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ALFONSO GENTIL 21/10/2019

Auctoritas

La palabra autoridad procede de la romana auctoritas. Se entendía por ésta en el derecho romano la legitimación socialmente reconocida que procede de un saber, la que tenía la capacidad moral para emitir una opinión, la que debía decidir.

Hace unos años tuve con mi familia un encontronazo con una jauría de perros que creímos salvaje. Subiendo a una montaña en la sierra de Huelva se abalanzó hacia nosotros un tropel de perros que nos llevó a temer seriamente por nuestra integridad física. Un solo gesto de autoridad, alzar la mano, hizo que estos huyeran con el rabo entre las patas. Los perros solo entienden la autoridad aprendida o impuesta. De nada les sirve la razón o el sentido común. No entienden del conocimiento o de la legitimidad. A los animales, o a los grupos humanos que se comportan como tales, se le debe de imponer la autoridad como la entendemos coloquialmente.

En nuestro Sevilla FC desde siempre la legitimidad, el conocimiento, la sabiduría están muy por encima de la imposición, de la zafiedad. Desde nuestra proclamación como club. De ahí nuestra grandeza. De ahí la supremacía que tenemos en nuestro medio y que nos debemos perder. En los recientes premios Princesa de Asturias Siri Hustved proclamó la necesidad de aprender unos de otros como única fórmula de ser mejores, de progreso. No hay nada que mejore el conocimiento en un Hospital como el intercambio de opiniones entre profesionales de distintas especialidades o entre médicos residentes y médicos del staff.

JM Cruz y Monchi representan en el momento actual, a mi entender, la auctoritas en nuestro Sevilla FC. Son los líderes de una entidad que no debe de parar jamás hasta llegar a ser la mejor o al menos como las mejores. Se dicen de los líderes que son aquellos que acompañarías a un sitio al que no irías si no fuera con ellos. Ellos son los líderes. Representan el conocimiento, la sabiduría, la elegancia intelectual de contar con muchos, la sevillanía. Los que deben decidir. Aunque otros estén al mando de la entidad. Como en el senado romano. Ninguna decisión romana dejaba de pasar por él.

ALFONSO RAMOS 20/10/2019

Carta de Javiva, la madre de Dabbur

הי, אני אמו של דבור. אני כותב את המכתב הזה בגלל ¡Coño! ¡Que estoy escribiendo en hebreo! Por cierto, ¿el coño lo he dicho en hebreo o en español? Bueno, es lo mismo, yo creo que se entiende en los dos idiomas igual.

Os decía que soy Javiva, la madre de Munas (aquí me presigno). Escribo esta misiva para demostrarles a esos lenguarones de corazón negro, malos como la quina, que mi niño es una estupendísima persona. Aunque es verdá que si se afeitara estaría más guapo, que se lo tengo dicho desde los 12 años. Que esa barba le hace carita de quiosquero que vende tabaco suerto. “Joé, mamá, que afeitarse es un coñaso”. Anda, anda, anda. Que tienes pinta de lo que no eres por flojo. Totá, que mi niño es mu buenísima persona como pa que en Sevilla me lo tengan como a una plancha en un piso Erasmus, arrinconaíto y sin usar. Las madres de este mundo entenderán la corajina que le corre a una por las venas de ver a tu niño maltrataíto. Fité, que le eché en la maleta dos fiambreras de humus que le hizo su abuela y ni las ha abierto. Y no hay castigo más grande pa una madre que saber que tu hijo está mu lejos de casa y sin apetito. ¿Qué he hecho yo pa merecer esto, Alá mío?

Perdonen las disculpas pero ¿Acaso mi niño saluda a las persona poniendo la mano blanda? ¿Acaso a mi niño cuando habla mucho se le ponen dos bolitas blanca en la comisura de los labio como si se habiera comío un palo de nata? ¿Acaso mi niño es el que deja la hojita de lechuga en los carros del Mercadona? ¿Acaso mi niño dice ya estamo a juernes? ¿Acaso mi niño le pisa lo fregao a los encargaos del vestuario? כוס, que los radares de tráfico de España ya tenían una S pintá a grafiti antes de que mi hijo llegara. ¡A ver si ha sido también él! ¿Esta vez he dicho coño en español o en hebreo? Bueno qué más da, Javiva, que se entiende igual.

¿Que mi Munas (aquí me presigno) tiene cabeza? Vale, siempre la ha tenío. ¿Que el médico cuando nació en vez de una cachetá en el culo le dio un collejón porque era to cabeza? También. Me acuerdo que pasé las de Caín. Soplé como pa hinchar yo solita una colchoneta de unicornio a boca. Pero esa desproporción entre cuerpo y perola no te da derecho a tener a mi niño sin jugar. Que el entrenador, que no quiero ni pronunciarlo no vaya a ser que me entrabuque en una de las 9 sílabas que tiene su apellido y que del disloque me dé un vaío, lo dejó la última semana de nuevo sin convocar y le dijo “Toma, un libro filosófico, pa que te entretengas en casa”. ¿Queréis saber quién era el autor del libro? Po claro que lo queréis saber, si sois mu cabrone. Descartes. ¡El hijo de su madre le dio un libro de Descartes! Hay que tener mala baba pa hacer eso con una persona que no le ha hecho nunca daño a nadie. Que mi niño va a Portugal y paga los peaje, copón. Pues ahí no queda la cosa. El presidente, que no voy a pronunciar su nombre no vaya a ser que lo haga y la próxima vez que quiera yo decir cabina diga gabina, ha llegao a preguntar si el fichaje de mi niño se hizo con la tarjeta del cortinglé, pa que le devuelvan el dinero. ¡Será el tío vaina! Dame paciencia y fuerza, Alá mío, que dolor ya tengo de sobra.

A los aficionados sevillanos solo les pido una cosa. Cuídenmelo como si fuera hijo suyo. Denle cariño. Y si el niño tiene la suerte de jugar unos minutos, como alguien se cachondee de él, VOY PA ALLÁ, LO COJO, LO REMOÑEO Y LO MAJO.

Que a una madre a cojone no le gana nadie (aquí me cierro bien ambos lados de la solapa de la chaqueta y le doy fuerte al punto y final).

RAFAEL CÁCERES 17/10/2019

¡Me hierve la sangre roja!

Un día entre semana cualquiera, da igual, quedamos a las 10 de la mañana en la cafetería de la Ciudad Deportiva. Nueve minutos antes de la hora establecida suena el WhatsApp:

-“Avísame cuando esté en cafetería, que bajo!!”

-“Ya estoy aquí”

-“Bajo”

No ha dado tiempo a que me sirvan mi ‘máquina cortado’ cuando Caparrós me está dando un toque en la espalda diciéndome que ya ha bajado.

Se suponía que habíamos quedado para entrevistarlo, pero no. No lo entrevisté. Cosas que suceden sin pensarlas. Fue por una buena causa ¿a que sí, Joaquín?. Había que echar una mano a alguien y se la echamos.

Os podéis hacer una idea de los ¡hola!, ¡buenos días!, ¿qué hay? y demás saludos dirigidos a Caparrós, que se intercalaron en la charla, de quiénes entraban o salían de la cafetería; entre ellos, Juan Redondo, el camero que fue lateral derecho de la primera plantilla.

Tomé algunas notas… pocas, porque nos conocemos y nos vemos con cierta asiduidad desde hace unos 18 años, casi siempre con sus inseparables Daniel, Felipe, Florindo (Florindo es apellido, de nombre Antonio, que así lo llamarían sus padres, porque para todos los demás siempre ha sido “el Florindo”)… amigos de la infancia de Pío XII, de donde Joaquín se tuvo que ir a Madrid con 12 años. Su padre, trabajador de Agromán, había sido destinado a la capital.

Por entonces, Caparrós ya destacaba en esto del fútbol. Con mucho dolor de su corazón, tuvo que dejar de jugar en los infantiles del Sevilla FC (llegó a jugar en el Sánchez-Pizjuán) y pasó a la cantera del Real Madrid y de ahí a… ¡con esto no me enrollo! Todo lo referente a su trayectoria deportiva ya está publicado. Lo que no sé si sabéis es que, allí, en Madrid, ese chaval de 12, 13, 14 años, iba acompañado de su padre al hotel de concentración de su Sevilla FC, cada vez que jugaba contra el Real Madrid o Atlético. Aquí hago un paréntesis para deciros, cómo le brillan los ojos recordando esa época. Seguramente también recordando a su padre, que le inoculó ese veneno rojo y blanco que corre por sus venas y las nuestras. ¡Me hierve la sangre roja!

Pasión, garra, profesionalidad, nervios, sentimiento… hasta ahí no os descubro nada nuevo, pero a todos esos valores hay que añadir, al menos dos más: la importancia que Caparrós le da a la amistad: conserva sus amigos del barrio, de Bilbao (Jokin), de Madrid, de Cuenca, de Sevilla, de Utrera… ¡amigos de verdad, no de boquilla! La otra cualidad es su cercanía: Joaquín no olvida sus raíces, sabe que procede de una familia humilde, de un barrio humilde (del Patronato de Casas Baratas), y eso lo sabe llevar a gala. Sabe quién es y dónde ha llegado, se considera un privilegiado por trabajar en el Sevilla, tiene los pies en el suelo y no se le suben sus logros a la cabeza. En este aspecto es de una categoría humana insuperable, ejemplar. Siempre con un gesto amable no impostado, siempre dispuesto a echarte una mano, si te hace falta. Es tal como lo veis, sin dobleces, transparente ¡una gran persona! Lo que aquí llamamos ¡un tío muy buena gente!

MAMEN GIL 16/10/2019

¿Por qué te gusta el fútbol?

He perdido la cuenta de las veces que me han hecho esa pregunta a lo largo de mi vida y la verdad es que casi nunca he contestado. Siempre he considerado que quien eso se cuestiona jamás entenderá tu respuesta, así que tras una ligera elevación de hombros, me he dado media vuelta y a […]

PEDRO MONAGO 15/10/2019

Viabilidad

Sabido es que la contabilidad “moderna”, o de partida doble, fue difundida por Fray Luca Pacioli en el Siglo XV. Probablemente, en términos relativos, la contabilidad es de las materias que menos ha cambiado en 6 siglos, dada la vigencia de los principios que la regían: No hay deudor sin acreedor. La suma que se […]

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