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fuente: pixabay

Y volvió a ocurrir

En la prensa deportiva española, cuando acontece algún suceso violento en un terreno de juego se suele poner el foco en las aficiones (sobre todo las de aquellos clubes malditos para el centro peninsular). Otras veces, las menos y según de la entidad que sean, el foco se dirige a la incontinencia verbal de algún directivo porque puede considerarse una provocación que termine en desórdenes en las gradas entre aficiones rivales. También se señala a algún futbolista o entrenador, bien por sus demostraciones de alegría en el césped o por sus gesticulaciones en banda, en éste último apartado la vara de medir varía según de quién se trate. Aquí todos me conocen ya y saben de lo que escribo y a quienes me estoy refiriendo.

Que el fútbol está desmadrado desde hace mucho es un hecho. Nunca he sido partidario de celebraciones desmesuradas ni de “empujar” al autobús de la plantilla desde el hotel de concentración. Me parece que ir escoltado por la policía al estadio no es un mérito sino todo lo contrario, un acto de “borreguismo”, más así ha evolucionado este juego-deporte que nos apasiona. Y en este sentido, algún sector de la prensa no es una excepción. Hace tiempo que creo que desde ciertos platós de TV y estudios de radio se ejerce una manipulación sobre los acontecimientos del planeta fútbol que puede degenerar en violencia y que debe ser corregida, ya está bien de ampararse en el derecho a la información y en la libertad de prensa para machacar a quien no te gusta.

Son tantas veces la que la manipulación se ha dirigido contra el SFC que ya cansa escribir sobre este asunto. Durante la lucha del sevillismo contra la cadena mediática que intentó controlar el club al final de los noventa, el presentador de su espacio deportivo entonces no relataba nada bueno del SFC, y en algún momento llegó a espetar en “prime time” que él no podía visitar ni circular por Sevilla, como insinuando que su integridad física peligraría si venía a la ciudad. Creo que jamás vino ni conoce de primera mano lo que es el fútbol aquí, pero se regalaba el lujo de denigrar constantemente al club y a la afición que plantaba cara al grupo mediático que a él le sigue dando de comer. Ya ha llovido y nada ha cambiado.

Esto viene a cuento del linchamiento mediático (el 2º que sufre desde la capital en año y medio) de nuestro director deportivo Ramón Rodríguez Verdejo (RRV). En 2020 ya escribí en éstas páginas sendos artículos (“Y volverá a ocurrir” y “Misioneros de la fe blanca”) sobre los “sucesos” en el Bernabéu que motivaron unas declaraciones de RRV que tanto hirió a la prensa capitalina. Entonces fue una reacción en masa, esta vez sólo un santón y sus acólitos han enarbolado desde su púlpito el estandarte anti-sevillista.

Reflexionemos que uno de los comunicadores más afamados de las ondas orbita alrededor del Real Betis Balompié y no pierde oportunidad de darle una publicidad gratuita en su diario matinal. Tal locutor de una de las cadenas más importantes de España es compañero de quien desde las 23´00 del domingo no paró de denigrar la actitud de RRV en el césped del Benito Villamarín tras el partido. No afirmo, pregunto ¿Tiene algo que ver?

Si por un acto de comunión con los valientes que se atrevieron a acompañar al equipo a un feudo hostil, cuando ya el estadio se había vaciado desde el minuto 83 se va a montar un auto de fe, en tal caso habrá que revisar, y recordar, las celebraciones de algunos que han sacado el capote de torero en el Bernabéu. El deseo de manipular y tergiversar los hechos repasando los videos y comentarios del ínclito locutor es claro: “¿vacío? no hombre, había tres béticos, qué falta de respeto” . En el calentamiento iguales argumentos fluidos que en Enero de 2020, “Ejerce como el segundo de Lopetegui, no debe estar ahí”.

¿Esta es toda la munición que tienen para desvirtuar una victoria clara y legítima? No ha existido polémica arbitral, por una vez Mateu Lahoz pasó desapercibido pese a las normales quejas de algunos aficionados locales, no hubo incidentes entre aficiones, la del RBB ha reconocido en gesto de sombrerazo la superioridad del SFC, no han existido declaraciones altisonantes en la previa y después del partido por nadie, entonces, ¿por dónde atacamos? ¡A por “Monchi”! la figura que en Madrid creen que es la única alma y piedra angular del SFC y su afición. No saben o no se creen las bases sólidas que hay a pesar de nuestros vaivenes institucionales, sin restar importancia a la figura de Ramón. ¿Cuándo determinados clubs de la LFP (que no se por qué patente de corso no son SAD) presentarán cuentas de verdad y no las del Gran Capitán como las que hacen en algún despacho de la Castellana? He ahí un motivo de queja.

¿Qué saben en la capital del reino sobre Sevilla? Es la ciudad más futbolera de España, a falta de inversiones que merece, los dos clubs locales (más el SFC) han conseguido que todos en España se fijen en nuestro duelo urbano que no tiene parangón dentro de nuestras fronteras y que el fútbol sea una de nuestras pocas fuentes de ingresos. Aquí no se entiende que lo que es normal entre nosotros, en Madrid se le quiera sacar punta.

No es la 1ª victoria del SFC en el Benito Villamarín con RRV, ya han existido otras celebraciones similares anteriormente ¿qué tiene de particular la del domingo? ¿Es que un futbolista distinguido del RBB no celebró en el RSP una de esas victorias que para la cosmogonía bética queda como memorable porque tardan en producirse una media de 20 años? No hace tanto de eso ¿Se refirió a ella, quien ahora se rasga las vestiduras?

A nadie se le escapa que la próxima salida del SFC es al Bernabéu. ¿Acaso allí ya están caldeando el ambiente y ésta es la primera andanada? No cuela la afirmación del periodista que lo mismo haría con Pérez o Laporta, no sé si con Manzano. Respetando el derecho a la información y la libertad de redacción y prensa, algunos periodistas deberían preguntarse si con sus reportajes, programas y afirmaciones no generan también el caldo de cultivo para algún acto violento. El comunicador que ha intentado en vano (no solo en Sevilla sino también a nivel nacional) desgastar al SFC usando la figura de RRV para generar audiencia o a saber qué otra cosa, tiene también su historial polémico, que se lo haga ver. Ha pinchado en hueso.

Reflexiones sobre el último Betis-Sevilla

No suelo escribir sobre el otro club importante en fútbol de la ciudad a no ser que haya ofensa o provocación de por medio. No se ha producido ninguna, ni institucional ni mediática, pero determinadas vivencias personales me inducen a romper mi norma. En semanas anteriores tuve tiempo y ocasión de percibir el sentir del “homo baeticensis” (en adelante h.b. y  escrito con todo cariño y con la lógica guasa de nuestra ciudad) al dialogar con amistades varias que todos tenemos. Mi persona, a la que se le conoce de sobras su militancia perpetua sevillista, procura guardar silencio sobre las comparaciones entre ambos clubs, es mi conducta habitual independientemente de cómo estemos cada uno, no obstante, tengo siempre la sensación de que, deportivamente hablando, me observan como un bicho raro ¿cómo puede ser “palangana”? Creo poder afirmar que es el sentimiento de su mayoría, aún creyendo que ese calificativo despectivo con el que nos definen, y que ya nos honra más que nos insulta, nació en las entrañas verdiblancas. No fue así, surgió en uno de esos vértices del triángulo enemigo del SFC, el de la Andalucía anti-sevillana, pero no seré yo ni en este escrito quien les cambie su percepción y descubra su verdadero origen. La idea del “profundismo balompédico” es esa, su lógica no les permite entender que se pueda ser del SFC.

La frase habitual entre el “balompedismo”  dos semanas antes del recién terminado B/S era: “qué, este año  no estáis tan tranquilos, no”?¿”preocupación hay, eh”? Mi respuesta siempre es condescendiente y en cuanto pueda, derivar la conversación a otros derroteros, y si se sigue insistiendo, desviarme a asuntos más generales y banales del fútbol. Si analizamos las frases, cualquiera puede entender hasta dónde llega su aspiración, ¡ser motivo de preocupación para el sevillismo!

Más recientemente, en tanto que el Señor de Sevilla plasmado en la imponente talla de Juan de Mesa recorría las calles de Nervión en su regreso a San Lorenzo, me vi “acosado” (en el buen sentido y humorístico de la palabra) por algunos de esos h.b. que me brindan con su amistad. Insistían en la igualdad lograda gracias al “ingeniero”, y luego desviaban la conversación incidiendo en una posible inestabilidad del SFC derivada de la reciente JGA, como deseando el regreso del aspirante y testaferro de quienes ya sabemos, me aclaraban que era el principal accionista, que “cómo no lo admitíamos como presidente” y a la vez denigraban su “papelón” en la JGA por lo del mando sin pilas. Machacaban sobre nuestro déficit, sobre el fracaso contra el LOSC, sobre el posible debate entre nuestros abonados en torno a la figura de Lopetegui… Y todo esto tras recibir siete goles en cuatro días sin ninguno a favor.

Por lo general, me limito a sonreir, a gastar alguna “bromécula” a modo de liviano contra-ataque y nada más. Ha sido, es y será mi conducta siempre, antes y después de los Betis-Sevilla o Sevilla-Betis. Me gusta a veces confrontar opiniones con los del “universo bético” porque siempre es aleccionador y se les entiende (tarea difícil) mejor. Una vez que termina el enfrentamiento, la realidad tozuda se impone, pero ni llamo a nadie ni participo de hacer leña del árbol caído.

Escrito esto, y pasado el alegrón por el resultado del domingo, no caigamos los sevillistas en ninguna euforia. Esto es fútbol, nada menos, pero nada más. Cierto que nos esperan dos plácidas semanas, pero si somos fieles a nuestra filosofía, la preocupación máxima no debe ser hacer sangrar a la afición rival, sino intentar superar la fase de grupos de la Liga de Campeones, e ir preparando la misma motivación contra el Dep. Alavés, y humildemente, pero sin complejos, ir pensando ya en la visita a la hoya de Chamartín, donde tenemos una eterna asignatura pendiente.

Piénsese que el CNL es largo, que puede que nos tengamos que enfrentar a “los otros” en diferentes competiciones ésta misma temporada y las cañas pueden volverse lanzas. Humildad y respeto siempre. Hay muchos “derbys” en España, Europa y el Mundo. Si existe algún parecido al nuestro, puede que haya que ir a Buenos Aires (Boca-River) o Río de Janeiro (Flamingo-Fluminense), tal vez a Roma (Roma-Lazio). Abrigo la esperanza de que alguna vez los de nuestra ciudad se produzcan como los de los británicos: M.United-M.City  o Everton-Liverpool, en los que abuelos y nietos acuden al “match” cada uno con las insignias de sus equipos, y que no se parezca a los “intercontinentales” de Estambul (Fernerbahçe-Galatasaray). En la LFP no hay ningún duelo urbano parecido y el de Sevilla es el más atractivo por la igualdad en número de las aficiones respectivas, si bien rechazo el calificativo mediático de “Gran Derbi” por el abismo deportivo actual entre las dos entidades.

Nunca entraré en comparaciones que no nos llevan a ningún sitio, más en el “Universo Profundo Villamarino” se sigue apostando por una supuesta superioridad en no sé qué valores, por la magnitud de su remozado estadio comparándola con la del RSP, por su mayor “implantación social” ante el número de personalidades que simpatizan con ellos y por la multiplicidad de secciones deportivas que mantienen, por el nº de abonados… No sé si es un mecanismo de defensa ante la cruda realidad que les ofrece el SFC o la filosofía del “manquepierda”. Desde mi punto de vista son como una asociación deportiva y cultural, una fundación o hermandad, que tiene varias secciones, y una es la de fútbol.

Estoy muy contento y satisfecho de ser abonado y accionista de un club que sólo es de fútbol, y eso que históricamente la entidad ha tenido secciones de halterofilia, balonmano, basket, rugby y remo. Sabemos que tenemos menos abonados, pero siempre fieles en la renovación de abonos, que tenemos un estadio más antiguo pero verdaderamente histórico y fuertemente enraizado en su barrio y en la ciudad. No tenemos hoy tantas secciones como ellos más si dos filiales.  Tal vez por todo ello y porque el club se centra solo en el deporte que fue la causa de su nacimiento y nuestro objetivo no es ganar los “derbys” anuales o quedar por encima del rival urbano, sino conseguir lo máximo que se pueda en los diferentes torneos, es por lo que les mojamos la oreja, un año sí, y otro también.

Mi afirmación de siempre al terminar: ¡Viva el Sevilla FC y su sufrida afición, hasta la muerte!.

SEBASTIÁN GUERRERO 09/11/2021

¿De dónde vendrán?

Uno de los políticos con más garra que ha dado nuestra ciudad durante la democracia es Alfonso Guerra. Más allá de las filias y fobias políticas que tenemos cada uno, nadie puede negar la elocuencia, persuasión, retórica y la gestualidad en sus discursos que convencían al más pintado, fuera creyente o no. Cuando el PP decidió vender una imagen centrada allá por los años noventa, Alfonso Guerra, siempre hábil y rápido de mente, se sacó de la chistera un discurso brillante “dicen que vienen al centro, que están llegando… ¿de dónde vendrán? Años y años viniendo y nunca llegan, pero esta gente ¿de dónde vendrán, si siguen en la derecha más rancia?” He de decir que, aunque era un niño pequeño aún, se me quedó grabado tal discurso.

Perdonen esta perorata política de introducción, pero es que tras el derbi se me ha venido a la mente una y otra vez este discurso alfonsista pero llevado al fútbol. Llevamos años escuchando la igualdad, el sorpasso, la reducción en la distancia, el este año sí, el potencial superior… y yo solo leo estadísticas como que el Betis solo ha ganado al Sevilla 4 veces en su estadio al Sevilla desde el año 1986. O que en el estadio del Betis el Sevilla ha ganado más derbis y marcados más goles que el propio Betis. Nos podemos ir a los derbis en general, desde 1997 el Betis ha ganado 7 derbis por 23 el Sevilla. Todo esto en enfrentamientos directos y con los fríos datos sin analizar profundamente lo que han supuesto. No vamos a hablar de las goleadas concatenadas que llevaron al punto del pitorreo de que el himno del centenario del Betis fuera cantado por todo el Ramón Sánchez-Pizjuán a capela en forma de sorna. No vamos a hablar de las eliminatorias de Copa en las que hasta Kakuta metió gol. O uno de sus pocos derbis ganados fue en la Europa League para que el Sevilla remontara en el Villamarín posteriormente en una noche histórica. Histórica porque con los dedos de la mano se pueden contar las veces que un equipo ha remontado tras un 0-2 en la ida. Por cierto, para posteriormente ganar dicha edición de la UEFA Europa League.

¿De dónde vendrán esta gente para decir desde hace años que están llegando a nuestra altura y se encuentran solo, ojo, solo a siete títulos europeos de alcanzarnos, amén de un póker de títulos nacionales?. Por no hablar de clasificaciones europeas, clasificación histórica de la liga o cualquier cosa en la que se quieran comparar. Para poder llegar a aportar algún argumento se tienen que ir fuera de lo deportivo. No me refiero al ruinoso equipo de baloncesto ni a las regatas, que a pesar de que llevan ganando varios años seguidos aun no nos han pillado (30 vs 24), eso es deportivo. Me refiero a la masa social, esa que tiene más número de socios pero que en las cuentas, el Sevilla presenta mayor ingreso por este concepto que ellos. Por el sentimiento, ese que vimos el domingo cuando huían despavoridos por los vomitorios cuando marcamos el segundo gol y que resultan ser más simpáticos que nosotros, claro, nuestros jugadores no se dedican a contar chistes por la tele, se dedican a ganar, y eso, amigos, hace torcer el gesto al más pintado, los chistes y el autopobrecitismo generan simpatías, o más bien, que se compadecen, al final siempre vamos con quien creemos más pobrecito, no mejor.

No dudo que tengan buenos jugadores y un gran entrenador, que puedan concatenar algunos años en Europa y que puedan llegar a lograr algún éxito más importante, aunque esto sea mucho imaginar y peque de buenismo, pero por este punto pasamos nosotros hace ya varios lustros. Nosotros estamos ya en otro escenario, al que es difícil agarrarse y puede que nos caigamos de él en algún momento, pero poco a poco seguimos abriéndonos paso por él. Por muy bien que les pueda llegar a ir, para igualarnos en enfrentamientos directos o a niveles generales, irremediablemente tienen que pasar décadas. Pueden estar algún año por delante por circunstancias, pero es casi imposible que las generaciones actuales del beticismo puedan llegar a ver cómo se igualan los duelos de derbis, cómo consiguen varios títulos europeos y nacionales como nosotros, cómo consiguen ser por dos años el mejor equipo del mundo…

De dónde vendrán, que nunca llegan, y en cada parada solo queda de nosotros nuestra leyenda que dejamos a nuestro paso…

Fuera de la Liga de Campeones

Así, tal como suena, fuera de la Liga de Campeones (LdC) salvo conjunción astral, combinación matemática, o milagro de la Virgen de Fátima. Cuarta jornada y a la calle, y con suerte, mucha suerte, puede que caiga la pedrea de la UEL. Esa es la realidad tozuda y contundente hasta ahora. Y lo escribo tras […]

RAFAEL CÁCERES 04/11/2021

Cuestión de méritos

Siempre me fastidió que no reconocieran nuestros méritos cuando arrancábamos 1 ó 3 puntos en casa del Real Madrid, Atlético o Barcelona. Tanto el periodismo de allí como su afición criticaron a sus equipos, entrenadores, jugadores… por el mal partido hecho. El ninguneo al rival era (sigue siendo) evidente. El equipo invisible que se llevaba […]

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