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Juanma Díaz - Columnas Blancas

Sevillismo como válvula de escape

Vi el otro día un tuit del amigo Javi Nemo que me impresionó mucho. Fue el siguiente:

Y al hilo del mismo publicamos hace un par de días por aquí una columna de Cornelio Vela titulada “Hasta la muerte“.

No conocí a Pepe Rey, pero por lo que podemos leer en el artículo anterior se entiende que ese “sevillista hasta la muerte” del que tanto presumimos los que respiramos sevillismo lo ha cumplido Pepe a rajatabla.

Los que padecemos una enfermedad más o menos complicada tenemos que tener alguna válvula de escape para poder afrontarla. Afortunadamente yo tengo varias: una de ellas es el #yomecuro, que no es más que el tener una actitud positiva para afrontar la enfermedad. Pero claro, para poder tener esta actitud creo que es necesario que tu entorno familiar, de amistades y de gente que te rodea te ayude. Y no solo eso, también tiene que ver tu entorno social, el equipo médico que te atiende y muchas cosas más. Por eso hay que respetar la decisión que tome cada uno para afrontar su enfermedad.

En mi caso esta es precisamente mi segunda válvula de escape: el sentirme tan acompañado, apoyado y querido por tanta gente; así es imposible que fallemos; gente de mi familia, de mis amigos, de mis seguidores en las redes… e incluso de gente que no conozco de nada. Esto te anima mucho a seguir y en esas estamos…

Y hay que disfrutar de las cosas que te gustan y vivir el presente, disfrutar del día a día, porque bastante tiene uno con los ingresos hospitalarios, con los tratamientos de quimio, con las medicaciones, con sufrir la inmovilidad… Por tanto, hay que disfrutar en la medida de lo posible con tus pasiones y, en mi caso, una de mis pasiones, entre otras muchas que tengo, es el Sevilla FC.

Y bien que nos está haciendo disfrutar en estos últimos tiempos; muy bien situado en las tres competiciones, viéndole buen fútbol y haciendo que el sevillismo se sienta orgulloso de su equipo. De aquí a final de temporada podrá pasar lo que sea, pero ahora mismo toca disfrutar. Así que disfrutemos, sevillistas.

Sabemos que el fútbol se ha profesionalizado y mercantilizado mucho y que eso de los sentimientos creo que ha quedado de forma casi exclusiva para los aficionados de a pie, aunque está claro que también hay directivas -bueno, Consejos de administración, porque la mayoría de clubes son empresas- que también sienten los colores… y en el del Sevilla FC creo que nadie puede dudarlo. ¿Alguien duda del sevillismo de Pepe Castro o de Monchi? Eso sí, espero que nunca vendan al club y que el Sevilla siempre sea de los sevillistas.

El sevillista de base es el que de verdad ama a esos colores, a ese escudo y a esa bandera. Ese sevillista que cuando se podía -ojalá podamos volver pronto- iba al Sánchez-Pizjuán para ver a su equipo y se iba un ratito antes para tomar una cervecita por los alrededores con sus amigos y empezaban a despotricar de la alineación que había puesto el entrenador de turno y a hacer su porra particular sobre el resultado del partido.

Ese sevillista es el que cada vez que hay partido del equipo de sus amores está nervioso todo el día -el nervioneo que se llama- y está deseando que llegue la hora del partido -aunque se tenga que conformar en estos momentos con verlo por televisión-. Piensa en la alineación que pondrá Lopetegui, comentará con los amigos, normalmente a través de los grupos de WhatsApp, a quién se le ocurrirá poner… Y jugamos a ser adivinos. Para esto la gente de mi Peña Hastalamuerte.net son unos cracks, el grupo echa humo antes, durante y después de cada partido del Sevilla. Bueno y en otros momentos también, la verdad. Pero entretiene mucho. Gracias, amigos.

Lo mismo ocurre en otro grupo en el que estoy. Este es el de la Liga solidaria en la que estamos 20 amigos jugando una “liga Biwenger” con un objetivo solidario. Evidentemente ahí no todos somos sevillistas, pero tenemos la máxima del respeto, del llevarnos bien y de saber llevar esa rivalidad sevillana que creo que hoy en día no se está llevando como antes, salvo honrosas excepciones.

Será que yo me tomo el fútbol de otra manera y sé la dimensión y la importancia que tiene cada cosa, sobre todo desde que tengo la enfermedad. A sevillista creo que no me gana nadie, me puede empatar, pero ganarme es difícil. El fútbol me tiene que servir como válvula de escape y desde luego no debe suponer para mí un problema más, pues bastante tengo ya con lo que tengo. El fútbol no puede hacer que me gane enemigos y menos aún que alguien que es de mi familia o es amigo de toda la vida se enemiste conmigo por culpa del fútbol. Quizás sea un mojigato y un utópico, pero yo pienso así. Y además no soy anti-nada, al menos en el mundo futbolístico.

Me gusta el fútbol y en particular mi Sevilla FC y es por eso que supone para mí una válvula de escape, porque cada vez que hay partido del Sevilla FC lo veo, participo en las redes sociales con ese #VamosMiSevilla, en los grupos en los que estoy y vivo ese día con intensidad. Desde luego en lo que menos pienso es en el pastilleo que me toca o que dentro de no sé cuántos días tengo que hacerme una prueba médica.

Por eso, cuando hace un par de días le ganamos 2-0 al Barcelona en la ida de la semifinal de Copa disfruté tanto, al igual que disfrutó todo el sevillismo, porque es un buen resultado ante un gran equipo, aunque está claro que la vuelta hay que jugarla y que fácil no será.

Ese día me encantó recordar con mi sobrino Migue la eliminatoria de octavos de Copa del Rey que jugamos contra el Barcelona en 2010. El partido de ida lo ganamos 1-2 en el Nou Camp con goles de Capel y de Negredo de penalti y nosotros estuvimos allí. Cogimos una oferta que hizo el club para viajar con el equipo: fuimos en su mismo avión, estuvimos alojados en su mismo hotel, disfrutamos del partido en vivo y encima ganamos. Fue una noche de Reyes espectacular, de las mejores de mi vida y que nunca olvidaré. Eso sí, en la vuelta en Nervión sufrimos tela, perdimos 0-1 y el chiquitín cada vez que se acercaba al área hacía que las respiraciones de todos los que estábamos allí se entrecortaran, pero pasamos la eliminatoria. Posteriormente llegaríamos a la final y se la ganamos al Atlético de Madrid, también en el Nou Camp y también estuvimos allí.

Esto es solo un ejemplo de lo que venimos disfrutando los sevillistas desde ese 2006 en el que parece que empezó nuestro mejor momento de la historia. Y lo que nos queda por disfrutar, porque dicen que lo mejor está por llegar…

No quiero terminar esta columna sin darle las gracias a todas las personas que hacen posible que un proyecto tan importante para mí como Columnas Blancas siga adelante. Empezando por Agustín Rodríguez, el ideólogo del proyecto y que nos sigue desde el tercer anillo. A Sebas y a Acosta, mis compañeros y amigos del staff -a mí me gusta más equipo organizador o equipo de redacción-; a todos los colaboradores, que con la calidad de sus escritos dignifican este blog de opinión sevillista; a nuestros partners -prefiero patrocinadores- que hacen que podamos seguir con el proyecto; y a todos nuestros lectores que son los que de verdad hacen que todo esto tenga sentido. Muchas gracias.

Para mí Columnas Blancas es otra válvula de escape.

#NuncaMeRindo #VamosMiSevilla

#SomosImparables #SeguimosJuanma #yomecuro

A por otro sorteo…

Ayer nada más terminar el partido de cuartos de la Copa del Rey en Almería tuiteaba esto:

Por cierto, gracias al amigo y compañero columnista blanco José Ramón Penella por la mención tan cariñosa que me hace por aquí en su última columna dedicada a tuiteros sevillistas… y eso que #PepeCastroNoTieneTwitter.

Pero vamos a lo que vamos… Ayer ganamos al Almería 0-1 en el estadio de los Juegos del Mediterráneo gracias al gol de Ocampos, conseguido tras un magnífico cabezazo, precedido de un centro magistral de Suso. El gaditano está que se sale. Mucho fútbol en sus botas, buena forma y bien que lo está notando el equipo. Debutó el “Papu” Gómez, se le vieron buenas maneras y estoy seguro que nos va a dar muchas alegrías al sevillismo. Buen tono en general de todos los que participaron; muy bien Aleix, quiero destacarlo porque creo que en ocasiones está siendo injustamente tratado. Y lo de Koundé ya es que se nos acaban las palabras. Jugadorazo que creo que nos va a durar aquí poco tiempo.

Lo mejor de este Sevilla es lo bien que se planta en el campo, con la personalidad con la que juega, la cantidad de posesión de balón -aunque esto desespere a muchos-, sin depender del rival que tenga enfrente, de ahí lo de tener personalidad. Y si encima se enchufan goles… pues ahí estamos, muy bien situados en las tres competiciones. Que sí, que hay que reconocer que en ocasiones el juego se hace un poco desesperante e incluso ese “echar al equipo atrás” cuando se va ganando que tanto se le critica a Lopetegui. Pero lo de estar donde estamos a estas alturas de la temporada pocos equipos lo pueden decir.

Cuando nos tocó el Almería en el sorteo de cuartos de final los comentarios ya repetidos de la suerte, “la flor en el culo”, etc. no podían faltar, al ser el único equipo de Segunda que quedaba en el bombo. Más de uno decía que el colmo de la suerte habría sido que encima nos hubiera tocado jugar en casa, que ya se podía aunque el rival fuera de inferior categoría. Pero esto no ocurrió, nos tocó jugar en tierras almerienses y a priori fácil no iba a ser, aunque algunos de los hiperoptimistas creyeran que iba a ser un paseo, lo de ganar sin bajarse del autobús y eso.

El Almería está muy bien situado en la Liga SmartBank -vaya nombrecito, miarma-. Está tercero empatado a puntos con el segundo, que es el R.C.D. Español. Su entrenador decía que ellos se centraban en la liga por la posición que ocupaban, pero que el partido había que jugarlo. Es decir, una de esas frases tan escuchadas a lo largo del tiempo sea el equipo que sea y sea el entrenador que sea. Es como ese “Sí, bueno, yo pienso que…” de nuestro querido y admirado Jesús Navas.

Otra de las frases manidas: “Entramos en el momento importante de la temporada porque ahora es cuando se decide todo”. Sin dejar de reconocer la veracidad de lo que dice la frase, también hay que tener en cuenta todo lo que se ha hecho hasta ahora, ¿no? Luego momentos importantes son todos: los de ahora, los de antes y los que vendrán.

Otra frase de las más recurridas: “El partido más importante es el siguiente”. Y para nosotros ese partido siguiente es el próximo sábado frente al Getafe en el Sánchez-Pizjuán, que hay que ganar para seguir estando en esas posiciones privilegiadas de la Liga.

Pero antes, el próximo viernes, estaremos en el bombo junto a tres equipos más para sortear los emparejamientos de semifinales de Copa. Uno será valenciano, el otro será andaluz o catalán y el otro será vasco o… ya lo sabéis.

El otro día, antes del sorteo de cuartos, ponía en Twitter una encuesta para que la gente se pronunciara sobre la posibilidad de tener un derbi sevillano en algunas de las rondas de Copa que quedaban. De casi 100 personas que contestaron, más de la mitad (un 53%) no quiere derbi en ninguna de las rondas. ¿Y tú qué opinas? Ahí lo dejo…

Un derbi para olvidar

Un empatito y gracias. No fue buen partido el disputado ayer por nuestro Sevilla FC en el campo del eterno rival, por eso podemos decir que lo mejor del partido fue el resultado final, pues al menos se puntuó.

Ya de inicio se trataba de un derbi raro, porque eso de disputarlo sin público, sin el ambiente de pre-partido… con lo que se vive en los derbis aquí en Sevilla, hacía que el partido estuviera un poco descafeinado, aunque aquí siempre un derbi será un derbi y siempre nos gustará ganarlo, sea como sea.

Para mí este derbi personalmente era más raro todavía, porque estoy ingresado en el hospital para recibir el tratamiento que me tocaba e iba a tener que verlo desde una cama hospitalaria conectado a mi ordenador y con la única compañía de mi mujer, porque ni compañero de habitación tengo. Eso sí, los preparativos que no falten: mi bufanda del Sevilla con el “NUNCA ME RINDO” en el cabecero de la cama y los nervios típicos de partido importante desde por la mañana… el nervioneo que se llama.

Empieza el partido y desde el primer momento se nota que es un típico partido de derbi, de mucho control, mucho centrocampismo y pocas ocasiones… tan pocas que el Sevilla ni tiró a puerta durante toda la primera parte. En cambio el equipo rival dispuso de dos buenas ocasiones que estuvieron a punto de costarnos un disgusto… o dos.

En la segunda parte tenían que cambiar bastante las cosas si  queríamos conseguir algún resultado positivo; empiezan los cambios y en una buena jugada de En-Nesyri le pone el balón a Suso que consigue marcar. Grito el gol en la habitación del hospital y la enfermera me pregunta que qué me pasa. “Pues nada, miarma, que ha marcado mi Sevilla”.

Poco duró la alegría porque a los 5 minutos el árbitro señala un penalti cometido por Diego Carlos sobre Loren. Vamos a dejarlo en penalti dudoso, aunque para mí no lo fue, porque parece que el defensa sevillista toca el balón antes que al jugador, pero como el árbitro toma la decisión convencido aquí ni hay VAR ni nada, que es algo que no entiendo, porque el árbitro también puede equivocarse. Si se pone el VAR y los medios tecnológicos en mi opinión debe usarse siempre, porque el colegiado de turno también puede fallar tomando la decisión en directo.

Marca el penalti Canales y empata el partido. A los pocos minutos Acuña comete penalti sobre Fekir, este sí parece claro. El propio jugador bético es el que lanza y Bono el que detiene. Buena parada del cancerbero sevillista que hace que el marcador no se mueva más.

Mal partido del Sevilla, en mi opinión de los peores jugados hasta este momento de la temporada. Por eso podemos decir que lo mejor ha sido el resultado, ya que conseguimos puntuar al menos, pero se trata de un derbi para olvidar.

Y hay que tener en cuenta los dos partidos que nos vienen ahora ante dos equipos que están en muy buena forma y bien clasificados: la Real Sociedad en el Sánchez-Pizjuan y el Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano -partido de la primera jornada de Liga que no se jugó en su momento-.

Hay que cambiar la actitud y, sobre todo, la presencia en el campo. Difícil destacar algún jugador en el partido de ayer, quizás nos podemos quedar con Bono por parar el penalti y salvarnos de la derrota y con Koundé porque qué difícil es que este jugador falle algún partido -jugadorazo-. El resto del equipo muy flojito, la verdad.

Recogida de bufanda, comentarios con los amigos y familiares a través de las redes y a esperar el siguiente partido. Tenemos que seguir, que todavía queda mucho y ya sabemos que nunca nos rendimos… #VamosMiSevilla.

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