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afición - Columnas Blancas

QUIQUE DE LA FUENTE 13/01/2020

Qué coraje, killo

Ahora estamos calentitos con el tema Dabbur y la gente indignada porque se va sin oportunidades, que ni cuando se fue Suker dio tanto coraje, y hablando de coraje…

Somos muchos sevillistas y por ende, hay de todo y ni la mejor la afición del mundo se iba a librar de tener a gente pa tó –voy a hacer una clasificación de la gente que tenemos pa descambiarla-, se podría escribir un libro. Por eso, se me quedarán atrás much@s, así que pondré los que mas coraje me dan, y seguramente, estaremos de acuerdo en mucho.

Empezamos con el nivel, gente que dan coraje:

L@s que arrebañan el agua o bocadillos de los compis, hermanos… este tipo de sevillista que nunca se llevan nada, porque según ell@s, no tiene hambre, ni sed, que ya esperan y cenan en casa… pero arrebaña, cual ave carroñera con to lo que pueda, «kill@ un buchito namá«, «un bocaito», «échate una pipas»… después llegan a casa y ya se toma el yogurt y a dormí l@s muy mamo…

L@s que llegan una hora antes al estadio, namá abren ya están ahí dentro, pero kill@, que no te van a quitar el asiento, hace 20 años sí, pero ahora están numerados cojones, no me seas fatiga, tómate algo antes de entrar chiquill@ que se te va queá el culo cuadrao.

Los que en un tiro a puerta del Sevilla, que aunque pase a 5 metros de la portería, gritan uyyyy, ¿Uy qué, cojones? Si por poco sale de banda.

¿Y qué me decís de cuando es al contrario? Cuando nos crean la ocasión, en este caso, las mujeres, normalmente ya puretillas parriba, con los chillidos que parece que va a coger un toro a su hijo,. No sé qué da más susto, el grito de la señora o Messi al borde del área.

Los que critican a Biris Norte porque no están animando como otras veces y a él/ella precisamente no se le ha ni visto tocar las palmas, ni pa sacudirse la sal de las pipas.

L@s que te dicen «yo paso de ir al estadio killo, es un coñaso pa salir después, llegas tarde a casa, a esas horas hace frió, yo lo veo mejor en la tv, ves la repetición»… y le dices al día siguiente.

-Killo tengo un carné de sobra pa el partido que viene ¿te vienes?

Aro, ¿a qué hora es?

-A las 21:00 el domingo (y en febrero, frío y siguiente día lunes)

Aro killo, de arte ¿quedamos a las 20:00 no?

El que pierde la bufanda tras el partido -siempre hay alguien que pierde una bufanda- pero ojo, no una bufanda cualquiera eh, una con más historia que Inglaterra, se la regaló su abuelo en el lecho de muerte… se la hizo la abuela a mano de regalo de su comunión… es la de la final de Eindhoven, ¡Po cuídala cojones! ¡O déjala en tu casa enmarcada!

El demasiad@ optimista o agorer@: ni le vamos a meter 3 fácil al Madrid, ni vamos a pegar un petardazo con el Alcorcón en copa killo. Alguna vez pasará, pero será algo inesperado, no es algo que tú solo ves venir, ya estarías forrad@ en las apuestas cojones, pero cuidao, que el día que acierte… ojú, no te va da , madre mía la que te espera…

-¿Ves?, te lo dije…

– Me lo llevas diciendo 10 años to los domingos cojones, alguna vez tendrá que ser, ojú chiquillo.

Los que se van 3 minutos antes, ya puede ir empate y que la victoria te da el pase a la final… aquí lo importante es no pillar atasco. Pero chiquill@, es como si te tragas el pasapalabra y te vas justo en el rosco, este tipo de personas son lo que se comen el cucurucho del helao y tiran la base crujiente del final del cucurucho. ¡Cuidado!, no son personas de fiar, en su cabeza hay algo que no le deja acabar de disfrutar, como si su cabeza la manejara su suegra.

Y me despido con algo que me da mucho coraje sobre todo por los bajit@s o niñ@s, estar atentos a esto a partir de ahora, veréis que curioso.

Los de delante que se levantan en una ocasión de gol, y te pierdes ver el gol o el remate. Aquí hay una norma no escrita (fijarse a partir de ahora): no es que se levanten porque está a punto de marcar el Sevilla. No, porque es curioso, esto solo pasa si es en la portería que te cae cerca, cuando es la lejana, no pasa. Que alguien me explique el por qué, yo todavía estoy buscando la respuesta, a no ser que el gol en portería cercana vale doble y todavía no me he enterado.

Los que parecen que han venido a comer y se han encontrado con un partido de fútbol, era más de otra época, pero recuerdo a uno, normalmente de pueblo, que venía al Sevilla a ponerse totalmente «púo». Pedazo de bocadillo, la bota de vino, queso… venga a sacar comida ahí, pero killo, ¿tanta hambre te da el fútbol?. Todos sabemos que en el descanso entra de arte el bocadillo pero es que lo tuyo no es normal, parece vienes patrocinado por un supermercado.

DAVID MELERO 04/01/2020

Radicalismo sevillista

Somos el Sevilla FC. Dos décadas atrás, un equipo que se pudría en la segunda división española. Tiempo desconocido u obviado por los que ahora critican a los nuestros. En los días que corren, equipo conocido por su afán de ganar competiciones europeas, haciéndose poco a poco con el respeto de parte de la prensa madrileña, aunque eso no quita que a los altos cargos les moleste “el codo con codo” con sus millonarios conjuntos.

Todas las temporadas se tacha a la afición sevillista como exigente. Adjetivo que siempre avala a los fieles de Nervión en positivo, pero como todo, en cierta medida. Desde mi punto de vista, se deben separar dos términos, exigencia e ignorancia. Si es verdad que este Sevilla es capaz de todo y así se lo debemos transmitir a los jugadores, pero con tanta exigencia, a veces, se llega a la ignorancia. Pies en el suelo.

Refiriéndome al tramo de liga ya sobrepasado, nueve puntos en los cuatro primeros partidos, llegué a escuchar en determinadas ocasiones,”¡tenemos el mejor equipo de la historia de nuestro club y, sin lugar a duda, uno o dos títulos nos van a regalar, ya era hora de un equipo así!”. Jornada 19, dos partidos en casa sin ganar, el entrenador prodigioso de los primeros encuentros ya no sabe dirigir a esos futbolistas, que ahora, ya no todos son los mejores. Esperemos a ver qué ocurre en los próximos capítulos.

Dos extremos: perfección y desastre. Radicalismo Sevillista.

Las redes sociales, fieles seguidores de esta conducta. Encargados de generar ese ambiente utópico cuando todo va viento en popa pero protagonistas de manchar la imagen de determinados miembros del club en momentos difíciles.

Ahora, estos “aficionados” no podrán separar el amor incondicional que une a la afición sevillista de sus colores, escudo y bandera. No podrán manchar esta bonita andadura que dio comienzo en el año 2006, ese hambre de títulos, pero sobre todo, ese apoyar en los momentos amargos. Siempre con el lema de Biris Norte: ¡HAY QUE ANIMAR AL SEVILLA AUNQUE VAYA PERDIENDO!

¡Viva el Sevilla FC y larga vida a su afición!

Saludos.

JOSÉ MANUEL ARIZA 07/11/2019

Lo que nos une

Saludos.

Todos los hombres de cualquier nivel social, ideas religiosas o políticas, tendrán aquí cabida.

Pocas frases tienen un contenido mayor con tan pocas palabras, pocas muestran una declaración de principios más definitiva y de recorrido tan largo.

[Hoy, sin embargo, debería decir “…todos los hombres y mujeres…” y seguiría siendo tan rotunda y plena como lo fuera en 1905. Incluso más si cabe.]

Lamentablemente, muchos no saben lo que significa o no quieren pararse un poco a pensar y entender lo que transmite, la grandeza de decirlo en una época tan remota y que permanezca inalterable a través de los tiempos. Otros prefieren hacer una interpretación perversa de algo enorme, universal y eterno con argumentos peregrinos, con la ausencia olímpica de pudor que les caracteriza. Podría ser que no les alcanzara a entenderla o tal vez les venga demasiado grande. Es pretender destruir algo que no tiene fisuras porque es, sencillamente, perfecto e indestructible.

En el Sevilla FC cabemos todos y lo ha sido así desde la fundación misma. Y todos somos todos. Y todos estamos ahí y lo estaremos hasta la muerte.

La frase alcanza un valor mayor si cabe en la era de las redes sociales, en la era los Twitter, Instagram, Facebook… en tiempos de mensajería interactiva instantánea en que podemos verter nuestras opiniones libremente (veremos cuanto más dura esto) y obtener respuestas (a veces cientos o miles) en pocos minutos. Opiniones que se discuten, se rebaten, se apoyan o rechazan con verdadera pasión, con entusiasmo caluroso o con malos modos y que en no pocas ocasiones han terminado con un bloqueo, un dejar de seguir e incluso, una denuncia que deja al titular fuera de circulación unos días o para siempre.

Y opinamos de todo.

Es habitual que en tu listado de personas (que te siguen o sigues con nombres y apellidos o bajo pseudónimo) aparezcan mayormente gente que profesa la misma religión futbolera que tú, que comparte contigo Colores, Bandera y Escudo porque hablar de lo nuestro nos gusta mucho y porque el metalenguaje sevillista es una gozada para los propios.

Personas capaces de hacer análisis de lo jugado con una perspicacia asombrosa y los demás, los que disparan a todo lo que se mueve, pensando quizás que la botella siempre está medio vacía.

Hay gente culta y menos; gente sabia y de los otros; gente educada y con carencias; amables, tolerante e irascibles en buen número. Los hay religiosos, agnósticos y ateos que llenan tu ventana, porque los sigues, de mensajes con los que quizás no compartas nada… salvo el Sevilla FC.

Gente políticamente comprometida con ideas de extremos, de centro, apolítica, militante o que pasaba por allí y no se detuvo. Tampoco coincides con ellos la mayor parte de las veces pero los lees aunque se te retuerzan las tripas con frecuencia. Gente en tus antípodas sociales e ideológicas que toleras porque… nos une el Sevilla FC.

Compartes opiniones en políticas, religiones, músicas, libros, pinturas, vivencias personales, enfermedades, cines, fotografías, investigaciones, historias… y tratas, casi siempre o casi nunca, de echar algo ahí aunque no tengas formación en ninguno de ésos saberes; aunque seas un enorme ignorante cuyo único mérito consista en tu capacidad de admirarte, de aprender de los que saben, de intentar pulir un poco tus aristas leyendo a gente maravillosa y obviando a los burdos porque… a todos ellos y ellas nos une el Sevilla FC.

Lo que nos une es el abrazo emocionado a un perfecto desconocido que sienta a tu lado en una final cuando marcamos, cuando alzamos una copa plateada, cuando nos sentimos entera y totalmente sevillistas sabiendo que el otro también lo es y que está ahí porque es como tú, que grita y vibra como tú en una sintonía insuperable de pasión, de sangre blanca y roja.

Lo que nos une es el Sevilla FC desde 1890 y todo lo demás puede esperar.

Cuidaros.

ENRIQUE BALLESTEROS 29/10/2019

El padre desplazado

Como el ácido láctico de un corredor agotado de 400 metros cuando encara la recta, como el MGU-K del McLaren de Fernando Alonso en plena progresión o como la nula resignación de Valentino Rossi en el ocaso de su carrera mientras compite contra el tipo que le va a destrozar su brillante palmarés; así se […]

foto: Columnas Blancas
CORNELIO VELA 13/10/2019

En todos los sentidos

Te he visto en derrotas y victorias, en campo propio y en ajenos. Te he visto en directo y en diferido, en color y en sepia. Pero sobre todo, te he visto en los ojos emocionados de los tuyos, que son los míos, en sueños infantiles e ilusiones maduras, en forma de cantera o de […]

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