Cabecera Columnas Blancas
image
JOSÉ MANUEL ARIZA 20/04/2021

Los gallitos

Saludos.

Hubo un tiempo no lejano en que el Presidente del Sevilla FC (al que debemos reconocer su excelente labor para el Club aunque manchada por su vida privada) con la estela de los éxitos deportivos que, dicho en buena lid, conseguimos a base de imaginación, trabajo, esfuerzo y buena gestión, pretendía un “reparto justo” de los derechos de televisión. Todos abrazamos ésa causa sin reparo, yo el primero, y a pesar de las consecuencias negativas que nos supusieron y que aún arrastramos.

Era una pretensión tan justa como ilusa porque sabemos de sobras cómo funcionan, en ésta cloaca llamada Liga, los 2+1 poceros. Era reclamar el legítimo derecho por competir en igualdad de condiciones o, al menos, lo más igualitarias posibles. Un sueño y mal que nos pese, hay sueños que no se cumplen y éste era de grandes proporciones.

Pero a base de machacar inmisericordes, porque dicen que nunca se rinde, el Equipo de Nervión se ha erigido en un formidable enemigo para los clubes de todo el continente… se llamen como se llamen. El Sevilla FC lidera con descaro y con suficiencia abrumadora (¿prepotencia justificada e incontestable?) una de las dos competiciones europeas, habiendo dejado en el camino a firmas de la mayor solvencia y tradición futbolera mundial.

A la fuerza ahorcan (el buey tira del arado pero no es de agrado) y los jurdeles procedentes de los plasmas en HD, aunque gestionados por el delegado ejecutivo perverso (votado por la mayoría para hurtarle cuartos a ésa misma mayoría) han mejorado sensiblemente nuestras cuentas de ingresos y gastos y nos han proporcionado mejores posibilidades competitivas, junto con los cuantiosos aportes extras recaudados en Europa. Si unimos a ello una sabia, contrastada y mundialmente certificada gestión del Club, nos veremos abocados, de nuevo, a jugar Champions la próxima campaña… salvo desastre por causa mayor.

Pues visto lo anterior, podemos razonar sin rubor que nos hemos convertido en el más rico de los pobres o uno de los que más. Y si bien es cierto que las distancias con los tres colosos protegidos se han acortado un poco y considerando que ésos tres no dejarán de crecer y ser crecidos, también lo es que mirando en la otra dirección, la fórmula se podría aplicar igualmente.

La mitad larga de la tabla nos ve como el coco de la “liga normal” a pesar de que andemos en “tierra de nadie”: no somos miembros de pleno derecho de la aristocracia (todavía y a pesar de la ruta de la plata inversa) pero hemos ascendido en la “burguesía” poniendo distancias visibles con los demás. En ciclismo seríamos el líder de los perseguidores del pelotón de cabeza, de la “tête de la course”.

Los gallitos de los otros 16… por méritos propios.

Es verdad que nos ha costado mucho llegar a donde hemos llegado y que, a fuer de usar una frase dudosamente precisa por quien la utilizó en un video promocional, el “nadie nos ha regalado nunca nada” (una mentira repetida mil veces…) que, sin embargo y en nuestro caso, SÍ es rigurosamente cierta. De hecho, hemos llegado a pesar de los tropecientos palos que nos han puesto en las ruedas (siempre parecían accidentes) y que nos pondrán en tanto que cada día crecemos como enemigos potenciales, en candidatos a disputar y conseguir el premio mayor. Eso no gusta por ahí arriba.

Pero si somos capaces de mirar un rato (los que tenemos edad para ello porque las nuevas generaciones, nacidas en los tiempos de las Copas, felices ellos, no entienden) nos inflamos de haber ascendido meteóricamente desde las puertas del infierno hasta poder mirar a los ojos a los “dioses”. Como ya he dicho otras veces, instalarnos en la cumbre absoluta que tiene espacio limitado y poco oxígeno (€) para compartir.

Porque en el año posiblemente más complicado de la Historia mundial (un bicho microscópico que no necesita fusiles, cohetes ni bombas para diezmar al orbe todo) y cuando la inmensa mayoría de los clubes se resienten de una pandemia criminal, el Sevilla FC resiste, crece y se trae OTRO título europeo. Otro… que quedará para el recuerdo como la “Copa del Covid”.

Eso es “gallear”, propio de gallitos, porque hubo una etapa en que nos decían “pollitos” y como podrán comprobar, hemos crecido una enormidad (también vemos a “gallos sin cabeza” apenas levantemos la mirada).

Nota final: a punto de enviar éste artículo a imprenta, surge la noticia de la creación del engendro Superliga Europea, club de muy ricos para ser asquerosamente ricos. Debo pensar seriamente en ello aunque me temo que ya me estoy haciendo spoiler a mí mismo. Y debo esperar la respuesta que mi Club dará a ésta afrenta directa que dinamita la competición tradicional. Por esto, no sé si el artículo logra lo que pretendía el autor, lo justifica o lo invalida.

Cuidaros.

You might also like

Avaricia

“Barroco es aquel estilo que deliberadamente agota (o quiere agotar) sus

La neolengua

Saludos. George Orwell, en su magnífica obra “1984”,  inventó el término

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies