Cabecera Columnas Blancas
image

Bases del sevillismo (Parte 1)

Las manifestaciones de protesta por la desproporcionada sanción de la LFP en Agosto de 1995 convocadas por Javier Tenorio y Ernesto López de Rueda, iniciaron además todo un movimiento de base del sevillismo que pregonaba otra forma de gestionar clubs de fútbol diferente al de las sociedades anónimas deportivas según ley 10/1990 de 15 de octubre de R.D. 1084/1991 de 5 de julio, publicada en BOE dos días más tarde, y modificada en dos ocasiones por otros sendos reales decretos en marzo de 1995 y julio de 1996. La Ley, tendría su parte positiva, pero hasta hoy solo ha provocado el desembarco en los clubs de personajillos advenedizos sin sentimiento alguno ni por las entidades ni por sus respectivas ciudades. El modelo en España es un completo fracaso. El injusto descenso administrativo fue el principio de la construcción del SFC actual. Como todo el mundo sabe, la entidad padeció seis años de penurias deportivas derivadas de la inestabilidad accionarial por culpa del llamado “paquete maldito”, aún sin repartir entre los abonados.

De la pesadilla institucional y económica hubo que salir mediante lo que se llamó, evidente el eco de revoluciones históricas, una “economía de guerra” más la “traición” de GMA a sus propios sub-testaferros. La transición del paquete maldito desde GMA (Escobar y Caldas) hasta Sevillistas de Nervión SA fue larga y tortuosa y es bien conocida. La JGA extraordinaria de mayo 1997 en World Trade Center fue su inicio y la adquisición del “paquete maldito” en 2001 por Sevillistas de Nervión SA, su última etapa, por el momento.

Del desastre deportivo, ligado a la deficitaria situación económica, se fue resurgiendo con un novedoso modelo de gestión cimentado por el triunvirato Alés-Caparrós-Monchi, y continuado por los consecutivos Consejos de Admón.  (Del Nido Benavente y José Castro) desde 2003.

Pero la recuperación de algo tan importante como lo anterior, las señas de identidad perdidas durante décadas, fue obra de personas desconocidas que bajo los vaivenes accionariales y desastres deportivos, entre 1995 y 2001 fueron gestando corrientes de opinión de sevillistas que veían clara la amenaza del arribista populista de aviesas intenciones. A esos protagonistas anónimos dedico este artículo, y los siguientes.

Arrancar al SFC y su afición del alma que lo alimenta, Nervión y el RSP, tras 70 años (ahora son 92) se vendía como algo urgente y necesario para su supervivencia; la posibilidad de caer en manos de dirigentes de otras entidades y que fuese usado como club nodriza a su antojo mientras se permitían el lujo de ridiculizar a nuestra afición, o el riesgo de deslocalización, eran peligros manifiestos.

Durante el “Sexenio Triste” (1995-2001), reuniones en hoteles, en bajos del RSP (Federación de Peñas) o en la misma acera ante la puerta nº 2, cristalizaron en organizaciones (Grupo 1º de Agosto 1995 de ese gran sevillista que es Pedro González, o la Plataforma Salvemos al Sevilla, de Luis Marín Sicilia y Paco Romero, y Foro Sevillista del citado Ernesto López de Rueda) que intentaban aglutinar al pequeño accionariado. Era muy duro ver medradores profesionales en los consejos de Francisco Escobar, González de Caldas e incluso Rafael Carrión, en el auge del “loperismo” y el “gilismo”,  mientras juguetes rotos del fútbol campaban en el organigrama deportivo sin impedir que promesas de la Cisneros Palacios saliesen a precio de saldo. Era para asustarse y la resignación no ha caracterizado nunca al SFC. Alguien convocaba y uno acudía por mera inquietud, y un poco por terapia de grupo, a donde fuese. Recuerdo, al salir de una de estas reuniones en un hotel cercano al RSP, que José Mª. Cruz Rodríguez, viendo el alicaimiento de varios presentes, nos inyectó un chute de moral que aún recuerdo: “ Y anda que no está el sevillismo vivo ni ná”, fueron sus palabras.

Se iba como pollo sin cabeza, sin organización ni liderazgo, picoteando allí, allá y acullá. Curiosos personajes cobraron entonces protagonismo con más o menos fortuna: notarios, politiquillos de supuesta proyección, empresarios de la noche, profesionales de la panificación, y hasta miembros de la Benemérita. Felipe Rodríguez Melgarejo, ya en 1997, ideó la manifestación contra los testaferros (GMA) de la cadena de TV que controlaba la entidad a través de Escobar y Caldas. Hubo quien con la misma valentía que Ernesto López de Rueda (autor de una obra sobre la coyuntura del descenso administrativo y sus secuelas, “Sevilla hasta la muerte, el coraje de una afición”, CB Ediciones, Sevilla 1997) y Javier Tenorio en 1995, estamparon su firma y DNI en el pliego de convocatoria afrontando el riesgo jurídico que conllevaba. Otros organizaron excursiones de acompañamiento al equipo en sus desplazamientos.

Eran palos de ciego que solo estimulaban la hilaridad de algún periodista y de aficiones rivales. No obstante, el sevillismo escribió hermosas páginas en la historia del club en esos años: Carlos Tartiere, Salto del Caballo, Carlos Belmonte, José Fouto, El Vivero, Francisco de las Heras, La Rosaleda y tantos otros estadios en los que se recibía a la entidad y su afición con abierta hostilidad y manifestando un revanchismo inexplicable, máxime cuando con algunos de sus titulares no se había jugado en la vida, ni con nuestro filial.

Paralelamente, en el primer cuatrimestre de 1996, fue abriéndose paso una asociación que ha terminado siendo ejemplar para otras aficiones dado el fiasco que ha significado el modelo de sociedades anónimas en nuestro fútbol. Tres sevillistas trabajadores, Fran López, Alejandro Martín y Manuel Matas empezaron a dar forma a lo que sería la asociación de pequeños accionistas. Su idea fue vertebrar al accionariado de base en oposición a aquellos grandes capitales de la institución que solo quisieran servirse de la misma para sus intereses. A su alrededor se fue concentrando todo el que sentía preocupación por la deriva del club, personas de todas las profesiones y posibilidades materiales que compraron sus pocas acciones detrayéndolas de su economía y que veían que el reparto prometido de las acciones del paquete maldito no se ejecutaba.

El 30-4-1996, uno de estos esforzados sevillistas, José Ignacio Macías, atraído por la explicación de Fran López en una radio local sobre el objetivo de la nueva asociación, lo llama y se citan las 10:00 horas en la antigua, y única entonces, Puerta de Cristales del RSP, la que daba acceso a las oficinas. De aquél encuentro empezó la construcción de lo que hoy es la Asociación de Pequeños Accionistas del Sevilla FC (APA). Ellos iniciaron la legalización de la asociación y fueron incorporando a más personas. El 28-6-96 quedaron aprobados los estatutos y el 12-7-96 se produce la asamblea constituyente con asistencia de muchos significados sevillistas, entre ellos Javier Martín y Borja Fernández-Palacios, que hoy felizmente siguen en la asociación. (Continuará)

Como un niño el día de Reyes

La posición del Sevilla en la tabla de clasificación en la liga se está debatiendo a nivel nacional ante la posibilidad de ser un candidato para ganar la liga.

En esta cuestión tengo las cosas claras, es candidato porque así lo dice la clasificación, pero también estoy seguro de que no la va a ganar. Pero eso no me impide lo feliz que soy con verlo ahí a falta de ocho jornadas. Es una sensación, que al menos para mí que soy de la generación del 64 (con lo que eso conlleva vivido), es extraordinaria.

Tan extraordinaria, que en pocos partidos sufrí tanto como en el reciente partido jugado en Vigo, donde la victoria te daba el derecho de estrenar semejante estatus en la liga. Algo que me hacía mucha ilusión.

Y sí, lo vuelvo a repetir. No es cuestión de ganar la liga. Que sé que no va a poder ser. Es cuestión de verme grande.

Posiblemente no sea un mensaje muy ambicioso, pero estar con el objetivo casi alcanzado y ver como al hablar de los candidatos a ser campeón de liga, mi equipo está en todas las quinielas televisivas, portales deportivos, en los debates serios, los de bar, los de las redes y en los circos deportivos televisivos que están tan de moda, me produce una satisfacción brutal y sencillamente lo estoy disfrutando muchísimo. No en vano, yo no he conocido mejor situación que esta. Solo comparable con las últimas jornadas del 2007.

Una situación que hace que mi equipo esté en boca de todos y además por obligación. Porque hay una clasificación que dice que a falta de veinticuatro puntos, el Sevilla lo separa del primer puesto en seis. Por lo tanto, aunque le pese a los medios que siempre nos han tenido como un equipo fantasma, no tienen más remedio que aceptarlo. Y claro, yo lo disfruto.

Sé que algunos o muchos pensarán que es una tontería, pero yo vengo de cuando en televisión solo hablaba de mi equipo si nuestro presidente le compraba un Mercedes a su novia con dinero del club, o que Gaspart enseñaba un cheque sin fondo del Sevilla a las cámaras.

Así que, déjenme disfrutar con esto.

Eso sí, soy consciente de que esta satisfacción acaba justo cuando se amplíe en un solo punto la desventaja y perdamos la condición de candidato.

Mientras eso ocurre y con la clasificación para Champions en el bote, lo estaré disfrutando como un niño el día de Reyes.

CARLOS MARTÍN 12/04/2021

Treinta y tantos años y quinientas noches

El maestro Joaquín Sabina una vez exprimió un desengaño hasta convertirlo en himno, pero acercarse a la musicalidad de ese título no siempre lleva a hablar de alcobas vacías o de aprender a olvidar. Y es que la banda sonora blanquirroja de estos extraños días sin fútbol sevillista cada 72 horas estuvo dedicada al protagonista del medio millar de victorias desde que desempeña su cargo alejado de los tres palos y al valor que las mismas han tenido para cambiar la historia.

“Mi margen de influencia es verdad que es mínimo, porque no he jugado ninguno de esos partidos, pero sí te quedas con lo vivido en ellos y con quién los has vivido, y sobre todo que has hecho feliz a mucha gente. Son 500 alegrías, como mínimo. Las horas de trabajo que uno le dedica a esto es para hacer feliz a la gente del Sevilla”, respondía el culpable de este hito ante los medios oficiales tras tres décadas ligado al club de sus amores para detenerse poco después de nuevo frente a la exigencia. Esa que no le permite bajar los brazos, la que marca el ritmo, la que muerde y aprieta para buscar el siguiente salto.

“Disfruto poco luego de las victorias, siempre hay un reto posterior. Las noches de los títulos son diferentes, aunque me entretengo poco. Soy explosivo en las celebraciones, pero me enfrío rápido. A veces te arrepientes de no haber disfrutado más. Te come el día a día y es una pena. Quizás debería haberlo hecho, aunque no nos ha ido mal del todo siendo así”, explicaba para poner la noche de Colonia como ejemplo de esa pareja perfecta que hacen sufrimiento y felicidad.

Una efeméride que no se construye con el placer del azúcar y entiende mucho de ese veneno interno que lleva implícita la autoexigencia. Con los fríos números por delante o al calor del ‘Big Data’ habría que revivir emocionalmente cada encuentro para sentir lo que ha significado el 50,86% de victorias. Cada abrazo, cada gol, cada peldaño superado. Así se llega hasta el 71,5% al referirse a la invencibilidad en los mismos. Datos que vuelven a darle la razón a don Roberto Alés (qué ojo para “descubrir” al que era delegado del equipo y cuánto bien institucional trajo esa apuesta) al colocar al de San Fernando al frente de la dirección deportiva.

Ese joven que llegó en 1988 reclutado por Pablo Blanco para ponerse los guantes con el Sevilla Atlético, y que forjó su carácter en el primer equipo con el ejemplo de Bilardo, se coloca a las puertas de los 1000 partidos en un Sevilla que, tras un puñado de finales y con plata renovada en las vitrinas, muestra que el colmillo está afilado, que sigue teniendo hambre y que el techo puede saltar por los aires en cualquier momento.

“El leitmotiv de nuestro trabajo es hacer feliz a los sevillistas”. Esa es la palabra de Monchi. Tocará pelear para que así sea, por otros treinta y tantos años y quinientas noches.

 

Culebrón Sergio Ramos

El diario Marca, Diario de Sevilla y La Sexta, entre otros medios, adelantan que en la segunda temporada de la serie documental de Amazon sobre la carrera de Sergio Ramos, el futbolista de Camas tratará el tema de su salida del Sevilla y lo hará en los siguientes términos: “Mi fichaje por el Madrid fue […]

MANUEL LÓPEZ 31/03/2021

Anatomía de una metamorfosis

Baja a defender el córner. No es defensa pero se esfuerza en ello. El balón llega a su cabeza, la cual lo despeja como si no hubiese un mañana. La jugada sigue para él. Le cae el esférico. Tan solo tiene que correr con la fuerza que le transmiten miles de aficionados desde casa, los […]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies