Cabecera Columnas Blancas
image

Pedro Fernández García - Columnas Blancas

Sevilla FC – AS Roma

Era 20 de abril de 2006. Ida de semifinales contra el Schalke 04 FC de la entonces (yo la sigo llamado igual) Copa de la Uefa. Hacía muchísimos años que no teníamos la sensación de volver a hacer algo importante, de lo que muchos de los sevillistas nunca habíamos visto y allá que fuimos a la colina de Gelsenkirchen un grupo de unos dos mil sevillistas. Ambientazo previo en la Renania del Norte- Westfalia. Tsunami de banderas y bufandas rojiblancas en las calles de la ciudad mezclados con cánticos que nos llevan al gol norte regados con cervezas alemanas y algunos botellines de Cruzcampo importados.

Había un run-run de que algo grande podría estar cerca… Ese año llegó lo que llegó…

Ese fue el inicio de una magnifica racha de títulos de Supercopas, Copas del Rey y otras cuatro Uefas más.

Cuando escribo estas lineas, el equipo lleva ya unas horas en la ciudad de Duisburgo, a escasos 30 Km de Gelsenkirchen donde se empezó a cuajar todo, donde se medirá con la Roma, a partido único, cual final de las que ya unas pocas hemos jugado y sabemos manejar.

Temporada rarísima por los parones del Covid.

A pesar del escepticismo de buena parte de la afición por la apuesta de Monchi con Lopetegui y dejando de lado la decepción en Copa con el Mirandés, la temporada en liga, quedando cuartos, ha sido de sobresaliente, empatados a puntos con el Atlético de Madrid y clasificados para Champions a falta de dos jornadas para acabar la liga.

Acabada la liga y tras el descanso de una semana para la plantilla nos tropezamos con un último contratiempo en el equipo con el positivo de Gudelj por coronavirus, con escasísimos entrenos grupales para preparar este partido.

Un contratiempo más ante este trance que sabe a final.

Convocados todos excepto el serbio, baja importante para el partido de la Roma, la fortaleza física, táctica y mental del equipo deben ser valores que hagan superar todas estas adversidades, incluido el buen momento de la Roma.

Superando la prueba, solamente estamos a dos partidos de plantarnos en otra final, de nuestra competición talismán.

En estos días de periodo estival y ávidos de ver a nuestro equipo competir en primer nivel competitivo, aunque no podamos viajar con él para acompañarle, me llegan los recuerdos del gozo de las vísperas del disfrute de lo que puede venir.

Nos imaginamos lo que pudo haber sido un partido en condiciones normales con miles de sevillistas en las calles de Roma, ciudad tan asimilada a Sevilla.

A pesar de ello y como reza uno de nuestros cánticos, cada uno en su casa o, como será mi caso, con una reunión de amigos: “cantaremos todos unidos, alzaremos fuerte la voz, para que vuelva a sonar aquello de… oe Sevilla oe… oe Sevilla oe…”

Mucha suerte, sevillistas.

Valores

Ante la grave crisis sanitaria que padecemos en España y la humanidad, nuestro club, enmarcado en ese carácter de grandeza y de buen hacer institucional y deportivo, ha tenido a bien emitir unas videollamadas de jugadores de la primera plantilla con aficionados enfermos por las consecuencias de esta terrible virus y a veteranos jugadores para interesarse por su estado de salud.

Hace unos días fue Jesús Navas el que llamó al mítico Marcelo Campanal. Casi al final de la conversación Marcelo le daba la enhorabuena a Jesús por la momentánea tercera plaza de la clasificación y le instaba a seguir peleando por puestos más altos y a tocar nuevamente plata….

A aquellos sevillistas más jóvenes que a Marcelo Campanal lo conozcan de referencias de sus padres o abuelos les comento que – yo tampoco lo vi- estuvo jugando en el Sevilla en 1948 hasta 1966 y fue una portento físico de la época. Según los que lo vieron jugar era expeditivo en las entradas, veloz, sin rehuir ninguna entrada y saltos en los que sacaba medio cuerpo a sus rivales. Con 20 años debuta en la selección española siendo capitán a los 23 años, codeándose en lances de juego a jugadores de la talla de Kubala y Di Stefano y ganándoles la batalla en muchos de ellos. En un descanso de un Trofeo Carranza, el entonces presidente del Madrid, Santiago Bernabéu, dijo que si salía Campanal en el segundo tiempo el Madrid se retiraba…y en Oporto, por defender a su compañero de equipo Romero de una agresión se enzarzó el solo con el banderín de corner contra varios jugadores rivales y acabó en la cárcel portuguesa por defender a un amigo….

Rechazó varias ofertas de clubs grandes por quedarse en el Sevilla hasta el punto de que el entonces Presidente, Ramón Sánchez-Pizjuán lo consideraba “ patrimonio del club “ .

Fue uno de los prototipos de jugadores de deporte profesional cuidando su físico como pocos lo hacían entonces.

A sus 88 años , Campeón de España de atletas veteranos por 111 veces, sigue entrenando diariamente para mantenerse en forma.

El carácter de autoexigencia y ambición que tiene el Sevilla de 2020 se deben reflejar en el carácter de este bravo jugador de los 50 y extrapolarse en la ambición desmedida que tanto nuestro veterano jugador como nuestra institución llevan a gala.

Tengo la suerte de que mi padre, Juan José Fernández Suárez, fue íntimo amigo de Marcelo Campanal cuando éste llega a Sevilla.

Yo nací en 1966 justo cuando Marcelo se marchó del Sevilla pero el run run de esa gran amistad estaba en casa casi a diario…

Mi padre falleció en 2001 y hacia el 2005, preparando los actos conmemorativos del Centenario  , en cuyo Comité estaba entre y junto con otras plumas de este espacio, al encontrarme de frente a Campanal en la planta noble del Estadio  le cayeron varias lágrimas y nos fundimos en un gran abrazo donde estábamos los tres….

Ante la situación actual que se nos plantea por esta pandemia y con tantas horas de confinamiento que estamos pasando en nuestros domicilios creo que es interesante reflexionemos en la conjugación de valores que debemos recuperar  y recordar que coexisten tanto en el club como en el veterano jugador como el trabajo, la tenacidad, la disciplina, fidelidad, la solidaridad, la pelea brava pero con dignidad, el saber levantarse tras las duras caídas como la actual, el humanismo, la sensibilidad y el permanente nivel de exigencia para volver a tocar plata… ¿No Marcelo?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies