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MIGUEL CANALES 02/12/2021

Rakitic: El mediapunta todocampista

Quiero dar una advertencia inicial a los lectores antes de adentrarse en la lectura del siguiente análisis. Están ante un texto largo, muy largo, que detalla el recorrido a lo largo de 14 temporadas de un jugador que ha sido trascendente en la historia reciente del Sevilla. Y en el que se tratará no sólo de llevar a cabo una cronología de la carrera de Iván Rakitic sino también de explicar su rendimiento en esta última etapa en Sevilla acorde a lo que ha sido su desarrollo antes, durante y después de su primera etapa en Nervión. También concluiremos dónde surgen cuestiones capitales en el rendimiento actual del croata en el último mes y las implicaciones que eso está teniendo y puede tener dentro del rendimiento del equipo. Actualmente el Sevilla de Lopetegui pasa por su pico más alto de juego en la presente temporada y uno de los más altos en trayectoria sevillista de Julen. Y en gran parte viene del nuevo acomodo que le ha dado a Rakitic en la dinámica del juego. Trataremos de analizar el porqué de esto con Iván como figura central.

No he seguido la carrera de Iván Rákitic al ciento por ciento pero si bastante ampliamente. Es evidente que en Sevilla he tenido la oportunidad de verle prácticamente todos los partidos que ha disputado. Eso no quita para que, desde su llegada al Schalke en el año 2007, haya podido verle con cierta asiduidad, en ocasiones con bastante frecuencia, fuera de la capital de Andalucía.

Corría el año 2007. Yo colaboraba con el programa de Radio Marca Marcador Internacional principalmente como comentarista de los partidos de la Bundesliga. En más de una ocasión me tocó “hacer” al Schalke, aunque con mayor frecuencia seguíamos los partidos del Bayern o el atrevidísimo Werder Bremen de la época. Recuerdo un partido de los la Cuenca del Rühr, no el rival, en el que Iván comenzaba el partido como falso extremo izquierda. Había sido un fichaje bastante llamativo en Alemania el suyo. Un croata muy joven que la había partido en el Basilea jugando como 10 por el que el Schalke había desembolsado 5 millones de euros y que había sido firmado para sustituir las salidas de Lincoln y Mesut Özil.

Al ver las alineaciones Axel Torres, director y conductor del programa en esa época, me preguntaba si no me sorprendía que Iván no jugara de mediapunta, a lo que yo contestaba que por lo menos teníamos la opción de verlo porque estábamos deseosos de observar lo que podría darle al Schalke como mediapunta. Ahí comenzaba un baile de posiciones en la carrera de Rakitic que le ha ido llevando a jugar prácticamente de todo en el mediocampo de los equipos en los que ha militado o en la selección croata.

Recuerdo haberlo visto jugando en esa posición contra el Atlético de Madrid con el Sevilla de Emery y cascarse un partidazo, de falso extremo en ambas bandas o de pivote defensivo en Croacia o en el Barcelona. Aunque las dos posiciones donde más se le ha utilizado ha sido de mediapunta o de mediocentro organizador- o interior en mediocampo de 3 con el rol más organizativo del equipo-. Iván ha sido un jugador descomunal que ha ganado de todo a nivel de clubs y que ha hecho historia con su selección. Pero su rendimiento no ha sido igual de alto en las distintas posiciones y roles que se le han ido dando.

Generalmente cuando se le ha utilizado en labores creativas ha sido en situaciones en las que sus equipos estaban compitiendo peor y se buscaba a él como jugador con peso dentro de la plantilla, tanto por creatividad como por ascendencia, para que asumiera esa función. Ahí su rendimiento ha disminuido. Coartar libertad a Rakitic generalmente ha llevado a verle bajar su aportación al equipo y la propia personal suya. Ha sido mucho menos determinante en el desarrollo dentro de los partidos cuanto más lejos del área ha jugado-o al menos cuando su radio de acción se ha visto disminuido-.

La pregunta que podemos hacernos ante esta situación es ¿Qué ha llevado a sus entrenadores a otorgar a Rakitic a una labor más creativa y posicional frente a otra más definitiva de cara a portería rival y libre cuando su rendimiento y el del equipo aumentaba con esta última? Antes de contestar también debemos matizar que su rendimiento en esa posición menos suelta no ha sido el mismo en la selección-teniendo a Luka Modric de acompañante- o en Barcelona- aunque aquí hay truco y volveremos más adelante en ello en este amplio artículo-. Tener jugadores más creativos a su lado ha influido en que no debiera ser el hombre de mediocampo sobre el que más recaía la labor de creación o al menos era mucho más compartida.

Respondiendo a ello, debemos decir que generalmente Iván ha sido llevado a la elaboración del juego cuando había ciertas carencias en sus equipos en esa función y creo que también los entrenadores han tratado de encajarlo ahí por su físico, golpeo de balón y capacidad para encontrar recepciones libres. El croata no es un jugador de desborde en el regate aunque si utilizando su físico en conducción pese a no ser nada rápido, con muy buena lectura del desmarque en apoyo en zonas libres y gran desplazamiento tanto en corto como en largo. Pero más que un organizador que sepa llevar el peso del juego a base de apoyos-ahí radica su principal problema para ser un creador de juego constante- como los grandes mediocentros del fútbol de la última década, es un futbolista de acciones definitivas o predefinitivas al gol. Hablamos de todo esto a un nivel de lo que ha sido su carrera, la de un jugador de máximo nivel, y como creativo pienso que no llega a ese tope y, sobre todo, a lo que muchos esperan de él ahí dado su talento. Encima, en esa labor con menor recorrido, se coarta una de sus grandes virtudes como es el desmarque al espacio, sobre todo un desmarque muy largo y sostenido a bandas que ha sido otra de sus grandes virtudes para brillar mucho más cuando juega libre.

En su paso por el Schalke ya se ve ese vaivén que tienen con él sus entrenadores y donde mejor se ejemplifica es en sus dos últimas temporadas con Felix Magath al frente del banquillo. Pasa en la 2009-2010 de ser un jugador avanzado de mediocampo, alternando posiciones de mediapunta y falso extremo izquierdo-con algunas apariciones en el mediocentro- a ser uno de los fijos en el doble pivote la media temporada siguiente antes de su salida a Sevilla.

En estos dos años el Schalke pasa de ser subcampeón de la Bundesliga a coquetear seriamente con la zona de descenso en la temporada 2010-2011 durante las 10 primeras jornadas. Iván pasa de ser un mediapunta importante y que suma bastante en un equipo de juego fluido a ser un mediocentro de un conjunto con graves problemas de creatividad y en el que su juego se atasca con facilidad pese a tener hombres ofensivos como Hüntelaar, Raúl González, la “Foquita” Farfán o Holtby. Él y Kluge no le toman la medida a la creación de juego.

La situación clasificatoria de los del Rühr, el menor rendimiento que está dando Iván y que en verano termina contrato y no parece que vaya a renovar llevan al club alemán a traspasarlo después de haber pasado de dejar unos registros de 7 goles y 3 asistencias en 29 partidos- participando en un gol cada 3 partidos- en 2009-2010 a 1 gol y 3 asistencias la primera vuelta de la 2010-2011. No sólo los números bajan en ese periodo para Iván, también su rendimiento.

A Sevilla parece que llega un mediocentro- o al menos así sale de Alemania- al que le cuesta ser dominante llevando el peso organizativo de su equipo. Sin embargo, Manzano vuelve a reencontrarlo con su verdadera posición. Con Gregorio vuelve a ser el vértice del rombo del 4-4-2 como ya actuara en la Bundesliga posiblemente en su pico de rendimiento. Si bien descansa en el doble pivote defensivamente, con balón el croata tiene vuelo, llegada y participación mucho más activa en ¾ de campo. Eso le lleva a hacer 5 goles y dar 3 asistencias en 13 partidos de la segunda vuelta de la temporada 2010-2011 aún alternando alguna vez la posición de mediocampista libre con la de mucho más posicional.

En Nervión se han dado cuenta rápido que Iván no es ese mediocentro que parecía que había salido de Alemania, sino un mediapunta que marca diferencias con libertad para moverse entre líneas y llegar a posiciones de remate o de disparo desde la frontal del área. La llegada de Marcelino García Toral lo conduce a posiciones nuevamente más retrasadas junto a Gary Medel asumiendo un rol nuevamente más creativo y el equipo de Rakitic vuelve otra vez a no carburar de manera fluida en la zona de gestación. El asturiano será relevado a mitad de temporada por Michel y nuevamente aparecen los cambios de posición del croata. Cuanto más lejos actúa de la portería rival o está más restringida su zona de influencia, más baja el rendimiento individual suyo. En la mediapunta sigue dando tangibles y sumando goles y asistencias. Además los picos de juego y resultados del equipo en esta época suelen estar asociados al Iván liberado y no atado a la posición de doble pivote.

La llegada de Emery le vuelve a llevar a la posición de mediocentro alternando algunas situaciones de juego en la mediapunta. Para Unai Iván, inicialmente, debe ser su hombre creativo en mediocampo. Mientras, la afición sevillista sigue esperando ver al croata en la mediapunta donde ha rendido de manera notablemente superior. A lo largo de su primera temporada completa en Nervión el técnico vasco irá introduciéndolo con más asiduidad con libertad en sus planteamientos. Y nuevamente se repite la historia, tanto el rendimiento particular de Rakitic como el de el equipo crecen con el croata sin corsé en el mediocampo.

La última temporada de Iván en Sevilla muestra el culmen de su juego y la capacidad que tiene para producir cerca del área rival. La dicotomía continua alrededor de él por parte de sus entrenadores rompe definitivamente la balanza ese curso. Ser un jugador posicional y con el peso de la distribución del juego vs la libertad posicional y su fiereza para atacar desde la zona cercana al área rival lo han ido marcando a lo largo de toda su carrera. Pero la temporada 13/14 destapa que Rakitic es un excelso mediapunta con una capacidad para generar goles cuando es liberado nada comparable a la de nadie en la Liga Española. Iván firma 12 goles y 12 asistencias cuando por detrás de él forman de manera habitual dos de sus tres compañeros entre Iborra, M´Bia y Carriço.

Esta brutal temporada lo lleva a Barcelona donde Luis Enrique lo tiene claro. El croata no será para él un futbolista de creación pese a jugar de teórico interior en el mediocampo. Si no que tratará de explotar al máximo su capacidad para los desmarques tanto en apoyo como en profundidad. No será un verso libre en el Barça de los delanteros- los tres mosqueteros Neymar- Suárez- Messi-, aunque tampoco mediapunta. Será un “facilitador” de espacios y acompañante de jugadas. Y sus socios en todo ello serán nada más y nada menos que Daniel Alves y Leo Messi.

Con la llegada de Lucho al Can Barça el peso de Xavi en las alineaciones disminuye y con ello el lado creativo de mediocampo se traslada. Si el eje principal de elaboración durante la época Guardiola era el de Manresa, y por ende el interior derecho de su mediocampo de tres, con Luis Enrique ese rol lo toma Iniesta y se traslada a la zona izquierda.
En la siguiente imagen podemos ver los mapas de acción de Rakitic durante las dos últimas temporadas de Luis Enrique. Puede observarse que Iván no actúa de mediocentro ni incluso como un interior derecho Made in Barça que lleva la gestión del juego. Su epicentro está situado en la banda derecha y participa más del doble de ocasiones con balón en campo rival que en el propio. No le corresponden labores de inicio de juego. Esas recaen ese perfil en el dúo Daniel Alves- Leo Messi.

Incluso podemos observar que en la última temporada, y podríamos verlo también en las dos anteriores del técnico asturiano en la ciudad Condal, que el croata exagera más ese comportamiento de jugar por delante del balón y en desmarques profundos hacia la derecha cuando Messi tiene un rol más de mediocampista que de delantero. Ante un Leo más organizador del juego que viene a recibir en zona de teórico interior derecho de construcción mayor es el despliegue hacia adelante y hacia la banda de Rakitic.

Como decíamos y se puede constatar en esa imagen anterior, el croata no es un jugador involucrado en la gestión de los ataques sino es un creador de espacio que juega más por delante del balón y con llegada a área desde la derecha en esta época de su carrera. Para ampliar todo esto os dejo el enlace a un artículo del Albert Morén al respecto en el siguiente enlace.

https://eumd.es/2016/10/analisis-funciones-ivan-rakitic-juego-barcelona/

Albert es el mejor analista del juego del Barcelona que tengo el placer de conocer, así que no hablamos de cualquiera el que nos acerca esta situación.

La salida de Luis Enrique y las posteriores y paulatinas de Alves, Iniesta o Neymar llevan al Barcelona a un periodo de retroceso competitivo. Pese a que gana dos ligas con Valverde, está lejos de la pelear como había hecho con Luis Enrique la Champions. Y volvemos a ver repetirse una constante en la carrera de Rakitic. Iván vuelve a labores más creativas y posicionales jugando más relacionado con el balón que delante de él y atacando menos los espacios. Incluso lo vemos actuar de Busquets en el pivote defensivo. Alterna las tres posiciones de mediocampo y asociado a ello baja la calidad del juego con balón de sus equipos. Volvemos a ver otra vuelta a relacionarlo con la creación en mediocampo por parte de sus entrenadores conforme va disminuyendo la calidad de los mediocampistas. Y aparece ese bucle que ya habíamos visto, menos calidad en sus compañeros, mayor participación en la creación por su parte y disminución de su rendimiento y del juego con balón de su equipo.


Tras terminar contrato con el Barcelona, el croata vuelve a Sevilla. Su llegada es tremendamente ilusionante para la afición que ve esta como la vuelta de un hijo pródigo. Sin embargo la función que se le tiene reservada en Nervión es alto complicada, la de sustituir a Banega como gestor del juego en el interior izquierdo del 4-3-3 de Lopetegui. A ese respecto me preguntan en Sevilla FC Radio y yo concluyo lo que he ido exponiendo en este artículo. Sí veo a Iván con la personalidad para hacerse con el mando del equipo y ser ese jugador referencial que era Ever pero explico que su rendimiento como mediocentro ha sido inferior en su carrera y que siempre ha brillado de manera muy superior sin tener que llevar a cabo esa función de creador del juego en mediocampo. Y que eso no solo ha ocurrido en Sevilla, como los sevillistas pueden recordar, sino antes y después de pasar por el Sánchez-Pizjuán.

Durante la primera temporada desde su regreso, el croata actúa como sustituto de Banega, de interior creativo en izquierda la mayoría de las veces. Y ni su rendimiento ni el juego del equipo arranca desde él. Suma más cuando llega por sorpresa o se sale del guion ganando metros y llegando a la zona de finalización. Sus registros no son malos pero no termina de convertirse en ese organizador que se esperaba de él.

Lopetegui busca en él mucha participación en la salida de balón, lateralizando y retrasando su teórica posición de interior izquierdo. Viene mucho a recibir de D. Carlos con los laterales muy proyectados y en muchas ocasiones con Fernando de tercer central. Es el encargado de unir defensa y la zona de ataque. Y ahí se nota que la dinámica en la asociación no ha sido la mayor de sus virtudes. Donde más provecho le saca Julen es en su desplazamiento en largo y cambios de orientación a Navas, aspecto de su juego que sigue siendo diferencial y su mayor virtud en ese rol.

Pese a que el equipo es muy competitivo, la temporada de Rakitic no es la que espera la afición sevillista y podríamos decir que es relativamente plano su rendimiento. Nuevamente obligarle a ser el referente creativo del equipo le pasa factura como ha ocurrido a lo largo de su carrera. Ahí se resiente su capacidad de generar cerca del área rival y no es tan brillante para agluitinar mucho caudal de juego y desde tan lejos de portería contraria.


El comienzo de esta temporada lleva a Rakitic de nuevo a ser interior izquierdo de inicio del juego y su rendimiento sigue sin crecer, incluso viéndose relegado a la suplencia en algunos partidos. Pero justo para el partido del derbi, y tras una dura derrota en casa en Champions League, Lopetegui interviene en el equipo. Pasa del 4-3-3 al 4-2-3-1 con Rakitic actuando de teórico mediapunta. Eso no significa que no venga en ocasiones a sacar el balón, pero pasa mucho más tiempo por delante del mismo. Incluso empieza verse caer con frecuencia banda izquierda y a atacar los espacios en esa zona.

El Sevilla ha modificado sus mecanismos de salida, alterna altura de Fernando y Jordan a lo largo del paso de los minutos en el comienzo del juego y los laterales no se proyectan tanto como antes. El equipo empieza a hacerse más de izquierdas que derechas y es Acuña el que toma el protagonismo de sacar el balón desde esa zona en lugar de Rakitic en los apoyos. Por el otro lado es más Joan el que viene a las recepciones. Incluso el equipo sale más en largo mediante Diego Carlos.

Empieza a sufrir menos en la presión rival y no tiene en Iván el punto central desde el que iniciar el juego. Los desmarques largos en profundidad por banda del croata empiezan a darle una opción de pase largo a Acuña e Iván empieza a recordar a aquel que estira al equipo y libera zona de interior de su lado como ocurriera en Barcelona en la época de Luis Enrique. Es cierto que tiene más participación porque su peso en la ofensiva sevillista es más alta que en la blaugrana. Comenzamos a ver un mediapunta de movimientos tanto de ruptura como de apoyo encontrando zonas libres y con capacidad para ir a los dos lados de los mediocentros o a su espalda para encontrar espacios libres.

En los dos últimos partidos, Wolsfburgo y R. Madrid, Papu Gómez actúa como falso extremo izquierdo. Y empezamos a ver al argentino venir a esas recepciones que hacía Iván en la posición de interior mientras que el croata estira en sus desmarques a banda. Junto a ellos está Acuña con mucho peso en la conducción para salir jugando desde atrás. Contra los alemanes, Gómez no tiene un partido bueno y no termina de saber cuando ir o venir a las recepciones y juega bastante acostado en banda.

Ya en Madrid el rendimiento del Papu sube y se suelta algo más a zonas interiores. Sigue bajando a buscar en ocasiones el balón y le vemos pisar el círculo central. Empieza a ajustarse ese movimiento que tenía en Atalanta cuando jugaba partiendo de banda, pero teniendo bastante libertad para asumir labores más organizativas. Anoche en Córdoba da un paso más adelante cambiando el partido desde la mediapunta.

Parece intuirse que Julen Lopetegui pudiera crear una sociedad parecida a aquella en la que Rakitic compartía zona con Alves y Messi, en la que el lateral iniciaba juego en conducción, el extremo era el que hacía más funciones de organizador y el mediapunta abría espacios o buscaba recepciones más pegado a banda. El trabajo del técnico sevillista ahora debe enfocarse en encontrar ese extremo para Rakitic para seguir explotando lo que Iván ha aportado durante el último mes al juego del equipo.

Lo que es evidente es que recuperando al croata para funciones menos creativas y jugando mucho más por delante del balón en ¾ su rendimiento ha vuelto a crecer y con él el del equipo. Eso ha llevado asociados otros ajustes y un mayor peso en la salida de balón de Acuña o Jordán, además de una alternancia para salir tocando, en conducción o en largo. Sacar al croata de los primeros pases también le ha dado agilidad al juego ante presión adelantada y le ha permitido a él aparecer en un escalón más alto en apoyos de espalda o para girarse en zonas libres a la espalda de los mediocentros rivales que ayudan a que el Sevilla pueda acelerar más el juego en su inicio.

Cambiar a un jugador de posición por si no cambia de manera determinante el juego de un equipo. Son necesarios ajustes y crear mecanismos y sociedades que potencien las virtudes de estos. Lopetegui si ha dado ese giro y ha introducido variantes durante los últimos partidos para recuperar un Rakitic que parecía perdido después de muchos años. Un Rakitic que explota mejor sus virtudes y mejora el juego y no ese Rakitic organizador que no tiene el mismo talento en esa función que para explotar zona de ataque con su desmarque, pase largo o profundo e incluso su disparo o llegada de segunda línea.

Estamos recuperando la versión más alta que puede ofrecer Rakitic. Y esta se vería todavía más potenciada si Julen consigue recuperar la del Papu organizador partiendo de banda. Juntar esos dos jugadores en zonas cercanas del campo haciendo cada uno lo que mejor sabe le daría otra dimensión al juego ofensivo del Sevilla en campo rival. Aunque el paso dado a través de Rakitic ya ha llevado a los sevillistas a otro nivel en posesión de balón, el más alto de la temporada.

 

Nota: Las imágenes y gráficos de esta columna son de Sofascore, Web oficial del Sevilla FC, Estadio Deportivo y Diario AS

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