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La semilla de la calumnia

Siembra, que algo queda”, antiguo dicho popular romano con el doble sentido de referirse a algún enemigo político con el fin de desacreditarlo (“Calumniare fortiter aliquid adhaerebit”) o sea, “la calumnia siempre se adhiere a algo”. Ya la usó el filósofo inglés Francis Bacon en 1625 en “De la dignidad y el crecimiento de la ciencia” en la que se especifica claramente “calumniad con audacia; siempre quedará algo”. Y ya en el siglo XX, no olvidemos al criminal “nazi” Joseph Göebbels que como ministro de propaganda del III Reich espetaba: “una mentira repetida mil veces llega a convertirse en una verdad”.

En fútbol el uso de semejante práctica es de uso, y consumo, habitual y se suele vincular al arbitraje, el cual en España es un problema endémico de difícil solución. ¿Hay manos negras, o de otro color, que deciden, influyen, o manipulan las designaciones para los partidos según qué equipos jueguen y en qué circunstancias clasificatorias estén? ¿Ciertas decisiones en el campo van orientadas a mantener el “status” de privilegio de los de siempre? Son suspicacias frecuentes y más desde la super-profesionalización del fútbol y que el VAR no solo no ha corregido sino que las ha multiplicado. Más he aquí, que quienes más han sido señalados desde los cincuenta hasta la fecha como beneficiarios de tal práctica, son los que ahora braman por la limpieza del arbitraje español. Afortunadamente, solo están en la etapa de acusarse entre ellos. Desde que tengo memoria hasta la fecha, han pasado ocho presidentes del Comité Técnico de Árbitros (CTA), sesenta años, en ese tiempo solo ha habido tres supuestos favorecidos (uno principal y dos “ad-láteres”) gracias a designaciones y decisiones tomadas en el césped que han significado hasta títulos. Si el hecho ha sido consciente o no, es otro asunto, pero la realidad ha sido esa.

Cada vez me resulta más difícil escribir sobre lo mismo y cada vez soy ya más reacio a ello, incluso cuando el SFC es puesto más o menos ocultamente en la picota. Que el SFC molesta, es una obviedad. Molesta a quienes están acostumbrados a que nadie les incordie, a quienes miran la clasificación año tras año y semana tras semana y ven que el SFC los supera con la barbaridad de puntos que lo hace, y a quienes en algún momento quisieron humillar a la entidad pero que desde hace lustros compiten una, dos, tres, y hasta cuatro categorías por debajo.

Esta reflexión viene a cuento del recién nombrado presidente del CTA, Luis Medina Cantalejo, sevillano hijo y nieto de árbitros. Los difamadores profesionales ya ven en él “la mano que mece la cuna”, recordando el “film” de Amanda Silver como guionista y Curtis Hanson de director y actuación insuperable de Rebecca de Mornay. No sé si Luis Medina es sevillista o no, pero si así fuera, tal cualidad no sería una anomalía desde que existe el CTA, solo que su presidente en este caso, no sería afín a ningún club asociado al poder político, económico y mediático de este país que “por la gracia divina” está designado a monopolizar o competir por todos los títulos.

Como casi siempre, “la sombra de la sospecha” (película de 2006 con Michael Douglas y Kieffer Shuterland)) no nace en Madrid, sino en nuestra propia ciudad. Determinadas decisiones arbitrales de las últimas jornadas del CNL están siendo observadas con lupa por algún que otro cabezón pensante que no tiene el más mínimo reparo en siquiera disimular su filiación balompédica. ¿Un ejercicio de “supporter-periodismo”? Tan descomunal testa ya está viendo, como si lo hiciera desde un carro de fuego, que es la nueva dirección del CTA quien obstaculiza una mejor clasificación del equipo de sus amores. ¿Querrá influir con sus insinuaciones en la designación y actuación arbitral para el choque que el SFC debe afrontar en octavos de final de la Copa de España 2022 y a la vez caldear el ambiente?. Si estas sospechas tuvieran siquiera fundamento, independientemente de lo sucedido en Vallecas en la última jornada en donde solo uno de los cuatro lances reclamados admite análisis, al SFC en la vespertina dominical contra el Getafe CF tendrían que habérsele concedido un par de goles más y un penalti.

La llama del recelo en Madrid aún no ha prendido lo suficiente como para iniciar una de esas campañas “anti lo que sea” cuando allí ven en riesgo el liderazgo de alguno de los suyos al que por su cuna creen que tienen derecho. Confieso que no estoy al tanto ya de sus cuitas y preocupaciones, lo dejo por imposible. “Penaltitos no se pitan” ceja levantada “dixit” hace solo un mes… “¿Qué…? ¿En Mestalla quieren decir algo? Están todavía en fase de mirar de reojo pero poniendo el foco en su sempiterno enemigo “blaugrana”, en la etapa de avisar del peligro, como cuando un medio de prensa afín a un partido político advierte de que en tal encuesta el contrario lo supera en intención de voto. No obstante, “la semilla de la discordia”, obra que espero leer más pronto que tarde, ya ha sido sembrada para cuando convenga. Como siempre ha sucedido desde que tengo uso de razón, la “siembra” nace de la Sevilla anti-sevillista y el riego y abonado se practicaría en Madrid si llega el caso, y luego, debidamente publicitada, la especie resultante se divulgaría a toda España contribuyendo a la fama del SFC y del sevillismo.

Pido perdón si aburro y canso refiriéndome casi siempre a lo mismo, pero es lo que hay. Muy orgulloso a día de hoy de nuestro equipo. He criticado, y seguramente volveré a hacerlo, a Julen Lopetegui, por su forma de entender el fútbol; más en las circunstancias actuales que todos sabemos, ha logrado conectar con la grada en lo que el club, su equipo y su afición, mejor sabe hacer: la épica. Dos meses compitiendo en Europa, Liga y Copa con la plantilla mermada, y lo que te rondaré morena, frente a rivales dificilísimos, y mantener la puerta a cero casi siempre y el 2º puesto en el CNL es digno de elogio. No queda a la zaga de Cardo, Bilardo y Caparrós, entrenadores que mejor han sabido encarnar el espíritu y lema de la entidad, “casta y coraje”, y con quienes más se ha identificado la afición. ¿Nos dará para ser campeones de liga? Creo que no, ni siquiera para ese nuevo invento periodístico que es el de “candidato a aspirante”, pero me conformo con “joder” un poco, a los de allí y a los de aquí. Que el equipo logre la clasificación para jugar la Liga de Campeones 2022-23 sería para mí suficiente.

Ánimo a todos los sevillistas para lo que nos queda de temporada, el sábado nos espera otra encerrona, una más. Ya advertí tras el choque en liga que nos podríamos ver las caras otras veces, que podría haber ocasión para su revancha antes del partido de vuelta en el RSP y que fuésemos respetuosos en la victoria en aquél cercano y lejano momento a la vez. Ahora, en estas tensas vísperas, escribo lo mismo. Respeto al equipo rival que arropado estará por una afición que no entiende ni admite que en esta ciudad se pueda ser del SFC. Si superamos la eliminatoria, alegría contenida y nada más, aún podríamos coincidir en la UEL, y la vuelta en liga queda a la vuelta de la esquina. Si no pasamos, que sea con dignidad y… a mirar la clasificación en el CNL. Es lo que hay queridos.

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