Cabecera Columnas Blancas
image
MAMEN GIL 05/09/2022

Adiós, tristeza

No hay más ciego que el que no quiere ver… El equipo está roto y lleva así desde mediados de la temporada pasada y desde entonces vamos en caída libre y sin frenos. No sé si el problema es de los dirigentes, de la dirección deportiva, del entrenador, de los jugadores… O tal vez de todos. Y, o a esto se le da un cambio radical, o va a ser una temporada muy, pero que muy dura.

Sí, sé que hemos tenido muchísimas lesiones, demasiadas (algo que, por cierto, tampoco es normal), pero si no hubiera sido por los puntos de ventaja que sacamos a nuestros rivales en la primera vuelta, no hubiéramos conseguido el objetivo de clasificarnos para la Champions. Eso no debe hacernos olvidar el ridículo que hicimos en las competiciones europeas y en la Copa del Rey. No tapemos el sol con un dedo.

No soy técnica ni analista y reconozco que cada vez entiendo menos de fútbol, pero sí entiendo de sevillismo y de sentimientos y como, creo que ya he comentado en alguna ocasión, el fútbol, como la vida misma son estados de ánimos y en estos momentos el sentimiento generalizado en el Sevilla FC es el de tristeza… Tristeza por las guerras accionariales, tristeza, por la planificación de la temporada, tristeza entre la afición…

Y entre toda esta tristeza, la que más me preocupa es la que parece que se ha instalado en nuestros futbolistas. Una imagen vale más que mil palabras y, aunque después se quiera hacer chanzas para negar lo evidente, las caras de nuestros futbolistas son todo un poema. La cara es el espejo del alma y, si echamos un vistazo a la videoteca, por ejemplo, a los ‘desde dentro’, podemos observar cómo salen los jugadores al campo desde hace varios meses… tensos, sin una sonrisa en la cara, como si en vez de a la hierba de un campo de fútbol salieran a la arena del circo romano, a la espera de ser devorados por los leones.

¿De dónde viene esa tristeza?. ¿Esa aparente apatía?. ¿Por qué no están a gusto?… No tengo ni idea ni me corresponde a mí averiguarlo, doctores tiene la Iglesia y ya están tardado mucho en dar con las respuestas. No hay nada peor que la incertidumbre y solo teniendo un diagnóstico podemos asumir la enfermedad, a partir de ahí podremos comenzar a poner la solución y cambiar el duro… Cambiar la tristeza por la alegría, las derrotas por las victorias, pues como dice Bilardo: “ganar no es lo más importante, es lo único”.

Sí, la temporada va a ser dura, no solo por lo que pase en los terrenos de juego, también por lo que pasa y lo que no debe de pasar en los despachos, pero lo que no debemos caer es en la trampa de las discordias entre nosotros, entre los aficionados. Ya está bien de decir si se es más sevillista o menos sevillista si se opina de una forma o de otra. No somos nadie para dar lecciones de sevillismo. Sevillista es el que ama a sus colores, a su bandera, a su escudo, más allá de las filias y las fobias con tal jugador, tal entrenador o tal presidente.

Dejemos opinar libremente y, repito, no caigamos en la trampa, pues ya sabemos eso de “divide y vencerás”, algo que solo beneficia a los que quieren obtener el poder a costa de lo que sea. Nuestra labor no es esa, es estar con los nuestros. A lo largo de la semana podemos hacer y decir lo que nos dé la gana, faltaría más, pero mientras que los de colorao estén en el campo, que no les falte nuestro aliento. Los guardianes de Nervión, tenemos en nuestras manos una importante herramienta, que no es otra que poner nuestro granito de arena para que la sonrisa vuelva a la cara de todos.

Cuando llegue la Asamblea General de Accionistas y cuando llegue el final de temporada, pediremos cuentas a unos y otros. Mientras tanto, lo dicho, a lo nuestro, a ayudar a despedir a la tristeza y que pronto vuelva a sonar eso de… “fuera las penas, viva la alegría, porque esta noche ha ganao mi Sevilla…”

fuente: Archivo Sevilla FC
CARLOS ROMERO 01/09/2022

El León de San Fernando

Ríos de tinta están corriendo estos días en la prensa capitalina sobre la actitud de Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, con su proceder en Almería tras un partido para olvidar.

Atados en corto desde la Avenida de Concha Espina, periodistas de lo que algunos han dado en conocer como “La Central Lechera”, (en Barcelona no se quedan muy atrás) cargan nuevamente contra nuestro director general deportivo por acercarse a la afición, darle las explicaciones pertinentes sobre lo ocurrido, pedir disculpas, arengarles y asegurarles que todo tendrá el rumbo adecuado. Como siempre.

Diríamos que no le conocen, pero no, le conocen perfectamente. Saben que es el motor del gran Sevilla FC de las últimas décadas, hilo conductor bajo el mando de distintos presidentes, desde Roberto Alés, José María del Nido y nuestro actual mandatario, José Castro, que comprendieron y ejecutaron a la perfección un modelo de club prácticamente único en el mundo.

El León ha sido y es pieza clave en la historia sevillista, es necesario recordarlo a los más jóvenes, es el punto de inflexión sobre el que se consiguió defenestrar a un club blanquirrojo mediocre, más centrado en los localismos, que aspiraba a no descender y que lo llevó a la gloria de los títulos para gozo del sevillismo. Un club moderno, fuerte, con presencia en Europa, con prestigio… eso es el Sevilla FC actual.

En Madrid quieren un club sevillista folclórico, de los tópicos, que les dé titulares de andaluces graciosos, que vague sin rumbo, en puestos de mitad de la tabla temiendo que sus perseguidores les adelanten para no descender, sirviendo a precio de saldo como cantera de Madrid y Barcelona. No decimos tonterías, esto ocurrió así durante muchos años.

Por el contrario, ven a un club que comienza a pisarles los talones, esperando un tropiezo para encontrar su oportunidad, atreviéndose a cuestionar su hegemonía, algo que poco a poco, año tras año, ven venir de lejos y es algo contra lo que deciden cargar tintas e intentar destruir. El Sevilla FC supone una amenaza para el sistema establecido de dos clubes que usan técnicas oscuras, con un tercero en discordia recogiendo las migajas que justifique que no es cosa de dos.

El club sevillista no entraba en sus planes como club que se establece y consolida entre los cuatros primeros y al acecho. No pueden permitirlo y harán lo indecible por impedirlo.

Malditos imbéciles.

El sevillismo se crece ante la adversidad, esto es algo inculcado en el ADN desde el presidente hasta el último de sus aficionados, pasando por el utillero, así lo demostramos en infinidad de veces a lo largo de la historia, porque, contra lo que algunos pueden llegar a pensar, esto no es nuevo, ocurrió siempre, desde que el fútbol se organizó en España con cientos de ejemplos que darían para un libro y de los gordos. Somos la piedra en el zapato que les duele, que les molesta, de la que se quejan y no se la pueden sacar.

El máximo responsable de los triunfos es el presidente del Sevilla FC, todo ocurre durante su mandato y su director general deportivo tiene la venia, en una de esas leyes no escritas -porque no se pueden escribir- para acercarse a la afición y entrar en comunión con ella y eso es algo que nunca podrán entender en ese lugar de la meseta -ni en algunos lugares cercanos- y lo usarán como arma arrojadiza. Así lo ha hecho siempre en las duras y en las maduras.

La unión es importante ante un trabajo más que contrastado y establecido, sabiendo que no somos muy de adorar a personajes endiosados como en otros lares, pero sí tenemos muy claro quiénes son los nuestros, especialmente los que han trabajado y trabajan para llevarnos nuevamente a la gloria, hacer lo contrario sería darse un tiro en el pie.

Ser aficionado del Sevilla Fútbol Club, significa DEFENDER al Sevilla Fútbol Club.

Grábese usted a fuego esto en su mente. No tiene otro sentido por más que lo busquemos. Con las nuevas tecnologías y en Redes Sociales, todos somos responsables también de la imagen de nuestro club, que tiene los mecanismos para hacer rendir cuentas en tiempo y forma, realizar todos los cambios necesarios si proceden, pero hay que DEFENDER al Sevilla FC siempre. Sea usted crítico, faltaría más, no todos los sevillistas tenemos la misma concepción de cómo debe funcionar nuestro club, pero sabiendo que el triunfo del Sevilla sólo tiene dirección única: la unión del sevillismo y el apoyo a un trabajo de dirección deportiva, como decía anteriormente, más que contrastado.

Aviso a navegantes:

El Sevilla FC es actualmente, en este minuto en el que usted lee esto, campeón de Liga, hexacampeón de la Europa League, pentacampeón del Campeonato de España, supercampeón de Europa y supercampeón de España, ostentando la supremacía del fútbol andaluz antes de la puesta en marcha de la Liga en 1928 a años luz del siguiente con 18 títulos de 21 disputados y, después, absolutamente nadie nos superó ni en títulos, ni en ningún registro estadístico positivo que se precie. El Sevilla FC es el eterno campeón de Andalucía, aunque otros se empeñen en minimizarlo.

CARMEN CASTEJÓN 31/08/2022

La Liga de la represión y el postureo

Hablar del mundo ultra aún se puede considerar un asunto tabú. Posicionarse, defender o justificar su figura o aportación al fútbol, parece que se realiza de forma furtiva. Por lo que, la suspicacia que rodea todo este entorno, incentiva situaciones de caos y sin sentido en contra de estos grupos.

El Sevilla Fútbol Club, desde hace casi medio siglo, cuenta con los Biris, que abarca mucho más de lo que se puede definir como un grupo ultra. Este conjunto de personas conocidas bajo el nombre del primer jugador de raza negra que perteneció al club, además de apegarse a los valores de máxima tolerancia social y ética moral, se ha solidarizado con la lucha obrera y realiza continuas campañas a favor de los más desfavorecidos. Así pues, no solo son el corazón de la bombonera de Nervión, sino uno de los grupos más influyentes de la ciudad Sevillana. De tal modo que, sentenciarlos con los populares prejuicios que arrastra el pertenecer a estos grupos, consiguen que se manifieste una invisibilización de la vida que le da al Sánchez-Pizjuán y al estadio, sea cual sea, donde vaya el Sevilla, así como a la propia ciudad con sus numerosas ayudas.

Tras lo acontecido en Almería, me parece más que necesario que se dé aún más eco al sometimiento y violencia con la que dominaron los antidisturbios a los ultras del club hispalense sin razón lógica y aparente. Y a los que no pertenecen al grupo, también. En el fútbol español, se trata de manera impune y sin ningún tipo de base moral a todo el que recorre kilómetros con tal de acompañar y animar a su equipo. Lo de este fin de semana es un ejemplo más.

Pancarta preparada por la Brigada Tifo y que Biris Norte portó para el partido ante el Almería pero que por las circunstancias y la ausencia del grupo, no se llegó a mostrar.

El dilema de la que, para algunos, es una inflada relevancia expuesta a los de Gol Norte, hasta el punto de discutir si es inexcusable su presencia, es algo que no tiene cabida entre el Sevillismo. Pero fuera y para las autoridades, sí. Justo el sábado presenciamos precisamente un exceso de violencia sobre los que califican y etiquetan de violentos, propio de la mayor de las contradicciones.

Es fácil aplaudir a los que te colorean la grada, le inyectan a los partidos más pasión y a los que mueven conciencia del fútbol de siempre, así como los primeros que entonan una crítica que gran parte de los presentes en el estadio piensan, pero no son capaces de proyectar de manera firme y con consecuencia. De aquí que, los mandatarios trajeados encabezados por Tebas, exhiban fotos, cual trofeos, de lo que Biris, entre otros, realiza. Apoderándose así y dándose reconocimiento de los espectáculos que nos brinda la liga. Eso sí, a la hora de tratarlos cómo se merecen, sin violar sus derechos ni imponiendo su potestad y apartando a un lado el egocentrismo, parece no satisfacer tanto el alabar sus acciones. Biris Norte es la clave, es el imprescindible aliento y el que lo considere una amenaza, muestra una increíble ignorancia.

Permitir esta represión es colaborar con el hundimiento del fútbol y la supeditación del fervor por tu equipo. Habrá quienes no estén de acuerdo pero la realidad es que no se puede concebir el máximo disfrute con la ausencia de Biris, grupo sin interés que mira por el beneficio común del verdadero y más puro fanatismo sevillista, en todas las situaciones. Y he aquí mi columna biriperiodista, nunca mejor dicho, donde me recalco una vez más en que frente a la transparencia, valores y elegancia a la hora de propugnar injusticias, los guardianes de Nervión no tienen rival.

campaña abonos sevilla fc
fuente: Archivo
PEDRO GONZÁLEZ 30/08/2022

El estigma y la razón

Se acerca septiembre, quedan pocos días para que finalice agosto y, con ello, acaben las vacaciones para casi todos y nos demos de bruces con la vuelta la normalidad, a nuestra rutina diaria. Se acaba el tiempo en el que uno tenía para desconectar de esa rutina, reflexionar y recargar las pilas para el arduo […]

fuente: Archivo
ALBERTO ISLA 29/08/2022

Transparencia y Sevillismo

He estado esperando un tiempo para dar cancha suelta a ver qué pasa realmente en el Sevilla Fútbol Club. He querido ser paciente antes de poder dar una opinión aquí, que más o menos vaya acorde a la realidad que vivimos. ¿Qué pasa en el Sevilla Fútbol Club? ¿Por qué la gran mayoría de aficionados […]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies