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ENRIQUE BALLESTEROS 07/04/2020

Los datos más cofrades

En esta época que nos ha tocado vivir confinados más lejos de la división que de la unión y echando de menos la rutina frenética diaria de partidos, la mayoría de la comunidad sevillana a buen seguro se estarán acordando del incienso, la tradición, las procesiones, el recogimiento y el sentimiento de devoción, cariño, amor o sentimiento inexplicable que le invade en Semana Santa…. Y que a mí como madrileño, desde la distancia, siempre se me ha hecho tan desconocido como extraño. Es por ello por lo que, desde mi punto de vista frío, el de los datos deportivos, me he detenido en saber qué pasó en los partidos que ha disputado el Sevilla en su casa en este periodo tan caliente, tan emotivo para el sevillista.

Lejos del respeto al descanso en fechas navideñas, la Semana Santa suelen ser unos días para que los aficionados al fútbol disfruten de su deporte favorito en época donde contrastan las vacaciones y la festividad con el estremecimiento y la emoción. Tanto es así que, desde la Guerra Civil española, solo en 1950 fue el único año donde no se disputó ningún partido de competición de élite en España en Semana Santa. Han pasado siete décadas desde entonces.

De hecho, en trece de las catorce primeras ediciones de la Copa del Rey se aprovechaba la Semana Santa para disputar sus partidos más decisivos y dilucidar quienes serían los primeros campeones de nuestra historia balompédica. Quitando la Copa de la Coronación de 1902 (la competición inaugural), este procedimiento fue rutina hasta 1913.

El símbolo de la Semana Santa en España, incluso en el mundo (junto con Roma), es Sevilla donde se mezclan tradición y fútbol. El Sevilla o el Real Betis se introducen en los coloquios de las procesiones. Y las Vírgenes de la Macarena o de Triana en las conversaciones del Sánchez-Pizjuán o el Benito Villamarín. Son diez días, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección de auténtica pasión. Para los equipos sevillanos es muy importante disputar sus partidos de alta competición ante su público en época cofrade. Su rendimiento a domicilio, en estas fechas, ha bajado ostensiblemente a domicilio. Tanto es así que solo ha habido ocho temporadas de las 81 posibles en las que el Sevilla ha ganado todos sus partidos de Semana Santa (9,9%); por seis de 58 campañas por parte del Real Betis (10,3%).

El Sánchez-Pizjuán se encuentra en Nervión, un barrio aledaño al casco histórico de la ciudad. La procesión que pasa por el estadio es el Cristo de la Sed que tiene su salida y entrada en Miércoles Santo. Nunca el Sevilla ha disputado un partido de fútbol en una competición de élite en casa ese día. Recalco, de élite. Porque me consta de un Sevilla – Hércules, 1-0 con gol de Carlitos, David Vidal en banquillo visitante y arbitraje de Undiano Mallenco, correspondiente a Segunda División en 1998. En la élite, sí que se ha jugado ese día, pero a domicilio, una vez, en 1983, cuando perdió 2-1 en el Santiago Bernabéu en los cuartos de final de Copa de aquel año.

El Sevilla ha ganado 49 de los 71 partidos oficiales que ha disputado en la élite en casa en Semana Santa (12E 10D). De hecho, ha vencido en siete de los ocho últimos (1E) y no pierde desde 2009 cuando lo hizo por 0-1 ante el Getafe con gol de Jaime Gavilán en Domingo de Resurrección. Además, el Sevilla jamás ha perdido un partido de la Copa disputado en su estadio en Semana Santa. Seis victorias y un empate, dejando la portería a cero en cuatro ocasiones, en los siete encuentros celebrados entre 1925 y 1966 (incluyendo un 8-0 al Barcelona en los octavos de final de aquel glorioso 1946). Sin embargo, a domicilio, el conjunto sevillista ha perdido diez de los 14 encuentros de Copa que ha disputado en Semana Santa (2E 2D), siendo su último antecedente el citado 2-1 en el Santiago Bernabéu, dando cuenta la fuerza que pierde cuando juega fuera de Sevilla en estas fechas tan señaladas.

Sin embargo, parece que el partido más especial que se recuerda fue en el día más especial. El Sevilla solo ha disputado un solo partido en Jueves Santo, el día más especial de la Semana Santa en Sevilla. Antes de la “Madrugá”, se impuso al Tottenham Hotspurs por 2-1 en el Sánchez-Pizjuán en la ida de los cuartos de final de la Europa League en 2007, año en el que los hispalenses se proclamarían campeones. Frederick Kanouté y Alexander Kerzhakov le dieron la vuelta al tanto inicial de Robbie Keane.

El peor día del Sevilla para jugar en Semana Santa en su casa es el Sábado Santo donde tan solo ha cosechado el 40% de las victorias, ganando las mismas veces que ha perdido (dos), con tan solo un empate. Las dos derrotas fueron ante equipos madrileños (0-1 en 2002 en partido disputado en La Cartuja, y el 1-2 contra el Atlético de Madrid en 2009 en un encuentro que costó la clasificación para la Champions League en favor del conjunto rojiblanco).

Si entramos en el terreno de las comparaciones odiosas. El Real Betis ha ganado 30 de los 55 encuentros que ha disputado en casa en todas las competiciones de elite, solo el 55% en comparación con el 69% del Sevilla. De hecho, solo ha ganado tres encuentros de elite ante sus aficionados en estas fechas desde unas semifinales de Copa de 1997, que se puede considerar uno de los envites más trascendentales de los verdiblancos disputados en su historia en ese periodo.

Seguimos con las comparaciones. Mientras el Real Betis tiene un mejor porcentaje de victorias en Domingo de Ramos (75%, venciendo 15 compromisos de 20) que el Sevilla (68%) en partidos de todas las competiciones de élite; los sevillistas tienen un mejor registro al respecto en Domingo de Resurrección (71%) que los béticos (45%, con diez triunfos sobre 22 partidos totales).

Y una anédota. El Real Betis ganó su único título de LaLiga en 1935. En aquella Semana Santa, los verdiblancos empataron sus dos partidos (ambos en liga): empató 0-0 en Bilbao contra el Athletic en Domingo de Ramos y terminó 2-2 en Domingo de Resurrección contra el Sevilla en el Patronato Obrero, a pesar de que el Benito Villamarín ya estaba construido.

El derbi en Semana Santa

El Real Betis tenía opciones de haberse proclamado campeón en el derbi liguero contra el Sevilla en el Domingo de Resurrección de 1935 (penúltima jornada de aquella temporada); pero el 2-2 retrasó el alirón verdiblanco, favorecido por la derrota del Real Madrid en Barcelona esa misma jornada y que, a la postre, le daría en el siguiente fin de semana el título a los heliopolitanos.

El bagaje de victorias y derrotas de los derbis sevillanos en la élite en Semana Santa es bastante parejo (tres triunfos para el Sevilla con dos para el Real Betis y tres empates entre ellos). También en los partidos, solo uno de los ochos encuentros de rivalidad disputados en semana cofrade se decidió por más de un gol (el 0-2 del Sevilla en el Benito Villamarín en LaLiga en 2014). Ese 0-2 con doblete de Kevin Gameiro fue el partido justo posterior al único Euroderbi jugado de la historia (los octavos de final de la Europa League y que se decidió por penaltis a favor de los nervionenses). Esa misma temporada acabaría con los sevillistas campeones de la Europa League y el Real Betis en Segunda División.

Ambos equipos se hacen fuertes en casa en los “Gran Derbi” en Semana Santa en competición de elite, todos ellos correspondientes a LaLiga. Si bien el Sevilla no ha perdido como local en estos partidos (2V 1E), el Real Betis solo ha perdido uno de cinco (2V 2E), el citado 0-2 con el único doblete liguero de Kevin Gameiro a domicilio con los sevillistas Ese 0-2 junto al 3-2 de la temporada pasada a favor del Sevilla en el Sánchez Pizjuán, es la mejor racha de victorias de un equipo en un derbi sevillano en la élite en Semana Santa (dos victorias seguidas).

Cinco de los ocho “Gran Derbi” disputados en la elite en Semana Santa han sido en Domingo de Ramos (con dos victorias sevillistas, otras tantas béticas y un empate). Dos jugados en Sábado de Pasión. Y solo uno, el 2-2 de 1935, el primero de todos, en Domingo de Resurrección. Y en cuanto a guarismos destacables de los jugadores, Curro San José y Enrique Montero (ambos del Sevilla) son los futbolistas que han disputado más derbis en la elite en Semana Santa, con tres partidos cada uno (1978, 1981 y 1986). Julio Cardeñosa para el Real Betis en 1978 y Kevin Gameiro para el Sevilla en 2014 son los únicos jugadores que han marcado un doblete en un derbi sevillano en la élite en Semana Santa.

Ambos son, por tanto, los máximos goleadores en este tipo de partidos que, trasladándonos fuera del ámbito hispalense y mientras en Sevilla se debatían entre rendirle rédito o atención al Baratillo o a los Panaderos allá por 2004, tuvieron su noche futbolística más gloriosa en nuestro país en la otra punta de España. En Miércoles Santo, en Riazor vibrarían con la que, hasta ese momento, fue la mayor remontada de la historia de la Copa de Europa/Liga de Campeones, con un Deportivo de La Coruña que le daría la vuelta con un 4-0 al 4-1 encajado en San Siro frente al Milán en el canto del cisne de aquel “Súper Depor”. Una noche así, en Semana Santa, es la que necesita un equipo como el Sevilla, tan identificado con la Semana Santa, para que este periodo cofrade tenga ese punto de inflexión mágico, como lo tuvo el gol de Antonio Puerta ante el Schalke04 en jueves de feria, que abra las puertas de lo misterioso, de lo intrigante, de lo más grande.

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