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Se acabó la temporada

Con este título deseo incluir el extraño ciclo inaugurado el 11-6-2020 con la reanudación del calendario de liga interrumpido por la “pandemia” tras el 2-2 del 7-3-20 en el Wanda-Metropolitano. Mi última comparecencia en el RSP fue el 27-2-2020 en la vuelta de 16º de final de UEL cuando Bono cantó, cual muecín en su alminar llamando a la plegaria, tras “shoot” de Paun en el minuto 87. La “baraka” protectora del marroquí fue más fuerte que sus “djinns” (demonios) y el equipo arbitral letón comandado por Andris Treimanis oyó la advertencia del inglés Stuart Attwell (VAR) y accedió a rebobinar la jugada desde su inicio apreciándose la mano de Traoré. Luego, la “ruleta rusa” del partido contra C.A. Osasuna el 1-3-2020, gol de En-Nessyri en el minuto 93,  al que ya no asistí por encontrarme fuera aunque lo vi por TV.

Desde Junio de 2020, enésimo triunfo en nuestro duelo urbano, hasta la fecha ha pasado casi un año. De sobresaliente en cuanto a los resultados, un título y dos clasificaciones “champions”, no tanto en lo que al juego se refiere. Es el debate de siempre ¿exige demasiado el sevillismo? ¿No somos conscientes de nuestra realidad? ¿No reparamos que vivimos por encima de nuestras posibilidades? Supongo que cada parte tiene su razón, los que consideran que el equipo y su juego es mejorable, y los que creen que hay que estar satisfechos con lo logrado.

Es cierto que la temporada 2019-20 se enlazó con la actual y que por medio hubo la fase final de la UEL contra rivales de enjundia (AS Roma, Wolves, M. United e Inter) y tras su conquista, la Supercopa en Budapest contra el FC Bayern München, y menos mal que no se jugó el llamado “Mundialito de Clubs” al que teníamos derecho. Sin descanso y con las exigencias de la alta competición, demasiado se ha hecho. Mas nuestro ADN sevillista nos lleva a la exigencia, así que hay un regusto amargo por la forma de caer en cada una de las competiciones disputadas. Tal vez la vuelta en el Signal Iduna Park de Dortmund sea la menos frustrante. No voy a repetir aquí lo del gol de Piqué en el Nou Camp en la vuelta de la semifinal copera. En el CNL podría haberse metido más el miedo en el cuerpo a los del “duopolio+1”. Hay que reconocerlo, contra el Atlethic Club y el RMCF el alargue nos privó de tres puntos que hubiesen servido para como mínimo mejorar el 4º puesto. Pero también muy cierto que el gol de Bono en Pucela rescató un punto sobre la bocina, y a priori, nadie daba un duro por salir vivos del “Nou Camp” y el “Bernabeu”, y se salió. Y añadimos el “papuazo” del domingo en el 92, cuando todo apuntaba a una repetición de lo del día del Atlethic Club.

Sigo sosteniendo que, tal como está montado el fútbol en nuestro país, cualquier equipo que no sea del “duopolio+1” tiene vetado hasta pelear por el título. Mucho dinero y muchas influencias son necesarios, lo escribí en mi tercer artículo del presente curso (“¿Aspirante al Título?”). Como en 2007, una combinación de hechos, arbitrales y del propio juego, nos apean del campeonato. En 2007 en “Son Moix” fue el arbitraje de Iturralde con la asistencia del inefable y televisivo Rafa Guerrero, pero nadie se acuerda de que el equipo perdió en Tarragona un partido contra un colista, “Nastic”, ya desahuciado. Hoy, dos árbitros adscritos al colegio madrileño, Gil Manzano, expresidente de la Peña Madridista de Don Benito, y Del Cerro Grande, privan al SFC de un desenlace diferente al que se dio finalmente tras la mano de Balenciaga, pero hay que recordar la derrota frente a la SD. Eibar en el RSP o el empate al final del Real Valladolid en la 1ª vuelta. Para ser campeón, como mínimo, no pueden perderse ciertos puntos. Luego está el problema arbitral, pero ese es otro tema. Se ha ganado una barbaridad de puntos, se ha batido el record de puntuación que lo ostentaba Unai Emery, pero en mi modesta opinión se ha jugado demasiado al filo del alambre con resultados ajustados que han hecho peligrar el resultado.

El final del CNL ha sido el esperado, los tres primeros son los que ya se sabía desde Octubre, tal vez con una menor diferencia de puntos, los mismos que lo serán la temporada 2021-22, si un milagro no lo impide. En clave sevillista, se pueden generar dudas: ¿Se podría haber hecho más? Dada la conjunción astral de este año ¿Se ha perdido una oportunidad que, como en 2007, tardará otros 15 años en repetirse? El tiempo lo dirá.

No he tenido ni el más mínimo interés desde el gol de Iñaki Williams que supuso la derrota ante el Atlethic Club en saber cuál de los tres del “duopolio+1” campeonaba. Para mí es igual, es la misma hidra de tres cabezas. Lo malo es que el año próximo será idéntico desenlace, y nadie parece quererlo remediar. Los que han ganado el título saben que, independientemente de su ruinosa situación económica, mantendrán a Suárez, Oblak y su entrenador talismán. Los subcampeones, restañan las heridas de su “fracaso” allanando el terreno para que M’Bappé y Haaland desembarquen en la Castellana, así,  los palmeros del “padre Pérez” ya hablan de la irresponsabilidad que sería que el PSG y su dueño osasen obstruir la salida de su estrella porque sería ir contra los deseos del futbolista ¿No es una canción que a todos los sevillistas nos suena desde el verano de 2005? Y por último, el 3º en el “pódium” desea mantener a Messi, posible causa de su ruina económica, y se le permite.

Es una obscenidad que en las circunstancias actuales la LFP, la RFEF, el CSD o quien sea, miren para otro lado si se consuman estos actos. Pero además atenta contra el equilibrio y la pureza de la Liga, es una competencia desleal clara. Si ante los nada oscuros objetos de deseo del santón que preside a los de Concha Espina los demás clubs de la LFP callan, luego que no haya quejas de ligas de 100 puntos y de que el 3º saca “tropecientos” al 4º. Si mientras la LFP se ceba contra los “Guadalajaras o  Salamancas de turno” en tanto que tolera que  el “duopolio+1” siga con patente de corso para más desmanes abogando encima por el engendro de la “Superliga” para que los demás les paguemos las deudas de sus excesos, el SFC, ni ningún otro, podrá optar jamás a algo superior al 4º puesto.

Falta de gol en la 2ª línea, marcadores muy cortos, juego excesivamente horizontal y previsible… son algunos defectos que deben pulirse. No sabemos si con más gol el sistema mejorará los números y dará tranquilidad al espectador sevillista hasta prescindir de la cafinitrina, pero habrá que comprobarlo, ya que la realidad incontestable es que una plantilla sin descanso estival ha hecho 77 puntos. Por otro lado, que nadie piense que por haber participado en “Champions” y ganar el derecho para la misma competición en la 2021-22 el club puede tirar la casa por la ventana para hacer un equipo que iguale en posibilidades a los del “duopolio+1”, las ganancias se han visto limitadas por los 14 meses de ausencia de público en el RSP y la inexistencia de campaña de abonos. Para pelear en igualdad de condiciones contra éstos, la batalla está en otro sitio.

Termina la temporada con buen sabor de boca en cuanto a los números, no tanto en cuanto al juego, pero es lo que hay. Felicidades a todo el sevillismo por el 4º puesto y a los profesionales que lo han logrado, plantilla, cuerpo técnico, director deportivo y Consejo,  y a soñar con la próxima temporada, que en ilusión no nos gana nadie.

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