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Rafael Cáceres - Columnas Blancas

RAFAEL CÁCERES 27/07/2021

Renovando a ciegas

A falta de menos de tres semanas para el comienzo oficial de la Liga de primera división del fútbol español, los aficionados observamos con estupor, como las autoridades sanitarias no aclaran el porcentaje de espectadores, que podrán asistir a los estadios.

Mañana miércoles es la fecha prevista para que el SevillaFC lance su campaña de abonos. Iremos a ciegas. Nunca mejor dicho lo de “fe ciega” a los que, como yo, nos lancemos al ruedo y renovemos nuestro abono, sin tener idea aún de cuántos serán los afortunados que puedan acceder al estadio ni, tan siquiera, si podremos acceder.

No soy portavoz de nadie, pero creo recoger el sentir del sevillismo, cuando pedimos certezas a la Junta de Andalucía”, autoridad competente para decidir los aforos permitidos y, que aclare, cuál va a ser en los estadios de los equipos andaluces de la Liga de Fútbol Profesional.

El Sevilla FC va a iniciar su campaña de abonos y los abonados necesitamos certezas. No soy ajeno a los datos desfavorables en la transmisión del virus, pero es perfectamente factible con la publicación de unos criterios claros, objetivos, que sean flexibles y se adapten a la mejor o peor evolución de la pandemia. Los criterios podríamos tenerlos ya, si nuestros políticos se pusieran manos a la obra. Criterios que acaben con la actual situación de incertidumbre.

En algún momento tendremos que saber a qué atenernos. La Liga va a comenzar y los aficionados queremos certidumbres. Que las autoridades sanitarias decidan si se puede acceder a los estadios y en qué porcentaje, pero que lo decidan ya, porque el tiempo se echa encima y no se puede seguir ‘mareando la perdiz’.

Queremos claridad. Queremos saber a qué atenernos y, sobre todo, queremos asistir al estadio el mayor número de aficionados posible, con todas las medidas de seguridad que sean necesarias, pero asistiendo y formando parte activa de la competición.

Exigimos un rápido pronunciamiento de la Junta de Andalucía, tan rápido que va siendo urgente.
¡Ya vamos tarde!

RAFAEL CÁCERES 12/05/2020

¿Poderoso caballero es don dinero?

Palabras como coronavirus, confinamiento, Covid19, distancia social o desescalada y ‘palabros’ como gotículas, seroprevalencia o hidroxicloroquina, han pasado a integrarse en nuestro reciente vocabulario habitual.

Esta maldita pandemia que nadie había vivido, está demostrando la vulnerabilidad del mundo tal como lo entendíamos. Un ‘bicho’ microscópico, tan endeble que muere tan solo con agua y jabón, ha demostrado los estragos que puede causar sin entender de fronteras, edades, religión, sexo… Nos iguala a todos aunque caprichosamente es letal con algunos y benevolente con otros.

El fútbol, tan rico en millones de euros, también ha hincado la cerviz ante el ‘bicho’ de marras. Son muchos millones de billetes los que se juegan en este partido y muchas las vidas (y medios de vida) que andan en juego.

El fútbol es pasión, es sentimiento desmedido por tu equipo, es colorido y animación, palmas y cánticos, banderas y bufandas, himno y clamor. Sin aficionados, sin seguidores no hay fútbol.

Pero el fútbol profesional también es una industria que por sí sola genera en España 15.688 millones de euros, un 1’37% del PIB anual y emplea a 185.000 personas, a lo que habría que añadir otros 4.000 millones indirectos (hostelería, merchandaising, hoteles, agencias de viaje…).

Y en esa diatriba van saliendo comunicados, artículos, opiniones que defienden la primera idea: la de la pasión, el colorido y la animación. Aparecen frases como “el fútbol no es nada sin aficionados”, “No al fútbol a puerta cerrada”o “No al fútbol negocio”. Quienes así se expresan, entienden que cuanto mayor sea el presupuesto, se pueden fichar mejores jugadores, luchar por objetivos más altos y, en definitiva, estar en la élite, pero anteponen la presencia de la afición en la grada al interés económico.

Frente a esta corriente de opinión, se encuentra por otro lado, una segunda idea, defendida por los próceres del fútbol patrio, a quienes también agradaría tener pobladas las gradas, pero anteponen los intereses económicos a cualquier otra cuestión. Quieren que esto se reanude cuanto antes, aunque sea a puerta cerrada, sin tener en cuenta que, lo primero es acabar con la enfermedad y después ya vendrá lo demás.

Ambas posturas tienen sus pros y sus contras.

Quienes defiende a ultranza las gradas con aficionados y si no no hay fútbol, no están pensando en la gente mayor o sin abono, que no puede ir al fútbol, personas deseando de ver ya a su equipo, y sólo pueden sentir sus colores a través de la TV. Tampoco valoran los puestos de trabajo de los empleados del fútbol.

Pero quiénes ven el fútbol desde el punto de vista de las empresas que generan riqueza, sueldos estratosféricos o suculentos dividendos, no están pensando en los aficionados que han pagado su carnet y se les hurta la posibilidad de alentar, sufrir o disfrutar de su equipo desde su estadio, en muchos casos, su segunda casa.

Parece que el dichoso virus ha venido para quedarse y, hasta que no haya medicamento y/o vacuna que nos proteja, no vamos a ver las gradas como siempre fueron. Entre partidos a puerta cerrada o estadios llenos, habría que arbitrar desde ya, de manera transitoria, otras medidas para que pueda asistir 1/3 o la mitad del aforo, con acceso a través de túneles de ozono y uso de medidas de protección como geles desinfectantes, guantes, mascarillas, asientos señalizados… El fútbol se practica al aire libre y, si otros sectores lo pueden hacer, el fútbol también tendría que ir por esa línea.

No veo a los dirigentes del fútbol planteando desde ya estas cuestiones, comprometiéndose a garantizar la seguridad de los aficionados y sí, muy preocupados por la de técnicos y jugadores. Por lo que se observa, parece que el único interés es reanudar cuanto antes la competición. Entre las dos tendencias, se va imponiendo la segunda: hay que reanudar la competición, aunque sea a puerta cerrada.

Aun así, la perspectiva se antoja compleja. Ya son varios los jugadores que no van a poder iniciar los entrenamientos por haber dado positivo en los test. La cosa se complicaría si esto ocurriera cuando ya estén entrenando en grupo, puesto que todos tendrían que quedar aislados durante al menos quince días. Más grave será si ocurriera una vez reanudada la competición. El aislamiento sería para los dos equipos y, teniendo en cuenta que se quiere jugar cada tres días, se perderían cinco jornadas cada uno, sin margen de recuperarlas.

Sí complicado es reanudar la jornada 28, más difícil se ve completar las 38. Entonces sí que se plantearía un grave dilema con la clasificación.

Habrían hecho un pan como unas tortas.

Por muchos test que se hagan, por mucho interés económico que haya, por mucho dinero que haya en juego y por muy poderoso caballero que sea don dinero, el virus está ahí. El fútbol es un deporte de mucho contacto. El insignificante ‘bicho’ y su cruda realidad pueden acabar imponiéndose al interés y a la voluntad.

RAFAEL CÁCERES 01/12/2019

Tan grande no es el pacto

Hay una frase, atribuida a Winston Churchill, que afirma que “la política hace extraños compañeros de cama”. La realidad es que esta afirmación no se circunscribe a la tan denostada política, sino que puede aplicarse a muchos ámbitos de la vida.

Así, por ejemplo, en el mundillo de la abogacía se habla de que “más vale un mal acuerdo que un buen pleito”.

¿Qué quiere esto decir? Que, en los supuestos en los que se dé la conjunción de intereses, es muy posible que se hagan “extraños compañeros de cama” (pueden hasta odiarse), siempre que confluyan hacia un interés común. Entonces, y sólo entonces, alcanzarán un acuerdo, una tregua o… un “Gran Pacto”.

¿Hubo el año pasado venta frustrada del SevillaFC? No lo podemos confirmar (tampoco desmentir). Lo que sí hubo fue una compra desaforada de acciones por parte de los grandes accionistas, hasta llegar a la extenuación. Del Nido no quiso o no pudo seguir comprando, mientras Castro y su grupo, tuvieron que recurrir a Sevillistas Unidos 2020, esa Sociedad opaca registrada en Delaware, para que comprara también. A cambio de esa alianza le permitieron a final de año ocupar un puesto en el Consejo.

Fue mucho el dinero gastado. A cambio de qué no lo sabemos, pero sí es evidente que había que recuperarse de arcas tan vaciadas.

Este año se convocó Junta General para el día 20 de diciembre, iban a repartir 15€ por acción. Ahí, entre propios y rivales, ha tenido que haber fuerte desacuerdo, por no decir bronca gorda entre ellos.

¿La no venta no da los beneficios que esperaban? No lo sabemos.

Lo que sí es cierto es que Del Nido no iba a aprobar las cuentas, mientras que SSUU 2020 no se ha pronunciado.

Solución: el “Gran Pacto”. Los temas de dineros se arreglan con dinero. Se retrasa la Junta General diez días, se aumenta a 44€, casi el triple, el reparto por acción y aquí paz y después gloria.

Todos los miembros del Consejo van a cobrar, (remuneración ya desligada de los beneficios) y todos los accionistas también. En eso consiste el “Gran Pacto”. Los tres miembros en el consejo representando las acciones de Del Nido cobrarán lo que hayan pactado y las acciones a 44€ supone para todos los grandes accionistas una pasta gansa: el triple de lo que le iban a percibir, que es una forma de ir recuperando la inversión.

Y como queda claro que, de momento no van a vender, hacen el gesto de blindaje del patrimonio inmobiliario. Gesto de cara a la galería, sin poner unas condiciones tan difíciles, que quedaran atados de pies y manos, y costara trabajo vender en el futuro.

Mientras hubo el interés común de derrotar a Hitler, rusos y americanos se entendieron. Desaparecido el alemán, volvieron a la gresca. Chinos nacionalistas y comunistas se unieron contra la invasión japonesa. Abortada la invasión, con los ‘japos’ regresados a sus islas, los chinos continuaron su propia gresca.

En ambos casos su “Gran Pacto” finalizó en gresca.

Creo que se me entiende.

RAFAEL CÁCERES 17/10/2019

¡Me hierve la sangre roja!

Un día entre semana cualquiera, da igual, quedamos a las 10 de la mañana en la cafetería de la Ciudad Deportiva. Nueve minutos antes de la hora establecida suena el WhatsApp: -“Avísame cuando esté en cafetería, que bajo!!” -“Ya estoy aquí” -“Bajo” No ha dado tiempo a que me sirvan mi ‘máquina cortado’ cuando Caparrós […]

RAFAEL CÁCERES 26/09/2019

Nosotros somos afición

La RFEF pretende llevarse la Supercopa fuera de España. La LFP no ha abandonado su pretensión de llevarse algún partido de liga al extranjero. En nuestro país no hay ninguna regulación en cuanto a porcentaje reserva de entradas para la afición visitante ni en cuanto a precio máximo. ¿Dónde ha quedado el “Respect” a los […]

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