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Repetir el récord de socios

¿Qué va a hacer el Sevilla con la campaña de abonos la temporada 2020/21?

Se dice que hay varias posibilidades que está estudiando el consejo, pero la verdad es que yo, viendo el panorama, solo se me ocurre una.

Creo que en la temporada 2020/21 no habrá campaña de abonos y los actuales socios de esta temporada en sus distintas modalidades se mantendrán con su número de socio y sin pagar nada.

Sinceramente no se me ocurre otro escenario que no sea ese.

El asistir a los Estadios la temporada que viene es sabido que será imposibles antes del dos mil veintiuno y muy difícil o con grandes restricciones a partir de enero. Ante eso Pepe Castro poco tiene que ofrecer y no le queda otra que seguir el camino del Getafe, e imagino que los demás clubes harán lo mismo. No veo otra salida.

No creo que Pepe Castro se arriesgue a una crisis institucional con sus socios dando un paso en falso a cambio de un mínimo porcentaje del presupuesto.

Lo primero que hay que poner en la mesa es la pérdida de partidos de esta temporada, hasta seis, y algunos muy importantes como el derbi y el enfrentamiento con el Barcelona. A eso hay que sumarles la Europa Ligue donde seguimos compitiéndola.

Pero el problema gordo viene con el escenario que se prevé la temporada que viene donde es bastante complicado diseñar una campaña de abonos debido a los partidos que se van a celebrar a puerta cerrada o con público reducido (si es que lo hubiera). Aparte de no saber cuándo te van a permitir jugar con público.

Todo ello crea muchas dificultades a la hora de plantear un precio del nuevo abono y las fechas para las renovaciones.

Y hay algo muy importante en todo esto. La bajada de socios sería brutal, porque hacer pagar al socio con la incertidumbre de una crisis económica y una pandemia mundial y sin saber siquiera si puede asistir es para pensárselo poco.

Creo que son demasiados inconvenientes y el club tendría que hilar muy fino para salir airoso con otra decisión que no sea esta.

Se garantizaría paz social y cuarenta y cinco mil socios.

RAFAEL CÁCERES 12/05/2020

¿Poderoso caballero es don dinero?

Palabras como coronavirus, confinamiento, Covid19, distancia social o desescalada y ‘palabros’ como gotículas, seroprevalencia o hidroxicloroquina, han pasado a integrarse en nuestro reciente vocabulario habitual.

Esta maldita pandemia que nadie había vivido, está demostrando la vulnerabilidad del mundo tal como lo entendíamos. Un ‘bicho’ microscópico, tan endeble que muere tan solo con agua y jabón, ha demostrado los estragos que puede causar sin entender de fronteras, edades, religión, sexo… Nos iguala a todos aunque caprichosamente es letal con algunos y benevolente con otros.

El fútbol, tan rico en millones de euros, también ha hincado la cerviz ante el ‘bicho’ de marras. Son muchos millones de billetes los que se juegan en este partido y muchas las vidas (y medios de vida) que andan en juego.

El fútbol es pasión, es sentimiento desmedido por tu equipo, es colorido y animación, palmas y cánticos, banderas y bufandas, himno y clamor. Sin aficionados, sin seguidores no hay fútbol.

Pero el fútbol profesional también es una industria que por sí sola genera en España 15.688 millones de euros, un 1’37% del PIB anual y emplea a 185.000 personas, a lo que habría que añadir otros 4.000 millones indirectos (hostelería, merchandaising, hoteles, agencias de viaje…).

Y en esa diatriba van saliendo comunicados, artículos, opiniones que defienden la primera idea: la de la pasión, el colorido y la animación. Aparecen frases como “el fútbol no es nada sin aficionados”, “No al fútbol a puerta cerrada”o “No al fútbol negocio”. Quienes así se expresan, entienden que cuanto mayor sea el presupuesto, se pueden fichar mejores jugadores, luchar por objetivos más altos y, en definitiva, estar en la élite, pero anteponen la presencia de la afición en la grada al interés económico.

Frente a esta corriente de opinión, se encuentra por otro lado, una segunda idea, defendida por los próceres del fútbol patrio, a quienes también agradaría tener pobladas las gradas, pero anteponen los intereses económicos a cualquier otra cuestión. Quieren que esto se reanude cuanto antes, aunque sea a puerta cerrada, sin tener en cuenta que, lo primero es acabar con la enfermedad y después ya vendrá lo demás.

Ambas posturas tienen sus pros y sus contras.

Quienes defiende a ultranza las gradas con aficionados y si no no hay fútbol, no están pensando en la gente mayor o sin abono, que no puede ir al fútbol, personas deseando de ver ya a su equipo, y sólo pueden sentir sus colores a través de la TV. Tampoco valoran los puestos de trabajo de los empleados del fútbol.

Pero quiénes ven el fútbol desde el punto de vista de las empresas que generan riqueza, sueldos estratosféricos o suculentos dividendos, no están pensando en los aficionados que han pagado su carnet y se les hurta la posibilidad de alentar, sufrir o disfrutar de su equipo desde su estadio, en muchos casos, su segunda casa.

Parece que el dichoso virus ha venido para quedarse y, hasta que no haya medicamento y/o vacuna que nos proteja, no vamos a ver las gradas como siempre fueron. Entre partidos a puerta cerrada o estadios llenos, habría que arbitrar desde ya, de manera transitoria, otras medidas para que pueda asistir 1/3 o la mitad del aforo, con acceso a través de túneles de ozono y uso de medidas de protección como geles desinfectantes, guantes, mascarillas, asientos señalizados… El fútbol se practica al aire libre y, si otros sectores lo pueden hacer, el fútbol también tendría que ir por esa línea.

No veo a los dirigentes del fútbol planteando desde ya estas cuestiones, comprometiéndose a garantizar la seguridad de los aficionados y sí, muy preocupados por la de técnicos y jugadores. Por lo que se observa, parece que el único interés es reanudar cuanto antes la competición. Entre las dos tendencias, se va imponiendo la segunda: hay que reanudar la competición, aunque sea a puerta cerrada.

Aun así, la perspectiva se antoja compleja. Ya son varios los jugadores que no van a poder iniciar los entrenamientos por haber dado positivo en los test. La cosa se complicaría si esto ocurriera cuando ya estén entrenando en grupo, puesto que todos tendrían que quedar aislados durante al menos quince días. Más grave será si ocurriera una vez reanudada la competición. El aislamiento sería para los dos equipos y, teniendo en cuenta que se quiere jugar cada tres días, se perderían cinco jornadas cada uno, sin margen de recuperarlas.

Sí complicado es reanudar la jornada 28, más difícil se ve completar las 38. Entonces sí que se plantearía un grave dilema con la clasificación.

Habrían hecho un pan como unas tortas.

Por muchos test que se hagan, por mucho interés económico que haya, por mucho dinero que haya en juego y por muy poderoso caballero que sea don dinero, el virus está ahí. El fútbol es un deporte de mucho contacto. El insignificante ‘bicho’ y su cruda realidad pueden acabar imponiéndose al interés y a la voluntad.

Sevilla FC TV

Monchi se desnuda

Hoy voy a dar una opinión de algo que no acabo de entender y que voy a compartir. Aunque intuyo que es esa clase de opiniones que gran parte del sevillismo en general no solo no comparte, sino que detesta. Porque no estar de acuerdo o en cierta medida criticar a una leyenda del sevillismo como es Monchi no es precisamente hacer amigos en el entorno sevillista. Pero os recuerdo que es solo opinión.

Reconozco que en estos días tan especiales que nos ha tocado vivir estoy desconectado de mi equipo, algo normal porque no hay actividad. Pero hace unos días pude ver uno de esos videos que está publicando el Sevilla sobre la forma de trabajar de Monchi y no acabo de entender el motivo que ha llevado a Monchi a desgranar su metodología de trabajo al público de esa manera.

Es cierto que no es la primera vez, pero de muy diferente manera. No es lo mismo dar datos en una entrevista que hacer una serie de trece bloques de unos quince minutos cada uno, donde queda totalmente al descubierto el diseño y el desarrollo de la dirección deportiva de un club.

Le escuché un día que su mayor influencia fue Bilardo. Pues esto lo hace con Bilardo de entrenador y tendría que ver la reacción del bueno de su maestro.

El futbol es competir y hacerlo con todas las armas. ¿Qué gana Monchi con dar a conocer a sus rivales todos los entresijos de la dirección deportiva del Sevilla FC?. No veo yo a ningún equipo rival desmenuzando punto por punto sus métodos de trabajos. Sinceramente no sé lo que pretende. Porque buscar halagos y notoriedad entre el público no lo creo, porque eso se lo ha ganado sobradamente en sus veinte años de profesión y no necesitaba esta mamarrachada sin precedentes.

EDU SANIÑA 08/05/2020

El 1×1 del Sevilla FC Juvenil ‘A’

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La vuelta del fútbol a costa de todo

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