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Pepe Sabariego - Columnas Blancas

PEPE SABARIEGO 04/02/2021

Aquí se forman campeones del mundo

Este texto que figura en el cartel de la valla que nos encontramos al entrar en nuestra Ciudad Deportiva nos recuerda y llena de orgullo a los Sevillistas algo que no es fácil, que ahí se formaron tres canteranos que fueron campeones del mundo con la Selección Española en el mundial de Sudáfrica en el 2010: Jesús Navas, Carlos Marchena y Sergio Ramos.

A lo largo de nuestra historia muchos han sido los canteranos que han llegado a jugar en el primer equipo, siendo parte importante y notoria de ella. Prueba evidente de esta notoriedad en el club son los dorsales de leyenda: Gallego, Enrique Lora, San José, Antonio Álvarez, Enrique Montero, Pablo Blanco y, el último nominado, Francisco López Alfaro.

Subir del filial al primer equipo era una consecuencia habitual y lógica. Incluso durante muchas temporadas eran mayoría en la composición de las plantillas, pero esta tendencia hace años que no existe, se ha roto.

¿Por qué ahora no pasan -o lo hacen muy pocos- canteranos al primer equipo? ¿Cómo, teniendo mejores medios, instalaciones, material deportivo, amplio cuerpo técnico… salen menos?

Si año tras año nuestros equipos de escalafones inferiores son campeones en sus ligas. Si contamos con internacionales en todas las categorías de las Selecciones Nacionales. ¿Qué está pasando? ¿Cuáles son los motivos?

La respuesta a estas preguntas para el aficionado, como todo en fútbol, serán muchas y variadas. Seguro que todas tendrán sentido y que ninguna será la correcta, pero lo cierto es que hoy en día es una realidad la ausencia de canteranos en el primer equipo.

La presencia de canteranos en un equipo suele estar condicionada por varios factores principales:

1)- Por tener el club filosofía de cantera. Ejemplo claro, el Athletic Club de Bilbao.

2)- El económico. Cuando el club no puede firmar futbolistas y mira obligatoriamente para la cantera.

3)- Cuando un canterano destaca por encima de los demás e irrumpe demostrando, partido sí y otro también, sus cualidades. Como decimos en el argot futbolístico: “Rompe la puerta”.

4)- Aprovechando la oportunidad que se le presente por lesión, sanción u otro motivo de un componente de la primera plantilla, y se consolide en el equipo.

Las respuestas seguro que las tendrán en el club y estoy convencido que los responsables de los escalafones inferiores trabajan cada día para revertir esta situación.

En mi opinión, la principal causa es el crecimiento deportivo y económico del club. Jugar en el Sevilla F.C. actual es muy difícil y la exigencia de un equipo nivel Champions es muy grande. El rendimiento tiene que ser inmediato, aquí no se espera a nadie. Y un entrenador que tiene 25 profesionales en su plantilla es muy complicado que le dé la oportunidad a un canterano antes que a uno de ellos.

Muchos aficionados nos quejamos de que aquí no se le dan oportunidades a los nuestros, pero yo me pregunto: ¿tenemos la paciencia suficiente cómo para aguantarlos y esperarlos?

El sevillista no entiende de edades ni de nacionalidades. Le da igual que tenga 18 ó 34, que haya nacido en Coria del Río o en Camerún. Lo que le pide al que viste su camiseta y defiende su escudo es rendimiento. Y no espera, lo quiere inmediato.

Siempre a lo largo de nuestra historia ha sido así, pero ahora, dado el nivel deportivo actual, esa exigencia se multiplica por diez.

En estos últimos años el club ha apostado por la juventud, jugadores juveniles de primer año jugando en el División de Honor e incluso en el Sevilla Atlético, saltándose varios escalones. Entiendo que buscando una progresión más rápida. De hecho, el filial es el equipo más joven de los más de 100 que conforman la segunda B en España. Su formación, compitiendo en superior categoría, puede ser mayor, pero para ello tienen que jugar todos los domingos. A esas edades, el futbolista tiene que jugar y jugar. Además, el físico en el fútbol actual es determinante y puede ser que, después de varios años en el filial, el futbolista tenga que dar ya el salto y, por su juventud, aún no esté formado físicamente para competir en un equipo nivel Champions como el Sevilla.

Vamos a creer en este proyecto y tener paciencia, porque hay varios futbolistas que vienen con una gran proyección.

Pero si no sale ese futbolista crack que llama a la puerta y la rompe, a mí particularmente me gusta mucho la fórmula de la cesión: salir para crecer, terminar de formarse compitiendo y volver.

Otra posibilidad sería plantillas más cortas como hacen algunos de los grandes, por ejemplo, con 20 ó 22 fichas de profesionales, y dejar las otras libres para los canteranos. De esa forma, podrían tener más oportunidades.

Aún con todas estas dificultades, no concibo un Sevilla sin su cantera. Tenemos técnicos preparados, instalaciones, material deportivo, residencia para los jugadores… Lo ideal sería que siempre hubiese varios canteranos formando parte de la primera plantilla y que fuese siempre por su calidad y no por necesidad. Pero lo importante es que la cantera, como se ha demostrado a lo largo de la historia de nuestro equipo, siempre estará ahí para cuando se necesite. Y el Sevillista siempre va a sentir el orgullo de que “ AQUÍ SE FORMAN CAMPEONES DEL MUNDO “.

Saludos y Viva el Sevilla FC.

Siempre!!!!!

PEPE SABARIEGO 21/12/2020

Hay motivos para disfrutar

No es exclusivo de esta época dorada la exigencia e inconformismo que caracteriza a nuestra afición, porque esto ha sido el santo y seña del Sevillismo toda la vida. Así ha sido siempre, va en nuestro ADN. Además, desde el inicio de este siglo, hemos añadido a lo anterior la Ambición, un complemento indispensable para poder lograr los éxitos conseguidos, que están muy por encima de nuestras posibilidades reales como club. Por tanto, los Sevillistas somos exigentes, inconformistas y con ambición.

Cierto es que estas características Sevillistas han contribuido, junto con el trabajo bien hecho, de organización, transformación y crecimiento del club, liderado por Monchi, piedra angular del proyecto, a conseguir los éxitos deportivos recientes que constituyen la época más dorada de nuestra historia, y que han hecho del Sevilla F.C. un club modelo y digno de estudio en el panorama futbolístico mundial, tanto en lo deportivo como en lo económico.

Hasta ahí todo bien, pero también es verdad que todo esto ha contribuido a que exista un sector del Sevillismo al que dicha exigencia, mal entendida, les lleva a la frustración, y por tanto, no disfrutan. O mejor dicho, sí lo hacen, pero siempre con matices o reproches, ya que destacan y magnifican mucho más lo negativo que lo positivo. Actúan casi como si de un entrenador se tratara, que una vez que termina el partido, aunque hayan ganado por goleada, ya están pensando en el siguiente y no disfrutan, o lo hacen muy poco.

Todavía en las derrotas tiene una lógica explicación, pero no termino de entender, aunque obviamente lo respete, cómo después de ganar el Sevilla F.C. un partido, no estén contentos, o sí, pero con matices, criticas y reproches a la victoria.

Después de habernos entretenido en ganar otro título Europeo y de clasificarnos para disputar la UCL en el primer año de Lopetegui, sin descanso, y teniendo que afrontar una final de la Supercopa de Europa, empezamos una nueva temporada de liga y la fase de grupos de la Champions. Eso nos obliga a jugar partidos cada 3 días y a realizar un esfuerzo físico y mental considerable.

El resultado actual es que nos hemos clasificado para los octavos de final en la Champions haciendo una fase de grupo de sobresaliente y, en liga, estamos arriba, muy bien posicionados con dos partidos menos para conseguir de nuevo el objetivo.

Qué orgullo ver nuestro escudo junto a los de los 16 mejores clubes de Europa en el sorteo de octavos de final. ¿Quién nos lo iba a decir a los que nos llevamos 50 años sin ver a nuestro equipo ganar nada?. El Borussia Dortmund será nuestro rival en febrero del 2021 y, no hace mucho, al llegar a estas alturas afrontaríamos esta eliminatoria como un premio. Diríamos “a disfrutarla”. Pero hoy en día, con la dimensión y grandeza que hemos alcanzado, decimos: “a competirla, a ganarla”. Esa es la diferencia que explica la ambición, el crecimiento y la magnitud que ha alcanzado el Sevilla F.C.

Pues así y todo, las críticas al entrenador, jugadores y al director deportivo son habituales, y es verdad que esto también es fútbol.

Al entrenador: que marcamos un gol y echa el equipo atrás, que no rematamos los partidos, que ganamos por la mínima y al final, que el equipo no juega bien, etc., etc., etc.

Al director deportivo: que no ha firmado delanteros buenos, que el equipo está descompensado, que no utilizamos la cantera (esto da para otro día un artículo en exclusiva), etc., etc., etc.

Y ahora pregunto y respondo yo:

¿Qué equipos ganan sus partidos con claridad y jugando bien?. Ninguno.

¿Qué es jugar bien?. Ganar.

Y ganar un partido hoy en día con la igualdad que existe tanto en liga como en Champions es muy complicado. Todos los equipos están muy bien preparados, compiten con intensidad, sus técnicos preparan a fondo los partidos y, además, qué casualidad, también los quieren ganar. Y, para conseguirlo, cada uno en función de sus posibilidades, emplea las armas con las que cuenta, todas lícitas dentro de lo que permite el reglamento.

En este aspecto, el Sevilla F.C. también utiliza las suyas, gustarán más o menos, pero Lopetegui ha conseguido desde el primer día darle una Identidad al equipo muy marcada, el Sevilla F.C. no engaña, todos sabemos qué pretende en cada partido y la forma es la misma que le ha dado un título y una clasificación Champions. Es un equipo sólido, contundente, muy bien posicionado en el terreno de juego, que somete a los rivales y trata de ser protagonista en todos los partidos, independientemente del rival.

Cierto es que le falta alguna variante en ataque, y ser más efectivos de cara al gol.

Hay una frase en fútbol que dice: “Lo que funciona no lo cambies”. Obviamente, todo es mejorable y este equipo tiene margen de mejora, pero aún así, mientras no se demuestre lo contrario, funciona y bien.

De fútbol todos opinamos y nadie tiene la razón. En fútbol, lo que vale es el presente, el pasado ya pasó y el futuro nadie lo sabe. Por supuesto, “como no puede ser de otra manera” (como diría nuestro presidente), tenemos que seguir siendo exigentes, inconformistas y con ambición, pero “inzisto“ (como diría Monchi), DISFRUTEN. Dicen los Rocieros que la llegada a la Ermita es el momento cumbre de la romería pero que de verdad, de lo que más se disfruta, es del camino. DISFRUTEMOS también nosotros del camino con este equipo y con este club que nos sigue dando desde hace muchos años MOTIVOS PARA DISFRUTAR.

Saludos y Viva el Sevilla F.C. ¡¡Siempre!!

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