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Niños sevillistas en los años 70. Archivo del autor
CARLOS ROMERO 28/02/2020

Igualar lo inigualable

Cualquier joven que ronde los 20 años en la actualidad y que indague en sus recuerdos más tempranos, sólo puede reconocer a un Sevilla FC campeón. Esto es una realidad, el axioma de la nueva generación blanquirroja, como fue la de los jóvenes sevillistas de la misma edad en los años 20, 30, 40 o 50 del siglo pasado. Esto es algo que los seguidores de muy pocos clubes han podido experimentar y de forma tan prolongada.

Los que peinan canas, y algunos ya no podemos peinar ni eso, saben que no todo fue siempre de color rosa. Vivieron y padecieron la época más mediocre y gris entre los años 60 y principios del siglo XXI, de un Sevilla FC atenazado por la gran deuda que supuso construir un gran estadio con medios propios, que lastraba en demasía a lo deportivo,  cayendo en la trampa de los localismos, en lo que se ha venido conociendo como la liga particular frente a rivales cercanos, limitando el crecimiento como entidad inserta en competiciones más amplias, cercenando aspiraciones, e imposibilitando otear otros horizontes más distantes. Aun así, fue un Sevilla que disfrutamos en muchas ocasiones y a otros niveles, campeones en otra dimensión con forma de trofeos de verano, ascensos, y algunas clasificaciones UEFA que nos sabían a gloria, pero son lecciones que la historia nos dejó bien claras, y que no podemos volver a repetir.

Pero igualmente una época gris muy mantenida en el tiempo al grito de “otro año igual”, fueron en torno a 50 años de penurias, llegando en algunos momentos a rozar la desaparición, si no fuese por el carácter decidido de muchos de sus aficionados, auténtico tesoro del club. Me gustaría recordar a aquellos que fueron denominados como ‘ángeles de la guarda’ del Sevilla FC en los años 60, en los que muchos se jugaron su propio patrimonio avalando y poniendo dinero en efectivo, o bien aquellos otros aficionados que aportaron a través de obligaciones hipotecarias para la construcción del estadio, renunciando masivamente a los intereses que donaron a la entidad. Podríamos detenernos en aquella generación de aficionados que aportaron su dinero para comprar un jugador como Bertoni, siendo este un hecho insólito en el mundo del fútbol, en el que los sevillistas fuimos siempre pioneros.

El Sevilla FC se puede permitir la licencia de incluir junto a su escudo y su bandera, a la afición como insustituible, porque se lo ganó por derecho propio, en una época que incluso hizo perder la perspectiva de la historia de aquel Sevilla FC grande de las primeras décadas del pasado siglo que no se planteaba cuestiones locales. Porque la duda no era si se podría ganar a esos rivales periféricos, sino que se hacían apuestas entre los jugadores blanquirrojos sobre el número de goles con el que se les iba a ganar, era así de sencillo y simple. El Sevilla FC eclipsó a todos sus rivales de una forma casi insultante para ellos, como reflejaba la prensa de la época.

“El domingo jugaron un partido en el campo del Real Patronato Obrero los equipos Sevilla FC, campeón del sur, y el Real Betis Balompié. Encontramos muy justificado el retraimiento de los aficionados. No existe rivalidad ni competencia posible, no hay lucha, no hay emoción. El Sevilla FC se ha quedado solo; los competidores, unos han sido anulados; otros han rehuido discretamente el ponerse al habla en el campo de “football” con el grupo blanco. Ayer alineó el Sevilla frente al Real Betis un equipo de cuidado, y sucedió lo que lógicamente se esperaba”.
Noticiero sevillano, Febrero de 1921.

Al contrario de otras concepciones sobre fútbol y aficiones que oímos cotidianamente, consecuencia de lo anterior,  el fútbol es un deporte en el que la competición es la primera norma, ganar al rival por cuantos más goles sea posible, mejor. Por ello, es necesario volver a reivindicar el Sevilla FC previo a la época gris, sólo así comprenderemos nuestra forma de entender el fútbol, de vivirlo, de expresarlo, que pertenece a la escuela sevillista que fue admirada en el resto del territorio nacional y más allá. La historia es un todo que transcurre a través del tiempo en determinadas circunstancias, pero un todo, al fin y al cabo.

Así, hoy podemos decir que el Sevilla FC ha conquistado a lo largo de su historia 34 títulos oficiales y el siguiente en esta supuesta clasificación tiene cuatro. Treinta títulos oficiales de diferencia que se antojan aplastantes, que dan una idea de la dimensión real que ocupa el Sevilla FC en el espectro futbolístico andaluz, aunque muchos de estos títulos hoy podrían considerarse menores, o, mejor dicho, son entendidos como menores por nuestros rivales, minimizándolos, y es normal que lo hagan, casi no los ganaron nunca, aunque los disputaron.

En esta tesitura está la Copa de Andalucía, único campeonato pre-liga y único torneo oficial posible contender antes de 1928, y que los equipos andaluces debían disputar para acceder a la gran competición del Campeonato de España, ya que sólo los equipos vencedores de los campeonatos regionales y de sus distintas federaciones podían acceder a esta competición nacional. Más tarde, viendo la Federación que siempre ganaban prácticamente los mismos en todas las regiones futbolísticas como eternos campeones, se abrió el abanico competitivo nacional a los subcampeones, que casi siempre eran los mismos también, eternos segundones, esta es la realidad constatable y objetiva, por lo que era comprensible que protestasen.

Dicho lo cual, el llamado por aquella época Sevilla Football Club, ganó 18 de los 21 campeonatos de Andalucía, comenzando a ganar títulos nacionales allá por mediados de los años 30. Se habló tendenciosamente mucho de estos títulos en blanco y negro, relacionándolos con un Sevilla FC alineado con la dictadura -falsedad que demostramos en numerosas ocasiones- pero su primer título nacional fue conquistado en plena República, como fue el Campeonato de España, si bien luego llegaron dos trofeos más de esta competición y un título de Liga con el franquismo en el poder, previos a la época gris de la que hablamos. El Sevilla FC ha ganado títulos en todos los regímenes políticos habidos en el siglo XX hasta nuestros días.

Igualmente, es importante reseñar que ningún club andaluz, en realidad de todo el sur de España, ha logrado superar en ningún registro estadístico global al Sevilla FC. Ni en partidos disputados en Primera División, ni en goles, ni en temporadas en Primera, ocupando el sexto lugar de la clasificación histórica en España tras los equipos más potentes económicamente, como son Madrid, Barcelona, Athletic Club, Atlético de Madrid, y Valencia.  Y subrayar que durante la etapa gris comprendida entre los años 60 y los primeros años del siglo XXI, ningún equipo pudo superarlo en palmarés, ostentando este la supremacía desde su nacimiento hasta nuestros días en el sur de España. Parece que lo que es evidente, debamos estar recordándolo permanentemente, en esa obsesión por intentar igualar en los medios lo que es inigualable.

Gracias a José Luis Garrido por aportar en su Twitter el maravilloso suelto periodístico que por aquí exhibimos.

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Saludos. No, no será éste un artículo al uso sobre el

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