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CARLOS ROMERO 30/12/2020

Derbi sevillano: los comienzos de una rivalidad eterna

Se acerca el partido doméstico y siempre es interesante exponer algunos datos más allá de los estadísticos. Conviene hacer un poco de historia para comprender la idiosincrasia de un evento deportivo que podríamos tildar como de “singular”.

Los primeros derbis en la ciudad de Sevilla se jugaban desde finales del siglo XIX entre dos equipos de la misma sociedad sevillista, es decir, entre el “Equipo inglés” y el “Equipo español” del Sevilla FC. Esto era normal, en Sevilla no había otros clubes a los que enfrentarse, ante los que los sevillanos se arremolinaban siendo partidarios de unos u otros en una Sevilla que necesitó ser dual desde siempre. Las crónicas advertían de que en dichos derbis los aficionados de uno u otro equipo “guardasen la conducta que era esperar de la cultura sevillana”, por lo que intuimos que hubo muchas ocasiones que no consiguieron guardarla.

Deberíamos esperar hasta 1909 para tener noticias de un enfrentamiento futbolístico entre dos clubes distintos en la ciudad. Unos muchachos, estudiantes de la carrera militar la mayoría de ellos, que muy posiblemente perteneciesen a uno o varios de los ocho equipos que la sociedad sevillista albergaba en 1908, eran aspirantes a formar parte de los primeros equipos, cuestión que no consiguieron. Esta es la razón más habitual en la formación de equipos en la época, grupos de jugadores que aspiraban a militar en el primer team, y al no conseguirlo fundan uno propio.

Los mencionados estudiantes militares, comenzaron a entrenarse en el Campo de Santa Justa, en las proximidades del no muy saneado arroyo Tagarete, lugar que probablemente les pillaba de camino, (o quizás no)  a los jugadores sevillistas rumbo al corralón de la fábrica de vidrios de La Trinidad donde jugaban sus partidos, y bautizaron a estos equipiers como el “Tagarete Football Club”, nombre que no les gustó en demasía, cuestión que  provocó algunos enfrentamientos más allá de la práctica del deporte rey. Es probable que este fuese el momento real del comienzo de una rivalidad. Este club terminó llamándose Sevilla Balompié, y nació, reconocidamente por sus dirigentes, para ser el rival del Sevilla Football Club.

Efectivamente, no sería hasta el 14 de febrero de 1909, día de San Valentín, cuando se produciría el primer encuentro entre dos sociedades de la ciudad de Sevilla, con la particularidad y según la costumbre y tradición de la época en otros lugares de España, consistente en que un equipo nuevo que pide un desafío, debe enfrentarse previamente con el tercer equipo del club decano de la ciudad, vencerle, seguir enfrentándose al segundo, y por fin, tras ganar, ya podrían jugar contra el primer equipo.

Este partido inicial entre el primer equipo del Balompié y el “Sevilla C”, que podríamos considerarlo como el originario de todos los derbis jugados en la historia, arrojó un resultado de victoria del tercer equipo sevillista por 4 a 0, y parece que los balompedistas tardarían bastante en ganar al tercer equipo, y al segundo posteriormente, pues el encuentro contra el primer equipo blanquirrojo no se produciría hasta noviembre de ese mismo año.

A partir de entonces, salvo momentos muy raros y puntuales a lo largo de la historia, el Sevilla FC ostenta la supremacía en todos los registros estadísticos globales e históricos de una forma aplastante; en palmarés, partidos ganados, en goles, en puntos, ni un solo registro escapa al dominio blanquirrojo durante 111 años de historia de enfrentamientos futbolísticos locales.

Por muchos siglos más, feliz año a todos.

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