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Fernando
MIGUEL CANALES 19/09/2019

El sostén defensivo de Lopetegui

Julen Lopetegui ha dejado su sello marcado pronto en el Sevilla. Esto es algo que sorprende por la rapidez con la que el equipo ha tomado una identidad relativamente definida en tan poco tiempo. Sistema 1-4-3-3 como base de su posicionamiento táctico, activación rápida tras pérdida y presión en campo rival, dominio del juego mediante la posesión en campo rival, o juego mucho más volcado a bandas con laterales muy ofensivos frente a las combinaciones interiores han definido el arranque liguero de este nuevo Sevilla 19/20. Nada sorprendente para aquellos que hubieran seguido la trayectoria  del técnico vasco en cuanto a su concepción del juego que quiere que desarrollen sus equipos.

Sí es cierto que dentro de estas cuestiones, los equipos de Lopetegui han mostrado dos aspectos que no eran tan positivos y que se podían considerar como sus dos principales “déficits tácticos”. Y estos están siendo los dos, quizás, más comentados por el entorno mediático sevillista y por sus aficionados.

El primero ha sido, y está siendo también en Nervión, la cierta dificultad que mostraban sus equipos a la hora de generar un número de ocasiones acorde al volumen de posesión, presencia en campo rival y carga de juego ofensivo que mostraban los equipos de Julen. Este Sevilla posiblemente genera menos ocasiones de las que transmite su presencia y juego en campo contrario. Y se está achacando mucho a la falta de finura de sus jugadores de ataque. No discuto que podría influir algo, pero también es un aspecto -como comentaba antes- que ha sido coyuntural en el modelo de juego de Lopetegui a lo largo de su carrera.

Ese segundo aspecto menos positivo en los equipos de Julen, por el contrario, sí está siendo corregido con bastante solvencia. Y aquí entra en juego el protagonista de este artículo, Fernando. Algunos de los conjuntos dirigidos con anterioridad por el entrenador sevillista habían dejado ciertas reticencias a la hora de defender. Y solían recibir más ocasiones de las que el dominio del juego nos mostraba. Sus equipos no eran la roca defensiva que está mostrando su Sevilla. Y en especial, sufrían en las transiciones defensivas cuando el rival salía al contragolpe.

Cierto es que la mayor parte de los focos se los está llevando en mediocampo Joan Jordan, por méritos propios. Pero no está de más poner la figura de Fernando a la altura de la relevancia que está teniendo en las escasas situaciones de gol que concede el equipo de Nervión. Fernando es el mediocampista de la liga, hasta el momento, que más interceptaciones ha realizado. Y esto está siendo capital a la hora del gran tono que muestra el Sevilla en su transición defensiva, cuando su presión tras pérdida es superada por el rival.

Conforme van sucediéndose los partidos, el centro de gravedad de Fernando en el campo se atrasa más y su posición media prácticamente está siendo a la altura de los centrales. Más que un mediocentro defensivo está actuando casi como un tercer central, lo que posibilita un gran vuelo a los laterales y está sirviendo de gran ayuda a Carriço y Diego Carlos cuando el equipo tiene que enfrentar a rivales que salen en carrera teniendo mucho espacio a su espalda.

Sin ir más lejos, en Mendizorroza tapó en varias ocasiones algunos problemas que tuvo Carriço al estar tan lejos de Vaclik. Su juego aéreo y su lectura táctica para anticipar pases están siendo aspectos básicos y sobre los que se está sustentando la solvencia defensiva sevillista. Si bien Jordan es quien brilla en campo rival, en campo propio Fernando está siendo un bastión fundamental que explica muchas cosas de las que vemos en este Sevilla.

Julen Lopetegui
ALBERTO CONTRERAS 18/09/2019

Al ritmo de JLo (carta a Julen Lopetegui)

Así son las cosas por aquí, Míster. Simplificación y guasa.

Desconozco qué pajarito tuitero fue el primero, pero la realidad es que ya tiene mote, y corre como la pólvora en la red social que, para muchos de nosotros, se está convirtiendo en una especie de mega grupo de whatsapp sevillista.

Practicamos la endogamia tuitera. Cada cual tendrá luego sus caprichos en forma de vía de escape transitoria. Verá, Míster, le cuento (y así nos va conociendo un poquito más):

Hay quien durante un par de tuits aparta su mirada hacia deportes americanos, la NFL o la NBA, brevemente, sólo por un rato, luego vuelve a enfocar su pasión, el Sevilla FC. Y el perrito, adora a su perrito.

Algún otro nos ilustra y nos hace salivar con fotos de pan artesano. Dice que los hace muy buenos. No tengo el gusto. En fin, Míster, cada cual allá con sus pasiones, ¿no le he escuchado yo a usted definir a su padre como “artesano de la carne”?, pues a este tuitero le gustan los panes. A lo que íbamos, también el panadero se harta de panes. ¿Sabe de lo que no se harta? De su Sevilla FC.

Son varios en el vecindario tuitero sevillista los que reparten leña mondeña a ciertos vecinos de una ciudad imaginaria. Pero, ¡hay uno!…tendría usted que leerlo. Cosas nuestras, luego casi nos llevamos bien, sólo que a veces nos gusta dejar claro quién es quién, cuánto es cuánto y que tres más dos son cinco. Y que también nos gusta despabilar a ciertas criaturas de sus ensoñaciones espasmódicas. Solidaridad, Míster, solidaridad. Que también la trabajamos.

No falta el tuitero poeta, aunque sobre su Sevilla escriba en prosa. El excelso fotógrafo, que entre captura y captura también vuelve, irremediablemente, a su pasión, el Sevilla FC.

Tenemos al gastrotuitero, que recomienda viandas pero alimenta el timeline de twitter a base de menú, dos platos, de primero Sevilla FC, de segundo Sevilla FC y de postre helado de Sevilla FC en copa de plata.

¡Ojo!, Míster, que no le hablo de oídas. Que a todos ellos y muchos más les leo como un advenedizo voyeur que aterrizó no hace mucho en la dichosa red social del pajarito pretendiendo, lo confieso, cierta visibilidad necesaria para ganarse la vida, que la profesión de uno está muy dura, y encontrándome al final atrapado en una red cruzada de seguimientos que nos conduce a todos hacia nuestra común pasión, el Sevilla FC.

Conozco sus arrobas, no sus nombres. Pero fíjese, Míster, que aun sin conocerlos, no me extrañaría haberme abrazado con alguno de ellos celebrando un gol en cualquiera de esas fiestas vividas por el viejo continente.

El caso es que no se debe usted molestar. No sale tan mal parado del bautizo tuitero. También JLo (la Jenny) transita la cincuentena y taconea de muy buen ver. Y a poco que espabilemos en marketing, le plantamos el 23 a la camiseta de Jordan (tilde aparte) y su JLo a las sudaderas y las vendemos como churros allende el atlántico.

El gusto por el apelativo es muy de aquí, nos encajan esas cosas, tanto o más que un aperitivo con una Cruzcampo bien fría. Y el suyo se veía venir. No pretenderá que le citemos con sus ocho apellidos vascos, Don Julen Lopetegui Argote Aranguren Arteaga Eizmendi Kalparsoro Usabiaga Ugartemendía, que twitter no da para tanto y las presentaciones toparían con la hora de la siesta.

Y ahí quería yo llegar, a su presentación. Supongo que usted sabrá que asomó la cabeza en una fiesta donde nadie lo esperaba. Y le miramos raro, torcimos bastante el gesto. Hasta que por encima de su hombro vimos quién le acompañaba, quién le había invitado. Don Ramón Rodríguez Verdejo, palabras mayores, Míster. Si lo invita Don Ramón, pase usted a la fiesta.

¡Pero si es precisamente Don Ramón el que nos organiza las fiestas!

Así que, sea bienvenido. Habrá reparado en el murmullo que se ha apoderado de la sala al advertir su presencia. En la mayoría de los corros se escucha la palabra “mundial”, “selección”…”traición”. He de decirle que en mi corro particular trato de convencer al personal, con poco éxito, de que en aquel episodio sólo fue usted una víctima del fuego cruzado entre una persona acostumbrada al poder y otra con ansias por acostumbrarse, en una guerra compleja y crematística que es el negocio del fútbol. Así lo creí desde el principio y así me acabaron de convencer sus propias palabras en una recomendable entrevista que le escuché, cuando el entrevistador muy a su pesar callaba y lo permitía, en el programa “Universo Valdano”.

Sólo me queda desearle felicidad, que será también la nuestra. Échele una mano a Don Ramón con la organización de la fiesta y cuando todo esté a punto, disfrútela. Elija una canción, suba el sonido, coordine a nuestros muchachos y póngalos a bailar a su ritmo. Al ritmo de JLo.

vitoria
PEDRO MONAGO 18/09/2019

Solidez

El domingo, al acabar el partido de Vitoria me quedó la sensación, con todas las cautelas que haber disputado solamente cuatro jornadas demanda, de que el Sevilla F.C. ha montado un equipo sólido en defensa y con capacidad para mandar. La primera parte es, quizás, de las mejores que recuerdo en los últimos años en cuanto a control del juego, ese “saber a qué jugamos” que tanto hemos demandado en otras ocasiones.

Es cierto que parece faltarnos algo en ataque. No sé, un mejor último pase o centro, una mayor precisión en los contrataques, una definición más afinada… También aquí habrá que considerar que llevamos cuatro partidos y esperar que la cosa vaya mejorando a medida que se acoplen nuevos elementos.

He leído después a muchos sevillistas que están entre los que ven al equipo disputando el título de Liga (pocos, la verdad, que somos bastante realistas) y aquellos que se centran en el problema que hubiera supuesto un penalti en contra o un mayor acierto del Alavés en la única ocasión que tuvo. Éstos últimos le achacan al Sevilla no haber rematado la faena, de forma que hubiéramos evitado el sufrimiento de esa ocasión postrera y no puedo decir que no tengan razón, es una realidad incuestionable que un resultado corto se estropea en cualquier jugada. Creo que también es cierto, como dije antes, que arriba tenemos que mejorar.

Dicho esto, en mi opinión la situación debe ser analizada sin poner un excesivo peso en la perspectiva crítica y viendo lo sucedido en el partido con una cierta naturalidad. Porque el análisis global muestra otra realidad incuestionable, que no recibimos ni un solo disparo a puerta. Dejando al margen la posible incidencia de decisiones arbitrales (pero todas ellas, no unas sí y otras no) el fútbol no siempre premia a quien mejor lo hace, siendo ese grado de imprevisibilidad uno de los factores que lo convierte en apasionante, pero también es cierto que jugar bien consiste precisamente en generar la situación idónea para que lo más probable sea la victoria. Entiendo que eso es lo que hizo el domingo nuestro equipo, poner los mimbres para que sucediera lo que sería normal en 9 de cada 10 partidos como el disputado, ganar.

¿Pudo empatar el Alavés? ¿Era lo más probable, teniendo en cuenta que hubiera supuesto un 100% de efectividad en ataque? ¿Es razonable exigir a tu equipo que no le hagan ni una sola ocasión jugando en un campo como Mendizorroza? ¿Pensamos que la superioridad de la plantilla del Sevilla es tal que da para ir por los campos de España ganando por más de un gol siempre?

Pues no sé, yo creo que al final todos estamos más o menos de acuerdo en lo básico, que es lo importante y acabaremos viendo quién tiene razón en los matices.

campeonliga
ALFONSO GENTIL 18/09/2019

Ganar la liga

El sentimiento sevillista, el amor al club, es con lo que se nos ilumina la cara a todos. Lo que nos une. Lo que se nos inculcó y supimos admirar de nuestros mayores. Ya desde niño lo sentí bien profundo en las discusiones con mis amigos del otro equipo de la ciudad. Ridiculizaban nuestros triunfos […]

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Columnas Blancas es un blog de opinión sevillista que nació hace más de 10 años y que se mantuvo activo hasta 4 años después. Era un momento de efervescencia de la blogosfera en general -había blogs de todo y para todo- y el sevillismo no podía ser menos. La blogosfera sevillista era enorme, mucha gente […]

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