Cabecera Columnas Blancas
image

Alberto Contreras - Columnas Blancas

ALBERTO CONTRERAS 16/07/2020

El credo del león

Creo en un solo León,

el nacido en San Fernando.

Creador de plantillas exitosas,

veedor del talento visible y del invisible.

 

Creo en el Sevilla, su equipo,

concebido en verano por obra y gracia del León,

nacido de sus scouts,

a golpe de llamada y negociación,

puesto en duda por escépticos,

dado por muerto y sepultado,

equipo que aun confinado

descendiendo a la exigencia

resucita en primavera

advirtiendo sones de Champions,

atisbando en el estío

plata para sus vitrinas,

renovará así su gloria,

aumentará su reinado.

 

Creo en el tercer anillo,

en la planta noble trabajando

en comunión con el aficionado,

que le perdona al León

sus muy escasos pecados.

Porque hay Jordanes y Ocampos,

pero igual hubo Aquivaldos.

 

Creo en la resurrección tras el mercado,

en el nuevo proyecto hecho carne,

y en la elección del apóstol

que dirige a tu rebaño.

Y en la victoria eterna.

Gol.

ABC
ALBERTO CONTRERAS 11/03/2020

El fútbol ya no nos pertenece

“El fútbol ya no nos pertenece”. Así cierra su acertada reflexión mi compañero blancocolumnista, Pedro Monago, en el último artículo publicado en este espacio.

Y esa última afirmación (o negación) se me clavó como una certeza.

El fútbol es ya, desde hace tiempo, una herramienta sociológica que ha servido, por ejemplo, para que el gobierno italiano consiga instalar de inmediato en las conciencias de sus conciudadanos la seriedad que quería transmitir respecto de las medidas que por la crisis del coronavirus aplicaban. Cuentan que en los primeros días el aislamiento se lo pasaba la mayoría por el forro del pantalón de Gucci. Basta con suspender la Serie A para que Don Giovanni apure su Birra Moretti y se despida del camarero diciendo, ¡coño, esto va en serio, me voy para casa!

Se están alzando las voces de los aficionados reclamando lo que es una obviedad. Sin la afición, sin público, la celebración de los partidos de la Liga no tiene sentido. El espectáculo pierde el elemento esencial de su razón de ser, el espectador. La muchedumbre apasionada que desde la grada envuelve los insulsos sonidos de un cuero golpeado en el rectángulo verde y hace parecer aquello épico. Porque la épica no reside en el “clinc” que suena cuando la pelota golpea el travesaño, sino en el “¡ohhh!” inmediatamente posterior que se derrama desde el graderío hacia el césped.

Otro de nuestros ilustres blancocolumnistas, Alfonso Ramos –aka Cazón Palangana-, lo resumía con su mordaz guasa en un tuit: Todos los equipos de la Liga jugarán sus partidos de local como el Getafe, sin público.

Y mucho me temo que por esta vez y sin que sirva de precedente los aficionados ganarán esta batalla. Pero no nos vengamos arriba. Será una victoria paradójica. No vendrá determinada porque vayan a ser tenidas en cuenta sus reivindicaciones, sino porque desde arriba, los que mandan, saben de la potenciación que supone el fútbol (más concretamente su cancelación) para el mensaje de concienciación que quieran trasladar a la sociedad llegado el caso. Es su as en la manga. No ganaremos porque el fútbol sea nuestro, será, precisamente, porque el fútbol ya no nos pertenece.

ALBERTO CONTRERAS 04/02/2020

Y el Pizjuán pitó pasivo

No hagan caso del oxímoron. Hablaré de balonmano.

Ni pretendo recurrir a la floritura literaria para poner sobre la mesa eso que muchos denuncian sobre un supuesto adormilamiento del rugido del Sánchez-Pizjuán. Maradona me libre.

Yo, comepipas empedernido en mi angosta butaca de fondo. Apenas rítmica la rodilla ante el desgañitar del Norte. Algunas palmas cuando procede elevar el eco de los decibelios por las cuatro esquinas del Estadio. No sería quién para abanderar denuncia alguna en tal sentido y, además, creo que ni procede. Mi oído derecho sigue alucinando tanto desde mi parte alícuota de la bombonera como lo hacía el izquierdo cuando, sentado en voladizo de gol norte esquina con preferencia, acompañando a mi padre (o él a mi) aprendía a amar al Sevilla a golpe de canciones de los Biris.

Ni pretendo alabar los silbidos, pitos, las chiflas del último domingo como exponente de nuestra auto exigencia, de nuestra ambición. Monchi me libre.

Porque, además de zanahorias, sabemos cuándo toca palo.

Ni pretendo enredarme en tácticas ni sistemas. Unai me libre.

Otros compañeros escribientes en estas blancas columnatas están mucho más capacitados para meterle el bisturí a la propuesta futbolística del equipo.

Yo sólo pretendo aportar una breve reflexión. Una imagen mental que puede resumir la sensación de sí pero no que nos deja nuestro Sevilla últimamente. El balón va y viene de una banda a otra, casi siempre en horizontal y pisando terrenos medulares, sin peligro, sin verticalidad (Navas y Ocampos aparte). De una banda a otra, pasando por los centrales. De una banda a otra, pasando por el medio centro. De una banda a otra.

Y como si árbitros de balonmano fuésemos, ¿Qué hicimos desde la grada?, ¿Qué hemos hecho en las tertulias de bar?, ¿Qué pitó el Sánchez-Pizjuán?

El Pizjuán pitó pasivo.

En balonmano, cuando un equipo no quiere atacar, cuando se pasan la pelota de manera circular y continua, del extremo al lateral, del lateral al central, del central a lateral, del lateral al otro extremo y vuelta a empezar…las reglas permiten al árbitro pitar pasivo. Se sanciona el sobeo de balón, la mera tenencia sin ánimo dañoso hacia la portería rival.

En fútbol el castigo del pasivo no lo imparte el árbitro. Lo impone el rival, que se moldea al antojo de tu previsibilidad, se acomoda a tu reiterado vaivén y se acurruca en el adormilado partido. Y ni el césped del Pizjuán es una cuna ni el Arrebato compuso una nana. Haga sonar el despertador, Míster.

ALBERTO CONTRERAS 15/12/2019

Entre Nochebuena y Nochevieja

Iba a ser antes de Nochebuena, pero finalmente la Junta General de Accionistas se ubica entre Nochebuena y Nochevieja, el 30 de diciembre. Y ahí, en plenas fiestas navideñas, atrapada como el jamón de un sándwich, como la salchicha de los perritos que venden en las barras del Sánchez-Pizjuán cada partido, la Junta parece adquirir […]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies