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Sebastián Polo - Columnas Blancas

En el fútbol todo es mentira… o no

Ahora que tenemos TIEMPO, desgraciadamente, porque ya no jugamos cada 2-3 días (hasta que vuelvan las esperadas noches europeas), lo tenemos casi todo para analizar, revisar y buscar alternativas de cara al próximo partido, y así semana tras semana.

Pues ni antes, cuando todo venía de cara, éramos candidatos al título por muchos partidos donde solíamos ganar y ganar y volver a ganar … ni ahora se intuye el precipicio delante de nuestros pies y tengamos que estar pensando el mínimo de 40 puntos para salvar la temporada cuanto antes.

La mayor de las virtudes del binomio Monchi & Lopetegui en esta temporada es detectar las deficiencias físicas y técnicas en el aspecto de fortaleza y estabilidad; la creación de un “equipo nuevo” partiendo de los retales que se encontraron cuando llegaron tuvo, tiene y tendrá su mérito pues, aún con borrones imperdonables como la eliminación de la Copa del Rey, la reiterada analogía al cuadro de “uno di noi” debe tener su recorrido para poder evaluarlo en profundidad.

No podemos dudar que la primera misión de Lopetegui fue fortalecer la fragilidad del entramado defensivo del Sevilla FC de los últimos años; y lo consiguió, pues no fueron pocos los partidos donde se tenían sensaciones de seguridad, fiabilidad y apenas peligro generado por los equipos rivales. Los apoyos constantes y la concentración de jugadores en torno al balón eran un seguro de vida. Eso sí, se ganaba porque se mantenía la portería a cero pero también desde el principio se apreció el enorme problema de crear y culminar exitosamente las ocasiones de gol.

Era un Sevilla FC dominador de la pelota, agresivo en la pérdida y que jugaba mucho en campo rival, ya dijo en su día el mejor director deportivo para el Sevilla FC que el tipo de entrenador que, en esta nueva etapa venía buscando era aquel que “Cuando tiene la pelota tarde mucho en perderla y que cuando la pierda la recupere muy rápido”, la activación rápida tras pérdida, y el manejo de las alturas en la defensa nos permitió vivir de las rentas de los pocos goles anotados, tras las escasas ocasiones de gol generadas.

Pero como en el fútbol todas esas virtudes son MENTIRA si no se acompañan de la otra cara de la moneda, que no es otra que la parcela ofensiva del mismo equipo, donde no han sido pocos partidos que desde la grada, el sofá o el bar nos preguntábamos dónde estaba la necesaria agresividad ofensiva, profundidad y desmarques de ruptura para transformar en dañina para el rival y potencialmente provocadora de ocasión de gol, una posesión de balón muy alta, dando como resultando un muy mejorable ratio de ocasiones generadas / posesión de balón en campo contrario.

Pero es curioso que justo antes de estas duras derrotas, vergonzosas y “pa echarnos pa atrás” y desdecirnos de los elogios y méritos obtenidos hasta la fecha, incluso parecía que se había logrado incrementar la chispa, velocidad de movimiento de balón y llegadas con peligro al área rival, como fueron los partidos de Copa frente al Levante o en Liga frente al Granada (rivales no inferiores a los que nos han “pintado la cara” en estos últimos encuentros). Y aquí de nuevo vienen la MENTIRA de este tan amado y seguido deporte …NADA ES ETERNO, y EN EL FÚTBOL SOLO VALE EL PRESENTE.

Y es que este concepto de juego en apoyos y generar superioridades en torno al balón, los inexistentes desmarques rompiendo líneas enemigas, la escasa ocupación de la zona de remate en los centros y la lastimosa eficacia de cara a gol, exigían la “cuasi” perfección del sistema defensivo imposible de sostener siempre y… cuando ya no cuentas con el cero en tu portería, llegan las dudas, los nervios y desconcentraciones que implican un desorden generalizado y que todo el Sevilla FC de Monchi & Lopetegui sea un desastre …que también es MENTIRA …pero llegan las sombras, primero sobre Lopetegui hasta el próximo partido!!!

Concluyendo, como todas estas palabras y análisis son también MENTIRA … solo será el TIEMPO quien dé y quite razones; pero eso sí Sr. Monchi lo que todavía no tiene su “elegido” el Sr. Lopetegui es el veneno sevillista que forma parte intrínseca de nuestro ADN, esa ambición, fanatismo y ganas de ir a por más en cada jugada, minuto y partido, y evitar esa sensación de que seamos un equipo donde esperamos que no pase nada que ya más adelante resolveremos el partido a nuestro favor, pero para eso ahora tenemos TIEMPO (como decíamos al principio).

NI AYER ERAN MEJORES FUTBOLISTAS DE LO QUE HOY PARECEN,

NI HOY SON TAN MALOS FUTBOLISTAS COMO ACTUALMENTE PARECEN…

EN EL FÚTBOL TODO ES MENTIRA… O NO!!!

El «gran pacto» de Dr. Jekyll y Mr. Hyde

En esto del fútbol casi siempre es posible ver la “cara B” de toda acción, jugada, partido o decisión técnica y, cómo no, el movimiento estratégico de la unión de los grandes accionistas del Sevilla FC no iba a ser menos.

El libro, al que alude este humilde artículo, es conocido por ser una representación vivida de un trastorno psiquiátrico que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características opuestas entre sí, simulando ser una u otra, y sin poder saber cuál es la verdadera cara a mostrar.

Pues bien, se podrían enumerar las numerosas bondades, ventajas y alicientes sobre el acuerdo alcanzado por quienes representan alrededor del 75% del accionariado del Sevilla FC SAD, y con una proyección temporal de 5 años, que dota de la estabilidad necesaria al proyecto para no ser torpedeado desde dentro, por cuitas internas, para invertir en el equipo de fútbol, y en la apuesta personal del Sr. Castro y su Consejo de administración de ser un referente en cuanto a la modernización, mejora y ampliación de nuestra infraestructuras como la Bombonera de Nervión, con su cubierta e incluso un tercer anillo, y hacer realidad el Campus Empresarial y Deportivo en la Ciudad Deportiva.

Y sigue nuestro particular Dr. Jekyll fijando sólidos pilares donde seguir asentando su gestión al frente del Consejo de Administración del Sevilla FC SAD, con la consecución de un nuevo objetivo vital para su plan, pacificar la vida accionarial del club, mostrando unidad por y para el Sevilla del futuro, (permítaseme un excurso: os suena aquello de SEVILLISTA UNIDOS 2020…,) ; y lograr el acuerdo para «garantizar la estabilidad y gobernabilidad» del club hasta 2024 por parte de las grandes familias accionistas mayoritarias: Castro, Guijarro, Carrión, Del Nido y Alés, para demostrar la fuerza de la unidad accionarial y ahuyentando los miedos y rumores con la propuesta de la catalogación del Estadio Ramón Sánchez Pizjuán y la Ciudad Deportiva como “PATRIMONIO ESENCIAL” de la institución.

Todo ello demostraría que ninguna de estas familias sevillistas tiene intención de vender el club a inversores externos, lo que garantizará una gobernabilidad «con ADN sevillista», y para ello será necesario un cambio en los estatutos. Entre las modificaciones que se van a llevar a cabo estará un cambio sustancial en la remuneración de los miembros del Consejo de Administración, que tendrán una mayor retribución económica para contribuir a la progresiva profesionalización del club, que ha crecido a todos los niveles a un ritmo frenético en los últimos años. Asimismo, una nueva propuesta de distribución del resultado del ejercicio, de manera que el pago de los dividendos también será mayor, pasando de 15 a 44 euros por acción. Casi el triple.

El Dr. Jekyll ha buscado la fórmula para que nadie esté tentado de vender su paquete y crear inestabilidad en estos momentos donde se está invirtiendo con fuerza en el Estadio y la Ciudad Deportiva, y para ello ha logrado reunir los intereses más representativos y sentarse juntos en la misma mesa para “verse las caritas” y tener al “enemigo” cuanto más cerca mejor.

Pero como decíamos al inicio, todos estos movimientos, acuerdos y proyecciones a futuro también pueden verse como una estrategia de Mr. Hyde para recuperar la ingente inversión realizada durante estos últimos años con la masiva compra de acciones a un precio infinitamente superior a su valor -fíjese que hasta ahora se venía repartiendo como dividendos unos 15€ (sujetos a retenciones) y ahora aún casi triplicándose se queda en cifra muy inferior a los más de 1000 € por acción que se ha venido pagando-. El próximo 30 de diciembre el consejo va a presentar un aumento de la cantidad a percibir por cada acción en ese reparto de beneficios (que alcanzan los 2,4 millones), a los que se le añadirán otros dos millones procedentes de una dotación de la reserva de capitalización. Así, ahora los accionistas, tantos los grandes como los pequeños, recibirían 44 euros por acción, casi el triple, hagan sus cuentas… la “supuesta venta de los paquetes mayoritarios” a terceros inversores se quedó paralizada el año pasado… o no…, y los compradores y conseguidores de acciones tenían muchos títulos de acciones encima de la mesa sin retribución o sin que se hubiera conseguido el premio gordo.

Pero no queda la cosa ahí, pues forma parte del GRAN PACTO de los ACCIONISTAS MAYORITARIOS la fijación de un nuevo sistema de retribución de los administradores, de hasta el 1% del total de los ingresos de la entidad haya o no haya beneficios en el ejercicio -eliminando ese requisito existente hasta la fecha-. De esta forma, esas grandes familias de sevillistas accionistas, además de garantizarse esa ansiada paz social, logran también acallar bocas, evitar disidencias internas y piedras en el camino con unas retribuciones por el mero hecho de ser consejero de la entidad; y no podemos obviar que desde la última modificación del Consejo de Administración del Sevilla FC SAD, éste se convirtió en un consejo patrimonialista, en reflejo de sus porcentajes de acciones -salvo la sevillanísima entidad de SU 2020 SL-, como una forma más de ostentar y demostrar el poder dentro de la entidad.

Además de tener “x” números de acciones, al día de hoy se desconocen las funciones desarrolladas o a desarrollar por gran parte de los consejeros de la entidad, que a partir de ahora cobrarán sí o sí … como diría aquél. No podemos obviar que la gestión del actual barco sevillista requiere de una profesionalización máxima y sus dirigentes pueden ser reconocidos como altos ejecutivos, ¿por su plena dedicación? y la responsabilidad que tienen en sus cargos, pero aún desconocemos los méritos para su elección como consejeros de muchos de ellos, y su aportación o valor añadido a la buena marcha de la institución en sus diferentes áreas de gestión; será cuestión de esperar a la Junta General de Accionistas donde se nos puedan disipar esas dudas…o no.

Este pacto y el consiguiente aumento en los emolumentos a percibir por las familias con grandes paquetes accionariales evita en cierta medida la tentación de sucumbir al dinero extranjero vía venta al recibir por sus porcentajes accionariales y su aumento de retribuciones como consejeros, ya que algunos pasan de no cobrar nada (salvo dividendos) a garantizarse una parte de ese uno por ciento de los ingresos de la entidad.

Como casi todo en el fútbol, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio…, pero según se cuenta en la novela El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, en todos nosotros siempre están el bien y el mal juntos, símbolos de la misma moneda (¿qué representativo verdad?) con dos caras.

¡Yo soy más del BAR!

La decisión ya está tomada y no volverán atrás. EL VAR EXISTE …mira que yo siempre lo había escrito con B… y ahora tenemos que acostumbrarnos, pero para que el fútbol se siga pareciendo al fútbol, con todos sus ingredientes, es imprescindible ajustar las formas y los tiempos.

Es absurdo pelear contra la modernidad imperante de los adelantos tecnológicos, que dicen que nos facilitan las cosas. Porque es el inexorable avance de la humanidad. ¿Puede ser el fútbol la excepción, entonces? Inevitablemente no.

Pero yo era más de tratar de rearbitrar los partidos desde el BAR… juntos a mis amigos … donde cada jugada es sometida al mayor escrutinio -no como ahora que sólo lo hacen en una serie de supuestos-; donde cada fuera de juego en contra es “justificado” con alguna parte del cuerpo del defensa rival…, o con ese mítico argumento del ángulo del tiro de cámara…, o incluso aquellas cegueras selectivas con los penaltis en contra reconocido como “eso es fútbol” y “sigan… sigan”; y los errores a favor se minimizaban con aquél robo histórico de antaño… También recuerdo las charlas con mi abuelo en su casa de la calle Feria -desde aquí mi pequeño y humilde Homenaje a la Peña Sevillista Macarena- con quien desde su raciocinio y templanza no evita su ser más forofo y realidad sesgada.

Sin embargo, los jefes de este “negocio” creyeron que era hora de rectificar lo que siempre se había esgrimido como norma para no variar, que el fútbol era un juego “humano” y que su enorme repercusión incluía la posibilidad de convivir con el “error”, sobrevivir y resucitar tras ellos, para volver a vestirte de corto ilusionado con la incertidumbre de un resultado.

La intención de incorporar más “justicia” en las decisiones arbitrales, vocación loable e indiscutible, desembocó en un grupo de trabajo arbitral y la discusión pasó del BAR al VAR (sin extinguir nunca la primera) y generar confusión tal que -definitivamente- no se sabe quién es el que dirige los partidos.

Entonces, se condiciona la decisión final del juez ante la advertencia específica de los que están arriba o allá en un cuartito en Las Rozas –que muy buenos BARES no deben tener alrededor-. Hay situaciones evidentes, que deben corregirse. Pero otras son de interpretación y ahí es donde se vicia el sistema, porque antaño siempre quedaba la eximente completa de que “NO LA VIO”, pero ahora … qué excusa-justificación tienen ahora.

El equipo del VAR, solo actúa si se da alguno de los cuatro supuestos que la FIFA considera jugadas decisivas: goles, penaltis, tarjetas rojas y errores de identificación de jugadores. Mientras que en el BAR se revisa todo el partido, pero TODO ES TODO.

Ahora no se puede expandir el grito del desahogo cuando se da el milagro sagrado de un gol; las alegrías, los besos y abrazos -algunas caídas por la euforia también- no tienen ticket de devolución…. Sí, la consulta es inmediata, y en ocasiones la felicidad vuelve luego, pero ya sin la misma fuerza de la espontaneidad con la confirmación; o la alegría y los aplausos al árbitro (qué locura !!!) por rectificar una decisión a tu favor.

¿En el fútbol prima más la emoción y después la justicia estricta? Es un tema de discusión, por lo menos. Porque la tecnología no actúa sola, la manejan y la controlan personas humanas. Y sobran antecedentes de injusticias, ahora compartidas (o no) por dos fuentes diferentes. La decisión del VAR ya está tomada. Y no volverán atrás, seguramente, pero a otros SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL BAR Y SUS DISCUSIONES…

Un once para la gloria, un once para la Historia ¿cuál es el tuyo?

Ahora que empieza una nueva temporada, ahora que empieza a reabrirse este espacio de opinión en sevillista, quisiera yo empezar dando las gracias a mis padres y hermano con quienes conviví siendo muy niño las primeras sensaciones y vivencias sevillistas en nuestro Ramón Sánchez Pizjuán; y a mi mujer, mi hijo y mi sobrino (además […]

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