Cabecera Columnas Blancas
image

Reflexiones sobre el último Betis-Sevilla

No suelo escribir sobre el otro club importante en fútbol de la ciudad a no ser que haya ofensa o provocación de por medio. No se ha producido ninguna, ni institucional ni mediática, pero determinadas vivencias personales me inducen a romper mi norma. En semanas anteriores tuve tiempo y ocasión de percibir el sentir del “homo baeticensis” (en adelante h.b. y  escrito con todo cariño y con la lógica guasa de nuestra ciudad) al dialogar con amistades varias que todos tenemos. Mi persona, a la que se le conoce de sobras su militancia perpetua sevillista, procura guardar silencio sobre las comparaciones entre ambos clubs, es mi conducta habitual independientemente de cómo estemos cada uno, no obstante, tengo siempre la sensación de que, deportivamente hablando, me observan como un bicho raro ¿cómo puede ser “palangana”? Creo poder afirmar que es el sentimiento de su mayoría, aún creyendo que ese calificativo despectivo con el que nos definen, y que ya nos honra más que nos insulta, nació en las entrañas verdiblancas. No fue así, surgió en uno de esos vértices del triángulo enemigo del SFC, el de la Andalucía anti-sevillana, pero no seré yo ni en este escrito quien les cambie su percepción y descubra su verdadero origen. La idea del “profundismo balompédico” es esa, su lógica no les permite entender que se pueda ser del SFC.

La frase habitual entre el “balompedismo”  dos semanas antes del recién terminado B/S era: “qué, este año  no estáis tan tranquilos, no”?¿”preocupación hay, eh”? Mi respuesta siempre es condescendiente y en cuanto pueda, derivar la conversación a otros derroteros, y si se sigue insistiendo, desviarme a asuntos más generales y banales del fútbol. Si analizamos las frases, cualquiera puede entender hasta dónde llega su aspiración, ¡ser motivo de preocupación para el sevillismo!

Más recientemente, en tanto que el Señor de Sevilla plasmado en la imponente talla de Juan de Mesa recorría las calles de Nervión en su regreso a San Lorenzo, me vi “acosado” (en el buen sentido y humorístico de la palabra) por algunos de esos h.b. que me brindan con su amistad. Insistían en la igualdad lograda gracias al “ingeniero”, y luego desviaban la conversación incidiendo en una posible inestabilidad del SFC derivada de la reciente JGA, como deseando el regreso del aspirante y testaferro de quienes ya sabemos, me aclaraban que era el principal accionista, que “cómo no lo admitíamos como presidente” y a la vez denigraban su “papelón” en la JGA por lo del mando sin pilas. Machacaban sobre nuestro déficit, sobre el fracaso contra el LOSC, sobre el posible debate entre nuestros abonados en torno a la figura de Lopetegui… Y todo esto tras recibir siete goles en cuatro días sin ninguno a favor.

Por lo general, me limito a sonreir, a gastar alguna “bromécula” a modo de liviano contra-ataque y nada más. Ha sido, es y será mi conducta siempre, antes y después de los Betis-Sevilla o Sevilla-Betis. Me gusta a veces confrontar opiniones con los del “universo bético” porque siempre es aleccionador y se les entiende (tarea difícil) mejor. Una vez que termina el enfrentamiento, la realidad tozuda se impone, pero ni llamo a nadie ni participo de hacer leña del árbol caído.

Escrito esto, y pasado el alegrón por el resultado del domingo, no caigamos los sevillistas en ninguna euforia. Esto es fútbol, nada menos, pero nada más. Cierto que nos esperan dos plácidas semanas, pero si somos fieles a nuestra filosofía, la preocupación máxima no debe ser hacer sangrar a la afición rival, sino intentar superar la fase de grupos de la Liga de Campeones, e ir preparando la misma motivación contra el Dep. Alavés, y humildemente, pero sin complejos, ir pensando ya en la visita a la hoya de Chamartín, donde tenemos una eterna asignatura pendiente.

Piénsese que el CNL es largo, que puede que nos tengamos que enfrentar a “los otros” en diferentes competiciones ésta misma temporada y las cañas pueden volverse lanzas. Humildad y respeto siempre. Hay muchos “derbys” en España, Europa y el Mundo. Si existe algún parecido al nuestro, puede que haya que ir a Buenos Aires (Boca-River) o Río de Janeiro (Flamingo-Fluminense), tal vez a Roma (Roma-Lazio). Abrigo la esperanza de que alguna vez los de nuestra ciudad se produzcan como los de los británicos: M.United-M.City  o Everton-Liverpool, en los que abuelos y nietos acuden al “match” cada uno con las insignias de sus equipos, y que no se parezca a los “intercontinentales” de Estambul (Fernerbahçe-Galatasaray). En la LFP no hay ningún duelo urbano parecido y el de Sevilla es el más atractivo por la igualdad en número de las aficiones respectivas, si bien rechazo el calificativo mediático de “Gran Derbi” por el abismo deportivo actual entre las dos entidades.

Nunca entraré en comparaciones que no nos llevan a ningún sitio, más en el “Universo Profundo Villamarino” se sigue apostando por una supuesta superioridad en no sé qué valores, por la magnitud de su remozado estadio comparándola con la del RSP, por su mayor “implantación social” ante el número de personalidades que simpatizan con ellos y por la multiplicidad de secciones deportivas que mantienen, por el nº de abonados… No sé si es un mecanismo de defensa ante la cruda realidad que les ofrece el SFC o la filosofía del “manquepierda”. Desde mi punto de vista son como una asociación deportiva y cultural, una fundación o hermandad, que tiene varias secciones, y una es la de fútbol.

Estoy muy contento y satisfecho de ser abonado y accionista de un club que sólo es de fútbol, y eso que históricamente la entidad ha tenido secciones de halterofilia, balonmano, basket, rugby y remo. Sabemos que tenemos menos abonados, pero siempre fieles en la renovación de abonos, que tenemos un estadio más antiguo pero verdaderamente histórico y fuertemente enraizado en su barrio y en la ciudad. No tenemos hoy tantas secciones como ellos más si dos filiales.  Tal vez por todo ello y porque el club se centra solo en el deporte que fue la causa de su nacimiento y nuestro objetivo no es ganar los “derbys” anuales o quedar por encima del rival urbano, sino conseguir lo máximo que se pueda en los diferentes torneos, es por lo que les mojamos la oreja, un año sí, y otro también.

Mi afirmación de siempre al terminar: ¡Viva el Sevilla FC y su sufrida afición, hasta la muerte!.

SEBASTIÁN GUERRERO 09/11/2021

¿De dónde vendrán?

Uno de los políticos con más garra que ha dado nuestra ciudad durante la democracia es Alfonso Guerra. Más allá de las filias y fobias políticas que tenemos cada uno, nadie puede negar la elocuencia, persuasión, retórica y la gestualidad en sus discursos que convencían al más pintado, fuera creyente o no. Cuando el PP decidió vender una imagen centrada allá por los años noventa, Alfonso Guerra, siempre hábil y rápido de mente, se sacó de la chistera un discurso brillante “dicen que vienen al centro, que están llegando… ¿de dónde vendrán? Años y años viniendo y nunca llegan, pero esta gente ¿de dónde vendrán, si siguen en la derecha más rancia?” He de decir que, aunque era un niño pequeño aún, se me quedó grabado tal discurso.

Perdonen esta perorata política de introducción, pero es que tras el derbi se me ha venido a la mente una y otra vez este discurso alfonsista pero llevado al fútbol. Llevamos años escuchando la igualdad, el sorpasso, la reducción en la distancia, el este año sí, el potencial superior… y yo solo leo estadísticas como que el Betis solo ha ganado al Sevilla 4 veces en su estadio al Sevilla desde el año 1986. O que en el estadio del Betis el Sevilla ha ganado más derbis y marcados más goles que el propio Betis. Nos podemos ir a los derbis en general, desde 1997 el Betis ha ganado 7 derbis por 23 el Sevilla. Todo esto en enfrentamientos directos y con los fríos datos sin analizar profundamente lo que han supuesto. No vamos a hablar de las goleadas concatenadas que llevaron al punto del pitorreo de que el himno del centenario del Betis fuera cantado por todo el Ramón Sánchez-Pizjuán a capela en forma de sorna. No vamos a hablar de las eliminatorias de Copa en las que hasta Kakuta metió gol. O uno de sus pocos derbis ganados fue en la Europa League para que el Sevilla remontara en el Villamarín posteriormente en una noche histórica. Histórica porque con los dedos de la mano se pueden contar las veces que un equipo ha remontado tras un 0-2 en la ida. Por cierto, para posteriormente ganar dicha edición de la UEFA Europa League.

¿De dónde vendrán esta gente para decir desde hace años que están llegando a nuestra altura y se encuentran solo, ojo, solo a siete títulos europeos de alcanzarnos, amén de un póker de títulos nacionales?. Por no hablar de clasificaciones europeas, clasificación histórica de la liga o cualquier cosa en la que se quieran comparar. Para poder llegar a aportar algún argumento se tienen que ir fuera de lo deportivo. No me refiero al ruinoso equipo de baloncesto ni a las regatas, que a pesar de que llevan ganando varios años seguidos aun no nos han pillado (30 vs 24), eso es deportivo. Me refiero a la masa social, esa que tiene más número de socios pero que en las cuentas, el Sevilla presenta mayor ingreso por este concepto que ellos. Por el sentimiento, ese que vimos el domingo cuando huían despavoridos por los vomitorios cuando marcamos el segundo gol y que resultan ser más simpáticos que nosotros, claro, nuestros jugadores no se dedican a contar chistes por la tele, se dedican a ganar, y eso, amigos, hace torcer el gesto al más pintado, los chistes y el autopobrecitismo generan simpatías, o más bien, que se compadecen, al final siempre vamos con quien creemos más pobrecito, no mejor.

No dudo que tengan buenos jugadores y un gran entrenador, que puedan concatenar algunos años en Europa y que puedan llegar a lograr algún éxito más importante, aunque esto sea mucho imaginar y peque de buenismo, pero por este punto pasamos nosotros hace ya varios lustros. Nosotros estamos ya en otro escenario, al que es difícil agarrarse y puede que nos caigamos de él en algún momento, pero poco a poco seguimos abriéndonos paso por él. Por muy bien que les pueda llegar a ir, para igualarnos en enfrentamientos directos o a niveles generales, irremediablemente tienen que pasar décadas. Pueden estar algún año por delante por circunstancias, pero es casi imposible que las generaciones actuales del beticismo puedan llegar a ver cómo se igualan los duelos de derbis, cómo consiguen varios títulos europeos y nacionales como nosotros, cómo consiguen ser por dos años el mejor equipo del mundo…

De dónde vendrán, que nunca llegan, y en cada parada solo queda de nosotros nuestra leyenda que dejamos a nuestro paso…

Fuera de la Liga de Campeones

Así, tal como suena, fuera de la Liga de Campeones (LdC) salvo conjunción astral, combinación matemática, o milagro de la Virgen de Fátima. Cuarta jornada y a la calle, y con suerte, mucha suerte, puede que caiga la pedrea de la UEL. Esa es la realidad tozuda y contundente hasta ahora. Y lo escribo tras analizar el partido contra el LOSC Lille ya en frío. Acudí al RSP con dudas porque sabía que un club campeón de la “Ligue 1” en 2021, aunque vaya actualmente el 12º en su competición, no desmerecería, por tal razón vi el partido más tranquilo de lo que en mí es habitual, y al final, pensé que el resultado fue injusto, porque tal y como se desarrolló el encuentro, creo que el LOSC mereció más. Ha sido la tónica del equipo que representa a nuestra ciudad en la presente LdC en fase de grupos. Como mucho mereceríamos llevar un solo punto, y no tres, dado el talante mostrado. Independientemente de que la sala VOR-VAR nos ha penalizado más que beneficiarnos en toda la fase, lo ha hecho en justicia.

Contra el Red Bull Salzburg se salió vivo de milagro, no solo por los justos “penaltys”  errados por Sûcic´ de los tres que lanzó sino porque el rival nos dio un buen repaso en la 2ª parte. Con uno menos, al SFC lo sostuvo el resultado, la afición, Bono y que era la 1ª jornada. El RB. Salzburg es un club “patrocinado” por una empresa de bebidas energéticas que ha impuesto su nombre al viejo VS Austria Salzburg  y a su estadio. Compite en Europa porque la UEFA ha admitido una argucia semántico-jurídica para que pueda hacerlo. El grupo empresarial que es su dueño tiene otro club en propiedad, el Red Bull Leipzig de la “Bundesliga”. Para que ambos pudieran participar siendo de la misma titularidad se hizo una diferenciación entre “propietario” y “patrocinado”. El nuevo RB Salzburg, con un estadio (“Red Bull Arena”) de 31.000 espectadores, es al amo de la Österreichische Fußball-Bundesliga: conquista el campeonato federal desde que la empresa local “Red Bull GmbH” se hizo con el club. Pese a que el principal accionista (Dietrich Mateschitz) es austríaco de nacimiento y residente en la ciudad, un grupo de aficionados prefirieron fundar un nuevo club, el S.V. Austria Salzburg, con los colores morados e historia tradicionales, en ella se encuentran numerosos títulos nacionales y jugar una final de UEFA contra el FC Internazionale Milano (1994).

La 2ª jornada fue contra el VfL Wolfburgo, 7º en la Fußball-Bundesliga”. Huelga decir que el club es propiedad al 100% de la consabida casa automovilística. Su estadio habitual,  el “Wolkswagen Stadium”, tiene capacidad para 30.000 espectadores y hay 26.000 abonados, pero tiene otros dos muy amplios para escalafones inferiores. Ha sido campeón de la “Bundesliga” en 2009 y es habitual en las competiciones UEFA. La empresa propietaria nació y radica en la misma ciudad del club. En este encuentro, si no es por la actuación de Bono y porque a indicaciones de la sala VOR-VAR, el búlgaro Georgi Kabakov, decretó pena máxima en el minuto 87 que habilitó a Rakitic a hacer el empate, la visita del SFC a la Baja Sajonia se habría saldado con derrota inapelable.

El desplazamiento a Lille para jugar frente al club local, el Lille Olympique Sporting Club (LOSC) tuvo idéntico guión a los anteriores. Era la 3ª vez que se visitaba la región de Hauts de France, los precedentes no eran buenos, y el choque del 20-10-21 en el Pierre-Mauroy deparó un 0-0 esperanzador aún jugando mal. Esta entidad del Norte de Francia ha pasado por varias manos desde su conversión en SAD. Su palmarés es de cinco títulos de liga, seis de la Copa de Francia, y una Supercopa francesa. Desde 2020 es de una empresa luxemburguesa, Merlyn Partners  SCsp.

La vuelta del día 2-11-2021 en el RSP ya es conocida y reciente. Antes de la metedura de pata de Delaney, prácticamente desde el gol de Ocampos, se barruntaba el empate. Afortunadamente nadie en el club ha querido excusarse en el penalti apuntado desde la sala VOR-VAR al muy mal árbitro por otros motivos, el rumano István Kóvacks. Más triste no ha podido ser nuestra participación.

Cuando en Agosto se publicó el Grupo G la mayoría pensábamos que era asequible. Pues no, no lo era. Dos de los que prácticamente nos han echado a patadas de la actual LdC tienen detrás un potente modelo de gestión basado en empresas locales, poderosas, afines a sus ciudades y a sus entidades representativas que se traducen en muy buenos equipos profesionales. Nuestro SFC no desmerece en historia y potencial deportivo a éstos, pero antes de quejarnos por el mal torneo hecho, los sevillistas deberíamos informarnos sobre la potencialidad de los equipos a los que nos hemos enfrentado.

El modelo el SFC sigue siendo exitoso, no lo cuestiono, pero tal vez no dé para superar lo mucho hecho ya. Dejando fuera el debate sobre el juego propuesto por Lopetegui, puede ser válido para la Liga española. La realidad plasmada de sopetón nos ha cogido por sorpresa en esta fase de grupos. Sevilla no es Salzburgo, Wolfsburgo o Lille. El SFC compite en su ciudad, que no es rica, con los “balompédicos”. Aquí no podemos esperar a empresas locales que financien nuestra sociedad porque no las hay, y no está en nuestro ánimo acudir a un capital foráneo por razones ya expuestas en anteriores artículos. Quizá  en Lille si lo estén, pero no en Sevilla. Así que la realidad se nos ha impuesto.

No deseo ser agorero, más el palo es gordo porque afecta a lo presupuestado, y más si ni siquiera se alcanza la participación en UEL, también porque se ha producido en vísperas de un B/S (odio el anglicismo derbi, y más si se le añade un calificativo) en el Estadio de la Exposición de 1929, y además por el daño provocado a la moral de la afición quedando aún la 2ª parte de la 1ª vuelta donde nos esperan los punteros del CNL. Escrito esto, alguien debe amonestar severamente a Delaney sobre sus salidas de pata de banco y de paso aconsejar a nuestro primer entrenador que no se desquicie tanto en la banda porque pienso que sus nervios son perjudiciales y los transmite al equipo. Y nada más, espero que nos levantemos y si no… pues lo de siempre: ¡Viva el SFC y su sufrida afición, hasta la muerte!

RAFAEL CÁCERES 04/11/2021

Cuestión de méritos

Siempre me fastidió que no reconocieran nuestros méritos cuando arrancábamos 1 ó 3 puntos en casa del Real Madrid, Atlético o Barcelona. Tanto el periodismo de allí como su afición criticaron a sus equipos, entrenadores, jugadores… por el mal partido hecho. El ninguneo al rival era (sigue siendo) evidente. El equipo invisible que se llevaba […]

26 de octubre

En la película de Stanley Kubrick “Espartaco” (1960), entre sus brillantes escenas destacaré una referente al diálogo que mantienen el joven Julio César (John Gavin) y el anciano Sempronio Graco (Charles Laughton) a la salida de uno de los diferentes lugares donde el Senado de la Roma republicana solía celebrar sus reuniones. Se había decidido […]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies