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JOSÉ MANUEL ARIZA 14/11/2019

La didáctica de la historia

Saludos.

Existen muchas enfermedades que nos hacen la vida imposible. El milagro (no creo en ello y tampoco en las meigas) es que logremos vivir tantísimos años teniendo, como tenemos, infinitas posibilidades de palmar de mala manera desde la concepción misma.  Unas nos llevan al crematorio directamente y otras nos hacen padecer un infierno en vida porque son, con “suerte”, muchísimos años de vivir permanentemente en el filo de la navaja. Pero si hay una con especial intensidad emocional negativa, todas lo son en mayor o menor grado, es el Alzhéimer. El mal que te excluye del mundo pero te obliga a vivir en él.

En octubre de 2011, el entonces Presidente del Sevilla FC José María del Nido, inauguraba el Área de Historia del Sevilla Fútbol Club.

El viejo sueño del recordado y admirado Agustín Rodríguez, el que nos inoculó el veneno por los papeles viejos a unos cuantos locos por la Historia (ciertamente que ya teníamos predisposición genética de padecer un “mal” que él supo potenciar) se hizo realidad. No llegó a verlo y como D. Ramón, Agustín no pudo ser testigo de su Obra porque se había marchado al Tercer Anillo en enero de ése mismo año. Salud Maestro.

Durante demasiado tiempo, desde el principio mismo, la Historia del Sevilla FC la contaban otros que, a falta de pan, encontraron un vehículo propicio para exteriorizar su incapacidad, su inferioridad, el ansia permanente por parecerse al Mejor. Eso, que no tendría por qué ser negativo necesariamente, lo era de pleno desde el momento en que fue manipulada, falseada y contada de forma torticera y tendenciosa. Y el Sevilla FC, dedicado a otros menesteres sobre el césped, les concedió ésa ventaja exigua y fútil.

Una Historia narrada desde la más absoluta impotencia, de ver al otro dominar día a día, año a año, década a década… en un siglo muy largo a la sombra del Grande. Una Historia escrita para intentar tapar enormes complejos de inferioridad que aún hoy se siguen produciendo. Incapaces de asumir su condición de subordinados absolutos, siguen recurriendo a la infantilidad de pretender oscurecer los méritos ajenos para tratar de disimular la escasez de los propios. Ambicionar ser mejores basando tus valores en el desprestigio del otro es ingenuo si tratáramos con cándidos. No es el caso. O sí.

El Sevilla FC y sus investigadores (probablemente el mejor Equipo europeo en la materia) lograron establecer, debida y profusamente documentada, nuestra fecha de Fundación el 25 de enero de 1890. Es un hito.

Sin embargo, ése hito esencial para conocer nuestros orígenes no oculta la intensa labor pedagógica que ha venido desarrollando el Área durante estos años.

El Sevilla FC ha escrito su propia Historia y lo ha hecho por sevillistas. Sin duda que aún queda mucho que investigar porque no cesan de aparecer nuevos documentos que aportan más luz a la rica tradición del Football sevillano. Digo “sevillano” conscientemente porque desde principios del siglo XX, otros Equipos nacieron para combatir y competir con el Sevilla. Y de ésos también se recopilan documentos, se esclarecen sucesos que explican la verdad que poco o nada tuvo que ver con “su” verdad, la que les han regalado los oídos desde dentro, en un larguísimo interludio de mentiras mal sazonadas pero “sabrosas” en su peculiar sentido de la rivalidad.

La Historia no era como la contaban ellos. Amparados en su dominio de los medios de comunicación durante décadas (el Sevilla prefirió ir a lo suyo y a ganar partidos como decía) lograron que incluso muchos sevillistas llegaran a asumir sus tesis (aún queda alguno por ahí desgraciadamente).

Pero la didáctica de nuestra Historia (ésa formación propia imprescindible y educativa) solo puede estar basada en hechos y pruebas. Todo lo demás serán estimaciones, acertadas o no (y a veces perversamente bastardas) de lo que ocurriera entonces.

Interpretar el pasado está muy bien porque en ausencia de pruebas solo cabe imaginar lo que pudo ocurrir. Sin embargo, una parte interesada sigue cometiendo un “delito” imperdonable: tratar de juzgar el pasado desde la óptica del fútbol actual. No puede ser. Como todo lo novedoso, el fútbol tardó muchos años en calar y asentarse en la sociedad sevillana. Se jugaba entonces en unas condiciones que hoy nos parecen bastante primitivas y ahí, precisamente, estriba el valor de la interpretación… siempre que seas honesto contigo y con los demás.

Veamos un ejemplo: en 2005 celebramos nuestro Centenario. Muy poco después, se descubren los documentos que nos otorgan quince años más de antigüedad. Desde ése momento, queda establecido que nos fundamos en 1890 y por tanto, todo lo anterior hubo de ser revisado, reescrito y actualizado.

No hay discusión posible. No puede haberla. Los hechos son y no lo que pudo ser.

Por tanto y además de establecer fechas, datos, personajes y conocimiento de los que nos precedieron… ¿qué otra labor cabe destacar de la investigación sobre la Historia del Sevilla?

Siempre pensé y así lo he manifestado muchas veces, que quizás la labor más descomunal de ésa investigación fue, es y será en el futuro, el trabajo incansable de explicación, difusión, transmisión y expansión de nuestra Historia. Una larga tarea sorda, insistente, incansable, sin concesiones al desaliento y como mejor servicio al Sevilla FC porque uno cada pone su ladrillo en el muro sevillista como mejor sabe y puede. Desde dentro y desde fuera.

Contar lo que hicieron aquellos pioneros es fundamental para saber quiénes somos y de dónde venimos; que el peso de la Historia es el Sevilla FC y es el Sevilla FC quien soporta ése pasado, lo luce orgulloso y lo transmite a las futuras generaciones; que el hoy comenzó el 25 de enero de 1890 y entre todos lo preservaremos para las generaciones futuras.

Tuvimos suerte porque arribaron al Sevilla FC visionarios como Agustín. También porque los depositarios de ésa idea, todos los sevillistas, hemos logrado revertir la Historia y darle el valor que tiene. El auténtico valor que merece.

Guardianes somos todos y lo seguiremos siendo hasta la muerte.

Cuidaros.

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