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Alfonso Gentil - Columnas Blancas

La rivalidad deportiva sevillana (o la Guerra de las Galaxias)

El crecimiento del Sevilla FC en estos años no es solamente motivo de orgullo de los aficionados sevillistas sino que puede ser también motivo de “daños colaterales” en otros clubes cercanos.

Fijémonos en lo que sucedió con la URSS en 1991. La gran URSS se disolvió en quince repúblicas. Cayó el telón de acero. Y Rusia pasó a ser un régimen más o menos democrático, no antes de hacer crack.

Recordemos un momento: Ronald Reagan durante su mandato presidencial(1981-1989) llevó a los EEUU a una carrera armamentística brutal con su oponente la URSS, la mal llamada GUERRA DE LAS GALAXIAS. Y con una política exterior agresiva en América Latina con los regímenes socialcomunistas, África (Libia), Afganistan colocó en una situación geoestratégico insostenible a la URSS.

La Glasnot y la Perestroika auspiciada por Gorbachov (1985) conllevó incluso un golpe de Estado que socavó definitivamente el régimen comunista. Cayó el muro de Berlín y después el resto de repúblicas soviéticas como fichas de dominó. Todo se había consumado.

Y comenzó por querer igualar la posición de dominio en el tablero universal de su eterno enemigo en la Guerra fría: EEUU.

El Sevilla como prueba palmaria de su crecimiento en el último año, ha conseguido más de 100 millones de euros extras con los éxitos deportivos (Liga Europa y Champions) desde agosto a final de diciembre. Un buen número de jugadores desean venir a nuestro equipo por la solvencia económica y deportiva de la entidad. En los dos últimos años ha fichando numerosos buenos peloteros tanto en el mercado de verano como en el de invierno. El club no deja de crecer ante la mirada atónita de sus correligionarios y la de su vecino, enemigo deportivo eterno.

La excepcional gestión deportiva con un entrenador y un director deportivo de una solvencia técnica demostrada, y de la gestión económica, JM Cruz, de casta le viene al galgo, dirigidos todos por la Presidencia, hace que algún vecino deportivo intente imitarla.

El crack de la URSS como consecuencia de la carrera de armamentos, que no pudo sufragar por la caída de los ingresos por el descenso del precio petróleo y otros muchos avatares, es el ejemplo en nuestro ámbito local y de rivalidad, deportiva esta, de la necesidad del conocimiento, de la inteligencia y de la libertad crítica que nos hace ser mejores.

Que Dios reparta suerte a los que quisieron imitarnos aumentando el gasto sin ese colchón de pragmatismo y de saber ver más allá, solo reservados a los realmente buenos.

¡¡¡Árbitro!!!… ¡sevillano!

Transcurrían los años sesenta. Sentado en el Estadio Colombino para ver jugar al Recreativo, mi familia y yo nos disponíamos a pasar una alegre tarde de domingo. Todo era festivo. Una merienda excelente me esperaba en el descanso del partido. En medio de este, tras una jugada algo confusa entre jugadores de los dos equipos, se levantó en la grada un espectador y exclamó: ¡¡¡Árbitro, sevillano!!!, entre otros variopintos insultos. Aquel individuo estropeó la tarde. En plena tribuna de preferencia se hizo ostensible lo que algunos compañeros de clase, en los Maristas, ya me habían hecho llegar. El rechazo al otro, la rivalidad pueblerina. El disgusto de mi padre fue inmenso y no solo porque el que arbitraba fuera su hermano. En el descanso aprovechó mi padre para llevarnos a casa. Mi padre esa tarde me contó que alcalde de Huelva por aquel entonces, Federico Molina Orta, le había pedido contar con él para una concejalía del Ayuntamiento. Lo rechazó diciéndole que, con un sevillano, como él, en el Ayuntamiento de Huelva ya era suficiente. Mi vida en Huelva era muy feliz. A un niño casi todo le parece bien. Va formando poco a poco su memoria.

Los hechos recientes de desencuentro entre Huelva y Sevilla por la inauguración de una placa que conmemora el primer partido oficial conocido entre Huelva Recreativo Club y Sevilla FC han avivado mis recuerdos.

Es conocido que uno se convierte en lo que observa, en lo que recuerda, en lo que anhela. Nuestro futuro como seres humanos depende de lo que se elija ser, de lo que se nos permita hacer y decir, de lo que se quiera recordar, de lo que se decida amar. Por eso es fundamental la educación, la buena información, la libertad. La responsabilidad del educador, del político, del periodista, del filósofo está en la búsqueda del conocimiento y de la verdad.

Aquel incidente, que recuerdo ahora con una sonrisa, solo fue expresión del daño que muchos años antes se había producido por mala información y el desconocimiento. Por la falta de comunicación. Las redes sociales en estos días lo han reflejado. Quedó y aún queda en el recuerdo de muchos onubenses.

El 22 de abril de 2001 cayó una valla publicitaria del Gol Norte del Sánchez-Pizjuán, cediendo este, con el resultado de cincuenta heridos leves. Roberto Alés, a la sazón presidente, visitó el Hospital V Macarena donde yo estaba como Jefe de Guardia. Se informó y visitó uno a uno a los heridos que estaban en Observación, y se ofreció para lo que necesitaran.

En estos años hemos demostrado con creces que la única forma de crecer como sociedad deportiva es poner los talentos a trabajar. Pongámonos en la tarea también en la reconciliación Huelva-Sevilla. Lo demostró Roberto Ales. Aquel día y en todo su mandato como presidente. Se ofreció para lo que se necesitara. Tendió la mano y puso lo mejor de sí y de su directiva. Los grandiosos éxitos vinieron poco después.

José Luis Filpo Cabana

La Fundación del Sevilla FC

No todo funciona bien en nuestro Sevilla FC. La Fundación del Sevilla FC nació para involucrarse con la sociedad. Hacer realidad aquel aforismo en relación con nuestro club de devolver a la sociedad lo que ésta le lleva dando desde hace más de 100 años.

Pues bien, hagamos realidad esto y demos un pasito más. Hagamos ciudad. Prestigiémonos. Aún más si cabe.

El Hospital de la Santa Caridad fue fundado en el siglo XVII bajo los auspicios de Miguel de Mañana, Venerable, reutilizando naves de las Reales Atarazanas edificadas en el mandato de Alfonso X en 1252 cuatro años después de la conquista cristiana de Sevilla.

Creado en un principio para acoger a pobres y vagabundos, en la actualidad residen en ella más de 80 ancianos funcionando como una Residencia Asistida a la que cualquier sevillano se puede acoger, con algunas escasas limitaciones. Y todo ello funcionando con la exclusiva Acción Social de la Hermandad de la Santa Caridad (1578) y de su excepcional gestión económica sin ayuda pública alguna. Podemos decir que el prestigio de esa Institución en la Sociedad sevillana es máximo. Colaboran con ella numerosas Cofradías sevillanas, Asociaciones y Fundaciones Privadas, y Colegios y Hermandades visitan en fechas señaladas a sus acogidos. Muchos voluntarios ayudan a la atención de sus Asistidos, que fundamentalmente recae en sus hermanos y en el personal contratado por la Caridad.

Pensando en Institucionalizar la relación entre el Sevilla FC y la Santa Caridad, relación que se viene cultivando de años atrás con la visita de ancianos a algún partido de nuestro Primer Equipo, planteé hace un año a la Fundación oficializar dicha relación con la firma de un convenio entre ambas Instituciones. Gestión realizada con la aquiescencia del Hermano Mayor, como paso previo a redactar el convenio y a formalizarla entre las dos Instituciones: Sevilla FC y Santa Caridad, ofreciendo ésta su Casa para la foto de Temporada del Sevilla FC.

La Santa Caridad es joya del Barroco sevillano, posiblemente la Institución mas prestigiada y reconocida de la ciudad en el mundo, unida al club deportivo más laureado y con más implantación social de Sevilla, de la que lleva su nombre.

¡Hagámoslo posible ya!. Honor con honor se paga.

Auctoritas

La palabra autoridad procede de la romana auctoritas. Se entendía por ésta en el derecho romano la legitimación socialmente reconocida que procede de un saber, la que tenía la capacidad moral para emitir una opinión, la que debía decidir. Hace unos años tuve con mi familia un encontronazo con una jauría de perros que creímos […]

campeonliga

Ganar la liga

El sentimiento sevillista, el amor al club, es con lo que se nos ilumina la cara a todos. Lo que nos une. Lo que se nos inculcó y supimos admirar de nuestros mayores. Ya desde niño lo sentí bien profundo en las discusiones con mis amigos del otro equipo de la ciudad. Ridiculizaban nuestros triunfos […]

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