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The Otago Witness, periódico de la ciudad de Dunedin, Nueva Zelanda
CARLOS ROMERO 24/01/2023

25 de enero de 1890: La eternidad del campeón

Hay que decirlo, el nuestro es un caso muy particular.

Y lo es porque se dice que la historia la escriben los vencedores y siendo el Sevilla Fútbol Club el gran vencedor del sur de España en todos los registros imaginables e inimaginables, a una distancia abismal del siguiente, permitimos que nos la escribiesen los perdedores y lo peor es que siguen intentándolo.

Abordaremos el tema sin más ambages. Explicar el nacimiento de un club decimonónico en España es algo bastante complicado, porque tendemos a tener como referencia comparativa el presente y casar la historia con el propio fútbol agudiza la dificultad aún más.

Hablamos de la fundación de un club de fútbol que jugó sin que existiesen otros clubes a menos de 100 kilómetros, una distancia cuasi sideral a finales del siglo XIX, que requería de muchas horas de viaje y más allá de eso no existía ningún otro como no se trasladasen a otro país distinto para practicarlo, amén de Gibraltar.

El fútbol se establece en Sevilla como alternativa al remo, un deporte complicado de practicar en invierno por aquellos españoles descendientes de británicos y los propios británicos que residían en la ciudad. Caer al agua en invierno tenía sus consecuencias para la salud, pero la cultura del ‘sportman’ requería hacer ejercicio durante todo el año y el ‘football’ se planteaba como el deporte ideal para ello.

Esta es la causa y como resultado desembocó en la fundación de un club con todas las de la ley, porque los británicos eran -y son- muy formales para estas cosas, todo conforme al Código Civil de 1889: un nombre, una actividad, una directiva y un reglamento, como se desprende del reflejo del acta fundacional en el diario ‘Dundee Courier and Argus’, que se encontró en la British Library por parte del Área de Historia del propio club en 2011.

¿Y cómo jugaban si no había otros clubes a los que enfrentarse en la ciudad?

El gran flujo de empresas británicas en Sevilla proveía de suficientes efectivos como para hacer dos o más equipos sevillistas, hablamos de empresas como la ‘Portilla & White’, una fundición muy importante en la ciudad hispalense; la naviera MacAndrews, que exportaba la naranja amarga de Sevilla para la confección de mermelada en Reino Unido, o bien la ‘Sevilla Water Works’, la empresa de aguas de Sevilla o de los ingleses, antecedente de EMASESA. Se establecería probablemente los que serían los primeros derbis de la ciudad entre el equipo inglés y el equipo español de la misma sociedad, aunque con poco éxito entre el público sevillano en estos inicios, al que la palabra ‘Football’ probablemente le sonaría a lata.

El vicecónsul británico en Sevilla, Edward Farquharson Johnston, que era el regente de la MacAndrews al mismo tiempo, fue su primer presidente y acogía en su propio domicilio -así era el casoplón de la calle Guzmán el Bueno- la ‘Sailor Room’, oficina de asistencia a los marineros que llegaban de las islas británicas a los que les buscaban actividades de ocio mientras pernoctasen en la ciudad, entre otras el Football. Muy probablemente la ‘Sailor Room’ funcionó hasta 1909, momento en el que Johnston vuelve a Escocia.

Hasta 1893, el Sevilla Football Club jugó contra el club de recreo de Huelva varios partidos, convirtiéndose estos en los primeros partidos de fútbol entre dos sociedades legalmente constituidas de España, siendo el club sevillista el primero en ganar un partido en el país y Ritson tuvo el honor de marcar el primer gol conocido del fútbol nacional.

¿Qué ocurrió después de 1893?

Pues algo tan sencillo como jugar partidos de Football hasta el día de hoy. Los testimonios de personajes de la época así lo confirman en la misma dinámica de equipos dentro de la misma sociedad y contra los barcos británicos que amarraban en el Guadalquivir, incluso aparecieron nuevos elementos contra los que disputar nuevos desafíos futboleros, como fueron los alemanes de la Sevillana de Electricidad que residían en la ciudad, comandados por Otto Engelhardt, personaje poliédrico que merecería capítulo aparte.

Estas pruebas y testimonios abarcan el periodo completo, pero además hay noticias específicas en 1896, 1897, 1900, 1901, 1902, 1903, 1904… noticias que se siguen investigando, teniendo en cuenta que la prensa en Sevilla no era propensa a dar noticias de la actividad de los británicos por una cuestión puramente religiosa, no así en Huelva que contaban con su propia prensa, esto daría para otro artículo. Es por ello que muchas de las noticias tenemos que buscarlas en el extranjero, en sitios tan recónditos como en las antípodas, donde descubrimos a nuestro primer presidente en el diario “Otago Witness”, periódico de la ciudad de Dunedin en Nueva Zelanda.

Ahora bien, si alguien piensa que el fútbol estaba organizado como hoy en día en una época en la que no existía federación, campeonatos, ni tan siquiera otros clubes de fútbol en Sevilla, va por mal camino para poder comprenderlo. Se jugaba cuando se podía, era un deporte completamente amateur, a veces transcurrían varios meses hasta que podían organizar encuentros y el remo seguía siendo un deporte a practicar con la bonanza del tiempo, pero las sociedades no se diluyen por la falta de actividad temporal, siguen estando ahí.

Es cuando entran en escena los grandes hilos conductores de la sociedad futbolística sevillana. Por un lado, tenemos una sede matriz como fue el Círculo Mercantil. Todos los componentes sevillistas desde 1890 a 1912, aproximadamente, pertenecían a la sociedad mercantilista que ejercía como lugar de reunión de sus directivos: Johnston, Aguilar, Paz, Gallegos, todos ellos presidentes desde 1890 hasta 1905. José Montes Sierra fue el gran mentor del Sevilla Football Club como presidente del Círculo Mercantil desde finales del XIX hasta bien entrada la segunda década del siglo XX.

Por otro lado, la existencia de una sola acta de fundación, datada esta en 1890, no hubo ninguna otra posteriormente, lo de 1905 fue un simple registro en el libro de asociaciones al que el Sevilla FC, al igual que el resto de clubes decimonónicos se vieron obligados por el Real Decreto de 1901, seguido de una Real Orden Circular de 1902, que instaba al cumplimiento, para la fiscalización de las asociaciones, del cumplimiento del requisito de la inscripción en el Registro.

Igualmente, en el seno del Sevilla Football Club, nunca se produjo una disolución de la sociedad y no hablamos de un documento oficial, es que no hay ni tan siquiera un indicio que haga la mínima referencia a ello. Los detractores de la historia sevillista, que actúan por simple rivalidad, lo tienen muy complicado en este sentido y tienen que hacer muchas filigranas y triples saltos mortales para poder acercarse a algo que mínimamente se le parezca.

¿Por qué seguimos conmemorando 1905?

Sencillamente porque es una fecha sentimental, los sevillistas celebramos el 14 de octubre durante muchas décadas, cuando la historia no se investigaba, simplemente se replicaba, independientemente de que celebramos lo que nos da la gana y pocas explicaciones más hay que dar, la celebración de la fecha fundacional es una cuestión interna del sevillismo y punto. Muchos errores siguen vigentes, por ejemplo, en nuestro mosaico de preferencia donde las fechas de los hechos importantes no se corresponden con las reales, como la inauguración del campo del Mercantil. El himno, siendo igualmente una obra de arte inmodificable, habla del 14 de octubre, no es real, pero así debe permanecer, nunca abogaremos por un cambio en el himno, como no se podrá modificar jamás el Gernika de Picasso.

Y, por último, me corresponde a mí decirlo como responsable del Departamento de Historia y del Museo del Sevilla FC, esto de la fecha fundacional no es una chaladura de uno que pasaba por allí y se le ocurrió cambiarla. Desde que se comenzaron a investigar los primeros indicios a finales de 2003, hasta que se encontró el acta fundacional en 2011, transcurrieron ocho años y desde entonces continua el trabajo.

El numeroso equipo de personas que comenzó a investigarlo no es el mismo equipo que lo continuó y probablemente no será el mismo el que lo termine. Es una investigación científica en la que ha intervenido la Universidad de Sevilla, insignes profesores y catedráticos de historia contemporánea, el derecho mercantil, el periodismo, etc. incluso creando un ciclo de conferencias en el Paraninfo universitario, porque este tipo de investigaciones requieren un punto de vista interdisciplinar, además de haber pasado todos los filtros institucionales sin haber tenido la necesidad de hacerlo.

Entre las funciones de la RFEF, por ejemplo, no está la de asignar la fecha fundacional de ningún club, solo le corresponde al propio club designarla y aprobarla y, sin embargo, nos pusimos en sus manos para que sus especialistas analizaran durante dos años el trabajo que presentamos, dando como resultado un espaldarazo monumental a la fecha fundacional decimonónica en 2018, actuando como local frente al FC Barcelona en la final de la Copa del Rey, tras haberla aprobado por unanimidad en la Junta General de Accionistas en 2015.

El resultado de estas investigaciones, forma parte del PATRIMONIO de TODOS los sevillistas del que debemos sentirnos orgullosos y tenemos el deber colectivo de defenderlo, porque ser aficionado del Sevilla FC, significa defender al Sevilla FC y su esencia que es la historia, que nunca se nos olvide.

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