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RAFA VELASCO 18/08/2020

Un giro de guion inesperado

En el mundo del Cine se utilizan los giros de guion para tratar de sorprender al espectador y mantenerlo atento a la trama de la película. Un ejemplo puede ser la película VÉRTIGO del gran Alfred Hitchcock, en la que su giro final deja sorprendido a todos, que nunca esperan semejante desenlace.

En el Sevilla FC tenemos actualmente en cartelera una película con un giro final inesperado. Creo que ningún sevillista, ni siquiera los que aplaudimos su fichaje, podíamos pensar que la trama pudiera tener este final.

El protagonista de esta peculiar historia lleva por nombre Yassine Bounou, más conocido como Bono. Llegó cedido del Gerona con una opción de compra, después de haberse hablado hasta la saciedad de la llegada del meta Pacheco del Deportivo Alavés.

Su llegada fue fría, la afición esperaba otro portero y quedó la impresión de que venía porque no había más dinero en caja. Se integró poco a poco en la plantilla, entrenando como uno más, asumiendo su rol de portero suplente. La Europa League en su primera fase, era la competición predestinada para él, pero sus actuaciones fueron poco alentadoras, llegando a su punto negativo más álgido en el partido disputado frente al Cluj de Rumanía. En el minuto 87, con el marcador 0-0, al portero marroquí se le escapaba un balón fácil y lejano, que se convertía durante un corto espacio de tiempo en el 0-1 y la consiguiente eliminación en Europa. Afortunadamente para todos, el VAR revisó la jugada por la mano de un rival que fue anterior al disparo e invalidó el tanto. Aquella desafortunada acción tuvo continuidad en sus declaraciones post-partido, en las que manifestó que había visto la mano del rival y eso lo desconectó de la continuación de la jugada.

Si echamos la vista unos meses atrás, recordaremos que tras el parón por el confinamiento del Covid 19, se hablaba en los foros sevillistas de qué portero vendría para la temporada que viene, dando por sentado que el Sevilla FC no iba a ejercer la opción de compra para su fichaje, opción que a día de hoy todavía es incierta. Pero debido a la desgraciada lesión del portero Vaclick, le llegó la oportunidad de ser portero titular y sentirse importante. La lesión del checo ante el Éibar dejó a la afición muy preocupada porque veía que con Bono en la portería podíamos perder las opciones de Champions, que en ese momento disfrutábamos en la clasificación. Cuando nadie confiaba en él, salió al campo y sorprendió a todos con actuaciones más que convincentes, que ayudaron a conseguir el gran objetivo marcado.

Se recuperó Vaclick, que ya estaba preparado para jugar la Fase Final de la Europa League, a disputar en tierras alemanas. Pero llegó el momento de la verdad y Lopetegui, al contrario de lo que opinaba la prensa, decidió darle continuidad, dándole la titularidad desde el primer partido frente a la Roma. El portero marroquí se lo agradeció con actuaciones que ya no solo eran convincentes, sino que se habían convertido en brillantes.

Decía Arthur Schnitaler que “Estar preparados es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida “.

Bono ha sabido aprovechar el momento adecuado, poniendo la guinda con un partidazo frente al todopoderoso Manchester United que nos abre las puertas de una nueva final europea. Todo parecía encaminado a su adiós y ahora una inmensa mayoría pide que se haga efectiva su opción de compra.

Bono, una película con un giro de guion inesperado.

A trabajar

Con la esperanza blanca de que un día no muy lejano podamos volver a ocupar nuestros asientos en la grada, traigo hoy a este patio de columnas algunas sensaciones nacidas del eco vacío de los gritos que retumban en la soledad de un estadio mudo, del golpeo sordo del balón entre voces agitadas del banquillo, de la ausencia de almas que respiran, cantan, sufren o explotan tras el gol, en fin, de ese concierto sin público y sin aplausos que son los partidos a puerta cerrada.

Sin duda debemos reconocer y agradecer antes el ejemplo que el mundo del fútbol ha ofrecido haciendo posible la continuidad de las competiciones bajo estrictas normas de seguridad sanitaria, priorizando la salud de plantillas y empleados, la regularidad en los entrenamientos, y la rápida respuesta coordinada de clubes e instituciones modificando formatos y calendarios, con generosidad y voluntad de acuerdo lógicamente animadas por la exigencia de los necesarios ingresos y de la propia supervivencia del sistema.

La obligada celebración de los encuentros a puerta cerrada ha puesto de manifiesto, sin embargo, algunas evidencias que no por esperadas han sido menos sorprendentes y, afortunadamente en mi opinión, más concluyentes sobre la realidad de este deporte, sobre su esencia, su razón de ser, y lo que verdaderamente le otorga ese poder único de atracción, sentido de pertenencia, afición, memoria y pasión.

Desde sus orígenes como sport distinguido, hasta su rápido desarrollo popular en las islas británicas y luego en las colonias y comunidades laborales y sociales en Europa y en todo el mundo, la presencia de espectadores curiosos primero y expertos aficionados después, ha sido consustancial con su crecimiento, y absolutamente imprescindible en la universalización del fútbol y en su configuración tal y como lo conocemos hoy.

Un partido sin afición no es fútbol, es otra cosa. Sencillamente, no existiría. Solo la tecnología audiovisual, que es un invento moderno, permite que nos asomemos a una cancha en la que dos equipos, bajo la norma y el convenio de la FIFA, disputan un partido. Pero eso no es fútbol. Entonces, podemos preguntarnos, ¿qué es?

Pues fútbol es levantarte por la mañana con un pellizco en la boca del estómago, cuando recuerdas que ese día juega el Sevilla. Cuando compruebas que el plan de la jornada se ha elaborado según la hora del partido, y que la previa con la peña, con los amigos de las “tardes de fútbol” o con los vecinos de grada, tiene la certeza de una cita en la barra de un bar y una cerveza fría. Cuando la conversación gira alrededor de una alineación soñada, de una lesión que la desbarata, y del delantero del equipo que hoy nos visita, que está en racha y juega de memoria.

Fútbol es salir de casa con la bufanda anudada en la muñeca y con la memoria de los que te llevaron por primera vez anudada en el corazón.  Y es ese rumor de los alrededores, y los bares llenos donde se ensayan cánticos. Es llegar pronto para disfrutar del ambiente, saludar a los abonados que llevan ahí más temporadas que años, y es emocionarte cuando saltan al campo once jugadores.

Fútbol es cantar, animar, comentar esa jugada, criticar un planteamiento, aplaudir en el 16, discutir sobre ese jugador que prometía y no acaba de cuajar. Y es, sin duda, transmitir y proyectar ese sentimiento individual y colectivo a los once que hoy tienen sobre el césped la responsabilidad de cumplir un compromiso con un escudo, una bandera, una afición y una historia.

Llevo a gala tener buenos amigos, y entre ellos, uno entrañable que en las grandes ocasiones, allá donde nos haya llevado el sevillismo para disfrutar de una final, toma literalmente el escenario de la “fan zone”, pide amablemente el micrófono de megafonía, y se dirige respetuosamente a los miles de sevillistas que allí nos concentramos. “Señores, buenas tardes. Aquí estamos otra vez, juntos, gracias a nuestro Sevilla Fútbol Club. Ahora tenemos que irnos al estadio, y ahora nos toca a nosotros devolver todo lo que recibimos de nuestro equipo. Señores, vamos a trabajar que el equipo nos necesita. ¡Viva el Sevilla!”

Esto es fútbol. Aún en estas extrañas circunstancias  y precisamente más que nunca en esta fase final de la Europa League, sintámonos interpelados por esta arenga de amistad y sevillismo, y hagamos llegar juntos al equipo la fuerza inconmensurable de la afición, el cántico al unísono que levanta corazones y hace olvidar el cansancio, las palmas por sevillanas que juegan al fútbol, y la casta y el coraje que meten goles.

¡Forza Sevilla Campeón!

JUANMA DÍAZ 07/08/2020

Y el Sevilla FC nos dio otra alegría

Escribía hace unos días esta columna por aquí en la que pedía que nuestro Sevilla FC nos diera otra alegría al sevillismo, tras la que nos dio con quedar cuarto en la Liga con la correspondiente clasificación para la Champions y pensando sobre todo en ese partido de octavos de la Europa League contra la Roma que se jugó ayer.

Y vaya si nos ha dado una alegría. Partidazo del Sevilla FC, sobre todo la primera parte, que para mí ha sido de lo mejor que ha jugado el equipo en toda la temporada hasta ahora. Y una segunda parte que también ha estado bien, pero que ha sido más de control. Y también porque la Roma tras un 2-0 tenía que hacer algo, aunque la verdad es que mucho no ha hecho, pero más bien por méritos de los sevillistas que por deméritos de los romanos.

Goles de Reguilón y de En-Nesyri y uno más de Koundé que nos anuló el VAR por un fuera de juego muy justo. Es difícil destacar a algún jugador en concreto por encima de otros, porque todos han estado a un nivel altísimo, tanto a nivel físico como de juego y toque. Porque, ¿qué me decís de los dos laterales? Navas, incombustible y Reguilón con mucha llegada y hasta marcó el primer gol. ¿Y de los dos centrales? Vaya pareja Diego Carlos -ya se me acaban los calificativos para este portento- y Koundé -¿de verdad que tiene 21 años este chaval?-. Los centrocampistas en el mismo buen nivel con el que terminaron la Liga. Bueno, lo de Fernando ha sido desde el principio. Banega nos está dejando unos últimos partidos como sevillista para enmarcar. Lo que le vamos a echar de menos… y eso que también ha habido que aguantarle tela, pero la clase y la calidad que tiene nadie la puede discutir. Jordán a muy buen nivel también y quizás quien ha estado más flojillo ha sido Suso, que fue el primer sustituido por Munir -buenos minutos también los suyos-. Ocampos en su línea de incisivo y agresivo ante la portería rival y En-Nesyri con mucha movilidad que hacía que la defensa de la Roma no supiera cómo sacar el balón jugado. Empezaba la presión en él e iban todos a una. De Bono poco que decir porque prácticamente ha sido un espectador más del partido entre los pocos que habían en el estadio por eso de jugarse a puerta cerrada.

Mención especial merecen también el entrenador y los jugadores del banquillo. Lopetegui planteó muy bien el partido: presión a la Roma, mucho manejo de balón y una vez más acertando con los cambios. Y los suplentes muy metidos en el partido pues desde los micrófonos de ambiente llegaban los ánimos, las protestas… se nota que esta plantilla forma un grupo muy bien cohesionado. También tendrá mucho que ver el momento dulce que está viviendo el equipo, digo yo.

Hasta los comentaristas del partido por televisión – entre ellos estaban Julio Maldonado e Ismael Medina- alucinaban con el juego que estaba desplegando el Sevilla. La verdad es que el equipo está muy fuerte y da sensación de una sólida presencia en el campo. Se presiona mucho y bien, se toca con sentido el balón con mayoría de pases acertados, hasta en los pases largos y se generan ocasiones que ahora sí se materializan muchas de ellas, algo que no ocurría en la primera parte de la temporada.

Hoy nos ha alegrado la tarde nuestro Sevilla FC a todo el sevillismo y tengo que reconocer que hasta me he emocionado porque me he acordado de muchos sevillistas del tercer anillo -entre ellos, mi padre- que supongo que desde allí arriba habrán disfrutado de lo lindo.

El martes 11 nos espera en cuartos en el mismo escenario pero a las 21 horas los británicos del Wolves, que ha eliminado al Olympiacos al ganarle 1-0 tras empatar en la ida a uno en tierras griegas. Volverá a ser partido único y ya sabemos que puede pasar cualquier cosa, pero tenemos que confiar en nuestro equipo porque motivos nos está dando para ello… y mucho más tras el fenomenal partido de ayer.

Sigue dándonos alegrías, Sevilla FC. Los sevillistas sabemos agradecerlo.

#VamosMiSevilla

Nota final: En la columna anterior comenté que la escribí desde el hospital de madrugada. Esta también la escribo de madrugada, pero no desde el hospital. Me dieron el alta porque no me pudieron infundir las células CAR-T, pues se me he presentado un problema que requiere que me den sesiones de radioterapia para acabar o reducir lo máximo posible un plasmocitoma -un tumor de los malos que produce el mieloma múltiple que tengo- que me ha salido en la base del cráneo, pues la infusión de las células tiende a producir inflamaciones y puede ser peligroso por la zona en la que está. Sigo por tanto en Salamanca acompañado por mi mujer en un apartamento que hemos alquilado y recibiendo las sesiones diarias de radioterapia. Hoy me toca la octava. Acabamos el martes 11 con la décima, el mismo día que espero que nuestro Sevilla FC nos dé otra alegría. Seguimos con fuerza y a por todas… porque estoy seguro que #yomecuro.

SEBASTIÁN POLO 06/08/2020

Uno di noi

-¿Quién es Enrico Bazzuchi? -Italiano de Roma, Sevillista y Sevillano. Tengo un poco de cada una de esas tres cosas, y es una combinación de la cual estoy muy orgulloso. Sevillano desde Feb 2002, Sevillista desde antes y socio del Sevilla FC desde 2005. -Si fueras un color, ¿cuál serías? -Rojo o Naranja -Si fueras […]

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