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Julián Ruíz - Columnas Blancas

JULIÁN RUÍZ 14/11/2019

Líder en el último parón

Cuando los aficionados sevillistas habíamos retomado de nuevo la rutina semanal e intersemanal futbolera, solamente cinco jornadas después, llega un nuevo alto en el camino, motivado por los encuentros entre las diferentes selecciones nacionales. “Y de nuevo un parón. ¿Otra vez? Sí, otra vez”. Y lo mejor de todo, que sin ser separatista o independentista, palabras que desgraciadamente están de moda en la más reciente actualidad, a buen seguro que detestas tanto como yo, los parones obligados por encuentros de las selecciones nacionales. Otras dos semanas sin ver a nuestro Sevilla FC.

Pero lo que a lo mejor no sabías es que en estas cinco jornadas que han transcurrido entre parón y parón de selecciones, todo empezó y acabó con Luuk de Jong. El espigado y discutido delantero holandés de 29 años, ha proporcionado seis valiosos puntos para el Sevilla FC, con los dos únicos goles que lleva en partidos oficiales (uno en la jornada 9 ante el Levante tras regresar del anterior parón de selecciones) y otro muy reciente en el derby, que a la postre sirvió para volver a ganar a domicilio después de varias jornadas sin hacerlo y seguir sumando de tres en tres.

Pero lo que a lo mejor tampoco sabías es que en estas cinco jornadas que han transcurrido entre parón y parón de selecciones, el Sevilla FC, es el equipo de la Liga que más puntos ha sumado con un total de 11 sobre 15 posibles. Tres victorias ante Levante, Getafe y Betis que, sumados a los dos empates contra Valencia y At. Madrid, confirman al equipo de Julen Lopetegui en los puestos de prestigio de la tabla clasificatoria.

Si atendemos a la clasificación parcial de estas cinco jornadas y teniendo en cuenta que el FC. Barcelona que tiene aplazado su partido ante el R. Madrid, quedaría como sigue:

  1. Sevilla 11
  2. Sociedad 10
  3. Getafe 10
  4. Barcelona 9 *
  5. Madrid 9
  6. Valencia 8
  7. Osasuna 8
  8. Bilbao 8
  9. Madrid 7 *
  10. Alavés 7
  11. Villarreal 7
  12. Valladolid 7
  13. Mallorca 7
  14. Granada 6
  15. Levante 6
  16. Eibar 6
  17. Leganés 4
  18. Betis 4
  19. Español 3
  20. Celta 0

Se pueden extraer datos muy curiosos del último mes de competición: desde observar que los tres grandes no están al nivel de temporadas anteriores o que el Sevilla FC no ha perdido ni un solo partido, hasta que el cambio de entrenador en el banquillo del Español no ha servido de momento como revulsivo o que el Celta de Vigo solamente cuenta sus partidos por derrotas, una tras otra, con jugadores que hacían presagiar todo lo contrario al inicio de Liga.

Sea como fuere y pese a lo discutida que se encuentra la delantera sevillista, o que si el equipo recula en lugar de matar los partidos, o que si Lopetegui alinea o convoca a unos y a otros, o que bien nos vendrían un par de refuerzos en el mercado invernal, lo que sí es irrefutable a día de hoy, alcanzado ya el primer tercio de la competición en la jornada 13, es que el Sevilla FC tiene un sello propio y una identidad en el campo, que sabe a lo que juega y que está muy bien trabajado por su entrenador. Quién diría a estas alturas de campeonato que el técnico es nuevo y que han llegado solamente trece jugadores y que se han marchado como quince o dieciséis. Además, creo que es justo resaltar en un deporte en el que nos guste o no, mandan los resultados, que el Sevilla FC se encuentra cuarto clasificado, a un punto de Barcelona y R. Madrid, ambos con un partido menos, en una Liga que de momento está tremendamente igualada (hasta que Messi o los de Zidane quieran), pero en la que también están a cuatro puntos equipos como el Valencia a mitad de tabla.

Evidentemente no tengo una bola de cristal para saber lo que nos deparará el futuro más inmediato. Claro que a mí me gustan otro tipo de delanteros. Tampoco me apasiona que el equipo se acule atrás. Por supuesto que todavía echo en falta los puntos de Ipurua y no dudaría en acudir al mercado invernal, pero no es menos cierto que a día de hoy, no esperaba que mi equipo fuese tan reconocible en un terreno de juego y que fuese capaz de dominar muchas fases de los partidos que disputa ni imaginaba que ganase tantos partidos a domicilio (cuatro de los siete disputados).

Habrá que tener paciencia y seguir disfrutando, al menos durante estas dos semanas de parón. Aún restan seis partidos para que finalice la primera vuelta y todos son con equipos que se encuentran de mitad de tabla para abajo. Creo que cabe lugar para el optimismo y, por qué no decirlo, para seguir soñando.

JULIÁN RUÍZ 23/10/2019

La importancia del coeficiente UEFA

Como bien saben todos los sevillistas, el Sevilla FC ha participado en 15 de las últimas 16 temporadas en competiciones europeas. Se tomó un pequeño respiro la temporada 2012-2013, para luego revalidar por tres ocasiones consecutivas más (Turín, Varsovia y Basilea), el tan preciado título de la Europa League.

Como les gusta decir a los llamados hombres de fútbol, este detalle a veces queda sin un análisis complementario por parte del aficionado y, que sin ir más lejos, se puede apreciar perfectamente en esta temporada. Cuando llega la hora del sorteo, resulta que aparece la denominada “suerte del Sevilla FC”. No se trata de tener suerte o no. Va mucho más allá de todo eso, ya que lo que prevalece es el coeficiente UEFA, que precisamente se va incrementando con participaciones europeas, con victorias y, sobre todo, con el logro de los títulos continentales.

Y todo lo narrado hasta ahora se resume en que el Sevilla FC llegó al sorteo de la Fase de Grupos de la Europa League, como el club con mayor coeficiente de todos los participantes (casi ná), permitiéndole la posibilidad de medirse al Qarabag de Azerbaiyán, al Apoel de Chipre y al Dudelange de Luxemburgo, equipos, a simple vista, bastante inferiores al Sevilla FC y con poco o casi ningún atractivo para el aficionado sevillista que tantas y tantas noches de gloria europea ha vivido y disfrutado en Nervión.

Y resalto la importancia que tiene esto porque, en una temporada de absoluta remodelación en la entidad, con Director Deportivo nuevo (aunque regrese), entrenador nuevo, trece fichajes y todavía un número mayor de salidas, opino que es fundamental el tiempo para que el rodaje y el empaque del equipo sea el que todos deseamos y, a estas alturas, yo prefiero jugar ante estos equipos modestos en la noche de un jueves, cuando se avecinan las vísperas de un Sevilla-Real Madrid y de un Barcelona-Sevilla, aunque luego hayamos perdido ambos encuentros.

Evidentemente no hay que ser un lince para saber que el desgaste intersemanal es muchísimo menor. Se puede gestionar el manejo de la plantilla utilizando rotaciones masivas como se ha hecho en los dos partidos disputados. Se pueden evitar esfuerzos y sobrecargas, donde los jugadores acumulan muchos minutos tanto en clubes como en sus selecciones. Y estas características te las puedes permitir en un grupo configurado con estos rivales que, a priori, te van a exigir poco o, al menos, te van a permitir darte un respiro.

Si vamos más allá y solapamos un poquito más ambos calendarios, tras recibir este jueves al Dudelange, con menos de 72 horas de descanso, recibiremos a un correoso Getafe, equipo también europeo y que ya está empezando a cosechar resultados muy similares a los de la temporada pasada. Cuando regresemos de Luxemburgo en la primera quincena de noviembre, nos espera el siempre deseado derby, partido de máxima intensidad en Sevilla, independientemente de lo que diga la tabla clasificatoria y al que tendría que llegarse con la clasificación matemática en el bolsillo para los dieciseisavos de final. A final de noviembre, teóricamente ya clasificados, recibiríamos al Qarabag para luego medirnos al Leganés en casa, mientras que la última visita a de la Fase de Grupos sería a Chipre, en vísperas de recibir a un renacido Villarreal que parece volver aspirar a conseguir puestos europeos.

De sobras es conocido que somos una afición bastante exigente, a la vez que entregada y cariñosa con los nuestros. Huimos de justificaciones y de conformismos. El artículo redactado debe estar muy lejos de considerarse como una excusa. Estamos acostumbrados a jugar dos partidos por semana desde hace década y media. Esto le ha venido muy bien a Lopetegui que, mientras sigue trabajando para desarrollar aspectos de juego que permitan al equipo ser mejor y más compacto, no va a tener obstáculos intersemanales debidos al pedigrí europeo desarrollado por el Sevilla FC durante tantos y tantos años.

Y creo que convendrán ustedes conmigo que, mientras se arma un equipo con un plantel que, afortunadamente, poco o nada tiene que ver con el de la temporada pasada y que no es algo que se haga en un abrir y cerrar de ojos, que mejor receta que tirar de pedigrí europeo en los sorteos y dejar trabajar a los profesionales, esos que ha fichado nuestro aclamado y laureado Monchi, que deben ser los que nos den el mayor número de alegrías posibles y, por qué no, nos hagan tocar plata de nuevo.

Dabbur
JULIÁN RUÍZ 24/09/2019

Suena el reloj

La vuelta de Monchi a la entidad de Nervión ha provocado la enésima revolución en la primera plantilla del Sevilla FC, considerada como más que necesaria por la mayoría de los aficionados sevillistas. La contratación de un entrenador y trece jugadores, más la salida del grueso anterior (entre ventas y cesiones), hace que un Sevilla completamente nuevo se ponga manos a la obra.

Pues hablando de fichajes, uno de ellos, el del preparador vasco Julen Lopetegui, utilizó la expresión “…ya le sonará el reloj…”, para referirse en una rueda de prensa al fichaje menos utilizado, pero que se ha convertido en el más popular y que acapara buena parte de los debates futbolísticos por la incomprensión del tema, el del israelí Munas Dabbur, tras sus repetidas no convocatorias partido sí y partido también.

Es evidente que éste que escribe no convive a diario con la primera plantilla del Sevilla FC, pero cuando a día de hoy se observan números y rendimiento, aunque solamente se hayan disputado cinco jornadas de Liga y una de Europa League, empieza uno a sospechar, sin conocer al israelí, que con la cantidad de goles que hizo la temporada pasada (37 en total), entre la liga austriaca (liga menor) y en la Europa League, muy mal debe entrenar o pocas o inapropiadas deben de ser sus cualidades para que Julen Lopetegui no cuente con él. También sorprende que un delantero tan goleador no haya sido traspasado del RB Salzburgo al Leipzig, ambos con el mismo propietario, pero con un potencial superior el equipo alemán.

Sorprende a estas alturas de curso el nivel de identidad que ha alcanzado el nuevo Sevilla: presión alta, despliegue físico, intensidad, permanencia en campo contrario de bastantes jugadores, activación de presión tras pérdida… pero hemos entrado en semana de partidos internacionales donde hace falta tirar de fondo de armario, siendo preciso en todas las líneas.

Este jueves visitamos Ipurua, el domingo nos visitará una Real Sociedad con muy buena pinta. El siguiente jueves, volverá Europa a Nervión para medirnos al Apoel y cerraremos el domingo ante el goleado y dubitativo Barcelona, donde Messi y sus amigos probablemente se crezcan de nuevo.

Muchos partidos con poco tiempo de recuperación. Varios rivales exigentes, siendo quizás el Apoel el más asequible pero con la obligación de dar el do de pecho en Nervión de una vez. Hora de ver rotaciones. Momento de ver a los Koundé, Gudelj, Munir, Pozo, Rony Lopes, Bryan o Dabbur. Va a ser necesario usarlos en Liga. Situaciones diversas para comprobar si también el entrenador debe rotar el sistema, sobre todo en los partidos de casa, buscando una mayor profundidad en ataque y generando más ocasiones de gol.

Y es que ya lo dijo el propio Julen Lopetegui en una rueda de prensa: “TODOS deben estar preparados para cuando suene el reloj”.

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