Cabecera Columnas Blancas
image
JOSÉ MANUEL ARIZA 01/11/2020

El legado

Saludos.

En 1890, pocas décadas después de la invención de un juego de guerra que se practica en la paz (con consecuencias menos sangrientas) unos pocos británicos (con mayoría de escoceses) y sevillanos instalados por negocios y por nacimiento en Sevilla (algunos fruto de relaciones parentales mixtas aunque todos formados en el sistema educativo del Reino Unido, donde la educación física era obligatoria en los colegios, institutos y universidades) deciden buscar la forma de superar la inacción de sus trabajos burocratizados practicando algún sport.

Ciertamente que desde bastante antes de ésa fecha ya remaban regularmente (otra destreza formativa) por el Guadalquivir. Sin embargo, el remo era práctica de verano (las inclemencias del tiempo así lo exigían) y había, pues, que probar otro que complementara la ausencia de ejercicio en los meses de invierno. Deciden que sea el Foot-Ball Association (diferente del Foot-Ball Rugby como bien sabemos) sport que todos dominaban porque como decíamos, ya estaban formados en él desde niños: conocían las reglas y lo practicaban.

Nota: Siguiendo las normas de la Foot-Ball Association, el Sevilla se funda con el nombre de la ciudad y con una figura social relevante como Presidente (el Vicecónsul británico, Mr. Edward F. Johnston). Los que llegaron después no pudieron hacer lo mismo, obviamente. Tampoco querían.

Habían llegado por el río y el río hizo de nexo común para que la semilla arraigara en la Híspalis de finales del XIX, principal testigo y víctima del derrumbe del Imperio.

Al principio, por pura lógica y porque solo eran posibles éstas práctica si pertenecías a las clases acomodadas (que podían dedicar tiempo y dinero a ello) el nuevo sport se celebra en sitios cerrados y elitistas (propios de la burguesía y de la nobleza) como el Hipódromo de Tablada. Era, además, un lugar adecuado por su estructura: en el centro del anillo oval queda mucho terreno despejado, liso y apto para dibujar las líneas que delimitan el campo.

Así pues y durante más de una década, los eventos del nuevo sport quedan ocultos a las clases “populares” y no es hasta que trasladan la práctica a espacios abiertos (el Prado de San Sebastián, por ejemplo) que puede congregar público alrededor. Ciudadanos que miran extrañados, y a veces escandalizados, a aquellos locos en paños menores correr como posesos dándoles patadas a una pelota (y entre ellos a menudo). El asunto de los “zulús” lo trataremos otro día.

Engancha enseguida porque el Foot-Ball es adictivo. Y lo es como espectador y como practicante. Viendo aquello, la chavalería queda pasmada y prendada: “yo puedo hacer eso”. La muchachada lo hizo y… ¡vaya como lo hizo!

El Foot-Ball trae también aires renovadores para una sociedad oscurantista, decadente y sin asimilar el fin de una época de dominio mundial. Son los aires de regeneracionismo (y de krausismo) que llegan desde Europa como vendaval de viento fresco: el “mens sana in corpore sano” de Décimo Junio Juvenal (siglos I y II d.c.). Son pensamientos “revolucionarios” en aquella España porque no fue fácil tratar de barrer la podredumbre mental que tuvo su máxima expresión en 1936. Aún quedan demasiadas secuelas de aquello, desgraciadamente.

Casi inmediatamente a la “democratización” del Foot-Ball de Sevilla, aparecen otros clubes de ideología ultra conservadora que pretenden “combatir” al Decano. Lo “viejo” contra la “nuevo” en algo absolutamente novedoso. Primer paso, “españolizar” el nombre porque a pesar de que menos de un siglo antes los británicos ayudaron a los ejércitos españoles a echar a los galos, lo del afrancesado “pérfida Albión” había quedado grabado en sus cerebros, dejando una huella anglófoba (la Armada Invencible que se estrelló sola, sin un tiro inglés) para siempre. Pero proyectar tus carencias en los demás es muy propio. En política y en  fútbol.

Un pequeño barullo de teams concluye con la fundación del que hoy se titula Real Betis Balompié en 1914. Club que contenía, entre sus practicantes y directivos, una larga lista de militares. Bastantes de ellos tendrían un papel protagonista y sangriento en el golpe del 36 y se mantendrían como dirigentes muchas décadas. Obviamente, el equipo formado en su mayoría por ésos señores, debía portar la corona (que le fue otorgada por Alfonso XIII en ése año de fundación).

El 16 de mayo de 1940, una Orden firmada por Serrano Suñer (cuñado de Franco) prohíbe el uso de “vocablos genéricos extranjeros”. Dicho de otra forma, el “foot-ball” quedaba proscrito y los clubes españoles que lo usaban desde sus inicios, deberían cambiarlos. El Sevilla Foot-Ball Club tuvo que llamarse Sevilla Club de Fútbol.

Nota: Estos lumbreras hubieran podido obligar a usar el término  más “español” de Balompié, pero en su lucidez, deciden que debe ser “fútbol” que es, como verán, la adaptación fonética del nombre inglés.

En 1975, el Sevilla recupera su nombre original aunque concediendo que sea Sevilla Fútbol Club y no Foot-Ball Club.

El legado británico de los que inventaron éste deporte (y lo trajeron a Sevilla para nuestro gozo y disfrute) que elevamos a la categoría de Arte creando la denominación de origen “Escuela Sevillista”, aplicando el maravilloso mestizaje de éstas tierras, sigue tan vigente como en 1890. Lo demás son malas imitaciones.

No conocemos otro Club en el mundo que haya podido hacer una declaración de principios más hermosa que ésta:

“Todos los hombres de cualquier nivel social, ideas religiosas o políticas tendrán aquí cabida”

(José Luis Gallegos Arnosa, Presidente del Sevilla Foot-Ball Club)

El Foot-Ball todo, en todo el mundo, es hoy como dijo Gallegos.

Cuidaros.

You might also like

Since 1890

En fechas recientes el Sevilla FC y la Base Aérea de

La cola del tigre

Saludos. Aunque José Ramón Yúfera escribiera recientemente un magnífico artículo en

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies