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Alfonso Ramos - Columnas Blancas

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Hoguera de confrontación

-ENTRA CABECERA DEL PROGRAMA Y SUENA UNA MELODÍA SALVAJE-

Es el momento de la hoguera. Y no se le llama así solo porque el fuego prenda entre concursante y presentadora. Metafóricamente hablando es el purgatorio mismo. Es ese momento en el que el concursante se enfrenta a esa realidad que no ve o que no quiere ver. Y en esa hoguera hay dos opciones, alcanzar el perdón quemando tus tormentos o dejar que las llamas te envuelvan por completo para descender al infierno.

Entre un pasillo de antorchas se abre paso la sombra de un bigfoot. Es Julen, que camina hacia adelante, aunque su cara diga que quiere ir en dirección contraria a la de sus pies. Viste pantalón y camisa de lino blanco, desabrochada en exceso. Quizás cumpliría mejor con el decoro si se cerrara un botón más de la camisa, pero se lo perdonamos porque Julen aún no ha llegado a la hoguera y ya tiene calor.

Mónica Naranjo, diva ella, aguarda la llegada de Julen sentada en una banqueta. Lo mira de abajo a arriba, de manera compasiva, poniendo cara de pensar “míralo, poresito, lo que tiene de grande lo tiene de inocentón”.

-Bienvenido a la hoguera, Julen. Siéntate.

-Buenas noches, Mónica, estás muy gua…

-¡Julen! Presta atención a la Tablet.

El sistema nervioso de Julen, que ya de por sí parece no haber pasado las últimas 5 itv´s, sufre la primera alteración.

-Tenemos imágenes para ti.

La ceja izquierda de Julen, producto de la tensión, dice “conmigo no contéis” y comienza a precipitarse de la vida, de hecho, parece pesarle el doble que antes y provoca que su ojo izquierdo quede casi cerrado.

La Tablet permanece apagada unos segundos en los que Julen, en la oscuridad de la pantalla, se ve reflejado a sí mismo y piensa “sonríe al menos, que tienes más mala cara que volviendo de un besamano en Wuhan”.

  • Hola, Julen…

En la pantalla una mujer de unos 60 años, en batín.

  • Me llamo Marugenia. Soy la sosia número seis mil siento treintidó de esta bendita cosa que me corre hasta por las varise: el Sevilla fúrbor clú.

Julen mira a Mónica Naranjo, buscando en ella una aliada para salir de la estupefacción. Pero Mónica le hace un gesto con las cejas como diciendo “atiende a Marugenia, que te va a enterá, mostro”.

  • Yo tengo un disgustito. Un disgustito mu grande. Que a mí como madre de una hija y madre de madre de una hija me duele mushísimo. Lo que tú ha hesho con Dadúr no tiene nombre.

Julen repite con sus labios la palabra Dadúr como pensando “¿de quién caraho me está hablando?”.

  • A ese chiquillo le ha fartao una convocatoria pa terminá de sufrí búyin ya der tó, poresito mío.

La Tablet se apaga de forma repentina y provoca un silencio solo interrumpido por el chisporroteo de las ascuas de la hoguera, cuyas llamas parecen acercarse cada vez más a Julen.

-Bien, ¿qué tienes que decir ante la grave acusación de María Eugenia?- Dice Mónica con tono de fuerte carga.

-Bueno, todas las opiniones son respetables ¿No? Pero en el caso de Dabbur los técnicos evaluamos que la mejor opción era…

-¡JULEN! Hay más imágenes para ti.

La ceja vaga de Julen ejerce tal peso sobre su ojo izquierdo que le obliga a tenerlo cerrado, quedándole así una cara como del que está mirando por la mirilla y al otro lao de la puerta están los de Músicos por la Paz, ávidos de conseguir unas monedas para su causa.

-Mira la Tablet, por favor.

Julen traga saliva y se rasca la frente, aunque no le pica.

En los pocos segundos en los que la Tablet sigue en negro le da tiempo a Julen a rascarse la frente, el cuello y hasta la piel insensible del codo, que eso nunca ha picao ni .

  • ¿Ya está grabando?

En la pantalla un cuarentón trajeao, engominao y tan repeinao que casi podía olerse el perfume fuerte que se ha echao, que recuerda a cuando pasas por la puerta del Stradivarius.

  • Ah, voy. Mi nombre es Juan Antonio García-Argüeso, de Muebles Argüeso, de la calle Puente y Pellón. Soy el socio número mil cuatro si nadie se ha muerto en este minuto que llevo de vídeo, que ya entrao en los primeros mil socios nada es descartable, toquemos madera, que gracias a Dios aquí en mi tienda tengo por tos laos, jeje.

Julen mira a Mónica y ésta inclina ligeramente la cabeza como diciéndole “atiende, que ahora viene lo bueno”.

  • …preguntarte por la Copa del Rey. Con lo bonita que está este año y habiéndonos tocao el Mirandés, de Segunda División, se podía haber hecho algo más ¿No?

-Hombre, hicimos lo que…

-¡Julen! No respondas a Juan Antonio. Es una grabación. No serás de los que escucha los audios de wasap con el móvil al oído e intenta responderlos como si de una llamada se tratara, ¿verdad?

  • …que su delantero, el Lótar Matéus ese, parecía Ronaldo Nazario da Lima, copón. Vaya meneo, Julen. Vaya meneo. Vergüenza más grande pasé, Julen. Te lo dice Juan Antonio García-Argüeso, de Muebles Argüeso de la calle Puen…

La Tablet vuelve a negro y el silencio del momento es interrumpido por un carraspeo nervioso de Julen que se vuelve tan continuo que Mónica lo interrumpe con un:

-Trata de arrancarlo, Julen.

-Lo… lo… Lo de la Copa fu… fue un accidente.

Al ojo guiñao, los rascamientos, y la carraspera se les une un inesperado tartamudeo leve.

-Ya hemos trata… tado el tema con los te… técnicos y vamos por el bu… buén camino.

-Julen -dice Mónica con cara de pena pero de estar disfrutando EN VERDÁ– tenemos más imágenes para ti.

-¿Ma… más?

-Más, hijo, más. Atento a la pantalla.

Julen pide agua a los técnicos del programa y uno de ellos, sevillista, se mete en la mano en el bolsillo y en vez de una botella saca su puño cerrado bocarriba en forma de puñaíto de algo pero en realidad de nada. “Te la comío, Julen”, piensa él.

La Tablet se enciende y en ella aparece la inconfundible y familiar imagen de Monchi en el salón de su casa, con su perrita Luna en el regazo y la tercera sesión de cuartos de final del COAC sonando de fondo proveniente de la tele.

  • Hola, Julián, como zabes que te llamamos los que te apresiamoz

“¡POSITIVIDÁ, JOÉ!” se oye gritar al Bizcocho, que actúa con su chirigota.

  • …siempre te he apoyado y zabes mejor que nadie que fui el primer causante de que hoy estés aquí entrenando al Sevilla, ¿no?

Mónica mira a Julen y le sonríe como diciendo “atiende que este habla poco pero cuando habla sentencia el hioputa”. Julen suma a su catálogo de tics nerviosos un gesto con la boca de piñón, como oliéndose el bigote.

  • incisto, ciempre has tenido mi confianza. Que Chicharito no te gustaba, pues fichamos al del Leganés. Que Nolito te gusta, pues no le falte gloria a Nolito. Que ce te antoja un Zuso, pues yo te traigo a Suzo

“¡LA CHUSMA SELECTA!” Anuncian en el Gran Teatro Falla desde el youtube de Onda Cádiz.

  • …pero Julián, en Ipurúa nos remontan un 0 a 2, en Anduva el Mirandéz nos da la del ligre y en Balaídos, ganando 0 a 1, zacas otra vés a Éver, me quitas a Zuso y el Serta, que llevaba sin ganar un partido desde pretemporada, nos remonta. A ver si van a tener razón los destructore y me he equivocao contigo, Julián. Dios no lo quiera, Julián.

Se apaga la Tablet y se van Monchi, Luna y el sonido del carnaval pero vuelven las carrasperas nerviosas de Julen.

-Julen, trata de arrancarlo, por Dios -dice Mónica haciendo leña marismeña del árbol caído- ¿No vas a decir nada? -insiste Mónica ya más sijaputa que diva.

Julen intenta articular palabra. Carraspea. Tartamudea carraspeando. Se rasca mientras carraspea tartamudeando. Alterna el ojo guiñado mientras se rasca y carraspea tartamudeando.

-No te oigo, Julen -dice Mónica dejando a Satán en güenagente.

Julen se intenta levantar mientras guiña los ojos, se rasca, carraspea tartamudeando y hace aspavientos tratando de pedir agua. Mete gran cambayá al tratar de erguirse, emite un sonido parecido al que haría Chiwaka si se diera con la pata de la cama en el deo chico del pie, se desmaya y cae a plomo en la hoguera.

La realización del programa evita mostrar la imagen de Julen ardiendo y se centra en Mónica Naranjo, quien tras aguantar durante unos segundos un primerísimo primer plano como solo lo hacían los protagonistas de los westerns de Sergio Leone, afirma:

-Total, pa lo que iba a decir…

-ENTRA CABECERA DEL PROGRAMA Y SUENA UNA MELODÍA SALVAJE-

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SFC Gastrobar

Metre: Hola, bienvenido a SFC Gastrobar ¿Mesa para uno?

Sí, por favor.

Metre: Acompáñeme, si es tan amable.

Camarero: ¿Qué va a tomar para beber?

¿Me da la carta de vinos?

C: Por supuesto, aquí tiene.

Aconséjeme, por favor, que ando un poco perdido.

C: Pues mire, tenemos un vino blanco de la República Checa de las Bodegas Vaclik, se sirve frío y es muy seguro en boca con ligero aroma a réflex.

Ajam.

C: También tenemos un vino tinto marroquí, de las Bodegas Bono, algo más divertido.

¿Sale mucho?

C: Sale más que el de Bodegas Rico, vino tinto que teníamos el año pasado. Si quiere le puedo ofrecer un licor de Reguilón pero hay que tomarlo con cautela porque sube mucho.

No, póngame una botella de Vaclik y métala en frío, por favor.

C: Si le parece bien se la pondremos entre placas de hielo de plástico porque la botella es frágil y corre el riesgo de romperse.

Maravilloso.

C: Como aperitivo SFC Gastrobar le va a sevir unas aceitunas rotas portuguesas de la cooperativa Carriço. Tenga cuidado porque son de sabor algo fuerte.

¿No tiene gordales?

C: No, ya no trabajamos con Aceitunas Muriel, lo sentimos.

No pasa nada.

C: De entrante tenemos unos pimientos Diego Carlos que unos pican y otros no hay huevos de mascarlos. Muy fuertes pero muy ricos.

Póngame media de Diego Carlos.

C: Genial. Tenga cuidado esta noche porque son afrodisiacos y le suben a uno la bilirrubina. JA JA

JE JE. Póngame una entera, mejor.

C: Buena elección.

No veo el queso ahumado danés en la carta.

C: Sí, es que ya no trabajamos con la casa Kjaer. El proveedor era poco fiable y cuando venía llegaba siempre tarde. Le puedo ofrecer un Koundé que nos acaba de llegar, un queso joven francés.

¿Se lo piden mucho?

C: Cada vez más.

Póngame una tapa, para probarlo.

C: Le advierto que es un poco caro, pero no le defraudará.

Magnífico, gracias. ¿Qué me aconseja de primero?

C: Sin duda un chuletón de Reges. Es una carne brasileña de 32 años de maduración. Ya le advierto que todo el mundo lo pide.

Entonces póngamelo.

C: ¿En qué punto lo quiere?

En su punto, y que no venga frío, por favor.

C: No se preocupe, nuestro camarero, el señor Castro, se lo lleva calentito.

¿Cómo?

C: Que le va a traer la carne en seguida.

Ah. Por cierto, ¿trae guarnición?

C: Por supuesto, ¿prefiere ensalada de Jordán, hecha con productos nacionales, o unas papitas argentinas?

¿Las patatas vienen fritas o asadas?

C: Las de variedad Banega son papas fritas hechas en sartén de corralito, abollada de las caceroladas de la crisis argentina. Le van a gustar. Y las papas mudas se sirven frías. Tienen un sabor peculiar que no a todo el mundo le gusta.

Póngame un poquito de ensalada de Jordán y unas papas fritas Banega.

C: Bueno, la casa SFC Gastrobar le va a servir también una tapita de papitas mudas para que las pruebe, que le aseguro que si le gustan, quedará enamorado de ellas para toda la vida.

¿Y si no me gustan?

C: La gente las suele escupir de muy malas formas, directamente. Pero usted es de buen paladar y sabrá apreciarlas.

Ah vale, gracias. Me habían dicho que ponían ustedes un plato de filetes de oso panda que iba a ser premiado por la prestigiosísima Guía Michelin pero que actualmente ese producto está denunciado por la oficina del consumidor por crear falsas expectativas.

C: Normal, es que no es pa tanto. Pero eso es en el restaurante de enfrente, caballero. Nosotros le podemos ofrecer un pescado holandés de gran tamaño que no quería nadie en la lonja y está saliendo mucho este año.

Prefiero algo de cuchareo.

C: De cuchareo tenemos nuestros famosos chicharitos mejicanos. Una apuesta segura.

Venga, voy a probarlos.

C: También puede elegir como segundo plato cuscús de Munir o pollo de Ocampos.

¿El pollo cómo es?

C: Es una variedad de gallina criada en granjas argentinas. Es una especie muy musculada porque corre mucho y, eso sí, pone muchos huevos.

Genial, póngame también un pollito de Ocampos.

C: Le va a encantar. El Cholo Simeone lo pide cada vez que viene. ¿Qué va a querer de postre?

¿Qué tiene?

C: Tenemos un dulce israelí de piñones de Dabbur que no sale apenas pero todo el que lo prueba dice que está muy bueno. Yo lo he probado y ni fu ni fá. También tenemos el sorbete de Bryan que es muy ligero. El Pozito de cielo de la casa. El licorcito de Torres, que es una apuesta segura. O, si lo desea, le podemos poner un cubalibre.

Sí, póngame un Rony Cola.

C: Ese precisamente no se lo aconsejamos porque – se acerca a su oreja y le susurra – siendo sincero, es un elixir caro y malo. Los pocos clientes a los que he oído hablar de él no están muy contentos que digamos y nos estamos planteando retirarlo de la carta.

Bueno pues póngame mejor un Red Navas con cocacola.

C: Sin duda, el mejor espirituoso de la casa. Buen provecho.

Gracias.

Carta de Javiva, la madre de Dabbur

הי, אני אמו של דבור. אני כותב את המכתב הזה בגלל ¡Coño! ¡Que estoy escribiendo en hebreo! Por cierto, ¿el coño lo he dicho en hebreo o en español? Bueno, es lo mismo, yo creo que se entiende en los dos idiomas igual.

Os decía que soy Javiva, la madre de Munas (aquí me presigno). Escribo esta misiva para demostrarles a esos lenguarones de corazón negro, malos como la quina, que mi niño es una estupendísima persona. Aunque es verdá que si se afeitara estaría más guapo, que se lo tengo dicho desde los 12 años. Que esa barba le hace carita de quiosquero que vende tabaco suerto. “Joé, mamá, que afeitarse es un coñaso”. Anda, anda, anda. Que tienes pinta de lo que no eres por flojo. Totá, que mi niño es mu buenísima persona como pa que en Sevilla me lo tengan como a una plancha en un piso Erasmus, arrinconaíto y sin usar. Las madres de este mundo entenderán la corajina que le corre a una por las venas de ver a tu niño maltrataíto. Fité, que le eché en la maleta dos fiambreras de humus que le hizo su abuela y ni las ha abierto. Y no hay castigo más grande pa una madre que saber que tu hijo está mu lejos de casa y sin apetito. ¿Qué he hecho yo pa merecer esto, Alá mío?

Perdonen las disculpas pero ¿Acaso mi niño saluda a las persona poniendo la mano blanda? ¿Acaso a mi niño cuando habla mucho se le ponen dos bolitas blanca en la comisura de los labio como si se habiera comío un palo de nata? ¿Acaso mi niño es el que deja la hojita de lechuga en los carros del Mercadona? ¿Acaso mi niño dice ya estamo a juernes? ¿Acaso mi niño le pisa lo fregao a los encargaos del vestuario? כוס, que los radares de tráfico de España ya tenían una S pintá a grafiti antes de que mi hijo llegara. ¡A ver si ha sido también él! ¿Esta vez he dicho coño en español o en hebreo? Bueno qué más da, Javiva, que se entiende igual.

¿Que mi Munas (aquí me presigno) tiene cabeza? Vale, siempre la ha tenío. ¿Que el médico cuando nació en vez de una cachetá en el culo le dio un collejón porque era to cabeza? También. Me acuerdo que pasé las de Caín. Soplé como pa hinchar yo solita una colchoneta de unicornio a boca. Pero esa desproporción entre cuerpo y perola no te da derecho a tener a mi niño sin jugar. Que el entrenador, que no quiero ni pronunciarlo no vaya a ser que me entrabuque en una de las 9 sílabas que tiene su apellido y que del disloque me dé un vaío, lo dejó la última semana de nuevo sin convocar y le dijo “Toma, un libro filosófico, pa que te entretengas en casa”. ¿Queréis saber quién era el autor del libro? Po claro que lo queréis saber, si sois mu cabrone. Descartes. ¡El hijo de su madre le dio un libro de Descartes! Hay que tener mala baba pa hacer eso con una persona que no le ha hecho nunca daño a nadie. Que mi niño va a Portugal y paga los peaje, copón. Pues ahí no queda la cosa. El presidente, que no voy a pronunciar su nombre no vaya a ser que lo haga y la próxima vez que quiera yo decir cabina diga gabina, ha llegao a preguntar si el fichaje de mi niño se hizo con la tarjeta del cortinglé, pa que le devuelvan el dinero. ¡Será el tío vaina! Dame paciencia y fuerza, Alá mío, que dolor ya tengo de sobra.

A los aficionados sevillanos solo les pido una cosa. Cuídenmelo como si fuera hijo suyo. Denle cariño. Y si el niño tiene la suerte de jugar unos minutos, como alguien se cachondee de él, VOY PA ALLÁ, LO COJO, LO REMOÑEO Y LO MAJO.

Que a una madre a cojone no le gana nadie (aquí me cierro bien ambos lados de la solapa de la chaqueta y le doy fuerte al punto y final).

Pregoneros de grada

Vaya por delante que no creo que la prohibición sea la más adecuada solución a determinados problemas sociales. Es más, diría que sueño con que llegue el día en que España tenga un sistema educativo de tal calidad que nos permita el lujo de establecer como única prohibición la de prohibir. Que rule ese peta. […]

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