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Miguel Canales - Columnas Blancas

Thomas Delaney: La multifunción danesa para el medio campo

Se ha convertido en el culebrón del verano 2021, el de un fichaje en el que cada día había más tiras y aflojas que en el anterior. Pero el Sevilla ha insistido en su fichaje hasta que ha conseguido cerrarlo. En otros casos la situación se ha roto y buscado otras alternativas, mientras que con Thomas Delaney la insistencia ha sido la que ha terminado cerrando su contratación. Eso ya habla por si mismo de la confianza y expectativa que tenía la dirección deportiva en su contratación y en el rendimiento y alternativas que puede ofrecer el mediocampista danés al Sevilla

Y es que encontrar un futbolista de mediocampo que domine tantas características en esa zona del campo, con la experiencia y recorrido de Thomas y la calidad que tiene a ese precio es para insistir y terminar cerrándolo por agotamiento de la negociación. Delaney, igual que otros jugadores que han llegado al Sevilla, parecía haber terminado su ciclo en su anterior club. Al menos el de ser un jugador de referencia dentro de la plantilla aurinegra, donde ya era un jugador de rotación y no capital como fue en temporadas anteriores.

A Sevilla llega un jugador de un equipo puntero de Europa, con más de 60 partidos internacionales con su selección e igual número en competiciones europeas de clubes, con motivación para ser importante en el sur de España y cualidades más que demostradas a lo largo de su carrera para hacerlo. Se trata de esos fichajes que en la capital andaluza se demandan como de Clase A o de nivel Champions. Ahora es el momento de que Thomas se adapte a una liga que le puede venir mejor que la alemana, de menor ritmo, y a un equipo menos vertical y agresivo con balón que el suyo de procedencia. Un Sevilla más aglutinador de posesión y velocidad de ataque menos alta que le pueden venir de fábula para seguir rindiendo a muy alto nivel con menos exigencia física y más técnica.

De Delaney podemos decir que es un mediocampista en toda la expresión de la palabra. Y además de bastante buen nivel. Puede jugar de 6, de 8 y quizás hasta de 10. Aunque sobre esto tengo más dudas porque las posiciones intermedias no son su mayor fuerte en el juego. Eso de recibir de espaldas o de orientarse en zonas intermedias rodeado de rivales no son las cuestiones que más destaquen en él.

Su brillo aumenta con el recorrido, cuanto más radio de acción puede tener más luce. Porque es un jugador que quiere aglutinar participación el juego que va y viene y que se mueve hacía los costados a dar apoyos. Y también luce más cuanto más campo ve y cuanto más recorrido puede hacer. Apoyo y conducción se unen a la distribución para ser un muy buen jugador de confección que, incluso podría ser un box to box, pero al que los años quizás en ese rol le han debilitado. Visión de juego, rango amplio de pases y venir de un equipo y de una selección de juego vertical le pueden dar al Sevilla esa cuestión en mediocampo de la que tanto adolece.

Su dinámica no es solo con balón. Sin balón también luce más cuanto más hay que moverse. Jugador de los que saben defender hacía delante, con factor corrector y que va a los costados y muy bien al corte. Intenso en el 1 vs 1 y con lectura defensiva como demuestra que en Dortmund haya sido utilizado como central. También domina el repliegue y saltar a la presión, la basculación y la cobertura. Si hablábamos que era un muy buen jugador de confección posiblemente ha demostrado en su carrera ser, al menos, igual de bueno en el corte.

La palabra que define el fútbol de Thomas es dinámica. A partir de ahí surge la pregunta dentro del Sevillismo: ¿ Puede actuar como sustituto de Fernando? Y la respuesta es que sí, aunque sea más jugador de doble pivote siendo el más mixto de los dos, el menos posicional y más liberado para organizar y presionar alto. Esa para mi es su posición ideal, lo cual permitiría a Julen formar múltiples combinaciones con él en caso de usar un doble pivote más convencional.

Si miramos al Fernando actual, sobre todo con Jordán, su rol no es el de un menor mediocentro posicional que juega siempre por detrás de balón. Ahí aparece una de las claves de su acople como sustituto del brasileño si se diera la situación. Jordán está tomando muchas veces el rol de último con balón y Fernando el de mediocentro de vuelo y llegada. Delaney tiene my buen golpeo de balón y va bien de cabeza y esa libertad que tiene el 25 sevillista la podría tomar también Thomas. O en el caso de ser el último de mediocampo le podría otorgar al Sevilla más claridad en los primeros pases y un juego interior más vertical. Y como hemos dicho, su lectura de la cobertura, el tackle y movilidad defensiva le permiten corregir desequilibrios. Luego queda ver si puede llegar al nivel de Fernando, pero ¿Cuántos llegan a eso haciendo sus funciones?

Otra cuestión que se preguntará muchos lectores es ¿Cómo que teniendo tantas virtudes sale del Dortmund? Allí su protagonismo ha decaído por la irrupción de Bellingham, jugador excepcional y con un futuro tremendo. Se encuentra em último año de contrato y quiere volver a recuperar el protagonismo que tuvo en Dortmund o en Copenhague donde mandaba en mediocampo. Ahora es un jugador de rotación en Alemania que sube el nivel de competencia en el Sevilla y por el que el Borussia sabía que no iba a sacar nada al no ir a renovar la próxima temporada. Era un fichaje donde todos debían terminar encontrándose para sacar beneficio.

La última cuestión a valorar es ¿Cómo y dónde jugará en el Sevilla? Y eso sólo lo puede contestar Lopetegui. La dirección deportiva le ha dado a Julen un jugador multifuncional en el mediocampo, que le permite seguir siendo agresivo defensivamente y que le debe dar más agresividad ofensiva con sus conducciones, dinámica, verticalidad en la construcción o clarividencia en la salida de balón. Todas ellas virtudes que un equipo con el modelo de juego del Sevilla necesita y de la que adolece en varias ocasiones.

Thomas Delaney tiene cualidades, características y liderazgo-como capitán que ha sido- para ser titular en este Sevilla actual. No ha venido un futbolista de rotación. Y a poco que muestre su nivel y su adaptación sea rápida,- que debería serlo por muchas de las cuestiones que hemos valorado sobre él,-va a ser un jugador que va a gustar en Nervión. Porque hace muchas cosas, muchas bien, aparece en muchos lugares y encima es vistoso de ver y en el trato de balón. El Sevilla ficha en el danés un potencial titular de mucho nivel. Y no lo digo yo, lo dice solo todo el proceso de su fichaje. Tiempo y rendimiento, como siempre mandan, para ver si todo esto se cumple. Bajo mi punto de vista se dan todas las circunstancias para que así sea.

Pd: Es un futbolista que me encanta, por si el lector no se había dado cuenta, jejeje. Y que no esperaba ver nunca en el Sevilla. Así que solo puedo felicitarme porque así haya sido.

Rafa Mir: Desde el segundo palo al lugar de procedencia

Escuchar a Monchi es un ejercicio tremendamente estimulante, por lo que cada vez que lo hago me concentro ampliamente en escucharlo. Y lo es porque se expresa muy bien, cuenta muchas cosas para el cargo y la posición que ocupa -aunque su valor está más en lo que calla, lógicamente- y porque se aprende mucho de él. Ramón comentaba en una de las múltiples entrevistas que concede -y creo recordar que lo ha hecho varias veces- que cerrar un fichaje es muy complicado.

Yo añadiría que llevar a cabo el de un delantero que meta muchos goles lo es aún más y lo eleva casi a un ejercicio de filigrana hacerlo al nivel de rendimiento por euro invertido a lo que lo hace el Sevilla para esa posición.

La dirección deportiva sevillista es alabada por la cantidad de “mirlos blancos” que es capaz de encontrar. Yo diría que. dentro de su enorme manejo del mercado, su nicho estrella es la figura del 9 goleador. A pocos equipos europeos le sale la tasa gol/euro más rentable que al andaluz. Y en aquellos fichajes que no rinden, que también los hay, el tiempo suele certificar que no era una cuestión de falta de gol porque cuando salen de Sevilla la siguen enchufando de maravilla -como por ejemplo los casos de Iago Aspas o Ciro Immobile-.

Lo primero que sorprende es que, desde que Caparrós se inventara al Julio Baptista goleador, en Nervión hayan profanado porterías rivales delanteros de tan distinto pelaje y de manera continuada. Porque hemos visto en el Sánchez-Pizjuan desde entonces a Luis Fabiano, Kanoute, Negredo, Bacca, Gameiro, Ben Yedder y actualmente a En-Nesyri estar siempre entre los más destacados goleadores del campeonato. Todos ellos de distintos perfiles pero con un hilo conductor común, meter muchos goles. Y aquellos otros que no metieron tantos, los Saviola, Kerzhakov, Arouna Koné, Fernando Llorente, Iago Aspas, Ciro Immobile, Luis Muriel, André Silva o el actual De Jong los habían metido antes o después.

Pero lo que te vuela la cabeza es la capacidad para aglutinar una nómina tan amplia de delanteros tan diferentes a los precios que los consiguió el equipo sevillano. Dicen, con razón, que el gol se paga caro. Pero el Sevilla quiere demostrar que es la excepción que confirma la regla y establecer que, si bien la inversión en estos jugadores es importante, no tanto como todos creen. En Nervión el gol es más barato que en casi toda Europa.

Y en estas llega Rafa Mir para meter más madera a esa sensación. Un chico joven que destaca en la Segunda división B española y que el Wolverhampton firma en el mercado invernal. Allí en la Championship no se adapta y comienza a sufrir un largo período de destierro por parte de los Wolves en forma de cesiones. Pasa por la Segunda división española, vuelve a la Segunda división inglesa -con rendimiento nuevamente menor, señal de su escasa adaptación a Inglaterra-, hasta que recala en el Huesca en el mercado invernal de la temporada 19/20 y empieza a ver la luz de cara a portería nuevamente en la Segunda división española. Tras esos meses finales y el ascenso del Huesca pasa a ser una de las figuras marcadas por muchos para ver cómo continua el desarrollo de un futbolista cantera Barça y Valencia. Tras un comienzo de año complicado, se le abre la portería y la vuelve a romper.

Esta pequeña síntesis de su carrera demuestra que a Sevilla llega un delantero que se lo ha tenido que currar y al que ver portería le cambia todo. Cuando no entra le cuesta pero cuando cuela dos, su confianza se dispara.

Siguiendo con la línea de los aprendizajes, uno puede mejorar sus conocimientos hablando con gente que sabe y observando a los buenos. Recuerdo una conversación con un gran amigo de la época a los 15 años sobre fútbol. Jugaba al fútbol a cierto nivel y me gustaba conversar con él porque me enseñaba mucho. En esa conversación me preguntó: ¿hacia dónde hay que rematar un centro lateral? No recuerdo lo que le dije, pero sí la explicación que él me dio. Hacia el palo de procedencia del balón porque pillas muchas veces al portero a contrapié.

Muchos años más tarde, uno ya es lo que muchos consideran un pureta, seguía de manera habitual al Bayern pre-Guardiola y Lewandowski y que fue una de las máquinas más demoledoras ofensivamente de Europa en este último siglo. Ese concepto de ataque total con sobrecargas por bandas lo coronaba Mario Mandzukic. El tanque croata dominaba como pocos un arte especial, ser un delantero de segundo palo. Esperaba los múltiples centros laterales entre central y lateral o directamente contra el lateral aprovechando ventaja de altura o problemas del lateral al cerrar. Si bien es cierto que Mandzo era más rematador al segundo palo abajo que al primero de procedencia.

Ver un centro lateral del Huesca esta temporada, sobre todo sin ganar línea de fondo, me traía esos dos recuerdos. El de cómo conseguir ventaja en el remate, buscando la debilidad del segundo palo rival, y el dónde es más aprovechable el remate, al palo de procedencia. Y Rafa Mir era el que desbloqueaba esos aspectos en mi memoria. Porque para mi y, posiblemente porque me recuerda tiempos de disfrute, el nuevo delantero sevillista viene definido por eso: segundo palo y al lado de procedencia.

Pero el cartagenero no solo tiene eso en su fútbol. Es un delantero corpulento muy completo, altamente autosuficiente, que se estira en todo el ancho de ataque, viene a recibir dentro y descargar, ataca espacios en profundidad y galopa bien por bandas cuando el rival le deja metros que aprovechar a su espalda. En esos aspectos tiene bastantes similitudes con súper Mario, compartiendo con Mandzukic su capacidad de sacrificio defensivo -aunque a menor nivel que el croata donde esto era un rasgo mayor de su juego-.

También gana duelos por arriba, aunque no es Joselu -el otro panzer que ha sonado para el Sevilla-. Rafa es más Bullzoder que Panzer, dominando algo menos las alturas y más los pastos y la potencia en conducción. Le pega bien desde fuera a distintas alturas y también busca cepas de palos en los remates.

Mir es un delantero de gran nivel para complementar la delantera del Sevilla con En-Nesyri. Pujante, potente, con gol, autosuficiente, con zancada y velocidad tanto en conducción como al espacio, que viene a darle una vuelta de tuerca más a la capacidad de los sevillistas en encontrar delanteros a un precio menor que su rendimiento -cuestión que el tiempo resolverá si se vuelve a cumplir con Rafa-.

Mientras estas cosas ocurren, en cada centro lateral -mejor desde derecha a izquierda donde Navas y Montiel se pueden frotar las manos- mi memoria me traerá los recuerdos de aquel verano del lugar de procedencia y ese año 2013 de los remates desde el segundo palo de Mario Madzukic. Porque Rafa Mir para mí siempre será: “Segundo palo y al lugar de procedencia del centro”. Ojalá que lo sea pronto y durante muchos años en Nervión.

Ludwing Augustinsson: Funcionalidad Nórdica

No todos los productos son universales. Esto es, no se valoran, utilizan y venden en todos los mercados. Esto ocurre por las circunstancias especiales de cada región, por la idiosincrasia de sus habitantes, por no tener funcionalidad en determinadas zonas o por simplemente gustos. Esto no tiene que significar que sean malos productos, solo que no encajan en determinados mercados. En algunos casos esta situación es más que evidente por no tener funcionalidad en ese contexto, mientras que en otros casos es bastante cultural el que los nichos de mercado estén muy cerrados y no haya mucha posibilidad de que otros productos entren en la disputa mercantil.

Los futbolistas nórdicos, por lo general, en el fútbol español no representan un mercado importante. Aquí se nota bastante la diferencia entre la manera de entender el fútbol del norte y el sur de Europa, sobre todo en lo concerniente a lo técnico. Sin embargo son tremendamente valorados en el mercado inglés o centro europeo por sus características y las del juego de esto países.

España es el paradigma del juego al pie, la posesión y la valoración del futbolista técnico. Ha pasado de ser la furia roja a convertirse en el embajador del tiki-taka. En su contraposición el jugador nórdico es más funcional, metódico y aplicado y su fútbol más “mecanizado”. Esto es una generalización porque también salen genios en el norte de Europa y máquinas de ensamblaje táctico en el fútbol nacional. Pero que se puede refrendar preguntando al aficionado medio que siguió la Eurocopa que te diga jugadores suecos. Recordaran mayoritariamente a Isak y a Forsberg por ser los distintos mientras que el resto les parecerán engranajes de una cadena de montaje que cumplen su función y no les habrán llamado la atención.

Uno ya peina canas y en nuestra generación Suecia´94 es una selección que recordamos. Pero de la que recordamos a sus atacantes, Dhalin, Brolin o Keneth Anderson-además del rastafari Henrik Larsson- mientras que los Schwarz, Nillson, Ingesson, Blomqvist , Thern o Björklund están perdidos en el inconsciente colectivo pese a haber jugado alguno de ellos alguna temporada en España, con rendimiento mediocre también es cierto, o acumular más de 60 partidos internacionales en muchos de los casos. Igualmente esto es trasladable a la selección sueca actual pese a haber sido rival de España en las clasificatorias, en la misma Eurocopa y ser una habitual en todas las competiciones internacionales de selecciones.

Ludwin Augustinsson pasa por ser un perfil de jugador como el que estamos comentando y que, de no ser por un club como el Sevilla que valora las características del futbolista y las necesidades que quiere que cumpla por encima del prototipo de jugador que es, no hubiera jugado en la Liga Española nunca. No porque su nivel no sea adecuado, sino porque no es un perfil de jugador que llame la atención en el mercado de nuestro fútbol. Y eso que su relación rendimiento/precio está bien balanceada y que tiene características con las que podría ser titular en bastantes equipos de nuestro campeonato. Pero el jugador nórdico funcional no es un nicho de mercado de nuestro balompié.

Ludwing no es un lateral de marcado carácter defensivo pese a que jugaba en un equipo con un modelo de juego bastante diferente al del Sevilla, mucho más pasivo y defensivo, y la selección sueca no pase por ser de las más propositivas en las competiciones de máximo nivel. Así que el paso a Nervión le puede venir bien para su estilo de juego. Podríamos decir de él que es un lateral amplio y profundo que en Bremen llega más que está mientras que en Suecia está más que llega. En esta Eurocopa era utilizado como chincheta clavada muy arriba cual extremo de amplitud en contraposición de Lustig, el lateral derecho, que actuaba como tercer central en posesión de balón de los suecos.

Lo más llamativo en él podría ser el golpeo de balón, siendo incluso lanzador de balón parado en muchas ocasiones, en el Bremen. De ahí que se pueda destacar de él en el apartado técnico la calidad en los centros sobre cualquier otro aspecto. Amplitud, profundidad y calidad en los centros. Así podríamos definir a Augustisson desde el punto de vista ofensivo.
Porque el sueco no es un jugador que llame la atención por su punta de velocidad, que no la tiene, ni por ser un jugador de desborde en el regate. Quizás tener un motor diésel influya en ese sentido, en el que no destaque especialmente en dejar rivales atrás en conducción si mucho más por ser capaz de jugar muy alto y de proporcionar buenos envíos al área.

Un aspecto importante en su adaptación es el cambio de modelo de juego que va a sufrir desde el Werder Bremen o la selección al Sevilla. Ludwing viene de equipos con un modelo defensivo mucho más pasivo que el que desarrolla Lopetegui. Tanto el Werder como la selección sueca repliegan más y presionan mucho menos alto que el cuadro andaluz. Su defensa es más flotante y pasiva, de menos búsqueda del robo mediante entradas y de defensa agresiva hacia adelante. Ahí Augustinsson debe cambiar el chip y adaptarse a ser menos reactivo defensivamente.

No todo es “negativo” desde el punto defensivo en Ludwing. El lateral sueco tiene un buen comportamiento táctico-como hablábamos arrancando este artículo de las piezas del engranaje-, mide bien para no ser desbordado, se maneja de manera totalmente adecuada en el manejo de la línea defensiva-sabiendo cuando salir y cuando no- y cierra bastante bien los centros laterales sin ser un excelso dominador del juego aéreo. No es un lateral que queda fotografiado, sabe sus limitaciones en la velocidad y defiende muy bien por posicionamiento.

Pero en Sevilla, como comentábamos antes, se le va a pedir que sume agresividad en la presión e intensidad defensiva en el 1 vs 1 porque el modelo de juego es lo que demanda, igual que velocidad en el retorno defensivo que veremos si la tiene-aquí mi duda principal con él-.

Para todos parece evidente que Augustinsson viene a cumplir un rol de jugador de rotación, que sume minutos desde la segunda unidad y que no vaya a ser referencial en el equipo ni en el modelo de juego. Si es cierto que si recupera su nivel de Copenhague, donde coincidió con con el deseado Thomas Delaney-, y ese debe ser tanto su objetivo personal y el del Sevilla, podría apretar las cuerdas a un Acuña que se siente titularísimo. Viene a aportar ser un lateral específico en la rotación con el “Huevo” sobre Rekik. Y en contextos de un Sevilla volcado en campo rival, esa amplitud y profundidad y la calidad en sus centros puede ser bastante aprovechada.

En resumen, Ludwig Augustinsson es un típico jugador sueco de nivel que gusta más a propios que a extraños – y que se valora al nivel que merece cuando se le ve de manera continua con un rendimiento sostenido, mas entendedor del juego y funcional que llamativo desde lo técnico.
Si parece que el Sevilla está virando su mercado de fichajes para los jugadores de la unidad B hacia el mercado alemán en contraposición del francés, por ejemplo. Si antes llegaban Kolodziejczas o Dabos, ahora se firman Rekiks o Ausgustinssons. Sirvan estos ejemplos para contextualizar la llegada de Ludwing y no tanto su nivel o características que poco tienen que ver con los franceses o el holandés.

Así que los que intentamos encontrar mercado para el Sevilla vamos a tener que mirar más en profundidad la Bundesliga que la Ligue 1.

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