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José Ramón Penella - Columnas Blancas

Ocho apellidos vascos

Lopetegui, Agote, Aranguren, Arteaga, Eizmendi, Kalparsoro, Usabiaga y Ugartemendia, como si del protagonista de la famosa película se tratara, nuestro actual entrenador presume con orgullo de su vasco pedigrí, que no digo yo que sea malo, ¿quién no se siente orgulloso de sus raíces?.

En la taquillera película se contrastaba en clave de humor las diferencias entre la particular idiosincrasia del vasco y el andaluz, sin duda la tozudez, en el caso de los primeros es más que evidente.

En el caso de nuestro Julen, este hijo de “Harrijasotzaile”, (que no se me asuste nadie, así llaman a los forzudos levantadores de piedras allá en su tierra y su padre lo era), entiende una gran parte del sevillismo que hay mucho de tozudez en eso de no haber alineado aún, salvo los minutos de la basura de Bakú, al israelí Dabbur.

Si su padre aún hoy ostenta el record mundial de 22 alzadas de piedra de 100 kilos en un minuto, Dabbur puede llegar a convertirse en el particular record de Julen por mayor número de jornadas consecutivas sin jugar.

A nuestro particular “Dabburjasotzaile”, sin duda reforzado por los resultados, parece no pesarle la presión mediática, pero cómo diría uno de aquí: “LopeteguiAgoteArangurenArteagaEizmendiKalparsoroUsabiagayUgartemendia de mis curpas, ¿qué te cuesta ponerlo de vez en cuando?”.

Ya no es que se le pida que, de la noche a la mañana, lo de “DeJongporDabbur”, se convierta en un “trending topic” como lo fuera aquel “CokeporMariano”, pero al menos así podríamos comprobar el por qué de dicha situación.

Con el paso de las jornadas se está creando tanto para el entrenador como para el jugador una presión extra que puede no ser beneficiosa para ninguno y me explico: el jugador, ante tanta inactividad sumada a sus deseos por demostrar sus virtudes, puede provocar que con tal presión -y esto no es nuevo- parezca peor jugador de lo que es, (si es que lo es), como consecuencia para “satisfacción”, quizás no sea la palabra más acertada, del entrenador, sirva para cargarse aún más de razones ante sus críticos del por qué de su no titularidad.

Ahora bien, supongamos que sucede lo contrario, el jugador a pesar de todas esas presiones firma una actuación estelar,  ¿en qué posición quedaría el entrenador?.

¿Se convertirá Dabbur en un nuevo Immobile o Aspas de la vida?, al menos aquellos tuvieron su oportunidad, entrenadores cabezones aparte, que también los hubo, por no hablar de los Bacca o Gameiro que tenían por delante, se fueron y hoy triunfan, quizás aquellos sí tuvieron una explicación pero, ¿y con Dabbur qué explicación habrá?.

Dicho lo cual y ahora haciendo de abogado del diablo, (que no se me enfade nuestro admirado Caparrós que no va por él), muchas voces piden a gritos que desde el Club o el propio entrenador se dé una explicación, ¿debe ser así?, ¿y si la oculta explicación para muchos, lo único que conseguiría es hacer daño al propio Club?. Supongamos por un momento que el jugador no tiene nivel para este Sevilla, ¿tiene que aparecer Monchi en una rueda de prensa para airearlo a los cuatro vientos y conseguir con ello devaluar el caché del jugador?, ¿qué dirían esos mismos detractores al día siguiente?

Escribo estas líneas en la previa contra el Apoel, ¿seguirá su particular “Dabburjasotzaile” nuestro Julen o tendremos nuevo trending topic DeJongporDabbur?.

Si os ha gustado os emplazo para mi próxima crítica peliculera : “La vida de Bryan” ¿o era Brian?.

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