el fútbol vuelva a recuperar su esencia.

CARLOS MARTÍN 15/10/2020

Sé de un lugar

(Suena Triana con el recuerdo vivo de Jesús de la Rosa y el eco de un gol en el Sánchez Pizjuán aún fresco en la memoria).

Eduardo Galeano, escritor uruguayo fallecido el día antes del 2 a 1 de la ida de cuartos de final contra el Zenit, es decir cuando solo tres Europa League decoraban las vitrinas en abril de 2015, llamó a las cosas por su nombre en ‘El Fútbol a sol y sombra’ para expresar mediante sus relatos lo que muchos comenzaríamos a sentir desde hace algunos meses. “Y yo me quedo con esa melancolía irremediable que todos sentimos después del amor y al fin del partido”.

En estos tiempos de parones prematuros a causa de las selecciones, y en los que añorar el fútbol de verdad, el de los clubes, parece que está en una posición preferente en el listado de pecados capitales, es inevitable acordarse con cierta morriña de las rutinas y emociones que han ido dando sentido a esta pasión. Cuadrar los compromisos y el festejo familiar según los partidos de local, un horario que te parte el día o un árbitro que no agrada a nadie. La eterna cola a la puerta del estadio mientras suena el himno con otra previa muy corta en una semana muy larga. Una avalancha tras un gol en el descuento. Tres puntos de oro que volverán a quitarte el sueño por la adrenalina postpartido y hasta una almohadilla bajo el brazo que escucha nuevamente camino de casa que no se juega a lo que se jugaba antes. Quién nos iba a decir el pasado 1 de marzo tras vencer a Osasuna en el último partido en casa que la nueva normalidad nos dejaría sin detalles así.

Aficionados herederos de una rutina llena de nostalgia con un fútbol huérfano de bufandas de un gran valor sentimental que volaban al viento para ser perdidas en las gradas. Robaron algo que daba sentido a una vida en blanquirrojo y que era recetado como mínimo una vez cada quince días. Una vacuna que durante 90 minutos era capaz de sanar todas las taras. Porque este amor, que fue creciendo hasta convertirse en locura camino del estadio y no frente la pantalla, también sabía de exilios en lugares como Carranza, Chapín, Nuevo Arcángel o Almendralejo. ¿Y quién ha levantado la voz para hablar de esta pérdida? ¿Qué estamento, parte implicada u colectivo se ha puesto en la piel del aficionado para comprender este escenario o acortar los plazos? Efectivamente, las mismas que en anteriores en ocasiones levantaron la voz por el cambio de sede de la supercopa. Cuidar al aficionado no es un discurso que venda ni genera un valor añadido porque se sitúa al lado del eslabón más débil de la cadena. Incluso en ciertos campos se vive mejor sin que se apunte al palco, se escuche el runrún en la grada si no llegan los cambios o se falla a puerta vacía.

En este nuevo tiempo en el que se habla de pérdidas económicas o de derechos de televisión se cuelga el ‘no hay billetes’ mientras los aficionados son sustituidos por un decorado virtual que tapa los asientos vacíos. El pregonado ‘Respect’ con su ‘animar no es insultar’ es una realidad exitosa al sonar una banda sonora artificial con cánticos en los que no es necesario el temido ‘apuntador’. Un escenario ideal en el que ya no hace falta cuidar los productos de las barras, negociar los precios como visitantes o comparar el cupo de entradas que se asignan a los socios y a los patrocinadores. La situación sanitaria manda mientras la sección de deportes muestra por televisión como un nuevo estadio en Alemania, Holanda, Bélgica o Francia abre sus puertas a un representativo porcentaje en las gradas.

Aunque en este nuevo escenario en el que nos encontramos toca detenerse en los segundos de diferencia que rompen cada semana con la magia. Esos que separan el canto de un gol entre los que ven el partido en la barra del bar por TV, desde la App móvil, en la plataforma de pago o lo escuchan por la radio. 90 segundos de diferencia que hacen que cada tanto deje de ser un grito unánime y se convierta en un eco cada vez más apagado. Un festejo escalonado que quita la emoción en casa a cada ataque sabiendo que algún otro lugar, si fue gol, ya se cantó.

Una situación que sirve para actualizar el poema de Martín Niemöller. “Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi no había nadie más que pudiera protestar.” Se llevaron tantas cosas que incluso se perdió la emoción del gol.

Ojalá aún no sea demasiado tarde para pelear por el aficionado. Ojalá pronto se pueda cantar ese gol. Ojalá se regrese al lugar en el que todo cobra sentido. Hagan posible la vuelta al Sánchez-Pizjuán.

JOSÉ MANUEL ARIZA 02/03/2020

Los aires del sur

Saludos. Los que hemos nacido por ésta parte de la Iberia sabemos, desde tiempos inmemoriales y porque un sinfín de pueblos invasores así lo testifican, que aquí el aire es más puro y trasparente, más límpido y donde las ondas sonoras y visuales se propagan con mucha mejor calidad. Una vez conquistados y expoliados convenientemente, […]

Ciudad Deportiv

Ciudad deportiva y estadio

En esta semana hemos conocido el proyecto del Sevilla FC sobre la nueva Ciudad Deportiva, que pasará a llamarse Campus Deportivo y Empresarial José Ramón Cisneros Palacios, y será el centro neurálgico del Club, y que aparte de las oficinas que ya se encuentran allí, albergará también los despachos de presidencia, dirección general, así como […]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies