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Pedro González - Columnas Blancas

campaña abonos sevilla fc
fuente: Archivo

El estigma y la razón

Se acerca septiembre, quedan pocos días para que finalice agosto y, con ello, acaben las vacaciones para casi todos y nos demos de bruces con la vuelta la normalidad, a nuestra rutina diaria. Se acaba el tiempo en el que uno tenía para desconectar de esa rutina, reflexionar y recargar las pilas para el arduo camino que nos queda hasta que lleguen de nuevo las merecidas vacaciones.

Pero no, no ha habido paz y remanso en el entorno sevillista durante este largo trayecto de verano, no ha hecho falta más que estar pendiente de medios de comunicación y de las redes sociales, a las que acudimos como siempre, para estar informados de todas las noticias o curiosidades que nos interesan y atraen, para darnos cuenta de todo lo que rodea al Sevilla F.C. Y las noticias sobre el Sevilla F.C., en este corto espacio de tiempo, se han convertido en un hervidero del que muchos pueden salir con graves quemaduras.

Sé que hay muchos sevillistas de buena fe que están cansados y hartos de muchas cosas que ocurren en nuestro amado Club, que hacen que el socio, abonado y aficionado se sienta desplazado e ignorado en sus pretensiones.

Y bien que lo han hecho saber vertiendo su respetabilísima opinión. Situación agravada por este paupérrimo inicio de Liga, en el que todo han sido sinsabores, con resultados negativos de partidos que, a priori, debían ganarse de todas todas.

A lo largo de este tiempo hemos tomado nota de las quejas de la falta de transparencia, de la opacidad informativa que tiene en marcha el Club, sobre todo en cuestiones deportivas, ocultando lo que ocurre en cuanto a lesiones, o cualquier otro evento que suceda a nuestra primera plantilla; desde las quejas por la incomodidad de presenciar los partidos en días de lluvia o en horas nocturnas, reclamando que se cierre todo el estadio con la cubierta; el nulo caso que se hace para dotar al estadio de zonas para que nuestros niños y jóvenes puedan asistir a los partidos; el informe Legends sobre la reforma del Estadio y, sobre todo, por la alta e inmerecida subida de los abonos, con pintadas ¿pagadas? en el Estadio, son reclamaciones a las que el Consejo y, sobre todo, los altos cargos de la sociedad, con su Director General al frente, deberían tener mayor eco y respuesta por su parte a tan justas reclamaciones.

Si a todo esto le sumamos la venta de los pilares fundamentales de la defensa, sin que hayan llegado repuestos, hasta ahora, convincentes, hay que reconocer que esto es una olla a presión sin válvula de escape.

En el devenir deportivo, los fichajes no dan la sensación de mejora. Más bien, hasta el momento, una disminución muy marcada por la venta de Koundé -vaya veranito de rumores- y Diego Carlos.

Marcao es una incógnita. Dicen que llegó lesionado y aún, y tras tres partidos de Liga disputados ya, así sigue. ¿Cómo es posible esto? Y de Nianzou… su juventud es una apuesta arriesgada que esperemos termine bien pero que, de momento, no ha logrado hacernos olvidar, sino todo lo contrario, a los que se fueron. Han llegado también Alex Telles e Isco. Con currículo y cartel suficiente para afianzar la plantilla, pero con una lógica expectación de los resultados que nos ofrezcan.

Todos estos temas han creado un maremágnum de insatisfacción y preocupación en la fiel hinchada blanca, que asiste atónita a una clasificación liguera desastrosa y una lógica preocupación por el futuro inmediato, lleno de partidos súper importantes y el reto de romper con este maleficio de malos resultados.

Pero tampoco parece prudente y no se puede dejar de poner en evidencia el ataque frontal que ha sufrido el Club, magnificando sus errores hasta la indecencia y dejando sin valor, que no ya en el ridículo, cuestionando hasta el logro y la consecución de objetivos marcados en la temporada, sin tener en cuenta ni valorar lo anómalo de lo sucedido en la temporada pasada.

¿Y qué decimos de los arbitrajes sufridos? ¿En qué estado estamos? Cualquier aficionado sevillista ha podido comprobar con qué distinto rasero miden a nuestro equipo con los demás. La persecución del sr. del Cerro Grande y del sr. Gil Manzano a nuestro equipo es más que evidente. No tenerlo en cuenta y obviarlo sería más preocupante, porque si no protestamos con la suficiente energía, donde proceda, veremos que nuestro equipo seguirá siendo agredido y vituperado en cada partido. Será una continuación de lo que pasó en pasado año. Y hay que poner pie en pared y conseguir que los árbitros sean ecuánimes y dejen de machacarnos.

Lo visto hasta ahora es para poner los pelos de punta.

Y he comprobado, con cierta desesperación y estupor, que este impasse vacacional ha servido, también, para que se fomente, día sí y otro también, un ataque furibundo, lleno de pesimismo y, porqué no decirlo, lleno de mala baba, para poner en el disparadero a todo lo que se mueve en el Sevilla F.C.

No ha habido ningún atisbo de razonabilidad, de prudencia, ni de paciencia. Se ha criticado, con dureza, desde las ventas a los fichajes, por el mal precio de venta, desde el entrenador a muchos futbolistas, desde el Consejo de Administración con el Presidente Pepe Castro, como principal demonio de nuestros “fracasos y desventuras”, y para que nadie se salve de las críticas y desconfianzas en este comienzo de temporada, pues nada se vitupera y cuestiona al artífice y autor de nuestros éxitos deportivos, a Ramón Rodríguez Verdejo, que ha tenido que dar la cara ante la afición desplazada a Almería ante la derrota ante otro ascendido, reclamando paciencia y serenidad.

¡Toma ya!

Pero yo confieso que tengo una inquietud, una mala inquietud. ¿No será que tanta inquina, tanto desasosiego, tanta crítica exacerbada, tanto y tanto ataque a diestro y siniestro, se vuelva comprensible, más lógica, si presuponemos que algunas de las más relevantes críticas, día sí y otro también, se deba a la aparición, de nuevo una vez más, en escena de D. José María del Nido Benavente que, a través de un saludo a los sevillistas en las redes sociales que nos envió a todos, emplazándonos para este mes de septiembre? “Sevillistas en septiembre nos veremos”.

Y da que pensar si tanta mala baba no está orquestada para crear el “ambiente necesario” para que la irrupción del sr. del Nido Benavente, este mes de septiembre, sea la más apropiada para los únicos intereses y los que ha defendido siempre: los suyos propios.

Con esta frase, D. José María, nos hace llegar, aireadas a bombo y platillo, de su permanente deseo de volver a ser Presidente del Sevilla, al que, por el número de acciones que posee, tiene todo el derecho de intentarlo.

Y para ello no le importa absolutamente nada, ni lo más mínimo, buscar toda clase de odiosas alianzas para conseguirlo.

Parece lógico, entonces, que lo que vamos a vivir de nuevo es una nueva petición de celebración de una Junta General Extraordinaria para remover el Consejo y erigirse de nuevo Presidente, donde nos hará saber, con toda probabilidad, de lo grandioso de su nuevo proyecto, de un Ramón Sánchez-Pizjuán nuevo, una plantilla remodelada y la renuncia de los dividendos, etc. Y todo ello, avalado, ni más ni menos, por la mosca cojonera de los americanos de 777 Partners.

Esperemos a septiembre para ver qué quiere esta vez transmitirnos y salir de dudas. Y que nos diga, si vamos a tener que sufrir este estigma, con la pérdida de toda la razón, cada vez que la ley se lo permita.

Pero antes sería muy interesante que nos dijera a los sevillistas si es verdad el rumor que rula por los mentideros sevillistas, de que le ha vendido a 777 Partners un paquete de 3.000 acciones y si es verdad, también, el compromiso contractual que tiene con esta entidad norteamericana de venderles, trimestralmente, 150 acciones a 2.000 euros.

Y si, mientras tanto, sigue llamando a pequeños accionistas ofreciendo distintas cantidades de dinero, según el número de acciones, llegando hasta los 1.800 euros por acción a paquetes de 10 o más acciones y si lo hace como comprador o intermediario de 777 Partners.

Da verdadera pena ver que una persona tan preparada, con unos amplísimos conocimientos de lo que se cuece en el mundo del fútbol, tan sevillista como cualquiera de nosotros, no ponga esos conocimientos al servicio del Club, se deje de historias interminables y comprenda, de una vez por todas, que su tiempo ya pasó. Aunque haya gente, con toda legitimidad, que siga pensando que puede ser “El Salvador” de todas nuestras penurias.

Que no puede buscar alianzas que dinamitarían la esencia del ser sevillista. Que no se olvide, nunca, que este Club es de todos los sevillistas, por mucho que se pregone, siendo cierto, que mandan los capitales.

Ningún inversor extranjero, con sentido común, y en ellos este sentido está súper desarrollado y es su santo y seña, van a arrojarse a hacer una tremenda inversión teniendo enfrente, y en permanente lucha, a los aficionados, sustento y alma del Club.

Porque el capital siempre más valioso que tuvo, tiene y tendrá nuestro Sevilla Fútbol Club es su afición, la fiel infantería blanca, la que ha dado, siempre, siempre, muestras del sentir y del amor a sus colores, y lo que es inviolable, de nuestra historia y nuestro escudo.

Ahora mismo, la sensación, visto desde fuera, y con los datos que manejamos, es que el Club está inmerso y se enfrenta a un caos de imprevisibles consecuencias. La división, que se palpa en redes sociales, no augura buenos tiempos. La deriva deportiva, con resultados malísimos, parece que tienen muy difícil solución y la racanería y cicatería del Consejo de poner dinero –mirando con celo desmesurado el futuro económico—para acometer los fichajes que necesita el equipo, nos lleve a la encrucijada de tener que decidir si seguir poniendo en jaque al Club o dar un golpe en la mesa y hacer piña y unión para salir de este más que preocupante atolladero.

Todos los sevillistas, y digo todos los sevillistas, de una u otra opinión, debemos reflexionar y valorar que lo que está en juego: no es si uno u otro accionista debe presidir el Club, ni si uno u otro entrenador debe dirigir al equipo. Hay en juego algo más importante, que no es otra cosa que el futuro, inmediato y a corto plazo, de nuestro amado Sevilla F.C.

No nos cabe otra, hay que hacer lo de siempre: dar la cara por lo que queremos y sentimos como nuestro, la que exhibimos siempre en los malos momentos.

Y en el próximo partido, otra vez sí, otra vez, le demos a los inversionistas extranjeros, a los grandes accionistas y al mundo deportivo en general, la lección que se da cada partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán: Unidos todos en la demostración de amor y entrega a nuestros colores, por encima de lo que es pasajero y, digan lo que digan, algo irrelevante en nuestra larga y fructífera historia.

Comunicado de un aficionado al fútbol español

Ante el execrable anuncio de la Liga de Fútbol Profesional, con su Presidente D. Javier Tebas a la cabeza,  que rige los destinos de la competición de la Liga Española de Fútbol, con la aquiescencia de los presidentes de los demás equipos españoles de la Primera División,  manifestándose sobre un tema sobre el fichaje de Kylian Mbappé por el R. Madrid; los aficionados del fútbol español, que, desgraciadamente, no tenemos ni voz ni voto para elegir al Presidente de la LPF, ni disponemos de medios legales para mandarlo a hacer puñetas,  éste aficionado que suscribe el comunicado, quiere manifestar que este tipo de pronunciamientos atentan la sostenibilidad económica del fútbol español, poniendo en peligro a corto, medio y largo plazo centenares de miles de puestos de trabajo de muchos equipos españoles y ataca, de lleno,  la integridad deportiva de La Liga de futbol española,  a la que deberían defender, para que fuera realidad el principio de equidad e igualdad de oportunidades, y no erigirse en adalid de Clubes como R. Madrid, que lleva haciendo de su capa un sayo, desde siempre, adulterando, un año sí y otro también, esta Liga corrupta, putrefacta y maloliente alterando los resultados no solo de las competiciones domésticas sino, también, las Ligas Europeas..

Resulta escandaloso que un club como el R. Madrid, que tiene declarado en sus Cuentas Anuales 2020-2021, un Pasivo de 1.051 Millones de euros, y que en la temporada pasada dio como resultado un pírrico beneficio de 874.000 euros, goce de declaraciones del Sr. Tebas, argumentado que tiene capacidad para firmar a Mbappé y Haaland, a pesar de tener ya un coste de plantilla deportiva en torno a 300 millones para esta temporada 21/22, y corrobore que pueda hacer frente a un acuerdo de fichaje de Mbappé, por cerca de trescientos millones, no sólo con su beneplácito y el de La Liga, sino que además, y para más inri, se siente ofendido porque el jugador ha preferido seguir en el PSG, arguyendo, que el R. Madrid podría asumir la llegada del jugador sin ver comprometida su masa salarial y se tenga que quedar sin poder ficharlo, porque el PSG no cumple con el fairplay financiero.

Por todo lo anterior, Los socios y aficionados de los restantes Clubes de la Primera División Española, estamos siendo agredidos por de este comportamiento partidista de LaLiga, que con su Presidente al frente, y para mayor desvergüenza, dice va a interponer una denuncia contra el PSG ante la UEFA, autoridades administrativas y fiscales de Francia y ante los órganos competentes de la Unión Europea, para que, así, que su R. Madrid pueda continuar con su hegemonía  del ecosistema económico del fútbol español y , a ser posible, del europeo y de la sostenibilidad del mismo.(Esto último es de traca malaca de la vaca caca).

En múltiples ocasiones, los aficionados al futbol español estamos siendo maltratados, ofendidos y agraviados por las decisiones de LaLiga, y esperamos, con urgencia, opiniones de los demás Presidentes de los equipos españoles sobre tan descarado partidismo, y se manifiesten en contra de este atropello institucional en que están involucrados. Si LaLiga dice que ya ha efectuado denuncias contra el PSG por incumplimiento del fairplay financiero de UEFA a raíz de las cuales dice que la UEFA lo sancionó duramente, aunque el TAS las revocó en una extraña resolución, deberían explicarle al Sr. Tebas, que deje de mirarse el ombligo y limpie primero esta casa inmunda y pestilente, que destila ese sabor rancio de madridismo impenitente, antes de acometer esta barbaridad injusticable y ser el hazmerreír del continente europeo.

Los aficionados al fútbol español, y los millones de extranjeros que siguen LaLiga, y a su equipo favorito, así como muchas instituciones del fútbol nacional y europeo estaban esperanzadas que con la entrada del Sr. Tebas como Presidente y la superprofesionalización de LaLiga, los viejos mecanismos anquilosados, la misma rutina de ver siempre a los poderosos especialmente protegidos por los anticuados estamentos deportivos de otrora, saltarían por los aires y entraría un aire nuevo de justicia  y equidad deportiva.

Para nuestra desgracia, nada más lejos de esa esperanza, de ese deseo de ver limpieza y mismo trato institucional para todos.

LaLiga se ha convertido en dolor de cabeza para los aficionados al futbol que no profesen la religión de los poderosos, léase madridismo o barcelonismo.

No sólo no ha acabado con la mierda que lo impregna todo en el desdichado fútbol español, ni ha cortado los antiguos resortes, sino que los ha anclado y asegurado de manera segura y permanente. Y para mayor desilusión y agravio, no se corta ni un pelo en airearlo a los cuatro vientos.

Esta impunidad, avalada por quiénes debían de poner el grito en el cielo, –el resto de equipos de la Primera División–, las manifestaciones sobre la gestión del presidente del PSG, el Sr Nasser Al-Khelaifi, ante los organismos de gestión del fútbol europeo y sus cargos como el exco de UEFA o la Presidencia de la ECA, no son más que una pataleta por no poder ejercer su influencia como le gustaría. Aquí, debería darse cuenta que lucha contra un igual, y que sabe manejar, y tiene, las mismas armas que goza el poderío del R. Madrid. Pretender que los adversarios no utilicen en la guerra las mismas armas que su oponente, es desconocer qué tipo de adversario tiene enfrente. Por tanto, la recurrencia ante los organismos de la UEFA, para intentar cambiar el deseo de Mbappé, es un mal cálculo de valoración del contrincante.

De nada valen las proclamas de conducta indebida del fairplay financiero, ni que se le achaque ser clubes estado que no respetan ni quieren respetar las normas de un sector económico tan importante como el fútbol, clave para la sostenibilidad de cientos de miles de puestos de trabajo, cuando el club que defiende realiza, exactamente, estas mismas prácticas.

Si la conducta de Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, por su condición de miembro del exco de UEFA, presidente de la ECA es un peligro para el fútbol europeo al mismo nivel que la SuperLiga, ¿Cómo puede olvidad y obviar que el R. Madrid sigue siendo el principal valedor de esa SuperLiga y tiene denunciada a la Uefa? ¿A qué coño está jugando el Sr. Tebas?

Es que este comunicado de LaLiga no tiene por dónde cogerse y parece haber sido parido en una mala fiebre, en un dislate arrebatador de impotencia, resultado de un jadeante lloriqueo despechado que ha encontrado eco en una entidad que debe velar por los intereses de todos los clubes y no por uno sólo. Tan lamentable, que parece una puerilidad, un llanto desesperado por no tener el juguete deseado, para mayor gloria y exaltación de su R. Madrid.

Por último, por respeto a la entidad que representa, nada más y nada menos, que la Presidencia de LaLiga, y a sabiendas que opiniones como la mía, se las trae al pairo, le informo que la próxima vez que en mi estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, suene aquello de “Tebas vete ya”, contará, desde ya y para siempre, con un grito más, que será el mío. Y aprovecho esto para pedirle que no nos haga más sufrir con desvelos madridistas y le pida al Sr. Florentino Pérez, que lo ubique en el organigrama directivo de su Club. Allí se sentirá más arropado y no pasará la vergüenza de tener que defender lo indefendible.

EFE

Sprint final

Este momento de la Liga, cuando se termine de disputar la jornada 34, viene a decirnos que nuestro equipo no ha podido mantener el colchón de puntos que mantenía con sus más directos rivales de Champions, con una última decena de partidos donde el nivel de competitividad exhibido desde el parón de las Navidades, ha ido bajando de manera muy preocupante, hasta llegar a esta jornada, con el infumable partido de ayer con el Cádiz.

Los resultados de esta jornada, de los equipos que están en la lucha con nosotros por estar en Champions, Barcelona, At. Madrid y Betis, dirá si seguimos con alguna ventaja para lograr el objetivo Champions.

Lo de ayer fue un despropósito de principio a fin. Un descalabro mayúsculo que hizo aparecer, por primera vez, de manera casi unánime los gritos en contra de Lopetegui, los jugadores y, sobre todo, por lo demostrado en el campo; confirmando que la crisis de juego se ha convertido un partido si y otro también, en un sinvivir desesperante y continuo, sin que se advierta atisbo alguno que cambie el previsible y soporífero juego de los nuestros.

El nivel físico fue tan lamentable, que el Cádiz nos dio un repaso en toda regla. Parecía, por juego, por presión, y por su planteamiento arriesgado, que el que está arriba en la clasificación era él y nosotros los que estamos hundidos en ella, luchando por la permanencia.

La alternativa ultradefensiva, reiterativa hasta la saciedad, intentado jugar el balón desde nuestra propia área, aún a pesar de que los equipos han ido tomando buena nota de cómo iniciamos las jugadas y aprendido como impedirlo.

A pesar de esto, seguimos erre que erre, repitiendo jugadas y dando lugar a que el contrario las corte y se nos anticipe, generándonos numerosas ocasiones de peligro. Situación que se ha repetido, para nuestra desgracia, en muchas ocasiones últimamente.

¡Y qué decir de nuestro sistema ofensivo!

Brilla por su total ausencia, sin ninguna idea de cómo poder desarrollarlo. Ayer, pésima actuación de sus tres atacantes iniciales, más preocupados con su labor defensiva que ofensiva. Sus recambios aportaron bien poco y la sensación de impotencia ofensiva quedó, una vez más, manifiesta y clara.

No quiero abstraerme, y de ninguna manera quiero dejar en el tintero, la actuación, una vez más, del colegiado de turno.

Es vergonzoso comprobar con que impunidad actúan los árbitros cuando le pitan al Sevilla. El colegiado ayer, en momentos claves del partido, actuó como un juez totalmente parcial, de manera chulesca, altanera y amenazante cuando tenía que dirigirse a nuestros jugadores y permisivo, cuando las decisiones había que tomarlas contra el Cádiz.

Esto ha sido la norma de siempre, la de toda la vida. Pero este año se ha recrudecido de manera tan evidente y vomitiva, vista de las posibilidades de molestar a los intocables allá arriba que tenía el Sevilla F.C., que, sinceramente, nos introduce, de lleno, en el imperio de la impotencia, llenándonos de hartazgo esta mafia impresentable que sigue ahogando y destruyendo y cercenando todas las legítimas aspiraciones de luchar por conseguir ganar La Liga. Una aspiración legítima que se mutila año tras año.

Entiendo que así es muy, muy difícil competir y ganar partidos.

Pero nosotros tampoco debemos obviar nuestra realidad inmediata. El equipo está en electroencefalograma plano, con jugadores fuera de onda, desubicados, sin alma, con las ideas nubladas y dando una imagen lamentable, agravándose por el pésimo tono físico de la mayoría de los que saltaron ayer al terreno de juego.

Visto lo visto, sobre todo en las competiciones nacionales y europeas, y si queremos competir de verdad, el Sevilla F.C. necesita una gran reestructuración para la próxima campaña, que dote al centro de campo y delantera de savia nueva que aporte músculo y gol y lo eleve al mismo nivel físico y de resolución que demuestran los equipos europeos.

Tarea ardua para Monchi, que no debe estar muy contento con los resultados y muy preocupado porque todo el trabajo se puede ir al garete sin no conseguimos, finalmente, plaza Champions.

También deberíamos dejar de esgrimir los logros de estar en esta posición privilegiada en la Liga para justificar nuestras últimas actuaciones, cuando se viene vislumbrando, en cada partido, que con este juego será bastante complicado mantener esa excelente posición, si no hay un cambio radical del juego ofrecido ayer.

Y ya está bien de esgrimir lesiones, secuelas del COVID19, etc. etc., porque con ello no cambiaremos nuestra situación actual.

Quedan cuatro partidos, la enfermería ya no está llena, y se cuenta con los mimbres necesarios para consolidar una posición de Champions, que, si no se consigue, abrirá las puertas, de par en par, para que nuestros jugadores más cotizados vuelen a otros equipos.

Debemos amarrar cuanto antes nuestra aventajada actual posición en este sprint final, para consolidar, de una vez, nuestro principal objetivo. Quizás con seis puntos de doce sean más que suficientes.

Sólo la consecución de la clasificación para la Champions paliará esta demoledora realidad del desastre económico de esta temporada. Porque los ingresos previstos para esta temporada no se han logrado, y si se acumula el déficit del año anterior y la disminución tan importante de ingresos por la no participación en Champions, dejará, para el futuro inmediato, un panorama muy preocupante.

 Confiemos que seamos capaces de hacer valer nuestra corta ventaja y que se haya ido tomando nota de los múltiples errores cometidos, con el fin de lograr que los disgustos de esta temporada no vuelvan a repetirse.

Ahora toca apretar los dientes, hacer piña y cambiar el chip. El entrenador tiene toda la autoridad y la obligación para que esto se haga realidad. Los jugadores, a dar la cara y demostrar su entrega y profesionalidad, que por el partido de ayer está en lógica cuestión. Y nosotros, los aficionados, a seguir demostrando, cada partido, que pueden contar con nuestro apoyo y aliento.

Como siempre hemos hecho.

La muerte del derby

Al menos como muchos de nosotros lo conoció. He dudado mucho en escribir estas líneas. Ha sido tan esperpéntico lo que pasó, y tan increíble lo que ha venido después, que me pareció poco alentador verter una opinión más a la riada de comentarios, de todo tipo, que hemos hecho las dos aficiones sobre lo […]

Lopetegui

Que el Sevilla F.C., ha tenido una mejoría sustantiva, en todos los aspectos, con Julen Lopetegui en el banquillo sevillista, no es sino confirmar una realidad. Cuanto el vasco aterrizó por Sevilla, el equipo estaba en una encrucijada. No habían sido buenos tiempos. La entidad había entrado en una fase deportiva que no respondía a […]

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