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Alejandro Cadenas - Columnas Blancas

No dejes tus acciones en el cajón

Nuestro Sevilla nos necesita una vez más; a su afición, a sus leales e imbatibles guardianes de Nervión que lo defienden y protegen siempre.

Ya sucedió hace 25 años, cuando en 1995, estuvo a punto de desaparecer por estar obligado a jugar en 2ª B, a causa de una decisión política. Después de otras movilizaciones históricas, en la Junta General de Accionistas de 2018, cuando unos indeseables ajenos al sevillismo pretendían apropiarse del club para hacer negocio, las intervenciones de los sevillistas y la movilización masiva cambiaron el rumbo de una venta casi hecha. En todos esos momentos, este invencible ejército se unió y ganó al enemigo defendiendo a su Sevilla.

Ahora vivimos un momento de incertidumbre vital para el futuro del Sevilla FC, porque los grandes grupos de accionistas mayoritarios se están enfrentando para asegurarse el control de nuestro Sevilla.

El sevillismo no debe permitirse apatía e inmovilismo, mirándose en el espejo del Valencia CF o Málaga CF. El sevillismo de base unido y fuerte va a ser decisivo para el futuro del club, si aquel se uniera, ningún mayoritario podría controlar el club. En porcentajes, el sevillismo de base tiene un 25-30% del capital, el mayor paquete de acciones de la sociedad anónima deportiva.

El alma del Sevilla, su bandera, su escudo, sus himnos, sus colores … solo le pertenecen a su afición, por mucho que unas malditas leyes expropiadoras de 1992 dijeran otra cosa y por mucho que unos cuantos se crean que son dueños de todo eso. Ellos son dueños solo de sus acciones, que son dinero, pero el alma del Sevilla es de su afición ¿alguien duda de que sea así?

El alma sevillista nació en 1890, y puntada a puntada, hilo a hilo, ha sido tejida por nuestros antepasados, se ha ido transmitiendo de generación a generación, con todos los esfuerzos y aportaciones generosas, con el encargo de conservarla para generaciones venideras.

Por eso, esta inigualable afición, única de España que se está agrupando, tiene que unirse aún más para diseñar el futuro de su Sevilla.

Llega el momento de decidir nuestro destino. Cuando los pleitos judiciales entre los mayoritarios terminen, debemos decidir si todo debe continuar igual, si se pondrán condiciones a los que ahora mandan para que cambien y mejoren cosas dentro de la entidad, si se va a permitir que inversores extraños al sentimiento sevillista hagan negocio con el patrimonio creado por nuestros padres y abuelos…

No hay excusas para construir la gran unión del sevillismo. Si agrupas y te unes a otros muchos compañeros, no pierdes nada, conservas todos los derechos de tus acciones. Unirte es muy sencillo, puedes hacerlo en minutos, desde casa. No cuesta dinero ni agrupar ni luego, permanecer agrupado.

¿Cuál es el inconveniente entonces? ¿La pereza, la comodidad, el pensar que mi acción es mía y no se la comparto con quienes pueden decidir en el seno del Sevilla FC SAD? No hay razón que impida unirte a tus hermanos de sangre rojiblanca.

Si no lo haces, mañana será tarde. Cuando haya un propietario único y extraño a nuestro sentimiento sevillista no valdrá ninguna justificación por no haber participado agrupando.

Dejar tu acción en el cajón no te reporta nada y dejará de tener poder real, su valor caerá en favor de los accionistas mayoritarios permitiendo que otros hagan y deshagan a su antojo. Piensa que se lo debes a tu padre, a tu abuelo, a todas las generaciones de sevillistas.

No dejes de recordar ese eterno encargo: conservar tu Sevilla para que las generaciones venideras lo disfruten como tú lo has gozado.

Kiko Hurtado

Mi equipo, nuestro equipo

Hoy quiero hablar del aspecto deportivo de nuestro equipo: El Sevilla FC. Debo y tengo que abstraerme de Asambleas Extraordinarias, de luchas de poder, y de todo lo que rodea a nuestro club.

Y quiero hacerlo, porque hacía años que no sentía el orgullo que hoy siento. Un equipo que tendrá más o menos calidad, para este que escribe, mejor si se tiene, obvio. Pero mi orgullo viene dado porque cuando en mis sueños me imagino defendiendo en el césped, la camiseta y el escudo de mi equipo, me imagino dejando sobre el césped hasta mi última gota de sudor. Hasta mi último aliento, hasta no poder correr más. Hasta la extenuación física, Toda mi entrega por unos colores y un escudo.

Me imagino, revolcándome en el césped por una decisión equivocada del árbitro, protestando las injusticias, mirando a mis compañeros con los ojos inyectados de rabia para que sigan con la presión, mirándolos comprensivamente porque no es justa esa tarjeta que le acaban de enseñar, aplaudiéndolos y animándolos por ese pase bien dado o por ese robo de balón, por esa ayuda cuando se me iba mi par y venían al auxilio, porque me soplaban al oído “no pasa nada, tú también me has cubierto a mí en la jugada anterior”.

Veo a esos jugadores que hoy componen la plantilla del Sevilla, y me veo representado, ¡Dios! Vaya si me representan. Soy yo en mis sueños, y más allá de ganar o perder, cuando el árbitro pita el final de un partido, poco puedo reprocharles porque lo que cobran se lo ganan con su entrega y esfuerzo.

Porque más allá de individualidades, el ENTRENADOR, ha conseguido hacer un gran equipo, un equipazo con todas sus letras, un conjunto rocoso y con las ideas claras. Con un objetivo común y una meta que alcanzar.

Este Equipo, es mi equipo, nuestro equipo.

Busquen la paz

Voy a escribir sobre lo que menos me gusta: el tema accionarial. Un jarro de agua fría sobre lo que han conseguido unos profesionales como la copa de un pino y donde me veo representado como Sevillista. Unos jugadores que deben ser orgullo y ejemplo de entrega, UNIDAD y sacrificio para todos los que vengan y que se merecen el reconocimiento de todo el Sevillismo. Vaya por delante mi ENHORABUENA para todos los que trabajan para y por el Sevilla, desde el primero al último, sin olvidarme de nadie.

Y tras el éxito, la solicitud de una Junta General Extraordinaria, EL PODER, esa maldita palabra, que sólo nos traerá problemas, división, enfrentamiento, malestar, nerviosismo, y pongan los calificativos que deseen, que va a alterar la paz social en la que estábamos.

En una temporada, la próxima, donde los presagios eran muy positivos con unos contrarios debilitados y con un equipo hecho y con continuidad del cuerpo técnico, esto viene a sobresaltarnos. Y yo, como Sevillista de Base y como Accionista Minoritario, me pregunto: ¿tan difícil es pensar primero en el Sevilla FC, y luego en el poder? ¿Primero en el Sevilla, y luego en las acciones, el capital invertido y en el dinero? De verdad ¿es tan difícil?

Señores máximos accionistas, ustedes y se lo reconozco, han trabajado años, han invertido capital y dinero. Ustedes tienen el poder, todos, unos más y otros menos, por favor: ¡¡PAREN!!. Prueben a sentarse en una mesa, cara a cara, olviden el pasado, las cuitas personales, los odios, y miren por el bien de la institución, UNIDOS SOMOS FUERTES, DESUNIDOS SOMOS UN CLUB MÁS. Busquen puntos de encuentros, traten de evitar esta GUERRA CIVIL ENTRE SEVILLISTAS. Piensen que, de celebrarse esta Junta, todos vamos a quedar marcados, saldrán vencedores y vencidos, no habrá piedad y temblaran hasta los cimientos de un club que hoy por hoy es envidia de media Europa y parte de la otra media.

UNIDOS, expulsemos, buscando fórmulas, a ese capital extraño y ajeno a nuestro sentimiento que ha venido a enfrentarnos y a aprovecharse de nuestro club. Ustedes son los que pueden hacerlo. Démosle la espalda, aislémoslo, ignorémoslo.

Manos a la obra y TODOS JUNTOS, a por la levantá como buenos costaleros, dejémonos el sudor por esta nuestra Virgen que es el Sevilla FC, y recuerden esta frase de uno de los míos: “LAS ACCIONES DAN EL PODER, LA ESTABILIDAD LA DA LA AFICION.”

Busquen la PAZ

Afición

Una temporada ilusionante, tras un buen comienzo, tras ver a un entrenador con no mucho apoyo, que creaba dudas (el que escribe, uno de esos dudosos), que hacia un bloque rocoso y bien trabajado, donde se percibía falta de calidad en el hombre gol y parte de los tres puntas. Pero los resultados llegaban y […]

Somos como somos

EL SEVILLISMO, bajo mi modesta opinión, muestra unas formas de entender y amar a su equipo parecidas a aquella novela de la escritora australiana Colleen McCullough: EL PAJARO ESPINO. Uno que calza ya muchos años de futbol, recuerda como cuando a finales de los 70 y en los 80 el equipo deambulaba más mal que […]

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